INTRODUCCIÓN
Durante el envejecimiento, se producen una serie de cambios morfológicos y funcionales en los órganos y sistemas, determinados por factores genéticos, sociales y ambientales1,2. Uno de los cambios sensoriales que ocurre en el adulto mayor, con una alta frecuencia, es la presbiacusia o pérdida auditiva3.
Según la Organización Mundial de la Salud afecta a personas mayores de 65 años y a la mitad de las mayores de 75, provocando discapacidad y afectando el bienestar físico, emocional y social de las personas4. De etiología multifactorial, es una forma clínica de hipoacusia, caracterizada por el deterioro progresivo y pérdida de la sensibilidad, células sensoriales y funciones de procesamiento, causada por el envejecimiento2,5. Los efectos pueden manifestarse en el ámbito de la vida cotidiana, ya sean de carácter comunicativo, emocional, cognitivo, entre otros, e incluso algunos afirman que está asociado a una mayor angustia, depresión y soledad6, 7.
El Comité de Audición, Bioacústica y Biomecánica, destacó la idea de que la pérdida auditiva en personas mayores, estaba muy condicionada por problemas cognitivos, propios también del envejecimiento8. A partir de entonces, se comenzó a reconocer la relación entre presbiacusia y deterioro cognitivo, despertando un gran interés en la comunidad científica, para buscar evidencias sobre el tema, hecho que ya ha sido mostrado por algunos estudios.
Diversos estudios han demostrado que la presbiacusia está estrechamente vinculada al deterioro cognitivo y aumenta el riesgo de desarrollar demencia. Las personas con pérdida auditiva tienen que hacer un esfuerzo constante para entender el habla, lo que agota sus capacidades cognitivas9. Esto se debe a que la degradación de las señales auditivas requiere más recursos cognitivos, afectando negativamente el desempeño en tareas mentales y contribuyendo al agotamiento de las reservas cognitivas.
El envejecimiento cerebral conlleva cambios en el procesamiento sensorial, la función motora y las capacidades cognitivas debido a la pérdida de conexiones sinápticas. La presbiacusia, una pérdida auditiva vinculada al envejecimiento, surge por factores como la exposición al ruido, predisposición genética y condiciones de salud concomitantes10. Ante la creciente longevidad y envejecimiento de la población, la presbiacusia emerge como una preocupación significativa para la salud. Subrayar la necesidad de abordar y diagnosticar tempranamente este problema, considerándolo como un posible indicador de deterioro cognitivo, puede marcar la diferencia en la calidad de vida en la vejez.
En el presente estudio se exponen brevemente los cambios anatomofisiológicos en el órgano auditivo y los cambios neurodegenerativos, que ocurren en el envejecimiento, así como la asociación que existe entre estos dos componentes.
METODOLOGIA
La revisión bibliográfica se llevó a cabo siguiendo el protocolo PRISMA (Preferred Reporting Items for Systematic Reviews and Meta-Analyses), con un enfoque en estudios publicados en los últimos 5 años. Se identificaron cuidadosamente los descriptores clave, incluyendo "presbiacusia", "deterioro cognitivo", "fisiología del oído", "anatomía del oído" y "percepción auditiva", utilizando operadores booleanos para combinar estas palabras clave en la búsqueda de información.
En la fase de planificación de la revisión sistemática, desarrollamos una estrategia de búsqueda integral que abarcó diversas bases de datos como PubMed, Science Direct, Dialnet y Google Scholar. Este enfoque se diseñó meticulosamente para garantizar la captura de una amplia variedad de estudios científicos relevantes para nuestro tema de investigación.
Durante la selección de estudios, adoptamos un enfoque inclusivo al incorporar estudios transversales, de cohorte y de casos y controles. Esta diversificación metodológica buscó proporcionar una evaluación completa de la evidencia disponible, abordando la cuestión desde diferentes perspectivas de investigación.
Con el objetivo de garantizar una revisión inclusiva, decidimos aceptar estudios publicados en cualquier idioma, reconociendo la riqueza que la diversidad cultural y lingüística puede aportar a nuestra revisión.
Además, establecimos un límite temporal de cinco años para la inclusión de estudios, destacando nuestro interés en la actualidad de la investigación. Este criterio asegura que nuestra revisión refleje los avances más recientes en el campo, ofreciendo así una perspectiva contemporánea sobre el tema.
Criterios de Inclusión y Exclusión:
Criterios de Inclusión: a) Artículos Originales y Revisiones Sistemáticas: Se priorizó la inclusión de artículos originales con diversas muestras y estudios de revisión relacionados con el tema de interés. b) Relevancia Temática: Se incluyeron estudios que abordaran directamente las temáticas de "presbiacusia", "deterioro cognitivo", "fisiología del oído", "anatomía del oído" y "percepción auditiva".
Criterios de Exclusión: a) Resúmenes Únicamente: Se excluyeron estudios que solo proporcionaban resúmenes, ya que estos carecen de la profundidad necesaria para un análisis exhaustivo. b) Acceso Pago: Se excluyeron estudios que requerían pago para acceder, garantizando la accesibilidad y democratización de la información. c) Retractados: Se excluyeron estudios retractados para mantener la integridad de la revisión y evitar información potencialmente comprometida. d) Información Insuficiente: Se excluyeron artículos que carecían de información suficiente para un análisis adecuado, asegurando la calidad y robustez de la evidencia incluida en la revisión.
Extracción de Datos y Evaluación de la Calidad:
Iniciamos nuestro proceso identificando inicialmente 560 artículos, de los cuales eliminamos 70 duplicados. Durante la fase de selección, excluimos 302 artículos siguiendo criterios específicos de inclusión y exclusión, dejando 188 para la evaluación de elegibilidad, priorizando la evidencia más reciente con un límite temporal de los últimos cinco años. Tras una revisión detallada de las fechas de publicación, descartamos 162 artículos que no cumplían con el requisito de antigüedad establecido.
La meticulosa revisión culminó en la selección cuidadosa de 26 artículos que cumplían con criterios estrictos, formando así la base esencial de nuestra revisión sistemática. La elección de estos documentos se guió por los criterios de inclusión y exclusión previamente establecidos, demostrando nuestro compromiso con la calidad y relevancia de la evidencia seleccionada. Este riguroso proceso asegura la solidez de nuestra revisión y la pertinencia de los estudios incluidos, centrándonos en la evidencia más actualizada de los últimos cinco años.
En la etapa final, estos 26 trabajos fueron sometidos a un análisis exhaustivo, asegurando que fueran pertinentes y apropiados para nuestra investigación y estableciendo así una base sólida para el análisis subsiguiente. La Figura 1 proporciona una representación visual de este proceso, destacando la meticulosidad y coherencia de nuestro enfoque.
DESARROLLO
Presbiacusia
La presbiacusia es la pérdida auditiva relacionada con el envejecimiento, que ocurre a nivel del órgano auditivo y de vías neurosensoriales1. Se caracteriza por alteración de la sensibilidad auditiva, alteración del procesamiento central, reducción de la comprensión del habla (en entornos ruidosos y reverberantes), interferencia con la percepción de cambios rápidos en el habla y mala localización de la fuente del habla11.
Como tal, el trastorno se asocia con cambios funcionales en el oído interno y alteraciones en el sistema auditivo central y se caracteriza por ser progresivo, bilateral y muchas veces simétrico12.
Cambios anatomofisiológicos del órgano auditivo en el envejecimiento
Los cambios degenerativos abarcan todas las partes del sistema auditivo, desde el oído externo hasta las estructuras cerebrales. El órgano auditivo se divide anatómicamente en tres partes: el oído externo, el oído medio y el oído interno13.
El mecanismo que desencadena la audición está relacionado con las ondas sonoras que llegan al oído externo a través del conducto auditivo externo y entran en contacto con el tímpano, provocando que vibre. Pasa a través de la superficie interna del tímpano y contacta con el oído medio, que está ocupado por los huesos pequeños: el martillo, el yunque y el estribo. Las vibraciones llegan a la cóclea, que convierte los pulsos de vibración en impulsos eléctricos que viajan a través de las terminaciones nerviosas hasta el ganglio auditivo13.
La cóclea está formada por un tubo membranoso, enrollado en espiral y dividido en tres cámaras llenas de líquido. La escala media es el órgano de Corti, que contiene células ciliadas responsables de convertir las vibraciones en señales nerviosas recogidas por las neuronas del ganglio espiral. En la pared lateral encontramos la estría vascular, que genera los potenciales intracocleares necesarios para la audición14.
Dependiendo de las estructuras dañadas, la presbiacusia se clasifica en sordera sensorial, que se caracteriza por la pérdida o reducción de las células ciliadas del órgano de Corti, células funcionales de la cóclea y función de la cóclea; y presbiacusia estriatal o metabólica, que es causada por Presbiacusia neuronal causada por atrofia vascular estriado, relacionada con atrofia del ganglio espiral y degeneración del nervio auditivo15,16.
A nivel estructural se observan síntomas clínicos del oído externo, como migración epitelial insuficiente y formación excesiva de cerumen, crecimiento excesivo de vello dentro y fuera del oído externo, colapso del conducto auditivo externo por atrofia de la piel y cambios en el oído externo. oreja. El pabellón auricular afecta las propiedades acústicas del oído. A nivel del oído medio se puede observar rigidez de la membrana timpánica, adelgazamiento y reducción de los vasos sanguíneos, cambios en las articulaciones osiculares y atrofia de músculos y ligamentos internos11.
Alteraciones en la percepción o funcionalidad auditiva
La percepción auditiva, es definida como la capacidad para recibir e interpretar la información que llega al oído, mediante ondas de frecuencia audible transmitidas por el aire u otro medio, función que se afecta durante la presbiacusia. Además de los problemas en la periferia auditiva, también son afectadas las vías auditivas del sistema nervioso central, causando dificultades en la decodificación de fonemas, transmisión inter-hemisferios y los estímulos verbales y no verbales17. Se afecta, además, la percepción de los tonos altos, aspecto de gran importancia en la comprensión del habla, particularmente en ambientes ruidosos y en situaciones reverberantes de escucha, considerándose esta última, la consecuencia más trascendental18.
Inicialmente, hay una pérdida auditiva sensorial progresiva de leve a moderada que comienza en frecuencias altas y se extiende gradualmente a frecuencias medias, lo que afecta la capacidad de escuchar conversaciones con claridad, especialmente en ambientes ruidosos. Esta pérdida es bilateral y a menudo simétrica, ya que la asimetría en la función auditiva se describe como estímulos percibidos por el oído derecho en relación con el oído izquierdo19.
De acuerdo con el grado de reducción de la audición, la presbiacusia puede clasificarse en leves (de 26 a 40dB), moderadas (41 a 60 dB), severa (61 a 80 dB) y profundas (≥ 81 dB), donde los grados de pérdida auditiva son obtenidos del umbral medio de audición (PTA) de las 4 frecuencias medias (500, 1000, 2000 y 4000 Hz)20.
Deterioro cognitivo
La cognición es el funcionamiento adecuado del dominio cognitivo que permite a un individuo interactuar y adaptarse al entorno. Los cambios en la función cognitiva ocurren a lo largo de la vida de un individuo, pero tienen connotaciones biológicas, anatómicas y funcionales, especialmente en la edad adulta tardía o en el envejecimiento1.
El deterioro cognitivo se caracteriza por una disminución total o parcial de funciones mentales como la memoria, el razonamiento, la orientación, el pensamiento y el leng uaje abstractos, el cálculo, el aprendizaje, las capacidades constructivas y visoespaciales21. Estos cambios pueden conducir a un comportamiento de aislamiento y un contacto social reducido, estrés, depresión, sentimientos de inutilidad y pérdida de funcionamiento22.
Una de las causas que puede generar deterioro cognitivo es el envejecimiento. En esta etapa ocurren cambios en el cerebro que incluye disminución del número de neuronas y en la velocidad de transmisión de la información23.
Relación presbiacusia y trastorno cognitivo
En los últimos años, se ha demostrado que la presbiacusia es un problema común en adultos mayores, que conlleva dificultades en la comunicación, aislamiento y deterioro cognitivo. Se ha identificado como un factor de riesgo modificable para la demencia, ya que la audición deficiente agota los recursos cerebrales, alterando la respuesta ante situaciones cognitivamente desafiantes24. La pérdida auditiva vinculada al envejecimiento se ha relacionado con un aumento en la activación de las regiones frontales del cerebro durante el proceso de comprensión del lenguaje, como una respuesta a la reducción en la información auditiva disponible25.
Por otro lado, estudios indican que individuos con hipoacusia leve a moderada24, especialmente en el rango de edades entre 50 y 75 años, presentan mayores probabilidades de experimentar deterioro cognitivo. De manera similar, se observa que aquellos con hipoacusia moderada a severa25,30,31,33 en edades comprendidas entre 60 y 80 años enfrentan un mayor riesgo de desarrollar deterioro cognitivo. Ver Tabla 1.
Tabla 1. Sujetos que desarrollan deterioro cognitivo de acuerdo al rengo de edad y del grado de pérdida auditiva.

Fuente. Elaboración propia
La presbiacusia se caracteriza por la pérdida auditiva de alta frecuencia y la degradación de la comprensión del habla, especialmente en entornos ruidosos. Aunque relacionada con el envejecimiento auditivo, la comprensión del habla en estos pacientes no se explica completamente por la función de la corteza auditiva26.
Ante la imposibilidad de comprender lo que se escucha, se estimulan otros dominios cognitivos como mecanismo compensatorio. Al recibir un estímulo sonoro degradado, la comprensión del significado exige un elevado sobreesfuerzo cognitivo, acelerándose el deterioro cognitivo27.
Estos procesos de deterioro se caracterizan por la ralentización en la velocidad de procesamiento de la información perceptiva se llama el trastorno del procesamiento auditivo central relacionado con la edad (CAPD), es un proceso de deterioro que se manifiesta en la ralentización de la velocidad de procesamiento de la información auditiva en personas mayores. Este déficit afecta áreas clave como la discriminación auditiva y la comprensión del habla en entornos ruidosos28.
DISCUSIÓN
El envejecimiento humano conlleva cambios fisiológicos, incluyendo la presbiacusia, una pérdida gradual de la audición, especialmente en frecuencias altas. Revisando 26 artículos, se destaca la conexión intrínseca entre el envejecimiento y la pérdida auditiva, subrayando la importancia de abordar la salud auditiva en la población mayor. Aunque la evidencia respalda la relación, la variabilidad en la magnitud de la pérdida auditiva subraya la necesidad de enfoques personalizados1,28.
El impacto de la presbiacusia en adultos mayores se considera múltiple y progresivo, evidenciando su estrecha relación con el deterioro cognitivo y su posible progresión a demencia29. Este enfoque sugiere la necesidad de considerar la presbiacusia como una discapacidad vinculada al rendimiento cognitivo, destacando la importancia de abordar integralmente la salud auditiva en el contexto del envejecimiento30.
Los resultados revelan una conexión directa entre la presbiacusia y el deterioro cognitivo en el proceso de envejecimiento. Estudios actuales indican una relación proporcional, con un aumento en la gravedad del deterioro cognitivo correlacionado con la severidad de la hipoacusia, especialmente en las pérdidas de altas frecuencias. A pesar de la conservación en la discriminación del habla, se evidencia un impacto considerable a nivel de la corteza cerebral, subrayando la complejidad de esta interacción31,32.
En términos generales, se observa en todos los estudios una conexión estrecha entre las variables, concluyendo que la presbiacusia emerge como un factor de riesgo para el desarrollo del deterioro cognitivo33,34 Esta relación subraya la importancia de considerar la salud auditiva como un componente integral en la prevención y comprensión del deterioro cognitivo en el proceso de envejecimiento.
Se reporta que hasta un 9% de los casos de deterioro cognitivo están asociados con hipoacusia8. Estudios de cohorte indican que la hipoacusia precede a la demencia en más de 9 años32. Estos hallazgos destacan la relevancia de considerar la pérdida auditiva como un factor predictor significativo en el desarrollo y progresión de condiciones cognitivas adversas en la población geriátrica.
Las personas con pérdida auditiva enfrentan desafíos significativos, ya que necesitan más energía cognitiva para participar en conversaciones orales, lo que puede afectar negativamente la comunicación. Esto repercute en las relaciones interpersonales y disminuye la satisfacción en eventos sociales. La pérdida auditiva puede generar sensaciones de carga, disminuir la confianza y complicar las interacciones sociales, contribuyendo a sentimientos de soledad, alienación y reducción del compromiso social34.
A medida que aumenta la evidencia que sugiere una conexión entre la pérdida auditiva relacionada con la edad y la demencia, es crucial investigar a fondo antes de ofrecer recomendaciones de tratamiento definitivas35,36. Aunque estudios iniciales indican beneficios potenciales del tratamiento auditivo, se requieren más investigaciones para comprender mejor esta relación. Este conocimiento profundo permitirá abordar de manera más efectiva tanto los desafíos sociales como los riesgos asociados a la salud cognitiva en las personas con pérdida auditiva. Los hallazgos sugieren que la pérdida auditiva es un factor de riesgo modificable para el deterioro cognitivo, destacando su creciente importancia en la investigación actual3. De manera significativa, la Asociación Internacional de Alzheimer (AAIC) ha reconocido por primera vez la hipoacusia y el aislamiento social como elementos que influyen en el desarrollo de la demencia7. Este reconocimiento subraya la necesidad de abordar la pérdida auditiva como un componente relevante en las estrategias de prevención del deterioro cognitivo.
CONCLUSIONES
Las conclusiones de este estudio arrojan luz sobre la presbiacusia, destacando su íntima vinculación con el declive cognitivo y su significado en el proceso de envejecimiento. La evidencia sólidamente respalda la conexión directa entre la pérdida de audición asociada con la edad y el deterioro cognitivo, incluso la demencia, consolidándose como un factor de riesgo destacado en la última década. Estos hallazgos subrayan la importancia de abordar la pérdida de audición en la población mayor para preservar la función cognitiva.
Diversas investigaciones han establecido sólidos vínculos, anticipando el diagnóstico de demencia en relación con la pérdida auditiva asociada con el envejecimiento. Se exploran posibles explicaciones, como el aislamiento social debido a la falta de información auditiva, el papel potencial de la pérdida auditiva como señal temprana de deterioro cognitivo y vías patológicas compartidas. Aunque algunos estudios sugieren que el uso de audífonos podría atenuar el deterioro cognitivo, se reconoce la imperante necesidad de más investigaciones.
La investigación destaca que la pérdida de audición, especialmente la asociada con el envejecimiento, posee un riesgo independiente de demencia, siendo un factor modificable ideal para intervenciones preventivas. Aunque este trabajo resalta la importancia de atender la presbiacusia para preservar la función cognitiva en la población mayor, reconoce la necesidad de profundizar en los mecanismos de esta relación y explorar intervenciones efectivas.
Esta revisión, al señalar limitaciones en los 26 estudios revisados, enfatiza la necesidad apremiante de investigaciones futuras que superen estos desafíos y ofrezcan una comprensión más completa de la conexión entre la pérdida de audición y el deterioro cognitivo. Subraya la urgencia de abordar de manera integral la pérdida de audición en la población mayor. Aunque los efectos son modestos en comparación con otros factores de riesgo, destaca la importancia de investigaciones adicionales, especialmente ensayos clínicos aleatorizados, para explorar las implicaciones del tratamiento y desentrañar los posibles mecanismos causales detrás de esta relación.















