INTRODUCCIÓN
La tasa de mortalidad es la proporción de defunciones registradas, con respecto a la cantidad del total de personas que habitan en una población, ciudad o país, en un año. Generalmente se encuentra expresada en términos porcentuales, pero también se puede expresar como el número de defunciones por cada mil, diez mil habitantes y cien mil habitantes de una población, ciudad o país en un año determinado. Es un indicador demográfico, ya que es posible el análisis sobre la causa que provoca las defunciones, como el estado de salud de las personas, los fenómenos sociales violentos e incluso de temas de riesgo ambiental1.
Se estima que en 2016 murieron 41 millones de personas en el mundo a causa de las enfermedades crónicas no transmisibles (ECNT), lo que equivale al 71 % de todas las defunciones. La mayoría de esas muertes se debieron a cuatro ECNT: enfermedades cardiovasculares (17,9 millones de muertes), cáncer (9 millones), enfermedades respiratorias crónicas (3.8 millones) y diabetes (1.6 millones)2. En América, el 2019, la diabetes fue la sexta causa principal de muerte, con un estimado de 244.084 muertes causadas directamente por la diabetes3. Según la OMS en Bolivia el 2019 la diabetes causo 48,3 defunciones por cada 100.000 habitantes, lo que la ubica en el quintil 4 (60 y 80% de todos los países)4. La diabetes mal controlada aumenta las posibilidades de complicaciones y por los datos anteriores, puede causar mortalidad prematura. Por otro lado, las personas con diabetes tienen mayor riesgo de presentar enfermedades cardiovasculares y tuberculosis, especialmente aquellas con mal control glucémico5.
En Bolivia para el 2019 se observó que la tasa de mortalidad ajustada por edad a causa de enfermedades no transmisibles ascendió a 584.4 por cada 100.000 habitantes6. Según el informe Panorama de la Diabetes en las Américas elaborado por la OPS, Bolivia ocupó el décimo lugar entre las tasas más altas de mortalidad estandarizada por la edad del sexo femenino7.
Esta enfermedad también tiene un impacto económico significativo en los países y en los sistemas de salud8. Las enfermedades no transmisibles pueden provocar aumentos de la demanda de servicios de salud, de los costos de los tratamientos y provoca que aumente el gasto sanitario público con el costo de oportunidad del capital para toda la economía, reduciendo la capacidad del sector público para invertir en otros fines productivos9.
Es posible elaborar lineamientos que proporcionen directrices científicas para la prevención de las principales enfermedades no transmisibles, incluida la diabetes; desarrollando normas y estándares para el diagnóstico y la atención de esta patología; realizando vigilancia epidemiológica y de los factores de riesgo que conlleva, realizando planes, programas y proyectos enmarcados en la práctica de estilos de vida saludable y la detección temprana de la enfermedad10.
La presente información no es solo útil para las esferas gubernamentales que deben planificar y gestionar actividades encaminadas a prevenir y promover la salud en la población, también es útil al sector salud, para el diseño y planificación de intervenciones preventivo promocionales y de tratamiento para el respectivo seguimiento, evaluación y mejora permanente11.
Las políticas de salud deben estar basadas en la evaluación de las necesidades y problemas de salud de acuerdo al contexto. Por lo cual resulta que la información sobre mortalidad es básica y fundamental para el conocimiento de las condiciones de salud, del nivel de vida y del acceso a servicios de salud de buena calidad, y resulta sumamente útil para formular políticas y adoptar decisiones sobre la accesibilidad y la calidad de los servicios de asistencia12. Los resultados del presente estudio permitirán el análisis sobre la mortalidad a nivel, nacional, departamental y por características sociales y demográficas con objeto de mejorar el acceso a servicios de salud, fomento respectivo de prácticas adecuadas en el tratamiento farmacológico, control de glicemia, e incentivo a un estilo de vida saludable, con el fin de controlar y en un futuro disminuir la frecuencia de la Diabetes, que es causa de mortalidad en Bolivia.
MATERIALES Y MÉTODOS
El presente estudio corresponde a un enfoque cuantitativo observacional de tipo descriptivo y transversal12. Se trabajó con la base de datos institucional de la población en defunción por diabetes registrada en el servicio de salud en toda Bolivia. Siento un total de 2028 defunciones para la gestión 2020 y para la gestión 2021 de 1338 defunciones. Registros del CEMEUD (Certificado Médico Único de Defunción) transcritos en una Base de datos en formato Excel de donde se definieron las variables de estudio. La información fue proporcionada por el SNIS-VE dependiente del Ministerio de Salud y Deportes. La base de datos en un primer momento fue depurada mediante procesos informáticos, la causa básica de defunción fue en el marco del CIE-10, con la finalidad de contar con información completa y confiable. Posteriormente la hoja de cálculo Excel, fue migrada al gestor de base de datos SQL Server, donde se aplicaron scripts o consultas para la adecuación de forma masiva de los datos. Finalmente, para contar con un formato único de información, se migró al SPSS versión 18. Se determinaron la tasa bruta, tasa específica, medidas de tendencia central, media, y porcentajes.
La base de datos de mortalidad por diabetes proporcionada al investigador no contaba con datos de identificación personal, precautelando de esta manera el anonimato de cada caso, dando estricto cumplimiento a los requisitos propuestos por el Ministerio de Salud, en relación con la confidencialidad, el manejo de los datos fue sometido al rigor metodológico y a los aspectos éticos descritas anteriormente para las bases de datos a ser producidas, consolidada y depurada.
La información de ambas gestiones fue proporcionada por el Ministerio de Salud en el marco de la coordinación con el Instituto de Investigación en Salud y Desarrollo -IINSAD- de la Facultad de Medicina de la Universidad Mayor de San Andrés, responsable de la administración de la base de datos; se utilizó dicha información para el análisis respectivo de acuerdo a los objetivos de la investigación. No existió conflicto de intereses del investigador con la institución.
RESULTADOS
En la Figura No.1 sobre la Distribución de defunciones por Diabetes en Bolivia el total en el año 2020 fue de 2028 decesos, siendo el mes de julio el que acumula el mayor porcentaje del 19%; en 2021 fue de 1338, presentándose el mayor porcentaje de defunciones en el mes de mayo con 14.1 %. Es evidente el descenso del número de fallecimientos casi a la mitad entre ambas gestiones, probablemente se debe a que la población en riesgo con diagnóstico de esta patología recibió las dosis respectivas de la vacuna, evitando así el contagio, atenuando los síntomas y las complicaciones que representa para este grupo poblacional.
Fuente: Base de datos institucional del Ministerio de Salud y Deportes
En la Tabla N°1, sobre la Distribución de defunciones por diabetes mellitus según departamentos en Bolivia, 2020 y 2021. Del total de defunciones el 27.1 % corresponde al departamento de Santa Cruz, seguido del 24.8% en Cochabamba y del 22.7% en La Paz en la gestión 2020. Sin embargo, en la gestión 2021 el mayor porcentaje de defunción fue del 38.8% en el departamento de Cochabamba seguida del 26.2% en el departamento de Santa Cruz.
Tabla N°1 Distribución de defunciones por diabetes mellitus según departamentos, Bolivia 2020 y 2021.

Fuente: Base de datos institucional del Ministerio de Salud y Deportes.
En la Figura No. 2, sobre la distribución de defunciones por diabetes mellitus según niveles de atención Bolivia, en la gestión 2020 la mayor parte de los casos fueron notificados por el primer nivel al igual que la gestión 2021 y por el tercer nivel de atención. Más sin embargo el incremento de notificación de decesos por diabetes de tercer nivel para la gestión 2021 puede deberse al fortalecimiento de la referencia y contra referencia y el sistema de notificación e información.

Figura No.2 Distribución de defunciones por diabetes según niveles de atención, Bolivia 2020 y 2021.
Fuente: Base de datos institucional del Ministerio de Salud y Deportes
En la figura N° 3, puede observarse un resultado respecto a la distribución del total de decesos en ambas gestiones, cabe mencionar que el porcentaje entre varones y mujeres es similar, sin embargo para 2021 el total de decesos femeninos supera en un 6% a los decesos del sexo masculino. La atención de pacientes con patologías crónicas continuo durante la pandemia, sin embargo la mirada vigilante del sistema de salud y de su personal estuvo concentrado en contener, atender y tratar a los pacientes con COVID-19. Al mismo tiempo probablemente por la emergencia y el confinamiento de los diversos sectores no se realizaron las reconsultas respectivas de pacientes con diagnóstico de diabetes lo cual los puso en mayor riesgo respecto a la mortalidad.
Fuente: Base de datos institucional del Ministerio de Salud y Deportes.
Según datos del INE la población boliviana para el 2020 el 7,46% no tuvo ninguna formación, el 23,52% curso la primaria, el 35,42% curso la secundaria y el 33,20% grado superior. Para la gestión 2021 esta misma institución informo que el 5,38% no tuvo ninguna formación, el 23,94% curso la primaria, el 39,07% curso la secundaria y el 30,86% grado superior.
En la figura No.4 de distribución de defunciones por diabetes según nivel de instrucción en la mayoría los casos corresponden a la población con nivel de instrucción primaria para ambas gestiones y también aquellos que cursaron el nivel secundario, datos que concuerdan con los datos de educación a nivel nacional.
La población con mayor grado de instrucción tiene acceso a más información, lo cual facilita el cuidado de la salud y la de su familia, esto es posible debido a la relación directa entre años de escolaridad y salud. Asimismo, tener más conocimiento permite acceder y beneficiarse de las ventajas de las políticas públicas y de salud. Por lo tanto, el nivel educativo influye en la comprensión y abordaje de la enfermedad como en su asociación a largo plazo con el nivel adquisitivo que a su vez determina el tratamiento y servicio de salud al cual se accede.

Figura N°4 Distribución de defunciones por diabetes según nivel de instrucción, Bolivia 2020 y 2021.
Fuente: Base de datos institucional del Ministerio de Salud y Deportes.
En la Tabla No. 2, sobre el cálculo de APVP y del IAPVP por grupos de edad de mortalidad por diabetes el 2020, para el cálculo de años de vida perdidos APVP se trabajó sobre la base de esperanza de vida al nacer fijada para mujeres y varones de Bolivia fue de 73,4 años para el 2020, del total de fallecidos el rango de edad que más años de vida perdió fue de 50 a 54 años edad que consideramos todavía como económicamente activa; el que menos contribuyo fue el rango de edad de 5 a 9 años, los años potenciales de vida perdidos para la gestión 2020 fue de 18.074 años, cifra muy alta de muertes prematuramente prevenibles a partir del control periódico, cumplimiento del tratamiento farmacológico, dieta adecuada a la patología y práctica periódica y sostenida de actividad física, considerado pilar fundamentales del tratamiento a pacientes con diagnóstico de Diabetes, pero primordialmente el acceso al servicio de salud.
En la Tabla No. 3, sobre el cálculo de APVP (años potenciales de vida perdido) y del IAPVP (índice de años de vida perdidos) por grupos de edad de mortalidad por diabetes 2021, a diferencia de la gestión 2020 el rango de edad que más años de vida perdió fue de 55 a 59 años, el rango de edad que menos contribuyo fue el de 10 a 14 años, los años potenciales de vida perdidos para la gestión 2021 fue de 12.112 años, menores años potenciales de vida que el 2020.
Tabla N°2 Cálculo de Años potenciales de vida perdido (APVP) y del índice de años de vida perdido (IAPVP) por grupos de edad de mortalidad por diabetes, Bolivia 2020.

Fuenta: Base de datos institucional del Ministerio de Salud y Deportes
Tabla N°3 Cálculo de Años potenciales de vida perdido (APVP) y del índice de años de vida perdido (IAPVP) por grupos de edad de mortalidad por diabetes, Bolivia 2021.

Fuente: Base de datos institucional del Ministerio de Salud y Deportes.
Es posible que a partir de la información vertida respecto a los mayores grupos de riesgo para COVID-19, y la sugerencia de fortalecer la salud a partir de una mejor alimentación, la población con este diagnóstico tomara mayor control sobre la enfermedad, tratamiento farmacológico y dieta. Así mismo cabe mencionar que se priorizó a este grupo para recibir la vacuna, situación que podría haber mejorado las cifras de mortalidad y por ende APVP.
DISCUSIÓN
En el estudio realizado por Agudelo-Botero y Dávila-Cervantes13 "Carga de la mortalidad por diabetes mellitus en América Latina 2000-2011: los casos de Argentina, Chile, Colombia y México entre 2000 y 2011", donde la tasa ajustada de mortalidad por diabetes mellitus fue mayor para los hombres que para las mujeres en Argentina y Chile, similar al presente estudio, ya que en 2020 el 51.2% de las defunciones corresponde al sexo masculino; no obstante al igual que en Colombia para el 2021 aumento al 53% de las defunciones en el sexo femenino. En otro estudio sobre prevalencia y mortalidad por diabetes en Cuba14, decenio 2010- 2019, revelo que la prevalencia de diabetes en el decenio fue más frecuente en el sexo femenino; similar a los datos del estudio obtenido el 2021 en mujeres que fue del 53%. El estudio Mortalidad por diabetes mellitus y su impacto en la esperanza de vida a los 60 años en México realizado por Vega-López y Gonzales-Pérez en el cual se calcularon tasas de mortalidad por DM ajustadas por edad para cada sexo entre 1998 y 2018 indico el incremento proporcional en el número de defunciones por DM fue mayor en la población de 60 años y más (163% en el sexo masculino y 120% en el femenino)15, dato similar en el presente estudio debido a que la mayor tasa de mortalidad por diabetes se presentó en los grupos etáreos de 65 a 69 años, 70 a 74 años, 75 a 79 años y 80 y más para la gestión 2020 y 2021.
Las tendencias y análisis espacio-temporal de la mortalidad por diabetes mellitus en Ecuador, 2001-2016 realizado por Nuñez-Gonzales et al. cuyos resultados indicaron que durante el periodo 2001-2016 se registraron 57.788 defunciones por diabetes mellitus. En el análisis de punto de inflexión las tasas ajustadas por edad en hombres reportaron un ascenso significativo del porcentaje de cambio anual de 2,4% (2001-2016; p < 0,001) y en las mujeres ascendió al 1,50% (2001-2016; p< 0,001).
En el análisis espacio-temporal se detectaron dos conglomerados de alta mortalidad estadísticamente significativos, el conglomerado primario conformado por las provincias: Santa Elena, Guayas, Manabí y Los Ríos (p < 0,001) y el conglomerado secundario formado por la provincia de Santo Domingo de los Tsáchilas (p < 0,001 )16, al igual que en Bolivia las regiones con las tasas más altas para 2020 fueron Oruro 29, Beni 27, Cochabamba 24 por 100.000 habitantes respectivamente.
El estudio de Fernández Beaujon "Influencia del régimen de afiliación a seguridad social en salud sobre las tasas de mortalidad por diabetes mellitus tipo 2" fue de corte transversal, el universo estuvo constituido por todos los casos de mortalidad por Diabetes Mellitus tipo 2 ocurridos en la ciudad de Bogotá para el periodo comprendido entre el año 2012 y 2015, la tasa de mortalidad por Diabetes Mellitus tipo 2 durante el periodo 2012 - 2015 mantuvo una tendencia a la estabilidad encontrándose 2,82 muertes por cada 100.000 habitantes en el año 2012 hasta 3,07 muertes por cada 100.000 habitantes en el año 201517; a diferencia del estudio actual cuya tendencia entre 2020 y 2021 fue descendente 17 a 11 por 100.000 habitantes respectivamente.
La mortalidad por Diabetes Mellitus tipo 2 empieza a ser evidente en pacientes mayores de 45 años y tiene su pico máximo posterior a los 65 años, siendo mayor el porcentaje de fallecidos, con un 17%, en el grupo quinquenal correspondiente a los 80 a 84 años de edad, datos comparables con el presente estudio ya que de mortalidad se encuentra a partir de grupo etáreo quinquenal de 60 a 64 años con 75 cada 100.000 habitantes. Por otro lado, el sexo femenino ha visto un incremento en la tasa de mortalidad asociado a DM2 superando incluso al masculino, que pudiera estar relacionado con los factores socioeconómicos y ambientales, como para el siguiente estudio en el cual el 51.2% de las defunciones corresponde al género masculino en la gestión 2020, sin embargo en la gestion 2021 aumento al 53% de las defunciones en el género femenino17.
Para el estudio Fernández Beaujon17 existió un predominio de mortalidad en pacientes viudo (as) y casado (as) con diagnóstico de Diabetes Mellitus tipo 2, diferente al presente estudio en el cual la mayor tasa de mortalidad corresponde al estado civil casado y soltero para las gestiones 2020 y 2021. También se analizó el último curso vencido y los decesos por Diabetes Mellitus y se encontró mayor porcentaje de mortalidad por decesos que tuvieron menor nivel educativo comparable con el actual estudio, los decesos se presentaron con 48% en la población con nivel de instrucción primario tanto en la gestión 2020 y a la gestión 2021, similar porcentaje del 20% corresponde al nivel de instrucción secundaria.
El estudio presentado por Escoral-Pajoral et al. "El efecto del estado civil sobre las desigualdades sociales y de género en la mortalidad por diabetes mellitus en Andalucía" Se estudiaron defunciones por DM entre 2002 y 2013 según nivel de estudios y estado civil; sobre un total de 4.229.791 sujetos se registraron 18.158 muertes por DM (10.635 mujeres y 7.523 hombres). A medida que disminuye el nivel educativo aumenta el riesgo de muerte18, similar a los hallazgos del presente estudio en el cual 48% de las defunciones corresponde a la población con nivel de instrucción primaria.
Las probables inconsistencias en la base de datos, fueron superadas con la revisión cuidadosa de 7 profesionales médicos con experiencia en registro de certificado de defunción, que fueron parte del equipo de tesistas de Mortalidad.
En la base de datos oficial del SNIS-VE el número de decesos en 2020 fue de 50.923 decesos y para 2021 fue de 37.894 fallecimientos, sin embargo, el INE reporto para 2020 un total de 79.613 fallecimientos y para 2021 señalo 86.461 decesos. Esta brecha entre las cifras de la base de datos del SNIS-VE y el INE pudiera deberse al subregistro o que periódicamente y estacionalmente se alimenta la base de datos del Sistema Nacional de Información en Salud, por lo que se puede considerar dinámica; y los análisis que pueden realizarse en base a ella son absolutamente válidos, pues se trata de una base oficial; cabe mencionar que se distancia de tener un 100 % de cobertura de información en mortalidad.
CONCLUSIONES
El mayor número de defunciones por departamento para 2020 fueron en los departamentos de Santa Cruz, Cochabamba y La Paz; no obstante, para 2021 fueron Cochabamba, Santa cruz y Oruro; respecto al nivel de atención donde se presentaron la mayoría de los decesos fueron en el primer nivel de atención para ambas gestiones.
El sexo más afectado por mortalidad de diabetes para 2020 fue el sexo femenino, a diferencia de 2021 que incremento para el masculino. Respecto a la edad, el grupo quinquenal que presentó mayor tasa de mortalidad por diabetes fueron aquellos que sobrepasan los 60 años, siendo los quinquenios 75 años a 79 años y mayor a 80 años los que corresponden a mayor mortalidad, y presentaron estado civil casado y soltero; siendo la minoría que no recibieron atención médica y los decesos se presentaron en área urbana.
La gestión con menor años potenciales de vida perdidos fue 2021 y el mayor índice de años potenciales de vida perdidos fue 2020, los quinquenios que menor aporte dieron a estos indicadores fueron los menores de 49 años.











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