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Ajayu Órgano de Difusión Científica del Departamento de Psicología UCBSP

versión On-line ISSN 2077-2161

Ajayu v.7 n.2 La Paz ago. 2009

 

ARTÍCULO

 

FACTORES MOTIVACIONALES EN LA CONDUCTA DE BAILAR EN LA FIESTA DEL GRAN PODER

 

MOTIVATIONAL FACTORS IN THE BEHAVIOUR OF DANCERS WHO PARTICIPATE IN THE “GRAN PODER” FOLCLORIC PARADE

 

 

Erik Fernández 1 y Eliana Aguilar

Departamento de Psicología Universidad Católica Boliviana “San Pablo”

1 Director de la investigación: efernandez@ciec.org.bo

 

 


La motivación surge de la existencia de una necesidad que debe ser satisfecha. Éste estado interno es tomado en cuenta para determinar los factores motivacionales de los danzarines de la entrada folclórica del Gran Poder.

En la elaboración de la presente investigación se consideró el enfoque multidisciplinario de las Necesidades Humanas Fundamentales de Max Neef, quien desarrolla su teoría a partir de las diferentes carencias e insatisfacciones humanas. Asimismo, la matriz propuesta por este autor es dinámica dada la interacción entre: las necesidades, los satisfactores y los bienes económicos.

Por otra parte, se investigó sobre la entrada folclórica del Gran Poder por ser una de las manifestaciones culturales más importantes y antiguas de la ciudad de La Paz. Recordando que ésta fiesta surgió de una celebración católica para convertirse en una fiesta de ostentación y competencia entre fraternidades; porque participar en ella implica prestigio económico pero sobretodo prestigio social. Tal como se puede apreciar en una de las danzas más representativas, como la morenada.

Mediante la presente investigación se explica los factores motivacionales de los danzarines, quienes participan en la entrada folclórica del Gran Poder como satisfactor de necesidades.

PALABRAS CLAVES: Factores Motivacionales, Max Neef, Gran Poder


Motivation arises from the existence of a need that has to be satisfied. This internal state is taken in account to determine the dancer’s motivational factors of the folkloric parade of Gran Poder.

The approach multidisciplinatory of the Fundamental Human Needs of Max Neef was considered during this investigation. He develops his theory from the different lacks and human dissatisfactions. Likewise, the matrix proposed by this author is dynamic because the interaction among: needs, satisfactors and the economic wealth.

By another hand, Gran Poder parade is one of most important cultural demonstrations of La Paz city. This party arose from a Catholic celebration to become in a party of ostentation and competition between brotherhoods; because participating in it involves economic and social prestige. Which can be appreciated in the most representative dance: the morenada?

This investigation explains the motivational factors of the dancers, who participate in the folkloric parade of the Gran Poder, like satisfactor of needs.

KEY WORDS: Motivational Factors, Max Neef, Gran Poder


 

 

INTRODUCCIÓN

Estudiar la motivación comprendida como satisfacción de necesidades es muy importante, sobretodo si se toma como primera necesidad la de integración y/o pertenencia a un grupo, según el psicólogo Elkin (2007), afirma que lo más importante para el hombre es pertenecer a un grupo, sentirse amado y ser escuchado. Esto además favorece a que la persona se realice como tal, de ocurrir esto uno podrá desenvolverse mejor en el campo laboral, en las relaciones humanas y en la vida en general.

Por lo tanto, se pretende describir ¿Cuáles son los factores motivacionales que intervienen en la conducta de bailar en los integrantes de una fraternidad que participaron en la fiesta del Gran Poder 2008, como satisfactor de necesidad?

Es indudable que tanto individuo como sociedad coexisten, y que ninguno de ellos sería lo que es sin la presencia del otro. Entre las ciencias que más se aproxima a explicar la interacción entre individuo y sociedad se encuentra psicología social, definida como el campo científico que trata de entender la interacción entre naturaleza, las causas del comportamiento y del pensamiento del individuo en situaciones sociales. Es por ello que los psicólogos sociales se esfuerzan por entender cómo piensa el ser humano con respecto a los demás y cómo interacciona con ellos (Baron y Byrne, 1998).

El individuo como criatura social, desde que nace adquiere conductas y conceptos que lo preparan para la vida en grupo, estos comportamientos y valores son transmitidos por los padres y deben ser aceptados por los miembros del grupo, a este proceso se lo denomina socialización (Davidoff,1998).

Al hablar de desarrollo social, se entiende al desarrollo como un cambio de comportamiento. Se puede describir en su mayor parte por medio de procesos de aprendizaje y entenderlo como socialización, es decir: como acomodación del individuo a las normas existentes en la sociedad y en el grupo (Wellhöfer, 1981).

La socialización es el proceso por el cual los individuos desarrollan hábitos, habilidades, valores y motivos que los convierten en miembros responsables y productivos, para poder ingresar a una sociedad o cultura, donde aprenden e interiorizan un repertorio de normas, valores y distintas formas de percibir la realidad, que los dotan de las capacidades necesarias para desempeñarse satisfactoriamente en la interacción social (Papalia, Wendkos y Duskin, 2001).

Ericsson definió la búsqueda de identidad, como el proceso de adquisición de confianza interior en medio del cambio, por lo general esta se da en la adolescencia, para así responder a las crisis en la edad adulta (Papalia, Wendkos y Duskin, 2001).

Hay múltiples factores determinantes, no aleatorios, que conforman la identidad, algunos son el género, así como la nacionalidad, clase, edad, etnia, religión, ideología, adscripción a un partido, etc. (Lagarde, 1992).

Por otra parte, un aspecto esencial de la identidad es el cambio. La identidad va cambiando conforme se va viviendo porque es un proceso o un conjunto de procesos y no algo estático, además que es influenciado por la cultura. (Ob. Cit.)

La cultura es considerada dinámica y cambiante. Entre las características más importantes esta que la cultura se aprende, es una forma particular de vida, por ser una construcción que describe creencias, comportamientos, saber, valores, etc., las cuales señalan la forma de ser de un pueblo. Es decir, comprende cómo un pueblo piensa, hace y siente (Herskovitz, 1995).

Existen muchas maneras para que el individuo aprenda la cultura, una de las formas más comunes y básicas es mediante el aprendizaje social o también conocido como aprendizaje vicario, teoría expuesta por Bandura (1971), quien afirmó que todo puede aprenderse de forma directa, por pura observación, este aprendizaje va más allá de la simple imitación o remedo, debido a que se puede deducir ideas generales, yendo más lejos de lo que se ve y se oye, gracias a cuatro pasos para aprender: adquisición, retención, ejecución y consecuencias (Davidoff, 1998).

Es así, que la cultura es un instrumento por el cual el individuo se adapta a su situación actual, también hay que tomar en cuenta que la cultura deriva de componentes biológicos, ambientales, psicológicos e históricos, es por esto que la cultura está estructurada, es dinámica y variable (Herskovitz, 1995).

Sin embargo, también puede ocurrir la interacción permanente de grupos humanos de diferentes culturas, esto se refiere al paso de elementos de una cultura a otra, donde esta interacción, trae consigo una reestructuración de los elementos preexistentes y la aparición de nuevas formas originales, donde al encontrarse dos doctrinas diferentes y al no poder imponerse ninguna, logra nacer de manera espontánea una tercera, esto es llamado sincretismo. El sincretismo es una forma de reinterpretación, mediante un proceso que permite que antiguos significados se adscriban a nuevos elementos o nuevos elementos que cambian la significación cultural de las viejas formas (Ob. Cit.).

Por otra parte, el sincretismo presenta aspectos positivos y negativos. Entre los aspectos positivos está unificar y potenciar distintas creencias y prácticas sociales, mientras que en los aspectos negativos está que se practique una superposición de esos códigos con la consecuencia de aplastar lo heterogéneo.

Es importante resaltar que dentro de cada cultura existen expresiones menos tangibles que otras, como ser: la música, los mitos, los versos y el folklore que desempeña varias funciones, entre ellas reflejar situaciones naturales y culturales, dentro de las expresiones culturales señaladas, el término folklore abarcará, dentro de una cultura, una serie de creencias, costumbres y tradiciones inherentes a la misma, pero no es ético confundir el folklore, algo propio del pueblo, con las manifestaciones folklóricas o espectáculos abstraídos del pueblo y representados por profesionales, normalmente con fines de lucro (Jáuregui, 2000).

Dentro de las manifestaciones folklóricas más importantes en la ciudad de La Paz, esta la fiesta de Jesús de Gran Poder, la historia de la devoción al Señor de Gran Poder data de la Edad Media de España, en Bolivia la historia comienza en la ciudad de Sucre, donde apareció una estatua de un Cristo crucificado en la Casona del Gran Poder, desde ese hecho es que se adora dicha estatua (Albó, 1985).

En la ciudad de La Paz el origen de este icono se remonta a cuando se fundó el Convento de las Madres Concepcionistas; era obligatorio que las postulantes al convento debían llevar consigo una imagen o algún cuadro de algún santo, ofreciéndola en calidad de dote, además que estas serían para su devoción en sus celdas, donde la monja Genoveva Carrión portó la imagen de los tres rostros del Señor Jesús del Gran Poder (Pinto, 1993; Ruiz, 2000).

Al morir la dueña, el cuadro con la imagen del Señor Jesús de Gran Poder paso de mano en mano, continuando siempre con la tradición de venerar, encontrando así una iglesia en alto Chijini para establecer un culto público y oficial (Albó, 1985).

Sin embargo, los tres rostros que presentaba generó diversos comentarios por lo que no podía ser incorporada en el culto católico, algunos devotos habían llegado hasta la imagen creando ciertos milagros atribuibles a cada rostro, se dice que los fieles pedían favores rezando a la cara derecha y castigo a sus enemigos, a la cara izquierda, fue por esto que el cuadro fue retocado dejándolo con una sola cara (Pinto, 1993).

Entre 1922-1923 surgieron las primeras fraternidades folklóricas, como expresión simbólica de identidad al nuevo barrio, expresando además agradecimiento a la imagen que les había concedido muchos favores. Cada año la fiesta fue evolucionando y mejorando, pasó de ser una fiesta barrial a una manifestación folklórica reconocida por toda la ciudad de La Paz , donde, cabe mencionar que la fiesta nunca dejo de ser una competencia (Albó, 1985).

Existen cuatro tipos de participantes en la fiesta del Gran Poder, entre ellos están: los participantes directos, lo cual se refiere a los bailarines que integran las distintas fraternidades, esta categoría incluye a los músicos. Los participantes indirectos, son aquellos que se benefician con la fiesta como ser: comerciantes y artesanos que proveen el material a los bailarines. Por último, dentro de los participantes de la fiesta están los espectadores (Mantilla, 1993.).

Existen tendencias a preferir un determinado tipo de danza dentro de la fiesta de Gran Poder, entre ellas están la morenada y la diablada, por ser las danzas con más antigüedad y las más costosas dentro de la fiesta, lo que les da prestigio sobre las demás danzas (Mantilla, 1993).

Cada fraternidad es un pequeño mundo en si mismo, tienen su propia organización y jerarquía. La jerarquía no es algo estático, es un ascenso paulatino dentro de la fraternidad y entre fraternidades, todo por lograr el reconocimiento de sus esfuerzos y lograr un ascenso social (Ob. Cit.).

Es este reconocimiento que genera un sin fin de emociones dentro del ser humano, y motiva a la persona a integrar la fraternidad lo antes posible para obtener prestigio, ubicación jerárquica, reconocimiento y ascenso social dentro del grupo.

La motivación implica la existencia de alguna necesidad, sin importar si esta es absoluta, relativa, de placer o simplemente de lujo, cuando una persona esta motivada por algo, es porque considera importante ese algo dentro de su vida, por lo tanto la motivación se convierte en un lazo a satisfacer la necesidad (Reeve, 1995).

Sin embargo, un concepto más amplio de la motivación es que se trata de un proceso dinámico, en continuo flujo, en un estado de crecimiento y declive perpetuo, donde muchos de los motivos atraviesan por cuatro etapas: anticipación, activación y dirección, conducta activa y retroalimentación de rendimiento y resultado. Gracias a estas etapas, se entiende que el individuo tratara de satisfacer alguna necesidad que se le presente a lo largo de la vida (Reeve, 1995).

Como se mencionó anteriormente al existir una motivación, la persona genera una acción o conducta hacia el objetivo, sin embargo si un obstáculo impide la realización del objetivo se produce un estado de frustración.

La frustración es el sentimiento desagradable que se produce al no conseguir lo que se pretendía, en este caso al no logra una meta, lo cual puede presentarse de distintas maneras en cada personas, pero donde principalmente existe una desintegración emocional en el individuo, dada por una serie de cambios de conducta y pensamiento en las respuesta presentadas tras el fracaso (Cofer, 1999).

Es a partir de las frustraciones que el individuo vive y genera un tema de estudio, Max Neef empieza a estudiar la frustración, centrado en el desempleo y subempleo que causa la crisis actual, además de distintas patologias donde el diagnóstico parece estar siempre cambiando, siendo este el motivo por el cual que se empieza a estudiar la satisfacción de necesidades humanas fundamentales, a partir de la insatisfacción de no alcanzar una meta o un motivo (Max Neef, Elizalde y Hopenhayn, 1993).

Dentro de la naturaleza humana, el hombre siempre busca superarse, por eso que el proceso de satisfacción de las necesidades está continuamente abierto, de tal forma que un punto de partida es la satisfacción de necesidades, aunque más que decir necesidades, hay que referirse a satisfactores, aspiraciones y deseos. Las necesidades son siempre las mismas, lo nuevo son las formas sociales que aparecen para satisfacerlas (Max Neef, 1994).

Existen distintas perspectivas que indagan y tratan de aclarar la teoría de las necesidades, incluso tratan de categorizar las necesidades para su mejor comprensión, sin embargo, se corre con el riesgo de de establecer esquemas de jerarquización, estableciendo, prioridades de unas sobre otras.

Fue así, que Maslow, fue uno de los pioneros en el estudio de la motivación y las necesidades humanas, ya que las necesidades explican el comportamiento humano, donde la única razón por la que una persona hace algo es para satisfacer sus necesidades, estas necesidades motivan hasta que se satisfacen y fue así que jerarquizó la Teoría de las Necesidades en una pirámide (1975 y 1982). Estableció cinco categorías de necesidades que se suceden en una escala ascendente, donde, el sujeto tiene que cubrir las necesidades situadas a niveles más bajos (más objetivas) para verse motivado o impulsado a satisfacer necesidades de orden más elevado (más subjetivas). Los cuatro primeros niveles pueden ser agrupados como necesidades de déficit (deficit needs o Dneeds); al nivel superior lo denominó auto-actualización, motivación de crecimiento, o necesidad de ser (being needs o B-needs). La diferencia estriba en que mientras las necesidades de déficit pueden ser satisfechas, la necesidad de ser es una fuerza impelente continua (Alguacil, 1998).

La noción de Maslow de la universalidad de las necesidades, pierde fuerza en la medida que se confunden las necesidades de las preferencias y deseos de los individuos. Ésta teoría es puesta en evidencia por Doyal y Gough (1994) que rechazan el enfoque de las motivaciones e impulsos de la conducta humana como base explicativa de las necesidades, ya que creen que no todos pueden jerarquizar de la misma manera las necesidades, algunas personas les interesa más su propia autorrealización que su seguridad (Alguacil, 1998; Davidoff, 1998).

La Teoría de las Necesidades Humanas de Doyal y Gough (1994) implica un enfoque más integral, debido a que estos autores postulan la autonomía, que presupone la salud mental y la salud física como las dos necesidades fundamentales de todos los seres humanos en cualquier lugar y en cualquier tiempo. Sosteniendo así que las necesidades humanas se construyen socialmente, pero también son universales, y establecen una distinción y clasificación entre necesidades básicas y necesidades intermedias (Alguacil, 1998).

Otro punto de vista, es el que Agnes Heller realizó entre 1978 y 1981, para su teoría se basó en Marx y Freud. Según Marx, las necesidades (salvo las biológicas originarias) son históricas, tan producidas como los productos y las capacidades; la producción no sólo crea el objeto de consumo, sino el modo de consumo, el impulso de consumo y el consumidor mismo. Heller aseguraba que: “los seres humanos son únicos, y en este sentido no son iguales, no pueden ser igualados en otra cosa que no concierna a la búsqueda de la felicidad, es decir, la satisfacción de sus múltiples necesidades”. Estás necesidades se desarrollan por la continua superación de estadios históricos, se refiere a ellas siempre como valores que pueden ser negativos o positivos. Los valores negativos (necesidades malas) que hay que superar, y valores positivos (necesidades buenas) que hay que alcanzar las clasifica en: necesidades existenciales, necesidades alienadas, necesidades no alienadas y necesidades radicales (Ibáñez, 1989, pág. 35).

Por su parte, el economista Manfred Max-Neef plantea la teoría de las necesidades humanas al estudiar los problemas de los países en desarrollo, cuyos criterios definió en los años 80, en una matriz que abarca nueve necesidades humanas básicas, las cuales no están ordenadas jerárquicamente (Drekonja, 2002).

Su tesis principal era que el ser humano fluye con el tiempo, al igual que los satisfactores, se sustentaba en satisfacer las necesidades humanas, su trabajo no lo considera un modelo, ni tampoco pretendía dar una solución definitiva al estudio de las necesidades humanas (Max Neef, Elizalde y Hopenhayn, 1994).

En conclusión todas las teorías humanas presentadas, tratan de encontrar aquellos valores que ponderan la optimización de las necesidades persiguiendo como objetivo la calidad de vida que no es tal, si no se piensa en términos de optimización de las necesidades universales (Alguacil, 1998).

Entre la cantidad de criterios que hay que tomar en cuenta para alcanzar un consenso sobre la calidad de vida, están los criterios técnicos, éticos y subjetivos, que varían según, la cultura, lugar y época. Para poder investigar la calidad de vida se han limitado los ámbitos en los que se conceptualiza: aspectos decisivos para el bienestar general del ciudadano: trabajo, educación, sanidad, vivienda y equipos. Contribución del medio, la calidad ambiental: calidad de aire, agua, control de basura, ruido, etc, factores psico-sociales: interacciones de la persona con semejantes, ocio y tiempo libre, etc. Y factores socio-político: participación social, seguridad personal, jurídica, etc. (Guerrero 2007).

Trabajar en la calidad de vida radica en la mejora continua de la salud del hombre y su entorno, permitiendo evaluar las necesidades existentes, así como los niveles de satisfacción que permitan evaluar antiguos programas de servicios y generar nuevos programas y servicios humanos (Guerrero y Cols., 2007).

Max Neef (1990), concluye que la calidad de vida dependerá de las posibilidades que una persona tiene para satisfacer sus necesidades humanas fundamentales, por tanto, para esta investigación se tomará en cuenta la teoría de las necesidades humanas de Max Neef (Max Neef, Elizalde y Hopenhayn, 1994).

La teoría de las necesidades Desarrollo a Escala Humana de Max Neef (1994), va de la mano con el análisis económico de los problemas mundiales más importantes que afectan el diario vivir de todas las personas, ya que son considerados patologías colectivas, las cuales van en aumento y no hay tratamientos, todo esto debido a las pobrezas humanas que existen, entendiendo por pobrezas humanas problemas como crecimiento generalizado del desempleo y la magnitud del endeudamiento externo del tercer mundo, las cuales aumentan día a día especialmente en algunos países de Latinoamérica.

Es así, que el autor propone un enfoque transdiciplinario: desarrollo a escala humana, el cual trata de dar soluciones más allá de las disciplinas estrictas, por lo que no es considerado un modelo, ya que no es una solución definitiva, ni una teoría por falta de sustento teórico. Está centrado en las potencialidades de los sujetos y sus relaciones, lo que lo lleva a repensar el tema de las necesidades humanas en su complejidad, abandonando así los imperativos de una concepción de la existencia reducida al tener y que se olvidaba del ser, el estar y el hacer. También dentro de su enfoque no pueden establecerse criterios de jerarquías dado que se expresan a través de simultaneidades, complementariedades y compensaciones construyendo así una matriz.

La matriz de necesidades es un sistema en el que todos sus elementos están relacionados con todos los demás, ya que, cualquier impacto en uno, tiene impacto en el resto. Es bastante utilizada para realizar diagnósticos de grupos e identificar satisfactores y bienes económicos (Ver Tabla 1) (Max Neef, Elizalde, Hopenhayn, 1994).

Las necesidades revelan de la manera más apremiante el ser de las personas, ya que éste se hace palpable a través de ellas en su doble condición experimental: como carencia y como potencialidad (Max Neef y Elizalde, 1994).

Así, resulta impropio hablar de necesidades que se satisfacen o se colman al cien por ciento, es quizá, mas apropiado hablar de vivir y realizar las necesidades de manera continua y renovada, además entre otras características de las necesidades esta que estas son finitas, pocas y clasificables, a pesar de las diferentes culturas son las mismas durante todos los períodos históricos (Max Neef, 1994).

Max-Neef (1994), combina dos criterios posibles de desagregación, el primero que es según categorías axiológicas o necesidades humanas fundamentales: subsistencia, protección, afecto, entendimiento, participación, ocio, creación, identidad y libertad. La segunda división según categorías existenciales, ontólogicas o modos de experiencia: de ser, tener, hacer y estar.

Es importante recalcar que Max Neef se baso en múltiples puntos de partida para trabajar en esas necesidades, sobretodo partió de la pobreza que existe en el diario vivir, no solo económicamente, también toma en cuenta los aspectos emocionales y conductuales. Ya que cualquier necesidad humana fundamental que no es adecuadamente satisfecha revela una pobreza humana, que puede conducir a una patología (Comisión de Consumo Madrid, 2006).

Por eso, la importancia de satisfacer las necesidades, donde, se entiende por protección la acción y efecto de proteger algo que uno considera importante para su vida, y resguardarlo de un posible daño, mientras que subsistencia, se entiende las necesidades de permanencia a través de un conjunto de elementos básicos que se necesitan para el sustento de la vida humana, por otra parte, la necesidad de afecto, se refiere a expresar y recibir distintos sentimientos de otras personas, participación, la necesidad de tomar parte de algo y ser considera miembro de ese algo, la necesidad de subsistencia, se refiere a la permanencia a través de un conjunto de elementos básicos que se necesitan para el sustento de la vida humana, por otra parte, el entendimiento, se entiende como la necesidad de tener idea o estar informado sobre algún acontecimiento que cause interés en la persona, la necesidad de identidad, es reconocerse uno mismo dentro de un grupo, individualización dentro del grupo al que pertenece, por otra parte, creación es entendida como la necesidad de producir algo nuevo, de igual manera, la necesidad de libertad se entiende a no estar sujeto a una obligación, donde uno puede elegir varias entre varias opciones, sin violencia, siendo responsabilidad propia y por último la necesidad de ocio, que se refiere a tener un conjunto de actividades satisfactorias a realizar en el tiempo libre.

Por otra parte, entre los modos de experiencia se tiene que ser se sintetiza los atributos personales y colectivos, lo inmutable (esencia eterna de las cosas) con lo cambiante (lo actual y lo potencial). El tener remite a las objetividades de la existencia, instituciones, normas, mecanismo, herramientas (no en sentido material), el hacer podría remitir al acto, al pasaje o tránsito desde la potencialidad a la actualidad, lo que exige una transformación de la naturaleza con la que se relaciona un sujeto tanto individual como colectivo, y finalmente el estar, remite a determinados espacios y ambientes en que transcurre el devenir de la existencia (Max Neef, 1994).

Otro de los aportes importante del autor, es que “tanto las necesidades como los satisfactores y los bienes tienen tiempos y ritmos diferentes. Las necesidades cambian con la aceleración que corresponde a la evolución humana; los satisfactores tienen una doble trayectoria; por un lado se modifican al ritmo de la historia, por el otro se diversifican según la cultura. Los bienes tienen una triple trayectoria: 1) se modifican al ritmo de las coyunturas, 2) se diversifican dentro de la cultura y 3) lo hacen también de acuerdo con los estratos sociales. Estos aspectos cambian con velocidades diversas” (Max Neef, 1993, Pág.4).

Los satisfactores son formas organizativas, prácticas sociales, espacios, valores, modelos políticos, históricamente constituidos y su identificación permite el diseño de estrategias sinérgicas de intervención en el campo de las necesidades sociales o en palabras más sencillas, son modos de expresar las necesidades, siendo la forma mediante cual se actualiza la necesidad, estos si varían de una cultura a otra, ya que son creados culturalmente, juegan un papel muy importante, porque al funcionar adecuadamente proporcionará el funcionamiento del sistema de necesidades y la calidad de vida, por lo tanto, una cultura es definida por la elección de satisfactores que se consideran adecuados dentro de dicha cultura (Max Neef, 1994).

No existe una correspondencia biunívoca entre necesidades y satisfactores. Un satisfactor puede contribuir simultáneamente a la satisfacción de diversas necesidades; a la inversa, una necesidad puede requerir de diversos satisfactores para ser satisfecha. Ni siquiera estas relaciones son fijas. Pueden variar según el momento, el lugar y las circunstancias (Elizalde, s/a).

El autor distingue cinco tipos de satisfactores: violadores, pseudos – satisfactores, inhibidores, singulares y sinérgicos.

Los satisfactores violadores o destructores son aquellos que tienen un efecto paradojal. Al utilizarlo para satisfacer una necesidad, además de aniquilar la posibilidad de satisfacer, imposibilita la satisfacción adecuada de otras necesidades, esto como efecto colateral. Por otra parte, los pseudos-satisfactores, dan una falsa sensación de satisfacción, en un plazo mediano estos pueden llegar a aniquilar la posibilidad de satisfacer la necesidad, pero sin la agresividad como un satisfactor violador, por lo general estos satisfactores son inducidos por distintos medios de comunicación. Otro tipo de satisfactor son los inhibidores, aquellos que por satisfacer una necesidad, dificultan la posibilidad de satisfacer otras necesidades, también están los satisfactores singulares que se limitan a satisfacen una necesidad, dejando de lado otras necesidades, el principal atributo de estos satisfactores es que son institucionalizados, por último están satisfactores sinérgicos, son aquellos que al satisfacer una necesidad, simultáneamente satisfacen otras necesidades (Max Neef, Elizalde y Hopenhayn, 1994).

 

2. MÉTODO

III.1 Tipo de investigación

El tipo de investigación que se utilizó fue un diseño descriptivo. El cual busca especificar propiedades, características y rasgos importantes de cualquier fenómeno que se analice. Miden, evalúan o recolectan datos sobre diversos aspectos, dimensiones o componentes del fenómeno a investigar de manera independiente o conjunta sobre los conceptos o las variables a los que se refieren. Desde el punto de vista científico, describir es recolectar datos que se obtendrá de manera cuantitativa (Hernández, Fernández y Baptista, 2003).

III.2. Participantes de la investigación.

Gracias a la accesibilidad que presentó, se trabajó con una morenada que contó con 1250 bailarines en su presentación del 2008, por la falta de listas oficiales, no se pudo utilizar un muestreo probabilístico, el cual era deseado y se recurrió a utilizar un muestreo no probabilístico por conveniencia.

La muestra estuvo conformada por 303 bailarines, donde 155 son mujeres y 148 hombres, los cuales se encontraban entre los 20 y 60 años de edad.

Después de obtener los resultados, se realizaron entrevistas a profundidad para ampliar los resultados cuantitativos. Los entrevistados fueron miembros de la misma fraternidad, una mujer, que lleva más de 19 años bailando en la entrada de Gran Poder y un hombre que participan de la fiesta más de 16 años.

III.4. Definición de Variables de estudio

III.4.1. Definición operacional

Factores Motivacionales: son los requerimientos que tiene el hombre para

satisfacer las necesidades de protección, afecto, participación, ocio e identidad, en sus categorías comportamentales del ser, tener, hacer y estar (Ver Tabla 3).

III.5. Instrumento

Se creó el cuestionario MGP (Motivación para bailar en el Gran Poder) creado con las características apropiadas para dicha población .Sin embargo, el día de la entrada del Gran Poder 2008, se realizaron entrevistas preliminares a los bailarines que estaban a punto de comenzar el recorrido con el objetivo de enriquecer este trabajo.

El instrumento MGP esta diseñado en escala Likert, consta de 20 ítems, las cuales engloban las cinco categorías e indicadores que permiten medir la variable en cuestión. Es importante recalcar que el instrumento antes de ser aplicado a la muestra, atravesó por el proceso de validación, en este caso validación con expertos

III.6. Análisis de datos

Se realizó un análisis individual, para las tablas modos de experiencia, tomando en cuenta solo a los bailarines que respondieron que si satisfacían a las distintas necesidades, conformando estos una sub muestra de análisis.

A continuación se observa una tabla de frecuencia con las cinco necesidades y el número respectivo de sujetos que afirmaron satisfacer cada una de ellas.

 

RESULTADOS

IV. 1. Satisfacción o no satisfacción

IV.1.1 Necesidad de Protección

Los datos obtenidos en la tabla 5, muestran la frecuencia y el porcentaje alcanzado por los bailarines de la fraternidad que participaron en la entrada del Gran Poder 2008, donde se observa que para el setenta y siete por ciento de la muestra bailar en el Gran Poder no satisface la necesidad de protección, sin embargo, si lo hace para un veintidós por ciento de la muestra, por tanto, bailar en el Gran Poder 2008 no satisface la necesidad de protección para la mayoría de los bailarines.

 

IV. 1. 2. Necesidad de afecto

En la tabla 6, se observar que para el veinticuatro por ciento de la muestra, bailar en la fiesta del Gran Poder no satisface la necesidad de afecto, pero si lo hace para el setenta y cinco por ciento de la muestra, demostrando de esta manera, que bailar en la fiesta del Gran Poder si es satisfactor para un importante porcentaje de la muestra.

IV. 1. 3. Necesidad de participación

En la tabla 7 se observa que, para el treinta y seis por ciento de la muestra bailar en el Gran Poder no satisface la necesidad de participación, por otra parte si lo hace para el sesenta y tres por ciento de los bailarines de la muestra.

 

IV. 1. 4 Necesidad de Ocio

La tabla 8, presentada a continuación muestra que bailar en el Gran Poder satisface la necesidad de ocio, para un alto porcentaje de bailarines (noventa y tres por ciento), solo para un siete por ciento de los bailarines esta necesidad no es satisfecha.

 

IV. 1. 5. Necesidad de Identidad

Se puede observar en la tabla 9, que el setenta y dos por ciento de la muestra opina que bailar en la fiesta del Gran Poder 2008 si satisface la necesidad de identidad, mientras que solo el veintisiete por ciento de la muestra cree que no lo hace.

 

IV. 2. Satisfacción de las necesidades según género

Entre los objetivos planteados, se estableció comparar los factores motivacionales entre géneros, por lo que a continuación se presentan las tablas descriptivas tomando en cuenta la variable género.

IV.2.1. Necesidad de protección según género.

Los datos que se observan en la tabla 10, muestra que bailar en el Gran Poder no satisface esta necesidad para ningún género, sin embargo el género femenino presenta un mayor nivel de satisfacción de la necesidad de protección con veintinueve por ciento, encontrándose encima del porcentaje obtenido por sus pares masculinos, el cual fue de diecisiete por ciento.

 

IV. 2.2. Necesidad de afecto según género.

La tabla 11 presenta la distribución porcentual de la satisfacción o no satisfacción de la necesidad de afecto según género. Obsérvese que ambos géneros presentan porcentajes por encima del setenta por ciento (setenta y tres por ciento hombres y setenta y siete por ciento mujeres), lo que pone de manifiesto la fiesta de Gran Poder para ambos grupos satisface la necesidad de afecto.

 

IV. 2.3. Necesidad de participación según género.

Con relación a la satisfacción de la necesidad de participación que produce el bailar en la fiesta del Gran Poder, la tabla 12 muestra una importante diferencia entre el género femenino y el género masculino. Los valores muestran que esta necesidad es satisfecha en mayor medida para las mujeres que para los varones.

 

IV. 2.4. Necesidad de ocio según género.

Con relación a la necesidad de ocio, tanto varones como mujeres consideran que bailar en el Gran Poder satisface ésta necesidad, ya que ambos grupos obtuvieron el mismo porcentaje elevado (noventa y cuatro por ciento).

 

IV. 2.5. Necesidad de identidad según género.

Los datos que se observaran en la tabla 14, reflejan la diferencia porcentual entre varones y mujeres que consideran que bailar en el Gran Poder satisface la necesidad de identidad. Nótese que ésta necesidad es satisfecha tanto para mujeres como para los varones, pero con un porcentaje mayor para los últimos (setenta y cuatro por ciento).

 

IV.3. Distribución porcentual de satisfacción o no satisfacción de las necesidades según creencia religiosa

Debido a que la fiesta de Gran Poder es una expresión principalmente de fe además católica, se consideró relevante observar el comportamiento de esta variable, a continuación se describen los resultados obtenidos con relación a la satisfacción de las necesidades como factores motivacionales según la creencia religiosa de los participantes en la muestra.

IV. 3.1 Necesidad de protección según creencia religiosa.

En la tabla 15, se observan los porcentajes de la satisfacción o no satisfacción de la necesidad de protección tomando en cuenta la variable creencia religiosa. Donde se observa que esta necesidad no satisface para ninguno grupo, sin embargo los bailarines católicos presentan porcentajes más elevados (dieciséis por ciento) frente a sus pares no católicos, por tanto satisfacen en mayor medida la necesidad protección los bailarines católicos.

 

IV. 3.2. Necesidad de afecto según creencia religiosa.

En la tabla 16, se observan los porcentajes obtenidos según la creencia religiosa para la necesidad de afecto. Un setenta y nueve por ciento de los bailarines católicos satisfacen ésta necesidad bailando en la fiesta de Gran Poder. Por su parte, para los bailarines no católicos solo el sesenta y tres por ciento siente que esta necesidad si se satisface al bailar en el Gran Poder. Por tanto, bailar en el Gran poder satisface a ambos grupos, en mayor medida apara los bailarines católicos.

 

IV. 1. 3. Necesidad de participación según creencia religiosa.

Con relación a los resultados obtenidos para la necesidad de participación y la variable creencia religiosa, muestra diferencias hacia los bailarines no católicos, siendo que para ellos la necesidad de participación si es satisfecha por el Gran Poder en setenta por ciento, encima de los creyentes católicos con sesenta y dos por ciento.

 

IV. 3. 4. Necesidad de ocio según creencia religiosa.

La distribución porcentual de satisfacción o no satisfacción de la necesidad de ocio según creencia religiosa (tabla 18), muestra que ambos grupos de creyentes acepta que la necesidad de ocio es satisfecha por el Gran Poder. Existiendo una diferencia que se inclina más a favor de los creyentes no católicos.

 

IV. 3.5. Necesidad de identidad según creencia religiosa.

Los datos obtenidos que se observan en la tabla 19, pertenecen a la necesidad de identidad en relación a la variable creencia religiosa para los bailarines no católicos y católicos. La necesidad de identidad es satisfecha al bailar en el Gran Poder, sin embargo para los no católicos el nivel es mayor en tres por ciento.

 

IV. 4. Distribución porcentual de satisfacción o no satisfacción de las necesidades según los modos de experiencia

La satisfacción adecuada y oportuna de todas las necesidades también depende de la continua interacción con los modos de experiencia, ya que a través de ellos, el participante de la fiesta de Gran Poder experimentará mejor la satisfacción de éstas necesidades.

Por tanto, a continuación se presentan los resultados obtenidos tomando en cuenta solo a la sub-muestra de bailarines que contestaron que bailar en el Gran Poder satisface algunas de las necesidades.

IV.4.1 Necesidad de protección según modos de experiencia

Para la sub muestra cuya necesidad de protección es satisfecha por la fiesta de Gran Poder, los modos de experiencia principlamente experimentados son el hacer, con noventa, por ciento, tener con ochenta y cuatro, y estar con ochenta y dos por ciento respectivamente

 

IV. 4.2. Necesidad de afecto según modos de experiencia

Los datos de la tabla 21 muestran que para los bailarines del Gran Poder cuya la necesidad de afecto es satisfecha, éstos la experimentan sobretodo al ser y tener en noventa y cinco y noventa y ocho por ciento respectivamente. Con un porcentaje menor pero igualmente importante se encuentran el hacer y estar. Es decir que la necesidad de afecto es experimentada en todas las categorías existenciales.

 

IV. 4.3. Necesidad de participación según modos de experiencia

Para los bailarines que el Gran Poder satisface ésta necesidad, todos los modos de experiencia son experimentados, pero en mayor medida el tener y hacer ambos con noventa y seis por ciento.

 

IV. 4.4. Necesidad de ocio según modos de experiencia

Los porcentajes obtenidos de los modos de experiencia de los bailarines que satisfacen la necesidad de ocio al bailar en la fiesta del Gran Poder son bastante elevados, por lo que todos los modos de experiencia son experimentados al bailar, sobretodo el ser y tener con noventa y nueve por ciento y noventa y seis por ciento respectivamente.

 

IV. 4.5. Necesidad de identidad según modos de experiencia

La tabla 24 muestra que bailar en el Gran Poder permite a los bailarines experimentar todos los modos de experiencia, principalmente el tener, hacer y estar, con noventa, noventa y uno y noventa y ocho por ciento respectivamente.

 

CONCLUSIONES Y RECOMENDACIÓN

La amplitud de la fiesta colaboró a estudiarla de distintos ángulos, más aún por la falta de estudios formales que existe, sobretodo en el tema de factores motivacionales en las personas que año a año integran la fiesta de Gran Poder de manera progresiva y constante.

Mucha de la información recolectada aporta a investigaciones mencionadas y complementa a distintos trabajos informales que existen sobre ésta fiesta, ya que, al ser una fiesta muy popular, además de convertirse en una tradición paceña, se ha transformado en una vitrina que demuestra mucha: ostentación, participación y devoción por parte de las personas que integran las distintas fraternidades.

Es importante reiterar que la motivación siempre se da por la falta de algo, e inmediatamente se convierte en una necesidad a ser satisfecha, desde la teoría propuesta por Max Neef, las necesidades son una carencia y potencialidad a la misma vez, que nunca se colmarán por completo sino que se renovarán de manera continua, pero que el hombre siempre trata de satisfacerlas para mejorar su vida.

A lo largo del presente trabajo, se ha podido llegar a las siguientes conclusiones relacionadas a la participación de los bailarines de la fraternidad en la fiesta del Gran Poder 2008.

Primeramente, se trató de determinar los factores motivacionales que existen en los bailarines, de la fraternidad que participaron en la fiesta de Gran Poder 2008, como satisfactor de necesidades. Entendiendo como factores motivacionales cinco de las nueve necesidades propuestas por Max Neef que se especifican en el capítulo III, en la operacionalización de la variable.

Por los resultados obtenidos, se evidencia que los factores motivacionales que intervienen en la conducta de bailar en la fiesta del Gran Poder, como satisfactor de necesidades, son las necesidades de: participación, ocio e identidad. Respondiendo de esta manera al objetivo general de la presente investigación. Asimismo, se pudo determinar que la fiesta del Gran Poder, es un satisfactor sinérgico, debido a que satisface más de una necesidad.

Con referencia al primer objetivo específico planteado, se puede concluir que bailar en la fiesta del Gran Poder es un satisfactor de necesidades humanas básicas para los bailarines (quienes fueron parte de la muestra); dado que ellos consideran que bailando logran satisfacer sobretodo, en mayor medida, la necesidad de ocio. La cual implica que en su tiempo libre se satisface un conjunto de actividades importantes y placenteras, tales como: ensayos, fiestas, convites, recorridos y todos los preparativos que implican bailar (medición de trajes y accesorios de baile).

Tal realidad fue constatada mediante las entrevistas realizadas, ya que muchos de los bailarines afirmaron acudir a sus ensayos para liberarse de algunas tensiones, estrés y problemas del diario vivir. Dado que para ellos, asistir a los ensayos u otras actividades de su fraternidad es como ingresar a un mundo nuevo, donde lo importante es bailar y compartir con la gente de su fraternidad. Además, ésta actividad se convierte en una experiencia donde cada bailarín puede acercarse a la espiritualidad ya que varios de ellos realizan promesas y le piden al Señor Jesús del Gran Poder que les ayude a solucionar sus problemas personales.

Bailar en el Gran Poder también satisface las necesidades de: afecto, identidad y participación. Estas necesidades están muy relacionadas entre sí, ya que al ser considerado miembro de la fraternidad, el bailarín podrá compartir con sus compañeros sentimientos y pensamientos. Tal como se evidenció, en las entrevistas realizadas, lo más importante es participar bailando en el Gran Poder, no importa el dinero que cueste, ya que solo una vez al año se darán el gusto de bailar, por ello deben hacerlo bien y con todos los lujos posibles. Caso contrario si ellos (como bailarines) limitan sus gastos, el Señor del Gran Poder se limitará en devolverles los favores.

También es importante destacar, la relevancia de la aprobación que el bailarín reciba de sus fraternos. En otras palabras, éste hará lo necesario para pertenecer al grupo que quiere conformar, es en este proceso de pertenencia donde se involucran las necesidades de participación e identidad, incluso al sentirse parte del grupo, el bailarín se siente libre de expresar distintos sentimientos u opiniones.

Al realizar la presente investigación se determinó la existencia de una disonancia cognitiva relativa a la necesidad de protección. Según los bailarines, la mayoría de ellos participan en la Fiesta del Gran Poder por fe, consecuentemente Dios es el único ser que los puede proteger. Sin embargo, los resultados demuestran que la necesidad de protección no es satisfecha al bailar en dicha fiesta, ya que los bailarines no creen que bailar pueda protegerlos, proteger alguien o algo de un posible daño.

Dentro de los objetivos específicos se planteó comparar los factores motivacionales entre géneros, aspecto que es importante destacar dada la diferencia del pensamiento y el comportamiento entre varones y mujeres. En este sentido, las necesidades de afecto y participación son satisfechas en mayor medida en el género femenino que en el género masculino. Asimismo, se determinó que las mujeres prestan más importancia al hecho de integrar una fraternidad para demostrar que tienen una vida próspera y abundante (expresado en la cantidad de joyas que lucen), convirtiéndose ésta en una competencia entre ellas.

La necesidad de identidad entre géneros es satisfecha en mayor medida en el género masculino ya que a los varones les importa más reconocerse a si mismos dentro del grupo (en este caso dentro de la fraternidad) y de ésta forma encontrar semejanza con sus pares.

También se consideró relevante analizar la variable: creencia religiosa, debido a que esta fiesta es una expresión principalmente de fe católica. Además que se baila a devoción de una imagen que es venerada por todos los creyentes y no creyentes que participan en Fiesta del Gran Poder, tales como: católicos, ateos, cristianos y otros.

Los resultados obtenidos muestran que los participantes no católicos, encuentran en la Fiesta del Gran Poder satisface las necesidades de participación y ocio en mayor medida que de sus pares católicos. Lo cual es coherente, porque si bailar en el Gran Poder no lograría satisfacer tales necesidades, dichas personas no lo participarían debido a la inexistencia del vínculo religioso. Además, cabe apuntar que los bailarines no católicos son un grupo reducido comparando con el resto de los participantes.

Al respecto, los bailarines aclararon que en ningún momento se discrimina a alguien por no pensar o actuar como ellos; dado que Gran Poder es una fiesta abierta a todos y cualquiera es libre de participar, eso si, siempre que respete algunas normas ya impuestas, tales como: asistir a los ensayos, recorridos, convites, misas, diferentes recepciones sociales que cada fraternidad organiza, y abonar los costos que implica bailar.

Más allá de las necesidades que la fiesta del Gran Poder puede llegar a satisfacer, también se consideró como objetivo específico, los modos de experiencia o necesidades existenciales que los bailarines experimentan al satisfacer cada necesidad, debido a que son fundamentales al momento de interaccionar con las necesidades, éstas varían de acuerdo a la necesidad que se satisface.

Tomando en cuenta los modos de experiencia, para la necesidad de protección, la fiesta del Gran Poder les permite hacer, esto implica que el fraterno puede cooperar con los preparativos, prevenir y planificar estrategias de seguridad para los diferentes acontecimientos que tienen.

Por otra parte, para la necesidad de afecto, se observa que todos los modos de experiencia son experimentados, siendo los más representativos el ser y tener, tomando en cuenta los atributos personales de los integrantes de la fraternidad, además de las reglas de participación que existen, ya que a partir de estas se logra la interacción entre bailarines, donde al tener algún lazo de amistad empieza a expresarse afecto.

La fiesta del Gran Poder para la necesidad de participación, les permite a los bailarines tener, ya que remite a las objetividades de la existencia, normas que seguir y hacer, que por lo general el participante acepta fácilmente, para así ser considerado parte de la fraternidad.

Para la necesidad de ocio, el modo de experiencia más vivido es el ser, donde lo importante son los atributos personales y colectivos, por lo que un bailarín se expresa como realmente es. Por último para la necesidad de identidad, el modo de experiencia más requerido es estar, el cual se refiere que el bailarín necesita estar en los ensayos, encuentros y fiestas para así sentirse identificado e integrado al grupo.

A partir de los resultados obtenidos, sería importante profundizar más el tema con grupos focales o entrevistas a profundidad, para poder recabar datos que amplíen lo encontrado, por lo que se recomienda continuar con este estudio para aportar mayor conocimiento a la fiesta de Gran Poder que año a año se vuelve más importante para la ciudad de La Paz.

 

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