INTRODUCCIÓN
El término Burnout fue descrito por primera vez en el estudio pionero de Freudenberger en 1974. Mientras trabajaba como psicoanalista, describió su propia experiencia como una combinación de sentimientos, agotamiento y fatiga, un resfriado persistente, dolor de cabeza y trastornos gastrointestinales, insomnio y dificultad para respirar. A pesar de ser mencionado por primera vez hace casi la mitad de un siglo, el agotamiento sigue siendo un problema y se discute cada vez más4.
Los problemas fisiológicos por rotación de turnos o jornadas de trabajo prolongadas son trastornos del sueño, estrés, ansiedad, depresión y síndrome de desgaste profesional o Burnout.
Durante su adiestramiento, los médicos residentes cumplen dos actividades: la formativa y la asistencia médica o quirúrgica. Es un error pensar que el aprendizaje será mejor al trabajar más allá del límite fisiológico; por tanto, es necesario un equilibrio entre las actividades en el hospital y el tiempo dedicado al descanso o esparcimiento. Convertirse en médico especialista es un proceso complejo que requiere arduo trabajo y si bien en cada época el sistema de residencies médicas se ha llevado a cabo como el mejor posible, es necesaria la renovación constante para mejorar las condiciones de médicos residentes, pacientes y los propios sistemas de salud5.
Las últimas décadas, se ha reconocido la importancia de la detección de síndrome de Burnout (SB) por los organismos mundiales de salud. A partir de 2019, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha incluido los criterios SB en su 11a Revisión de la Clasificación Internacional de Enfermedades (ICD-11) como condición médica y fenómeno ocupacional. El Ejecutivo de Salud y Seguridad del Reino Unido informó que, en 2017-2018, 595 000 trabajadores en el Reino Unido sufrieron estrés, depresión o ansiedad relacionados con el trabajo, con 15,4 millones de días de trabajo perdidos como resultado12.
Según Saborio LS et al, y su estudio de 2015, en Holanda, aproximadamente el 15% de la población trabajadora sufre de Burnout y se estima las pérdidas por enfermedades relacionadas al estrés es de aproximadamente 1.7 billones de euros; siendo las ocupaciones donde se brindan servicios de salud donde los individuos poseen más posibilidades de desarrollarlo: médicos, enfermeros, odontólogos y psicólogos13.
En el Perú, desde el año 2014, la Superintendencia Nacional de Salud (SUSALUd) mide el SB mediante el MBI-HSS (Maslach Burnout Inventory - Human Services Survey) como parte de la evaluación de satisfacción del usuario interno de los servicios de salud13.
El problema radica en que el desgaste profesional genera problemas familiares, que a su vez generan más desgaste profesional. Es importante señalar que en la población de estudio los médicos realizaban entre dos a tres turnos nocturnos semanales, lo cual se asocia con mayor frecuencia de desgaste profesional y percepción de un menor rendimiento y una menor calidad del trabajo realizado. Se limitó el tema a este grupo poblacional.
La hipótesis en la que basamos el trabajo fue que nuestros médicos residentes desarrollan un Sindrome de Burnout no diagnosticado, teniendo como objetivo su detección oportuna y tratamiento eficaz.
Por los resultados obtenidos en las gestiones 2018 y 2019 y por la comparación de los resultados, se puede evidenciar en la gestión 2018 que el área clínica está más predispuesta a desarrollar el síndrome de Burnout, por encontrarse los valores en el cuestionario moderada para el agotamiento emocional y en la despersonalización, y bajo en la de realización personal, con relación al área quirúrgica que se evidencio el rango de calificación medio en las 3 áreas de evaluación del cuestionario de Maslach Burnout Inventory, teniendo la gestión 2018 factores de riesgo para desarrollar el síndrome, pero en la gestión 2019 se puede evidenciar niveles elevados para la subescala de cansancio emocional, despersonalización y niveles bajos en el área de desrealización, además de que 3 participantes del área clínica y un participante del área quirúrgica desarrollaron el síndrome de Burnout.
El descubrimiento más significativo fue evidenciar que al no diagnosticarse esta patología, los médicos residentes responden con estrés, mala calidad de sueño y no efectividad en el trabajo, todo siendo fácilmente evitable mediante un cuestionario.
MATERIAL Y METODOS
El material utilizado fue el cuestionario Maslach Burnout Inventory (MBI), validado internacionalmente, realizándose la investigación mediante el llenado de este cuestionario por parte de los médicos residentes del estudio.
Para el análisis de los datos se utilizó Microsoft Excel y SPSS Statistics v27.
Tipo de estudio
Observacional, descriptivo, transversal, cuantitativo.
Universo
La población está conformada por médicos residentes de último año del Hospital de Clínicas, centro de tercer nivel, estatal. Siendo un total de 32 residentes la gestión 2018 y 37 residentes la gestión 2019. El muestreo fue por conveniencia, según se señala a continuación en el marco muestral.
Marco muestral
Médicos residentes de último año (tercer, cuarto y quinto año) de todas las especialidades clínico - quirúrgicas del Hospital de Clínicas Universitario que cumplieron con los criterios de inclusión y exclusión, que aceptaron voluntariamente realizar el cuestionario de Maslach Burnout Inventorya. Siendo 19 residentes la gestión 2018 y 37 residentes la gestión 2019, muestreo por conveniencia.
Unidad de información
Se usó como instrumento de recolección de datos el cuestionario Maslach Burnout Inventory (MBI), siendo validado internacionalmente y aceptado en la comunidad científica para su uso en la detección de Síndrome de Bournout en personal de salud, desde su primera publicación en 1981.
El cuestionario Maslach se realiza en 10 a 15 minutos y mide los 3 aspectos del síndrome: Cansancio emocional, despersonalización, realización personal. Con respecto a las puntaciones se consideran bajas las por debajo de 34, altas puntuaciones en las dos primeras subescalas y bajas en la tercera permiten diagnosticar el trastorno.
Se consideran que las puntuaciones del MBI son bajas entre 1 y 33. Puntuaciones altas en los dos primeros y baja en el tercero definen el síndrome. Este test pretende medir la frecuencia y la intensidad con la que se sufre el Burnout. Las respuestas a las 22 preguntas miden tres dimensiones diferentes: agotamiento emocional, despersonalización y realización personal2.
Este cuestionario Maslach Burnout Inventory (MBI) está constituido por 22 ítems en forma de afirmaciones, sobre los sentimientos y actitudes del profesional en su trabajo y su función es medir el desgaste profesional. Este test pretende medir la frecuencia y la intensidad con la que se sufre el Burnout8.
Mide los 3 aspectos del síndrome de Burnout:
Subescala de agotamiento o cansancio emocional. Valora la vivencia de estar exhausto emocionalmente por las demandas del trabajo. Consta de 9 preguntas (1, 2, 3, 6, 8, 13, 14,16, 20.) Puntuación máxima 54.
Subescala de despersonalización. Valora el grado en que cada uno reconoce actitudes frialdad y distanciamiento. Está formada por 5 ítems (5, 10, 11, 15, 22.) Puntuación máxima 30.
Subescala de realización personal. Evalúa los sentimientos de autoeficiencia y realización personal en el trabajo. Se compone de 8 ítems (4, 7, 9, 12, 17, 18, 19, 21.) Puntuación máxima 488.
RANGOS DE MEDIDA DE LA ESCALA
0 = Nunca
1 = Pocas veces al año o menos.
2 = Una vez al mes o menos.
3 = Unas pocas veces al menos.
4 = Una vez a la semana.
5 = Unas pocas veces a la semana.
6 = Todos los días.
Se suman las respuestas dadas a los ítems que se señalan:
Cuadro 1. Cálculo de puntuaciones Escala Burnout

Fuente: Miravalles J. Síndrome de Burnout cuestionario de Maslach Burnout Inventory. Gabinete de psicologia. 2010; 1-5.
VALORACION DE PUNTUACIONES
Altas puntuaciones en las dos primeras subescalas y bajas en la tercera definen el síndrome de Burnout. Hay que analizar de manera detallada los distintos aspectos para determinar el Grado del Síndrome de Burnout, que puede ser más o menos severo dependiendo de si los indicios aparecen en uno, dos o tres ámbitos; y de la mayor o menor diferencia de los resultados con respecto a los valores de referencia que marcan los indicios del síndrome8.
Cuadro 2. Valores de referencia Escala Burnout

Fuente: Miravalles J. Sindrome de Burnout cuestionario de Maslach Burnout Inventory. Gabinete de psicologia. 2010; 1-5.
Control comparativo, patrón o testigo
No aplica, pues el cuestionario ya da enunciados a ser puntuados y valores de referencia.
Criterios de exclusión
Médicos residentes que no se encuentren en el último año de formación de su especialidad o que no se encuentren realizando su rotación en el Hospital de Clínicas en los momentos de realización del estudio en las gestiones 2018 y 2019 (estudio transversal).
Criterios de inclusión
Médicos residentes de último año, pertenecientes al Hospital de Clínicas y a otros hospitales o centros formadores (que se encuentren realizando su rotación en el Hospital de Clínicas Universitario) durante las gestiones 2018 y 2019.
Aspectos éticos
Se respetó la decisión de los médicos residentes que no quisieron participar en el llenado del cuestionario y se guardó la identidad de cada uno de ellos, no incluyendo nombre en los cuestionarios llenados. Además, los participantes firmaron un consentimiento informado, donde se detalla el trabajo y su objetivo.
RESULTADOS
Se describe a continuación los resultados según la delimitación de objetivos.
Tabla 1. Datos sociodemográficos de los médicos residentes de último año del Hospital de Clínicas en las gestiones 2018 y 2019

Fuente: Elaboración propia, según instrumento de recolección 2018-2019.

Fuente: Elaboración propia, según instrumento de recolección 2018-2019.
Figuras 1a y 1b. Cansancio emocional en el área clínica y quirúrgica (2018)
Las Figuras 1a y 1b: Indican el primer aspecto evaluado del cuestionario Maslach del síndrome de Burnout en la subescala de agotamiento o cansancio emocional. Se evidencia un rango de calificación de referencia medio de puntuación (19-26) un 64 % (9), y 36% (5) en el área clínica, y en el área quirúrgica de un 40% (3) para calificación de referencia bajo (0-18) y un 60 % (2) de medio (19-26).

Fuente: Elaboración propia, según instrumento de recolección 2018-2019.
Figuras 2a y 2b. Cansancio emocional en el área clínica y quirúrgica (2019)
Las Figuras 2a y 2b: Un rango de calificación de referencia en la sub escala de cansancio emocional para la gestión 2019, con un nivel bajo entre 0-18 puntos con un 45% (10) en el área clínica y 47% (7) en el área quirúrgica, rango medio entre 19-26 puntos, con un 14% (9) para los clínicos y 20% (3) para los quirúrgicos, y en el rango alto con una puntuación entre 27 a 54 puntos con un 41% (3) para los del área clínica y un 33% (5) para el área quirúrgica.
Lo que nos indicaría que no se evidencian indicios de desgaste emocional, ni fatiga crónica en la gestión 2018, pero si se evidencia un aumento de rango mayor a 26 puntos para desarrollar el síndrome de Burnout tanto para el área clínica como quirúrgica por presentar niveles elevados de estrés laboral.

Fuente: Elaboración propia, según instrumento de recolección 2018-2019.
Figuras 3a y 3b. Despersonalización en el área clínica y quirúrgica (2018)
Las Figuras 3a y 3b: En la gestión 2018 se evidencio un rango de calificación de referencia medio de puntuación (6-9) un 79% (11), y con un valor de referencial bajo con una puntuación de 0-5 con un 21% (3) en el área clínica, y en el área quirúrgica de un 80% (4) para calificación de referencia bajo (0-5), y con un valor de referencia de 6-9 con un 20% (1), lo que también nos indicaría que no hay indicios de despersonalización ni distanciamientos en las relaciones interpersonales.

Fuente: Elaboración propia, según instrumento de recolección 2018-2019.
Figuras 4a y 4b. Despersonalización en el área clínica y quirúrgica 2019
Las Figuras 4a y 4b: En la gestión 2019, se evidencia para la subescala de despersonalización entre 0-5 puntos con un rango bajo un 18% (4) para el área clínica y un 13% (2) para el área quirúrgica, un rango medio entre 6-9 puntos con un 32% (7) para el área clínica y un 34% (5) para el área quirúrgica, y para el rango alto con una puntuación entre 10-30 puntos, con un 50% (11) para el área clínica y un 53% (8) para el área quirúrgica.

Fuente: Elaboración propia, según instrumento de recolección 2018-2019.
Figuras 5a y 5b. Desrealización en el área clínica y quirúrgica (2018)
En las Figuras 5a y 5b: Para la gestión 2018 se evaluó la subescala de desrealización o realización personal, que evalúa los sentimientos de autoeficiencia y realización personal en el trabajo. Se evidencio un rango de calificación de referencia bajo de puntuación (0-33) con un porcentaje de 79% (3), y 21% (11) para en el rango medio (3439), en el área clínica, y en el área quirúrgica con una calificación de referencia medio de puntuación (34-39) con un porcentaje de un 80% (4) y con una calificación de referencian de 0-33 con un 20% (1).

Fuente: Elaboración propia, según instrumento de recolección 2018-2019.
Figuras 6a y 6b. Desrealización en el área clínica y quirúrgica (2019)
En las Figuras 6a y 6b: Para la gestión 2019 en la subescala de desrealización, se encontraron porcentajes similares para ambas áreas tanto clínicas como quirúrgicas, con una puntuación baja 0-33 puntos, con un 46%, una puntuación media entre 34-39 puntos con un porcentaje de 27%, y con una puntuación alta entre 40-56 puntos, con un 27% para ambas áreas de estudio.
Donde se puede evidenciar que dentro del área clínica vs el área quirúrgica por el porcentaje de realización personal el área clínica podría a futuro desarrollar el síndrome de Burnout por la tendencia a la realización en su trabajo para la gestión 2018, pero para la gestión 2019 si se evidencian un porcentaje alto en la puntuación baja con una puntuación menor a 33% lo que significaría que la gestión actual tiene muchos factores de riesgo para desarrollar el Síndrome de Burnout.
DISCUSIÓN
Los médicos residentes, que participaron en el estudio, de distintas especialidades que realizan su formación en el Hospital de Clínicas Universitario, desarrollaron Síndrome de Burnout o tienen riesgo de hacerlo, por presentar síntomas ya sea en despersonalización, desrealización o cansancio emocional, demostrado mediante la encuesta usada como instrumento de recolección en el presente trabajo, con variaciones en los distintos años del estudio y según el tipo de especialidad, siendo alarmante los datos de especialidades clínicas, pues aparentemente son los que se someten a mayor estrés, lo cual puede repercutir en su vida personal fuera de lo laboral.
Los nuevos aspectos del estudio están en la realización del diagnóstico de Síndrome de Burnout en una población de médicos en formación, demostrando que este síndrome puede desarrollarse a inicios de la vida profesional.
Los resultados demuestran mayor afección de médicos clínicos, quienes lidian más con la parte teórica y aplicada, requiriendo más concentración a la hora de ejercer a futuro su especialidad.
Los resultados se correlacionan a lo descrito por Saborio LS et al, y su estudio de 2015, donde señalaron que el personal de salud es más susceptible a desarrollar Síndrome de Burnout.
Las limitaciones del estudio se debieron a la poca muestra debido a la poca colaboración de los residentes el primer año de realización del estudio, otro limitante fue el poco tiempo que indicaban manifestar los residentes para el llenado de la encuesta debido a sus labores asistenciales.














