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Revista Ciencia, Tecnología e Innovación

versión impresa ISSN 2225-8787

Rev. Cien. Tec. In. vol.17 no.20 Chuquisaca dic. 2019

 

Artículo

 

Semillas de Villca (Anadenanthera colubrina) en Iconografía Tiwanaku

 

Villca seeds (Anadenanthera colubrina) within Tiwanaku iconography

 

 

Juan Carlos Quiroga *1, Dennis Ricaldi1, Arturo Argueta2, Jose Tata3, Dionisio Tata3, N.N.3

1  Universidad Mayor de San Simón, Programa Doctoral: Diálogo de Saberes, Agroecología y Nuevos Paradigmas de las Ciencias y el Desarrollo, AGRUCO, Cochabamba-Bolivia.

2  Universidad Nacional Autónoma de México. Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias.

3 Especialistas Tradicionales del Equipo de Investigación.

Recibido septiembre 30, 2019; Aceptado noviembre 10, 2019

 

 


Resumen

El trabajo de campo en el sitio arqueológico de Tiwanaku y sus museos, describe la presencia de motivos fitomorfos asociados a la Planta Sagrada Villca (Anadenanthera colubrina). Mediante análisis iconográficos, consideraciones etnobotánicas y aspectos culturales relativos al uso de Plantas Divinas, aplicando un enfoque transdisciplinar, planteamos que las semillas de Villca tienen una presencia importante en la iconografía Tiwanaku, en particular en los instrumentos de la parafernalia inhalatoria propia del sitio arqueológico. A partir del estudio de motivos fitomorfos Tiwanaku asociados a vainas de Anadenanthera, proponemos la existencia de un signo primario iconográfico que representaría a las semillas de Villca. El estudio iconográfico de la parafernalia inhalatoria del sitio arqueológico de Tiwanaku, también nos permite sugerir la existencia de un vínculo entre la semilla de Villca, los motivos felínicos recurrentes y la pirámide de Akapana. La participación de Especialistas Tradicionales como parte del Equipo de Investigación, tanto en el trabajo de campo como en las discusiones de interpretación, fue determinante para el aporte transdisciplinar presentado en este trabajo.

Palabras Clave

Villca, Anadenanthera, parafernalia inhalatoria, iconografía.


Abstract

The fieldwork carried out at the Tiwanaku archaeological site and its museums, describes the presence of phytomorphic motifs associated with the Villca Sacred Plant (Anadenanthera colubrina). Through iconographic analysis, ethnobotanical considerations and cultural aspects related to the use of Sacred Plants, applying a transdisciplinary approach, we propose that Villca seeds have an important role in Tiwanaku iconography, mainly in the snuffing paraphernalia instruments typical of this archaeological site. From the study of Tiwanaku phytomorphic motifs associated with Anadenanthera pods, we propose the existence of a primary iconographic sign that would represent the seeds of Villca. The iconographic study of the snuffing paraphernalia of the Tiwanaku archaeological site also allows us to suggest the existence of a link between the Villca seed, the recurring feline motifs and the Akapana pyramid.

The participation of Traditional Specialists as part of the Research Team, both in the fieldwork and in the interpretation discussions, was decisive for the transdisciplinary contribution presented in this work.

Keywords

Villca, Anadenanthera, snuffing paraphernalia, iconography


 

 

Introducción

A pesar de que existe suficiente evidencia directa de parafernalia inhalatoria relacionada a la cultura Tiwanaku (Uhle, 1912; Oyarzún, 1931; Latcham, 1938; Torres, 1984, 1985; Berenguer, 1987; Llagostera et al., 1998; Torres, 2001; Llagostera, 2006), así como, se reporta la presencia de origen arqueológico, de semillas de Anadenanthera (Torresetal., 1991; Torres, 1996; Torres y Repke 1996; Llagostera et al., 1998; Torres, 2006, 2008) y bufotenina (componente principal y característico de este género de Planta Sagrada) en polvos inhalatorios (Torres et al. 1991; Torres 2001), la evidencia arqueológica directa en el sitio de Tiwanaku en La Paz, Bolivia es escasa (Berenguer, 1987; Torres, 1996, 2001).

En este sentido, algunos autores (Berenguer1985; 1987; Torresetal. 1991; Torres, 2001) proponen la estrategia iconográfica como una vía alternativa para la búsqueda de evidencias asociadas al uso de Plantas Divinas.

Dentro de los estudios iconográficos de motivos fitomorfos de Anadenanthera en iconografía Tiwanaku se propone la presencia de vainas, hojas y flores (Mulvany, 1984; Knobloch, 2000; Torres y Torres, 2014), sin embargo Knobloch (2000) destaca la ausencia de semillas, aunque esta parte de la planta se asociada con las propiedades que inducen a los estados expandidos de conciencia (término tomado de Fericgla, 2018).

Otro trabajo que propone la presencia de motivos fitomorfos de semillas de Anadenanthera se refiere a la iconografía de la Aguada en el Noroeste Argentino y es la publicación de Marconetto (2015).

Ante la ausencia de reportes sobre motivos de semillas de Anadenanthera en la cultura Tiwanaku, en particular en la iconografía del sitio arqueológico y sus museos, el presente trabajo realiza una búsqueda intensiva de estos motivos fitomorfos en iconografía lítica, cerámica y parafernalia inhalatoria. De forma inicial, los Especialistas Tradicionales del Equipo de Investigación Transdisciplinar, identifican, desde sus miradas intraculturales, presencia abundante de Plantas Divinas en el legado iconográfico de la cultura Tiwanaku, considerada como el origen de los universos simbólicos andinos en Bolivia.

La información preliminar se sistematiza y se complementa con información académica publicada, para elaborar la propuesta interpretativa del Equipo de Investigación en pleno. En nuestro artículo la propuesta se centra en reportar signos iconográficos primarios relacionados a semillas de Anadenanthera colubrina (Villca) y describir las posibles asociaciones entre esta Planta Sagrada, Animales Sagrados y una construcción monumental del sitio arqueológico.

 

Material y métodos

El área de campo elegida para el estudio fue el sitio arqueológico de Tiwanaku y los Museos de esta cultura Ancestral. El acceso al sitio y a los museos Tiwanaku, así como, la autorización para la documentación fotográfica fue gestionado por el Viceministerio de Ciencia y Tecnología del Estado Plurinacional de Bolivia, en el marco de nuestra participación en la "Red Nacional de Investigación Científica y Tecnológica en Saberes y Conocimientos Ancestrales".

Las visitas al Museo Nacional de Arqueología (MUNARQ) de La Paz, Bolivia y el sitio arqueológico de Tiwanaku con su Museos Cerámico y Lítico se planificaron para 15 días calendario. Se conformó un Equipo Transdisciplinar de Investigación compuesto por los autores del artículo y Especialistas Tradicionales que utilizan Plantas Divinas, dos de Bolivia (Tata Dionisio, Anónimo) y uno de Perú (Tata José). La identidad de los Especialistas Tradicionales se mantiene en anonimato a petición expresa de los mismos.

Aspectos culturales, análisis etnobotánico e iconográfico. Se aplicó la Metodología Transdisciplinar Diatópica, con una estrategia heurística descolonizadora de carácter asistemático (Quiroga et al, 2019). El diálogo de saberes horizontal se generó con sesiones de acullicu (uso ritual y comunitario de la hoja de Coca donde los participantes adquieren la condición de "hermanos"), espacio donde se registraron los saberes tradicionales sobre Plantas Divinas y su contexto cultural, se analizaron las iconografías y se discutieron las consideraciones etnobotánicas. La información se registró en grabaciones y un cuaderno de campo. En el marco ético, los Especialistas Tradicionales del equipo decidieron que sabiduría-conocimiento pasaría a ser sistematizada, argumentada y presentada en forma de publicación científica. En el trabajo de campo, el Equipo de Investigación completo realizó las visitas a museos y el sitio arqueológico. Eventualmente se participó en vivencias con Plantas Divinas dirigidas por los Especialistas Tradicionales registrando la información con un carácter etnográfico y autoetnográfico.

Los resultados se organizaron en dos partes. La primera, en la que se sistematizó la información publicada sobre Planta Sagradas y las consideraciones iconográficas para el estudio de motivos fitomorfos y la segunda en la que se plasman las propuestas interpretativas sobre la presencia de semillas de Villca en la iconografía Tiwanaku.

 

Resultados y discusión

Parte I. Plantas Divinas, semillas de Anadenanthera y Estrategia Iconográfica.

El uso de Plantas Divinas por vía nasal ha sido documentado por varios etnógrafos, De Smet, Schultes y Hoffman, Wassen (Berenguer, 1987) principalmente entre etnias del norte y oeste del Amazonas, asociando esta práctica a una parafernalia especializada destinada a preparar, contener, manipular e inhalar las sustancias que inducen estados expandidos de conciencia. El hallazgo de esta parafernalia (morteros, manos de morteros, tabletas, espátulas, tubos, cubiletes) en sitios arqueológicos ha permitido inferir el uso de estas sustancias en culturas prehispánicas de los Andes (Berenguer, 1987).

Las investigaciones sobre estos artefactos inhalatorios en los Andes se iniciaron en 1898 por el arqueólogo alemán Max Uhle, quien en su primer artículo describió un tubo inhalador procedente de Tiwanaku y puso en relevancia el uso de un polvo de semillas de Anadenanthera (Llagostera et al., 1998). En 1912 Uhle describe dos tabletas de Tiwanaku, que a esa fecha se reportarían como las más antiguas de entre los hallazgos arqueológicos, a partir de 1913 prosigue sus trabajos en el norte de Chile (Llagostera et al., 1998).

De acuerdo a los hallazgos de parafernalia inhalatoria, el consumo de sustancias psicoactivas es particularmente válido para el caso de San Pedro de Atacama, donde, en 30 años de investigación, se contabilizaron medio millar de tabletas y similares cantidades de tubos y otros componentes de la parafernalia inhalatoria (Berenguer, 1987). La decoración de varios de estos instrumentos muestra un parentesco estilístico e iconográfico con el arte de Tiwanaku (Oyarzún, 1931; Torres, 1984, 1985; Berenguer 1987).

Estudios recientes reportan en los andes un total de 84 tabletas reconocidas como tiwanakotas, de las cuales 63 (75%) fueron encontradas en San Pedro de Atacama (Torres, 2001; Llagostera, 2006).

Llagostera (2006), propone que las tabletas Tiwanaku encontradas en San Pedro de Atacama fueron importaciones foráneas y eran portadas por personas con un cierto rango en la comunidad. Las tabletas no son simples vasijas o recipientes, por la imaginería asociada a ellas, están directamente vinculadas con los universos simbólicos y el nivel ideológico de la sociedad, adquiriendo una connotación sagrada y constituyéndose en "verdaderos templos portátiles" (Llagostera, 2006).

Sin embargo de ello y a pesar de que algunos autores (Uhle, 1912; Oyarzún, 1931; Latcham, 1938; Berenguer, 1987; Llagostera, 2006) consideran a la parafernalia inhalatoria como uno de los atributos de influencia de la expansión de la cultura Tiwanaku (600 a 100 d. C.), la cantidad de estos implementos son escasos en la región circumtiticaca (Berenguer, 1987). Constantino Torres reporta solo 11 tabletas de Bolivia encontradas en Tiwanaku, Niño Korin y otras áreas de Bolivia (Torres, 1986).

En lo que respecta al sitio de Tiwanaku, en la zona sur del Lago Titicaca, Torres reporta solo nueve tabletas, todas ellas de piedra: Dos se encuentran en el Romer-Museum, Hildesheim, Alemania; una en eI Museo Etnográfico, en Buenos Aires; dos fragmentos y una tableta completa se encuentran en el University Museum, Philadelphia; una séptima tableta pertenecía a un coleccionista privado en Oruro (su presente localización es desconocida) y dos tabletas se encontraban en posesión de Ernesto Mazzei, se desconoce el paradero actual de estas tabletas (Torres, 1996, 2001). En 1898 Uhle describió un tubo bifurcado manufacturado de hueso de camélido, que fue encontrado en superficie en el sitio arqueológico de (Torres, 1996, 2001).

La escasez de evidencias directas (descubrimiento de parafernalia inhalatoria) en el sitio de Tiwanaku, en el supuesto de que estos materiales al igual que en San Pedro de Atacama hayan sido construidos principalmente en madera, puede atribuirse a la degradación de evidencia orgánica o material perecible en los depósitos arqueológicos a causa de la humedad propia de la zona; en la región circumtiticaca la precipitación pluvial alcanza un promedio anual de hasta 700 mm (Berenguer, 1987).

En lo referente a las fuentes de las Plantas Divinas asociadas a la parafernalia inhalatoria de la América Precolombina, Constantino Torres (1986, 2001) describe el uso del Tabaco (Nicotiana tabacum y Nicotiana rustica) y el polvo de cohoba conocido en Sudamérica por los nombres de yopo, vilca y cebil que se obtiene de semillas (Reis Altschull, 1964; Torres, 1996) presentes en las vainas de árboles del género leguminoso Anadenanthera (antes Piptadenia), tostadas y pulverizadas. Torres propone que el yopo y cohoba se obtiene de Anadenanthera peregrina y el "vilca, huilca o cebil" de Anadenanthera colubrina var. cebil (Torres 1986, 2001).

Otra evidencia del uso de plantas psicoactivas son los residuos vegetales hallados en contextos arqueológicos, algunas publicaciones reportan el hallazgo de semillas de Anadenanthera y Prosopis en el sitio arqueológicos de la Cueva del Inca, Jujuy noroeste de la Argentina y el norte de Chile (Torres, 1996; Torres y Repke 1996; Torres, 2006, 2008). Semillas encontradas en pequeñas bolsas de las tumbas de Solcor 3 en San Pedro de Atacama fueron identificadas por Schultes como material vegetal que corresponde al género Anadenanthera (Torres et al., 1991; Llagostera et al., 1998).

El análisis químico de los polvos psicoactivos encontrados en bolsas de cuero que forman parte del ajuar funerario inhalatorio en la tumba 112 de Solcor 3 en San Pedro de Atacama datado en ca. 780 ±60 d.C. demostraron la presencia de dimetiltriptamina, 5-metoxidimetiltriptamina y 5-hidroxidimetiltriptamina (bufotenina) (Torres et al. 1991; Torres 2001). La presencia de esta última sustancia indica que las muestras provienen principalmente del árbol leguminoso Anadenanthera colubrina var. cebil, especie difundida en los Andes centro-sud y a altitudes superiores a los 2500 m.s.n.m. por ejemplo a través del noroeste argentino y en la zona de Cochabamba, Bolivia. (Torres etal., 1991; Torres y Repke, 1996; Torres, 1996, 2001, 2006; Llagostera, 2006).

En el mundo antiguo, las plantas psicoactivas podrían haber sido responsables por el origen del concepto de "sagrado" (Torres et al., 1991), en este artículo usamos esa premisa para adoptar la denominación de Plantas Divinas. En toda la Amazonía y probablemente en el mundo Prehispánico existía una relación cercana entre los estados expandidos de conciencia producidos por las Plantas Divinas y lo "sobrenatural" (término que en su concepción descolonizada podría asociarse con "lo Divino" del mundo antiguo); por tanto las Plantas Divinas eran vistas como intermediarios entre lo humano y lo Divino (Reichel-Dolmatoff, 1971; Torres et al., 1991; Torres, 1996). Para los Wichi, etnia de la zona del Chaco Central, la ingesta de semillas de A. colubrina tiene connotaciones sagradas, cada semilla posee en su interior una entidad supernatural que transfiere su potencia o fuerza de vida al especialista ritual (Torres y Repke, 1996).

La connotación sagrada de las semillas de Villca, produce en épocas coloniales la persecución y hasta la extirpación de su práctica y uso, como se describe en los siguientes párrafos.

El escrito de BERNABE COBO ca. 1563 identifica a Villca como un árbol del tamaño del olivo con vainas planas que contienen brillantes semillas marrones en forma de pequeñas monedas. Señala que sus semillas eran añadidas a la chicha (Cobo, 1964; también citado por Torres y Repke, 2006).

Otra descripción del Villca, conocido como Cebil en Argentina, se encuentra en las Relaciones Geográficas de PEDRO SOTELO DE NARVAEZ, Siglo XVII: "Tomanpor las narices el sebil, que es una fruta como vilca; hacenla polvo y bebenla por las narices" (como es citado en Torres, 1996).

CRISTOBAL DE ALBORNOZ escribe alrededor de 1580 instrucciones para la destrucción de parafernalia inhalatoria.“. Tienen otro género de guacas que llamán vilcas, que aunque la vilca es un género de fruta ponçoñosa que nasce y se da en los Andes (de) tierra caliente, de hechura de una blanca de cobre de Castilla, cúranse y púrganse con ella y se entierran con ella en las mas provincias deste reino, hase de advertir que unas figuras como carneros de madera y piedra y tienen un hueco como tintero (ques donde se muele esta vilca) se ha de procurar buscar y destruir. Llamase el tintero vilcanay los adoran y reverencian. Es esta vilcana hecha de muchas diferencias de piedras hermosas y de maderas fuertes. Tienen fuera desta vilca, otros muy muchos géneros de medicinas que les llaman vilcas, en especial de purgas. Hay muchos géneros de médicos que todos son hechizeros que usan de curar e inbocan al demonio primero que comiencen a curar, y esto es cierto y ..." (Duviols, 1967).

Después de que Arriaga (1621) inicia las misiones para la extirpación de idolatrías, métodos inquisidores y amenazas de ejecución disminuyen sustancialmente el uso ritual de Villca, de manera que, aún la mención del nombre era un anatema (Gade, 2016).

Décadas después, MURUA proclama que "la semilla del mal" (Villca) de los tiempos antiguos ha sido erradicada, en 1650 el uso de esta Planta Sagrada desaparece del conocimiento público y para la mitad del Siglo XVIII se extingue entre las memorias intergeneracionales (Gade, 2016).

La escases de evidencias directas del uso de Anadenanthera en Tiwanaku, mencionada anteriormente, acentuada por la campaña de erradicación de la Planta Sagrada, nos conduce a estudiar su presencia en las expresiones iconográficas de la Cultura.

Una estrategia planteada por varios investigadores para la búsqueda de evidencias asociadas al uso de Plantas Divinas y/o sustancias psicoactivas es la vía de la iconografía (Berenguer, 1987), según este autor, con esta estrategia iconográfica: " Unos han identificado la parafernalia (Cordy-Collins 1977; Donnan 1978; Torres 1981), otros los efectos producidos por estas sustancias en los individuos ( Cané 1985,1986; Cordy-Collins 1980; Paul y Turpin 1986) e, incluso, algunos han reconocido las plantas utilizadas (Donnan 1978; Mulvany 1984; Sharon 1980)” (Berenguer, 1987).

Aunque la imaginería de Tiwanaku se compone de combinaciones fantásticas (felinos con alas, serpientes con cabeza de felino, camélidos con elementos fitomorfos, animales con atributos antropomorfos, seres humanos con rasgos zoomorfos, manos con cuatro dedos o en posiciones anatómicamente imposibles, etc.) que dan forma a su universo iconográfico, también se debe destacar ella el naturalismo y realismo de sus representaciones artísticas, que guardan las debidas proporciones respecto a seres o rasgos del mundo real (animales, tejidos, prendas de vestir, bandas cefálicas y otros) (Berenguer, 1987).

Dentro de esta estrategia iconográfica aplicada a la cultura Tiwanaku, José Berenguer describe con un carácter cualitativo parafernalia inhalatoria en la litoescultura de diferentes estelas, incluida la Puerta del Sol y en particular en la mano derecha, de algunos monolitos de Tiwanaku: Bennett, Ponce, Kochamama, etc. (Berenguer 1985; 1987; Torres et al. 1991). La mano derecha que aprisiona esta parafernalia, portando una tableta y probablemente otros artefactos inhalatorios, se representa por una mano izquierda semiempuñada con una posición anatómicamente imposible.

El uso de la iconografía como fuente de evidencia para describir la parafernalia inhalatoria se argumenta en el hecho de que el arte de Tiwanaku representa a los artefactos y seres del mundo circundante con tanta fidelidad y realismo como en otras de las más expresivas culturas andinas, lo que a su vez permite cotejar las representaciones iconográficas con tabletas y otros artefactos inhalatorios de carácter arqueológico (Berenguer, 1987).

Respecto a la distribución de la iconografía Tiwanaku en una amplia área geográfica, Constantino Torres propone que es incorrecto describir a estos signos y motivos como «estilo», ya que no exitirían receptores formales, sino referentes iconográficos posibles de ser expresados en diversas formas. El modo en que esta iconografía es compartida por tan diversas culturas y por tan largo periodo de tiempo, sugiere mecanismos de interacción no necesariamente dependientes de un sitio central y emisor, por el contrario se sugiere una transmisión de información que enfatiza la actividad performativa. "La directa y constante asociación de elementos Tiwanaku con la parafernalia inhalatoria, y su relación con la escultura monumental, indica que las experiencias extáticas provocadas por la ingestión de plantas psicoactivas contribuyeron significativamente a la construcción y evolución de la iconografía Tiwanaku y de la ideología que la generó" (Torres, 2001).

Torres y Repke (2006) proponen la existencia de varios nombres indígenas usados en diferentes regiones de América para denominar a la Planta Sagrada Anadenanthera, en Perú y Bolivia estos nombres serían Vilca, Huilca, Huillka, Villca, Willka que corresponden a la especia Anadenanthera colubrina var. cebil (Torres y Repke, 2006).

El nombre que adoptamos en este trabajo es Villca, debido a que este término es el que más se parece a la fonética usada por los Especialistas Tradicionales del Equipo de Investigación.

Parte II. Motivos Fitomorfos de Villca (Anadenanthera colubrina) en Iconografía Tiwanaku.

En cuanto a trabajos que describen motivos fitomorfos del género Anadenanthera presentes en iconografía de las Culturas Andinas reportamos los siguientes:

Mulvany (1984) describe motivos fitomorfos asociados al género Anadenanthera en el Obelisco Tello de la cultura Chavín, como vainas en forma de "S" alargada, con semillas observadas por el corte transversal (Fig. 1a). Motivos de vainas semejantes son descritos en el "Mortero Pennsylvania" y un felino de la estela Lítica NW5 encontrada en el patio circular frente al Templo Antiguo de Chavín de Huantar (Figs. 1b y 1c) (Mulvany, 1984).

Knobloch (2000) plantea que los motivos fitomorfos primarios encontrados en fragmentos de una cerámica de Conchopata (Fig. 2a) representan a flores, hojas y vainas de A. colubrina. Las vainas se representarían por formas oblongas o rectangulares con puntos o círculos interiores, las hojas bipinnadas estarían asociadas con dos formas ovaladas o rectangulares simétricamente posicionadas con líneas divisorias interiores; según esta autora, las flores serían círculos con puntos interiores, usualmente dos, en la parte superior de los íconos (Figura 2).

Figura 1. Motivos de vainas con semillas de Anadenanthera en Cultura Chavín, propuestos por Mulvany (1984). a Ampliación de iconografía del Obelisco Tello. b. Mortero de Pennsylvania. c. Motivo de felino en Estela NW5 de Chavín. Mulvany (1984), Figs. 7, 8 y 9.

Figura 2. Representaciones de Anadenanthera en la cultura Wari, propuestos por Knobloch (2000) a. Cerámica de Conchopata, Perú. b. Textil con motivos Wari de origen desconocido. Knobloch (2000), Figura 2 y Figura 4.

Knobloch también propone que en la cultura Wari las bandas onduladas pueden representar, como atributo secundario, al tronco de la planta Anadenanthera. Una observación generalizada es la presencia de bandas, flores y otros íconos de la planta que se proyectan a partir de motivos de cabezas estilizadas (Figura 3). El conjunto de estos atributos primarios y/o secundarios, que parecen crecer desde una cabeza antropomorfa, representarían a la Planta Sagrada (Knobloch, 2000).

En relación a motivos de Anadenanthera en iconografía Tiwanaku, Patricia Knobloch describe en un motivo central del pecho en la Estela Bennett, vainas colgantes con tres círculos y un báculo sobre una cabeza estilizada (Fig. 4.a) (Knobloch, 2000). Torres y Torres (2014) destacan la posición central del medallón anteriormente descrito por Knobloch y sugieren que este colgante de la Estela Bennett representa un árbol de Anadenanthera antropomorfo (Fig. 4.a); a su vez proponen la presencia de un motivo semejante en el brazo de la Estela Ponce (Fig. 4.b).

3

Figura 3. Motivos de Anadenanthera en proyecciones de cabezas antropomorfas. a. Icono de la planta proyectado de cabeza estilizada en textil de procedencia desconocida. Knobloch (2000), Figura 4. b. Icono de la planta proyectado de cabeza estilizada en tableta de San Pedro de Atacama. Knobloch (2000), Figura 5.a. c. Dos íconos de planta proyectados de cabeza estilizada en tableta de Tiwanaku. Knobloch (2000), Figura 5.b. d. Icono de planta proyectada de cabeza en textil de procedencia desconocida. Knobloch (2000), Figura 6.c.

Figura 4. Motivos de Anadenanthera en iconografía Tiwanaku. a. Medallón central en el pecho de la Estela Bennett. Knobloch (2000), Figura 9.d. b. Motivo iconográfico en brazo de la Estela Ponce. Sitio Arqueológico Tiwanaku, Foto: Alejandro A. Quiroga Prado.

Nuestra propuesta de interpretación iconográfica parte de la afirmación de Knobloch sobre la escasa frecuencia del atributo de la vaina de Anadenanthera en razón a que las propiedades de la planta que producen un estado de conciencia expandida provienen de las semillas (Knobloch, 2000).

En nuestro trabajo de campo en museos y el sitio arqueológico de Tiwanaku confirmamos la escasa presencia de vainas en la iconografía lítica, cerámica y parafernalia inhalatoria, sin embargo notamos una abundancia de lo que podría representar un signo primario de semillas de Anadenanthera. Estos signos fueron reconocidos inicialmente por los Especialistas Tradicionales de nuestro Equipo de Investigación en diferentes representaciones iconográficas del lugar. En los próximos párrafos sustentaremos esta propuesta, centrando nuestro análisis en las semillas de la Planta Sagrada, como signo primario independiente de la vaina.

El atributo primario de semillas aún no fue propuesto como símbolo iconográfico del sitio arqueológico de Tiwanaku, sin embargo, en la literatura revisada encontramos el trabajo de Marconetto (2015) quien, con una innovadora propuesta metodológica, propone la presencia de vegetales en la iconografía de la Aguada en el Noroeste Argentino, en particular las semillas de A. colubrina, describiéndolas como un diseño de círculos concéntricos (Figura 5).

María Bernarda Marconetto plantea que el diseño de círculos concéntricos es recurrente en la iconografía prehispánica y que este motivo se replica en lugar de los órganos sensoriales como la boca, ojos y en ocasiones oídos (Marconetto, 2015).

Como punto de partida, realizamos una búsqueda exhaustiva de un motivo Tiwanaku que vincule la vaina de Anadenanthera, ya descrita por diferentes autores (Knobloch, 2000; Torres y Torres, 2015), con un nuevo signo primario asociado a la semilla de esta Planta Sagrada.

A este efecto identificamos este motivo en la Estela Antropomorfa de arenisca roj a tipo "Pa-Ajanu" (Fig. 6), expuesta en el museo lítico del sitio arqueológico de Tiwanaku.

El tocado de esta Estela presenta una cabeza antropomorfa de la que nacen bandas curvilíneas a manera de bordes de una vaina de Anadenanthera, presentando en su interior motivos de círculos concéntricos que podrían asociarse a las semillas de la Planta Sagrada (Fig. 6.b).

Figura 5. Representaciones de semillas de Anadenanthera en iconografía de la Aguada (Argentina). Círculos concéntricos en diversos especímenes animales representados en cerámica. Marconetto (2015), Figuras 10 y 11.

Figura 6. Motivos de vainas y semillas de Anadenanthera en cultura Tiwanaku. a. Estela Antropomorfa de arenisca roja tipo "Pa-Ajanu". Museo Lítico de Tiwanaku, Foto: Giancarlo Villa. b. Ampliación de motivo fitomorfo en el tocado de la Estela Antropomorfa. c. Detalle de la cabeza Estela Antropomorfa de arenisca roja tipo "Pa-Ajanu". Museo Lítico de Tiwanaku, Foto: Alejandro A. Quiroga Prado.

Asociamos el motivo de la Figura 6.b a una vaina de Anadenanthera porque comparte características de los motivos primarios y/o secundarios descritos por Knobloch y Torres en las Estelas Bennett y Ponce (Knobloch, 2000; Torres y Torres, 2015). Las bandas curvilíneas del motivo en la Figura 6.b crecen a partir de una cabeza antropomorfa al igual que el motivo de la estela Bennett (Fig. 4.a) y la Estela Ponce (Fig. 4.b). Si bien Knobloch describe las vainas colgantes y un báculo que nace de la cabeza estilizada en la Figura 4.a, complementamos esta interpretación proponiendo que al interior de la figura rectangular central, interpretada como báculo, se encuentra un motivo de vaina de Anadenanthera con un tamaño mayor a las colgantes y estrangulaciones idénticas a los motivos colgantes y al motivo en el brazo de la Estela Ponce (Fig. 4.b). Este último motivo descrito (Fig. 4.a) comparte características con el motivo de la Figura 6.b, porque ambos presentan una cabeza estilizada de la que nace con proyección superior un ícono de vaina de Anandenanthera con estrangulaciones en cada semilla.

En base a esta interpretación proponemos que en la iconografía Tiwanaku de la Estela Bennett (Fig. 4.a) y la Estela Ponce (Fig. 4.b) los motivos asociados a vainas que se encuentran dentro de una figura rectangular a manera de báculo, tienen un carácter realista por la representación de las estrangulaciones propias en las vainas de Anadenanthera colubrina. A diferencia de las estrangulaciones regulares mencionadas anteriormente (posibles vistas frontales en dos dimensiones) el motivo de la Figura 6.b presenta estrangulaciones asimétricas o sinuosas que podrían asociarse a una mirada tridimensional en perspectiva transversal lateral de una vaina (en la estela el motivo se encuentra en posición horizontal), las curvas exteriores del motivo son muy parecidas a las de una vaina de A. colubrina (Fig. 7.a).

Para una mayor precisión botánica, presentamos la descripción de una vaina de A. colubrina: Folículo 10-32 cm de largo, 1-3 cm de ancho, recto a falcado, oblongo a muy elongado, con constricciones regulares a sinuosas, o constricciones irregulares cuando las semillas han sido abortadas, de base cuneada a redondeada, ápice apiculado, glabro, coriáceo, castaño-rojizo, superficie lisa, con venación leve a notoriamente marcada (Torres y Repke, 2006; Martínez et al, 2013).

La característica en las vainas de A. colubrina (Villca) son las constricciones regulares de la vaina alrededor de cada semilla, hecho que precisamente concuerda con los motivos de la iconografía Tiwanaku en las Figuras 4.a, 4.b y 6.b.

Los motivos iconográficos Wari de vainas de Anadenanthera descritos por Knobloch (Figs. 7.b y 7.c) no presentan constricciones en la vaina. Este hecho, al margen de poder atribuirse a una característica del estilo Wari, nos sugiere dos hipótesis: 1) La representación del ícono no es tan realista como en el caso de la iconografía Tiwanaku; 2) La representación de los motivos fitomorfos Wari podrían estar asociados a vainas de Anadenanthera peregrina. Esta última hipótesis se sustenta en la descripción botánica de la vaina para la especie A. peregrina: Legumbre de 5-35 cm de longitud, 1-3 cm de ancho, recta a falcada, oblongo a elongado, constricciones vagas o ausencia de constricciones entre las semillas...... (Torres y Repke, 2006).

Las vainas de la Figuras 2.a, 7.b y 7.c podrían asociarse con A. peregrina tanto por el menor tamaño del folículo como por la ausencia de constricciones entre las semillas.

Figura 7. Comparación de vainas y semillas de Anadenanthera con motivos iconográficos. a. Vaina de A. colubrina. Procedencia: Valles mesotérmicos de Cochabamba, Foto: Alejandro A. Quiroga Prado. b. Icono de planta proyectada de cabeza en textil de procedencia desconocida. Knobloch (2000), Figura 6.c. c. Detalle de Textil con motivos Wari de origen desconocido. Knobloch (2000), Figura 4. d. Semillas de Anadenanthera proporcionadas por Especialista Tradicional del Equipo de Investigación. Origen desconocido, Foto: Alejandro A. Quiroga Prado.

Figura 8. Semillas de Willka (A. colubrina) en parafernalia inhalatoria. a. Restos de parafernalia inhalatoria en hueso de llama. Museo Cerámico Tiwanaku, Foto: Alejandro A. Quiroga Prado. b. Rostro estilizado descrito como ícono de Anadenanthera. Museo Cerámico Tiwanaku, Foto: Alejandro A. Quiroga Prado. c. Círculo concéntrico en la nariz de felino, asociado a semilla de Anadenanthera. Museo Cerámico Tiwanaku, Foto: Alejandro A. Quiroga Prado. d. Parte de "altar" de Especialista Tradicional del Equipo con semillas de Willka y cerámica arqueológica. Cochabamba-Bolivia, Foto: Dennis Ricaldi Arévalo.

Figura 9. Motivos felínicos asociados a Anadenanthera. a. Motivo de Cerámica excavada por Tello's 1942 en Conchopata, Perú. Knobloch (2000), Figura, 8. b Motivo de Cerámica con ícono de flor de Anadenanthera, excavada por Isbell and Cook 1999 en Conchopata, Perú. Knobloch (2000), Figura, 8. c. Tableta de hueso de llama. Museo Cerámico Tiwanaku, Foto: Alejandro A. Quiroga Prado. d. Motivo de felino en la Tableta de hueso Tiwanaku. Museo Cerámico Tiwanaku, Foto: Alejandro A. Quiroga Prado.

El segundo motivo de la colección de parafernalia inhalatoria del Museo Cerámico de Tiwanaku (Fig. 9.c), corresponde a un hueso de llama tallado al estilo de una tableta. El personaje central del instrumento es una figura zoo-antropomorfa (Fig. 9.d), un felino en posición erguida cuya cabeza presenta un diseño similar al de la Figura 8.c, con la diferencia de que, en la nariz del felino en lugar de un circulo interior concéntrico encontramos un punto concéntrico.

La presencia de un motivo felino en la tableta de hueso Tiwanaku confirmaría el vínculo de este Animal Sagrado con las Plantas Divinas usadas por vía inhalatoria. Por otra parte, planteamos que el círculo con el punto concéntrico en la nariz del motivo, podría ser una variante para representar semillas de Anadenanthera en cuyo caso el Felino de la Tableta Tiwanaku también estaría vinculado con Villca

En la búsqueda de representaciones de círculos con puntos concéntricos en iconografía del Museo Cerámico de Tiwanaku, encontramos varios objetos que presentan estos motivos, de forma independiente a la vaina, hojas o flores de Anadenanthera. Entre la parafernalia inhalatoria del Museo Cerámico de Tiwanaku, encontramos una espátula (Fig. 10.a), y dos fragmentos de recipientes (Figs. 10.b y 10.c) que presentan el motivo iconográfico del círculo con el punto concéntrico. Estos tres objetos, sin duda vinculados con las prácticas inhalatorias de Tiwanaku, nos muestran la variante del ícono primario propuesto para la semilla de Anadenanthera, representada de forma independiente a otros elementos de la Planta Sagrada, además resaltamos su presencia como motivo central y único de los objetos estudiados. En vista de que los recipientes estaban destinados a contener la semilla procesada o la semilla de Villca y que la espátula podría haber sido utilizada en la dosificación del polvo inhalatorio consideramos que su iconografía central representaría a la semilla de esta Planta Sagrada.

En nuestra búsqueda también encontramos una vasija globular (Fig. 10. d), que según la descripción del Museo era utilizada para tostar y que presenta en su borde superior íconos de círculo con un punto concéntrico, de forma independiente a otros motivos fitomorfos.

Si bien esta cerámica no está directamente asociada a la parafernalia inhalatoria, planteamos que por la iconografía descrita podría haber sido usada para tostar las semillas de Anadenanthera dentro del proceso de obtención del polvo inhalatorio.

Figura 10. Círculos con puntos concéntricos en objetos de Museo Cerámico Tiwanaku. a. Espátula de hueso en la colección de parafernalia inhalatoria. Museo Cerámico Tiwanaku, Foto: Alejandro A. Quiroga Prado. b. Fragmento de recipiente de hueso en la colección de parafernalia inhalatoria. Museo Cerámico Tiwanaku, Foto: Giancarlo Villa. c. Fragmento de recipiente de hueso en parafernalia inhalatoria. Museo Cerámico Tiwanaku, Foto: Giancarlo Villa. d. Vasija globular para tostar. Museo Cerámico Tiwanaku, Foto: Giancarlo Villa.

Por tanto, a partir de la iconografía en los objetos de la Figura 10, planteamos: 1) El signo primario de Villca presentaría una variante iconográfica que consiste en un círculo con un punto concéntrico y 2) El ícono de la nariz del felino en la Figura 9.d también correspondería a una semilla de Villca.

A fin de encontrar iconografía recurrente de los motivos propuestos en este trabajo, realizamos una análisis iconográfico de algunas tabletas de piedra y accesorios propios del sitio arqueológico de Tiwanaku descritos por Torres (1996, 2001).

La tableta de piedra Tiwanaku del Museo Etnográfico de Buenos Aires (Fig. 11 .a), presenta en la parte superior cuatro cabezas estilizadas desde las cuales se proyectan los motivos de Anadenanthera descritos por Knobloch (2000) (Fig. 3.c), esta iconografía podría sugerir que la tableta estaba asociada al uso de polvo de Villca. El receptáculo rectangular de la tableta está rodeado por motivos independientes de círculos con un punto concéntrico (Figs. 11.a y 11.b), en el entendido de que esta superficie era usada para depositar el polvo inhalatorio de la Planta Sagrada, proponemos que el signo iconográfico descrito representa precisamente a la semilla de Villca, que contiene mayoritariamente los principios activos de esta especie.

Sobre el receptáculo rectangular encontramos dos cabezas felínicas con el ícono del círculo con punto concéntrico a manera de nariz (Fig. 11.b) descrito previamente en las Figuras 8.c, 9.a, 9.b, 9.d, la presencia felínica en la tableta sugiere el vínculo del Animal Sagrado con las semillas de Villca representadas en la nariz del felino. La tableta también presenta, en la parte superior central entre los íconos de Anadenanthera propuestos por Knobloch (2000), el tallado de un felino tridimensional (Fig. 11.c). El felino presenta motivos de círculos concéntricos y su presencia nuevamente puede sugerir el vínculo entre el Animal Sagrado y Villca

En la Figura 11.c presentamos la cara posterior del hueso de camélido descrito por Uhle (Torres, 2001). En este objeto se reconocen cinco íconos de círculo con punto concéntrico similares a los de las Figuras 10.a, 10.b, 10.c. Aunque el Museo de Arqueología y Antropología de la Universidad Pennsylvania describe la pieza como un tubo inhalatorio, notamos que lo vértices de las bifurcaciones no se horadaron, por lo que más bien podría ser un recipiente de polvo o semillas de Villca.

Figura 11. Tableta y tubo de hueso procedentes del sitio arqueológico de Tiwanaku. a. Tableta de piedra del Museo Etnográfico, Buenos Aires, N° de inventario 10718. Torres (2001), Figura 14. b. Motivos felínicos y de círculos con puntos concéntricos en ampliación de Tableta. c. Motivo felino tridimensional en la Tableta de piedra del Museo Etnográfico Buenos Aires. Torres (2001), Figura 14. d. Hueso bifurcado de camélido descrito por Uhle, procedente de Tiwanaku. Colección del Museo Digital de Pennsylvania, objeto 36095.

La Figura 12.a muestra otra tableta en piedra negra procedente de Tiwanaku y colectada por Uhle (Torres, 2001). El objeto se encuentra en el Museo de Arqueología y Antropología de la Universidad de Pennsylvania. De manera similar a la pieza del Museo Etnográfico de Buenos Aires (Fig. 11 .a), en esta tableta estaría vinculada a Villca por la presencia de los cuatro íconos de Anadenanthera descritos por Knobloch (2000). El único motivo independiente de círculo concéntrico, asociado a la semilla de esta Planta Sagrada, se encuentra en la parte central superior del objeto (Figs. 11.a y 1 1.c), los otros círculos concéntricos están asociados a otros elementos iconográficos.

Debajo del círculo concéntrico independiente encontramos figuras oblongas con incrustaciones de cobre (Fig. 12.c), en ellas notamos otra figura oblonga ligeramente descentrada al interior de la primera, a nuestro juicio esta imprecisión podría ser intencional a fin de lograr una representación realista de una semilla de A. colubrina (Villca). En la Figura 12.d comparamos el motivo de la tableta y una semilla de A. colubrina: ambas presentan formas oblongas exteriores e interiores; en ambas la figura oblonga interior se encuentra ligeramente descentrada y no es un círculo concéntrico; el color marrón característico de la especie A.colubrina podría asociarse al color del cobre incrustado; la iconografía asociada a haces de luz que se proyectan desde la figura oblonga exterior (Fig. 12.c) podrían coincidir con la descripción botánica de semillas muy brillantes para A. colubrina (Torres y Repke, 2006). De esta manera proponemos que las figuras oblongas con incrustaciones de cobre previamente descritas corresponderían a una representación realista de las semillas de Villca.

Figura 12. Tableta de piedra Tiwanaku descrita por Uhle. a.Tableta en piedra negra con incrustaciones de cobre, procedente de Tiwanaku. Colección del Museo Digital de Pennsylvania, objeto 35636. b. Ampliación de motivos felínicos de la tableta 35636. c. Ampliación de motivo con círculo concéntrico y motivos oblongos con horadaciones e incrustación de cobre de la tableta 35636. d. Semilla de Willka (A. colubrina) y ampliación de motivo oblongo de la tableta 35636. Semilla de Willka proporcionada por Especialistas Tradicionales del Equipo, Procedencia desconocida. Foto semilla: Alejandro A. Quiroga Prado Prado.

En este punto es pertinente discutir la asociación de estos motivos con discos solares. El primer argumento que presentamos para disentir esta interpretación es de naturaleza geométrica y precisamente subyace en la presencia de una figura oblonga geométricamente descentrada al interior de la figura oblonga exterior, a su vez la figura oblonga interior presenta una horadación también descentrada, ambas observaciones son innecesarias para describir un disco solar, sea en su forma realista o como representación iconográfica.

El segundo argumento es de naturaleza cultural y proviene del diálogo de saberes y las experiencias de campo del Equipo de Investigación. Los Especialistas Tradicionales de nuestro equipo refieren que todas las experiencias con Plantas Divinas deben realizarse por la noche y que el sol no puede "ver" la misa (Parafernalia armada sobre un Textil de uso exclusivo en la inducción de los estados expandidos de conciencia) armada para la experiencia (espacio "ritual"), así como, la ingesta de bebedizos de Wachuma, Wantoj o polvo de Villca se realiza de preferencia cerca a la media noche. Para estos Especialistas, el armado de los pagos, las curaciones, limpiezas y otras prácticas asociadas deben realizarse de noche y de preferencia los días martes y viernes (tiempo "ritual"). En este sentido, desde las miradas de nuestros informantes, el sol no participa en las prácticas con Plantas Divinas, ni como parte de la parafernalia, ni en la simbología asociada, ni como Divinidad invocada o participante de la vivencia.

Por tanto consultados sobre la iconografía de la tableta en la Figura 12.a, los Especialistas Tradicionales del Equipo nunca asociaron las figuras oblongas con proyección de haces de luz, con el sol, y al parecer esta asociación más bien podría ser una lectura propia de ontologías y/o epistemologías occidentales. Parafraseando a María Bernarda Marconetto (2015) dejamos este párrafo para la reflexión, posteriores estudios e interpretaciones apelando a la necesaria "cortesía epistémica" respecto a las visiones de nuestros Especialistas Tradicionales y del Equipo de Investigación en su conjunto.

En la Figura 12.b encontramos las cabezas felínicas recurrentes con un motivo de círculo con punto concéntrico a modo de nariz, similares a las Figuras 8.c, 9.a, 9.b, 9.d y 11.b. La presencia repetitiva de cabezas de felinos y/o felinos sustenta nuestra hipótesis de la relación Animal Sagrado - Planta Sagrada en la cultura Tiwanaku. Las consideraciones culturales de esta relación serán objeto de posteriores estudios y publicaciones.

A manera de comentario, resaltamos la presencia de un motivo que podría representar a la Pirámide de Akapana del sitio arqueológico de Tiwanaku en las dos tabletas de piedra previamente mencionadas (Fig. 13). Este motivo recurrente en las tabletas de piedra Tiwanaku tiene la forma de la mitad de una Chakana (quizá erróneamente denominada "cruz" andina pues su traducción en Runa Simi o lengua Quechua es Chakana ~ Puente) similar a la forma de la Pirámide de Akapana (Fig. 13.a). Sugerimos que la presencia de este motivo en las tabletas puede significar su filiación con el sitio arqueológico de Tiwanaku, en especial con su construcción monumental más importante.

En las dos tabletas de piedra Tiwanaku el motivo de Chakana truncada o mitad de una Chakana, se presenta flanqueado en ambos lados por cabezas felínicas (Figs. 11.b y 12.b), recordando la presencia de los Chachapumas.

Estas esculturas de hombres felinos en piedra de basalto, se encuentran al pie del acceso principal oeste de la Pirámide de Akapana, precisamente a ambos lados de la escalera principal (Manzanilla, 1992; Berenguer, 2000).

Según varios autores, Akapana, la construcción monumental más importante de Tiwanaku, tenía una función "ritual" con evidencias de presencia de Animales Sagrados, como son los ornamentos de esculturas de basalto erigidas sobre pedestales al oeste de la pirámide, en la doble escalinata de su ingreso principal, entre las que se destacan los felinos antropomorfos o Chachapumas (Manzanilla et al, 1990; Manzanilla, 1992; Berenguer, 2000). Manzanilla etal. (1990) propone que la estructura cuenta con una bipartición con un eje de simetría, donde la mitad sud presenta elementos de cóndores y la mitad norte elementos felinos; la propuesta se basa en estudios eléctricos, distribución de rasgos iconográficos de motivos cerámicos, sahumerios, cabezas clavas, escultura, etc. Las cabezas clavas esculpidas en roca, con motivos de felinos y seres humanos, encontradas en las terrazas superiores de Akapana (Berenguer, 2000), también fueron observadas en nuestro Trabajo de Campo, en muros superiores de la Iglesia del Pueblo de Tiwanaku.

El posible vínculo de la estructura monumental con Animales Sagrados (felinos y cóndores), el vínculo descrito entre Villca y los motivos felínicos, además de la función ritual de Akapana, nos permite proponer que el círculo con punto concéntrico al interior de la Chakana truncada en la Figura 13.c puede representar una semilla de A. colubrina usada en rituales dentro de Akapana.

En la Figura 13.d se presenta un fragmento de tableta colectada por Uhle (Torres, 2001), que en la parte inferior presenta una variante de Chakana truncada con círculos concéntricos en su interior, el motivo está flanqueado por figuras de cabeza de cóndor.

El fragmento también muestra las cabezas estilizadas descritas por Knobloch (2000); y en la parte central superior un círculo con punto concéntrico coronando lo que parece ser una Chakana truncada, de forma similar al motivo oblongo con incrustaciones de cobre sobre la Chakana truncada de la Figura 13.b. La asociación de las piezas con motivos de Anadenanthera nos conduce a proponer que el ícono de círculo con punto concéntrico en la parte superior central y los íconos de círculos concéntricos al interior de la variante de Chakana truncada de la Figura 13.d, también podrían representar semillas de Villca, sugiriendo nuevamente la posible relación entre Akapana y el uso ancestral de esta Planta Sagrada.

Para cerrar nuestra discusión, presentamos dos morteros de piedra asociados con los íconos de semillas de Anadenanthera. El primero, es un mortero de piedra con forma felínica de la Cultura Chavin (Fig. 14.a), descrito por Mulvany (1984) en la Figura 1.b, que identifica presencia de posibles vainas de Anadenanthera en el cuerpo del felino. En las imágenes digitales del Museo de Arqueología y Antropología de la Universidad de Pennsylvania, encontramos el ícono de círculo con punto concéntrico en la cola del felino descrito por Mulvany (Fig. 14.b). Proponemos que el Animal Sagrado (felino) y los motivos de vainas previamente descritos nos permiten asociar el círculo concéntrico (Fig.14.b) con la semilla de Anadenanthera.

El segundo mortero, del catálogo en línea del Museo Larco Lima-Perú (Fig. 14.c), es una pieza en piedra de la Cultura Pacopampa y también representa una figura felínica. En la parte inferior del mortero, tanto en los lados laterales como en la parte trasera se aprecian los íconos con puntos concéntricos, independientes de otros motivos iconográficos. La mano del mortero (Fig. 14.d), que según la descripción del Museo Larco, es una serpiente con cabeza felínica, presenta en el cuerpo los motivos de círculo con punto concéntrico. Según nuestra propuesta interpretativa, ambas piezas, vinculadas a un felino, presentan el signo primario independiente de semillas de Anadenanthera y podrían haber estado asociadas al proceso de molienda en la transformación de la Planta Sagrada. Los Especialistas Tradicionales del Equipo nos relatan que cada pieza o instrumento requeridos para la vivencia con Plantas Divinas, tiene un uso particular y exclusivo, por lo que sugieren que, de acuerdo a la interpretación iconográfica, los morteros presentados podrían haberse usado exclusivamente para moler las Semillas Sagradas.

Figura 13. Akapana y sus posibles representaciones en tabletas de piedra Tiwanaku. a. Reconstrucción hipotética de la Pirámide de Akapana. Manzanilla (1992), Figura 4. b. Ampliación de tableta de piedra 35636 colectada por Uhle. Museo Digital de Pennsylvania. c. Ampliación de tableta de piedra del Museo Etnográfico, Buenos Aires, N° de inventario 10718. Torres (2001), Figura 14. d. Fragmento de Tableta de piedra colectada por Uhle. Colección del Museo Digital de Pennsylvania, objeto 35515.

Figura 14. Morteros felínicos de piedra con motivos deAnandenanthera. a. Mortero de piedra de la cultura Chavín de procedencia desconocida. Colección del Museo Digital de Pennsylvania, objeto SA4627. b. Vista trasera del mortero SA4627. Colección del Museo Digital de Pennsylvania. c. Mortero felinoide cultura Pacopampa, procedencia Sierra Norte Pacopampa, Cajamarca. Museo Larco - Lima, Perú, Código de catalogación: ML300005. d. Mano de mortero en piedra Pacopampa, procedencia Sierra Norte Pacopampa, Cajamarca. Museo Larco - Lima, Perú, Código de catalogación: ML300004.

 

Conclusiones

Las experiencias con Plantas Divinas y la Sabiduría Ancestral de los Especialistas Tradicionales de nuestro Equipo de Investigación Transdisciplinar pusieron en evidencia el rol central de las semillas de Villca en las prácticas tradicionales propias de las culturas andinas. A pesar de ello, los estudios publicados sobre la iconografía de motivos fitomorfos de Anadenanthera reportaban principalmente vainas, flores y hojas de esta especie, observando en algunos casos (Knobloch, 2000) la ausencia de semillas. Durante el trabajo de campo, los Especialistas Tradicionales identificaron rápidamente las

Semillas Sagradas en la iconografía lítica, cerámica y parfernalia inhalatoria de Tiwanaku. A partir de esta "memoria ancestral" iniciamos un trabajo sistemático para construir argumentos que sustenten la hipótesis de la presencia de la semilla de Villca en la iconografía Tiwanaku. La propuesta interpretativa incluye análisis iconográficos, consideraciones etnobotánicas y aspectos culturales relativos al uso de Plantas Divinas. Como resultado de este aporte transdisciplinar, proponemos que dentro la iconografía del sitio arqueológico de Tiwanaku, existe signos primarios que representa a las semillas de Villca (Anadenanthera colubrina). Describimos estos íconos como dos círculos concéntricos y una variante constituida por un círculo con un punto concéntrico. A su vez sugerimos una relación entre las semillas de la Planta Sagrada Villca, con motivos felínicos y con la estructura monumental más grande del Complejo Arqueológico Tiwanaku (Akapana).

 

Agradecimientos

A los miembros del Viceministerio de Ciencia y Tecnología de Bolivia, Viceministra Ing. Jenny Carrasco Arredondo y Lic. Al ex Pantoja, quienes brindaron permanente apoyo al Equipo de Investigación y gestionaron los accesos a sitios arqueológicos y museos de Tiwanaku.

A David Trigo Rodríguez, Museo Nacional de Arqueología de Bolivia (MUNARQ).

A Julio Condori y Verónica Yupanki, Museo Cerámico y Lítico de Tiwanaku, Bolivia.

 

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