Introducción
Bolivia alberga la mayor proporción de bosques secos tropicales en América del Sur (Plumpton et al. 2019). No obstante, la expansión de la agricultura mecanizada y la ganadería ha generado profundos cambios en la cobertura del suelo, afectando tanto la extensión como la estructura de los bosques del Cerrado Boliviano (Killeen et al. 2007,Maillard et al. 2020). Las tasas más altas de deforestación se concentran en la región central y noreste del país, precisamente donde predominan estos ecosistemas (Müller et al. 2014) intensificadas por incendios forestales que, solo en 2019, afectaron más de 3.7 millones de hectáreas en el departamento de Santa Cruz (Maillard, et al. 2020).
Este proceso de degradación ha reducido la cobertura forestal, alterado la composición florística y disminuido la densidad de árboles de gran porte de los bosques del Cerrado (Fredericksen & Mostacedo 2000,Uslar et al. 2003). Diversas especies sometidas a la tala selectiva en el pasado han desaparecido de amplias zonas del bosque, entre ellas Platymiscium ulei, actualmente en estado crítico debido a su alto valor comercial (Albernaz & Ayres 1999,Toledo et al. 2008). Aunque presenta una distribución potencialmente amplia en los bosques secos tropicales de Bolivia y en las zonas de transición entre la Amazonía y el Chaco (Killeen et al. 1993), su explotación intensiva compromete especialmente la permanencia de las poblaciones adultas.
Comprender la ecología del crecimiento de Platymiscium ulei es fundamental para proyectar su dinámica poblacional en contextos de cambio climático y una creciente presión antrópica (López et al. 2019,Brienen et al. 2020). Las tasas de crecimiento radial constituyen un indicador clave para evaluar su respuesta a las condiciones climáticas, además de ofrecer criterios técnicos valiosos para su manejo sostenible (Mostacedo & Rumiz 2010). Esto es particularmente relevante en el caso de especies de crecimiento lento, donde una explotación intensiva puede implicar riesgos ecológicos significativos. En los bosques del Cerrado boliviano, estudios dendrocronológicos estimaron una tasa de crecimiento radial promedio de 0.41 cm/año para individuos de P. ulei con edades cercanas a los 90 años (López 2011). El monitoreo en parcelas permanentes en la misma región reportan tasas que oscilan entre 0.173 y 0.3 cm/año, por lo que es clasificada como una especie de crecimiento lento (Dauber et al. 2005).
A pesar de su valor maderero y de una aparente amplia distribución geográfica, las sobresalientes propiedades de su madera para diversos usos están comprometiendo, en el corto plazo, la permanencia de las poblaciones adultas de P. ulei como resultado de un aprovechamiento intensivo. En este contexto, el presente estudio tiene como objetivo evaluar las variaciones del crecimiento radial de P. ulei y su respuesta a las condiciones climáticas regionales. Para ello, se construyó una cronología mediante la medición del ancho de los anillos de crecimiento, la cual fue correlacionada con registros instrumentales de temperatura y precipitación, permitiendo identificar los periodos climáticos que condicionan el crecimiento de esta especie en los bosques del Cerrado boliviano.
Métodos
Área de estudio
El estudio se realizó en un bosque de llanura aluvial ubicado en Cerrado boliviano, específicamente en la comunidad Mercedes (16°38'11" S; 62°4'3"O), a 50 km al suroeste de la ciudad de Concepción (Fig. 1). Los bosques de esta región se distribuyen entre las altitudes de 450 y 700 m. Estos bosques se caracterizan por presentar suelos aluviales bien drenados y determinados por flujos hacia la antigua llanura del río San Julián (Navarro 2011). El Cerrado Boliviano se encuentra dentro de la región biogeográfica del Cerrado, considerado como uno de los biomas más extensos de Bolivia y Sudamérica (Navarro & Maldonado 2004). En esta región, los bosques secos tropicales se distinguen por una notable ausencia de elementos del bosque chiquitano. En la comunidad Mercedes, se observa la escasez de especies características y prevalentes de los bosques chiquitanos, tales como Aspidosperma cylindrocarpon y Schinopsis brasiliensis. Es evidente que los bosques de esta parte de la comunidad Mercedes exhiben especies más características de zonas de transición entre los biomas del Cerrado y el Chaco (Navarro 2011).

Figura 1. Ubicación del sitio de estudio en la comunidad Mercedes, Santa Cruz, Bolivia. En la parte superior derecha, se muestra la distribución mensual de la precipitación (barras) y la temperatura (línea) con sus respectivas desviaciones estándar para 16 meses de enero a abril. En rojo, la ubicación de la estación meteorológica Concepción (16°8'17.95" latitud sur y 62°1'39.06" longitud oeste, a una altitud de 297 m), que cubre el periodo de 1943-2020.
Los bosques del Cerrado boliviano se caracterizan por su amplia extensión territorial y su notable biodiversidad, cualidades que se observan comúnmente en ambientes tropicales estacionales. Específicamente, la comunidad Mercedes experimenta un período seco de siete meses (abril-octubre) y una estación húmeda de cinco meses (noviembre-marzo, Fig. 1). Según los datos instrumentales de la estación meteorológica de Concepción, la temperatura media en la comunidad Mercedes es de 25.4 °C, y la precipitación media anual de 1150 mm (1943-2017). La temperatura media experimenta una diferencia de solo 3.72°C entre las estaciones húmeda y seca, mientras que el 68,5 % de las precipitaciones se concentran durante los meses del período húmedo (Fig. 1).
Especie en estudio
El género Platymiscium abarca aproximadamente 19 especies arbóreas en la familia Fabaceae, las cuales se distribuyen en la región Neotropical, extendiéndose desde México hasta el sur de Brasil y el Cerrado boliviano (Klitgaard 2005). Platymiscium ulei se ha registrado al noreste de Brasil (estados de Acre, Amazonas, Ceará y Pará), en los departamentos de Madre de Dios y Huánuco en Perú y en la Guayana Francesa. Esta especie se caracteriza por presentar una amplia distribución en bosques entre altitudes de 250-2.500 m. En Bolivia, su presencia se restringe principalmente al bioma del Cerrado, con una presencia notable en las provincias de Velasco y Ñuflo de Chávez dentro del departamento de Santa Cruz (Killeen et al. 1993).
En Bolivia, la tarara colorada (Platymiscium ulei) es una especie de hoja semicaducifolia que precisa de una exposición moderada a la luz solar. El período de floración se produce entre los meses de octubre y noviembre, mientras que la pérdida de hojas tiene lugar en agosto (Mostacedo et al. 2003). Los árboles de P. ulei exhiben un sistema reproductivo monoico y muestran una preferencia por los claros amplios para la regeneración. En ciertos lugares, exhiben etapas fenológicas que dependen menos de la estación que la mayoría de las otras especies de Platymiscium (Klitgaard 2005).
La madera de esta especie tiene una densidad de dureza entre 0.73 y 0.77 g/cm3, y se utiliza principalmente en la construcción de casas, muebles, pisos y paneles. En muchos bosques tropicales, incluidos los de la Amazonia brasileña, esta especie ha sido designada como maderable en peligro de extinción y excluida de los planes de gestión forestal (Wittmann et al. 2009). En Bolivia, se considera como una especie pionera longeva y abundante, con una densidad entre 0.8 y 0.1 árboles con diámetros superiores a los 40 cm por hectárea (Mostacedo et al. 2009). Sin embargo, tras un año de aprovechamiento maderable, se ha determinado que P. ulei ocupa únicamente el 1% de regeneración en estos claros (Fredericksen & Licona 2000).
Colección y procesamiento de muestras
El material leñoso de los árboles de P. ulei se colectó en un área bajo aprovechamiento forestal en la comunidad Mercedes, municipio de Concepción, provincia Ñuflo de Chávez, departamento de Santa Cruz, Bolivia. Durante nuestra visita, la comunidad se estaba realizando un aprovechamiento forestal de árboles de P. ulei y otras especies maderables. En patios de acopio y saneado de troncos, la comunidad permitió tomar una sección transversal del fuste de 14 árboles ya apeados y que tenían diámetros superiores a los 40 cm. Las muestras se tomaron lo más cerca posible de la superficie del suelo, garantizando la preservación de la corteza, y que estuvieran en buen estado sanitario. Debido a la dureza de la madera, todas las muestras se obtuvieron mediante la utilización de una motosierra y luego se trasladaron en radios de 20 cm al Laboratorio de Dendrocronología e Historia Ambiental (LDHA) de Mendoza, Argentina.
Una vez completado el proceso de secado, las secciones transversales fueron procesadas mediante técnicas dendrocronológicas convencionales (Stokes & Smiley 1968). El lijado se llevó a cabo utilizando papel de lija de grano progresivamente más fino, desde 60-1.000 p/mm, hasta visualizar los anillos de crecimiento y otros elementos de interés (Fig. 2). Los anillos de crecimiento fueron fechados y datados al año de formación utilizando una lupa binocular con una luz fría dirigida sobre la superficie de la madera. A cada anillo de crecimiento se le asignó el año en el cual se inició el crecimiento, siguiendo la convención ya establecida para el hemisferio sur (Schulman 1956).

Figura 2. Sección transversal del leño de Platymiscium ulei, donde se observan los anillos de crecimiento delimitados por bandas de parénquima marginal, destacadas en la parte inferior de la imagen. La flecha en la parte superior derecha indica la dirección hacia la corteza. Escala: 2.5 mm.
En los 17 radios de 14 árboles examinados, no se detectaron lentes de crecimiento. En algunos radios, especialmente en la etapa juvenil, se observaron falsos anillos. Las características anatómicas de la madera asociadas a la delineación de los anillos de crecimiento se describieron de acuerdo con la metodología establecida por la Asociación Internacional de Anatomistas de la Madera (Wheeler et al. 1989). La datación de los anillos de crecimiento se realizó en al menos uno o dos radios por árbol. Previamente a la medición, se identificó un patrón visual de anillos indicadores, tales como anchos o estrechos. Posteriormente, se procedió a la medición del ancho de los anillos anuales de crecimiento utilizando una medidora Velmex UniSlide conectada a un contador digital (Metronics Quick-Chek QC - 10 V), a una precisión de 0.001 mm.
Desarrollo de la cronología
El fechado manual fue verificado mediante el programa COFECHA, que examina la calidad individual de cada serie e identifica anillos ausentes o sobrantes mediante una comparación en segmentos específicos (Holmes 1983). Una vez completado el control de calidad de cada serie, se procedió a la estandarización mediante curvas de ajuste con el programa ARSTAN, versión ARS 41 (Cook & Holmes 1999,Cook et al. 2007). El proceso de estandarización tiene por objeto la eliminación de las tendencias biológicas y geométricas resultantes de las tasas absolutas de crecimiento de los árboles. En consecuencia, la estandarización maximiza el porcentaje de varianza común del ancho de los anillos entre las muestras o series que componen la cronología (Cook & Peters 1981,Cook & Holmes 1999). En este contexto, los índices estandarizados para cada radio son adimensionales y se obtienen dividiendo el valor del ancho de anillo observado por el valor de la curva ajustada para cada año. La calidad de la cronología fue verificada con una serie de medidas estadísticas utilizadas habitualmente en dendrocronología, tales como la desviación estándar, la autocorrelación entre series y la sensibilidad media. Estos estadísticos proporcionan una evaluación del cambio relativo en el ancho de los anillos de un año a otro, frecuentemente como respuesta a variaciones de los factores climáticos (Fritts 1976).
El potencial dendrocronológico de P. ulei también fue controlado mediante la correlación media entre series (R- bar) y la señal expresada por la población (EPS). El R-bar es una medida de la señal común entre la variación de los anillos de crecimiento, calculada como el coeficiente de correlación media entre todos los pares posibles de segmentos de una determinada longitud de la cronología (Briffa 1995). Por su parte, El EPS es una medida de la proporción de la señal total existente en las series que integran la cronología desarrollada en relación a una cronología infinitamente replicada. Valores de EPS próximos o mayores a 0.85 en un punto dado de la cronología indican que el número de muestras que integra a la misma es adecuado y por lo tanto están captando un porcentaje adecuado de la señal teórica que resultaría de una replicación infinita de las series en la cronología (Wigley et al. 1984). Valores menores de 0.85 estarían indicando que la replicación en ese sector de la cronología es baja y que debería aumentarse el número de muestras para fortalecer la señal común entre los árboles (Briffa & Jones 1990,Buras 2017).
Análisis de respuesta clima - crecimiento
Para determinar la relación entre el crecimiento radial de P. ulei y las condiciones climáticas, se ha comparado con los registros mensuales de precipitación y temperatura de la estación meteorológica más cercana a la comunidad Mercedes, que es Concepción (Servicio de Meteorología e Hidrología SENAMHI, periodo 1943-2020). Por medio de una matriz de correlación, los índices de crecimiento se compararon con la temperatura y precipitación mensuales para determinar los coeficientes de correlación entre ambas variables. Este proceso se realiza mediante un método simple que consiste en una comparación entre índice de crecimiento y variaciones climáticas a través de una función de correlación (Blasing et al. 1984). El crecimiento de P. ulei de un determinado año puede estar influenciando por condiciones climáticas de la estación previa al crecimiento. Por lo tanto, la comparación comprendió un periodo de 16 meses, desde enero de una estación previa del crecimiento hasta abril del año en que se formaron los anillos. En síntesis, este método consistió en correlacionar las variaciones interanuales en el ancho de los anillos de crecimiento con las fluctuaciones climáticas interanuales tomadas mes por mes. La relación estadística entre el ancho de anillo y la variable climática fue examinada sobre el período común entre la cronología y los datos instrumentales.
Resultados
Anillos de crecimiento de P. ulei
La madera de P. ulei tiene diferentes colores dentro del xilema, con un mayor contraste entre la albura y el duramen. Este último tiene colores más notables que van del marrón al rojizo oscuro, mientras que la albura presenta un color más claro. Los anillos de crecimiento son visibles a simple vista, sobre todo en la parte de albura y sectores con anillos más anchos. En algunas zonas es necesario el uso de una lupa con un aumento mayor de 10 x para identificar y delimitarlos. El límite entre anillos de crecimiento se define por la presencia de una banda de parénquima axial marginal acompañada de un engrosamiento de las paredes fibrosas. Además de estas características, existe una diferencia en el tamaño de los vasos, que son de diámetros mayores al comienzo de cada período de crecimiento. La mayoría de los vasos son solitarios y raramente se agrupan entre dos o más, y se distribuyen en forma diagonal y radialmente. Las fibras son de paredes gruesas, especialmente al final del anillo de crecimiento y se observaron parénquima paratraqueal axial, parénquima confluente axial y parénquima marginal axial rodeando los vasos (Fig. 2).
Construcción de la cronología
La cronología de P. ulei en la comunidad Mercedes cubre el periodo 1923-2017 y está compuesta por 17 radios de 14 árboles analizados. A partir de 1950 (67 años), la cronología tiene un número mayor a diez árboles. Este segmento es considerado robusto y bien replicado (Fig. 3). La cronología presenta variaciones en el crecimiento. Los periodos más destacados son el 1974 a 1980 y de 1998 a 2009, donde el crecimiento es superior a la media. Hay otros periodos muy marcados como 1960-1975, 1979-1986 y 1979-1998, cuando el crecimiento es inferior y se sitúan por debajo de la media. A partir de 2009 se produce un marcado descenso en el crecimiento de P. ulei en la comunidad Mercedes (Fig. 3).

Figura 3. Variabilidad del índice de ancho de los anillos de crecimiento de P. ulei durante 1923-2017, la línea más gruesa corresponde a un spline (curva suavizada) de 25 años. Abajo la extensión del número de árboles que se utilizaron para la construcción de la cronología en la comunidad Mercedes, Santa Cruz, Bolivia.
La cronología tiene una buena autocorrelación entre árboles y una sensibilidad media aceptable, la cual representa una variabilidad interanual común en el ancho de los anillos de crecimiento. La cronología normalizada tiene una correlación media entre serie de 0.30 (R-bar) y una señal de población media (EPS) de 0.85 (Tabla 1). Sin embargo, algunos radios correctamente datados se observó una baja autocorrelación debido a la falta de concentricidad del fuste de los árboles.
Relaciones clima-crecimiento
El crecimiento radial de P. ulei en la comunidad Mercedes está principalmente determinado por las precipitaciones de octubre a diciembre, mientras las altas temperaturas de diciembre presentan una correlación significativa pero negativa (Fig. 4). Los meses con correlaciones significativas coinciden con los meses más lluviosos y cálidos del verano. Durante la comparación del crecimiento radial de P. ulei con los registros instrumentales de precipitación y temperatura para un periodo común 1943-2017 (74 años), se encontró una correlación positiva con la precipitación y negativa con la temperatura. El crecimiento de P. ulei está directamente correlacionado (r = 0.48; p < 0.05) con la precipitación acumulada de octubre a enero, mientras que la correlación con la temperatura durante estos meses (r = - 0.25; p < 0.05) también es significativa, pero está inversamente relacionada con el crecimiento (Fig. 5).

Figura 4. Relaciones entre el crecimiento de Platymiscium ulei y el clima (temperatura a la izquierda y precipitación a la derecha) de enero de la temporada previa a abril del período actual de crecimiento. Los coeficientes de correlación r > 0.267 (línea de puntos) son estadísticamente significativos (p < 0.05; período común 1943-2017). Las barras verticales verdes indican (octubre-abril) la estación húmeda para el sitio de estudio.
Discusión
La madera de los árboles de P. ulei, debido a su color y diseño, es utilizada ampliamente en la construcción de casas, tejados, revestimientos y pisos, y se considera que tiene excelentes cualidades decorativas (Zenid et al. 2009). Esta especie tiene una amplia distribución en Bolivia, principalmente en bosques de transición Cerrado- Amazónico. Sin embargo, la presencia de árboles adultos es cada vez más escasa. Los anillos de crecimiento son visibles y tienen una tasa media anual de 2.69 mm/año (Tabla 1). Estos valores de crecimiento, junto con otras estimaciones como los turnos biológicos de corte (TBC) establecido en 112 años para esta especie (López & Villalba 2015,López & Villalba 2016), sugieren que P. ulei crece lentamente y es considerada de reducido crecimiento (Dauber et al. 2005). Estas características de crecimiento y el acelerado proceso de degradación del hábitat de la especie sugieren que se requieren décadas para recuperar áreas y obtener ejemplares adultos.
Tabla 1. Estadísticas para la cronología de e Platymiscium ulei en la comunidad Mercedes, Santa Cruz, Bolivia. RES = cronología residual y SDT = a la cronología estándar.
| Parámetro | Valores |
|---|---|
| Período de datación | 1923-2017 (94 años) |
| Árboles / radios datados | 14/17 |
| Estadísticas de series individuales | |
| Crecimiento medio radial (mm) | 2.69 (Mín = 1.07; Máx= 5.49; SD = ±0.91 mm) |
| Índice de la sensibilidad media | 0.41 |
| Inter correlación entre series | 0.51 |
| Estadísticos de la cronológica estandarizada | |
| RES correlación media entre las series (R-bar) | 0.27 |
| STD correlación media entre series (R-bar) | 0.28 |
| Señal media expresada por la población STD/RES | 0.86/0.85 |
| Índice de sensibilidad media STD/RES | 0.29 / 0.29 |
Las especies caducifolias de los bosques estacionales tropicales del Cerrado presentan anillos anuales de crecimiento y están generalmente delimitados por una banda de parénquima marginal ( Paredes-Villanueva et al. 2015,Mendivelso et al. 2016,López et al. 2019). Este patrón anatómico también se observó en el leño de P. ulei, donde los anillos están demarcados por parénquima marginal y una porosidad difusa contrastante entre en inicio y final del crecimiento (Fig. 2). Asimismo, en bosques tropicales premontanos del Perú, también encontraron el mismo patrón anatómico para árboles de Platymicium pinnatum var., donde los anillos de crecimiento escasamente visibles eran delimitados por un cambio en el grosor de las paredes de las fibras y por parénquima marginal (Marcelo-Peña et al. 2020). Para la misma especie en bosques venezolanos, los anillos de crecimiento son bien definidos por bandas estrechas de parénquima marginal y con porosidad difusa (Leon 2014). Así, los árboles de Platymicium tienen un buen potencial para realizar estudios dendrocronológicos. La información proxy-climática puede ayudar a responder interrogantes ecológicos y ambientales sobre la especie en ecosistemas cambiantes e intensamente explotados.
Los estadísticos presentados en la tabla 1, como R-bar = 0.30 y EPS = 0.85, indican que la cronología posee una buena calidad y refleja una señal común robusta entre los árboles de P. ulei que crecen en los bosques del Cerrado boliviano. Considerando que, a partir de 1950 (67 años), la cronología está compuesta por más de diez árboles (Fig. 3), durante la comparación para un común 1943-2017 (74 años), la misma estará representada por el mayor número de ejemplares. Por lo tanto, los coeficientes de correlación representan la respuesta directa entre el crecimiento de P. ulei con la precipitación y la temperatura (Fig. 4). El crecimiento radial se ve directamente favorecido por las precipitaciones de octubre a diciembre, mientras que la temperatura de diciembre tiene un efecto inverso pero significativo. Las lluvias de primavera y verano saturan el suelo de agua y favorecen el crecimiento de los árboles en los bosques secos del Cerrado. Por el contrario, las temperaturas estivales por encima del promedio tienen un efecto negativo sobre el crecimiento radial, ya que intensifican la evapotranspiración, agravan el déficit hídrico y, en consecuencia, reducen la tasa de incremento anual. Este patrón de respuesta ya se observó en cronologías de Centrolobium microchaete realizadas para el bosque seco tropical del Cerrado boliviano (López & Villalba 2011). La combinación de precipitaciones abundantes al inicio de la estación de crecimiento y temperaturas inferiores a la media podría ser una combinación ideal para el crecimiento de P. ulei en estos biomas. En cuatro cronologías de Amburana cearensis construidas para los bosques del Cerrado de Bolivia, encontraron que las variaciones interanuales están positivamente correlacionadas con la precipitación y negativamente con la temperatura durante la estación seca tardía (López et al. 2022). Este patrón refleja una respuesta clásica del crecimiento a la humedad, como se observa en los bosques tropicales y templados secos de todo el mundo. Este concepto indicaría que, en los bosques secos tropicales, la sequía puede inducir períodos de latencia del crecimiento radial, reduciendo sustancialmente la capacidad de producción (Mendivelso et al. 2016). En el caso de los bosques secos, se ha desarrollado la teoría de que las especies forestales crecen de acuerdo con la disponibilidad de agua en el suelo. Existen periodos de crecimiento en la época lluviosa y periodos de pausa o contracción del crecimiento en la época seca (Clark & Clark 1994).
Al realizar un análisis más regional de las variaciones interanuales y multidecadales en la cronología de crecimiento radial de Platymiscium ulei en la comunidad Mercedes, se evidencia una respuesta directa y sostenida a las condiciones hidroclimáticas dominantes a lo largo del tiempo. Se destacan dos periodos de crecimiento superior a la media: 1974-1980 y 1998-2009 (Fig. 3). El primero coincide con un episodio prolongado de La Niña (1973- 1976), caracterizado por mayores precipitaciones en gran parte del trópico sudamericano (Ropelewski & Halpert 1987,Garreaud et al. 2009). El segundo periodo se inicia tras el evento La Niña de 1998-2000, y se mantiene durante una fase relativamente húmeda, lo que sugiere que P. ulei responde positivamente a una mayor disponibilidad hídrica. Por el contrario, se identifican fases de crecimiento reducido, con valores por debajo del promedio, durante 1960-1975, 1979-1986 y 1989-1998. Estos periodos comprenden varios eventos El Niño (1965, 1972, 198283, 1991-92, 1997-98), asociados a sequías recurrentes en el sur de la Amazonía y el Cerrado (Marengo 2004,Espinoza Villar et al. 2009,Jiménez-Muñoz et al. 2016). La disminución sostenida del índice de crecimiento en estas fases sugiere que P. ulei es sensible al estrés hídrico prolongado inducido por estas anomalías oceánico- atmosféricas.
A partir de 2009, se observa un marcado descenso en el crecimiento radial, lo cual puede atribuirse a la intensificación de sequías estacionales, el aumento de las temperaturas extremas y posiblemente a cambios estructurales en el ecosistema forestal (Phillips et al. 2009,Lewis et al. 2011,Aragáo et al. 2018). Esta tendencia descendente en la última década refuerza la hipótesis de una vulnerabilidad creciente de la especie frente al cambio climático, particularmente en escenarios de mayor recurrencia de eventos extremos.
Finalmente, comprender la relación real entre los factores climáticos y el crecimiento arbóreo resulta fundamental para predecir los impactos del cambio climático en los bosques tropicales (Clark & Clark 1994). La marcada dependencia climática del crecimiento de P. ulei observada en este estudio respalda esta premisa, y sugiere que los cambios climáticos proyectados para la región podrían ejercer una influencia negativa sobre la productividad forestal a lo largo del siglo XXI (López & Villalba 2011). En este contexto, resulta imperativo establecer lineamientos integrales para el manejo, conservación y restauración de especies vulnerables a eventos climáticos extremos, incendios forestales de gran magnitud y la creciente presión por deforestación en los bosques del Cerrado boliviano (López & Villalba 2020). Reconocer la correlación directa entre la capacidad adaptativa y productiva de las especies forestales frente a la variabilidad climática es crucial para diseñar estrategias efectivas de mitigación (Pucha-Cofrep et al. 2021). Alteraciones estacionales como la prolongación del período seco durante los meses de verano y el aumento sostenido de las temperaturas podrían tener consecuencias severas sobre las tasas, duración y calidad del crecimiento radial de P. ulei en ambientes tropicales secos.
Conclusiones
Este estudio demuestra que Platymiscium ulei presenta una alta sensibilidad al clima, reflejada en una fuerte relación entre su crecimiento radial y las variaciones interanuales de precipitación y temperatura. La cronología desarrollada para la comunidad Mercedes revela que los periodos de mayor crecimiento coinciden con eventos de La Niña y fases húmedas, mientras que los descensos más pronunciados se asocian con eventos El Niño y sequías prolongadas. A partir de 2009, se observa una tendencia decreciente en el crecimiento, posiblemente influenciada por el aumento de eventos climáticos extremos y cambios estructurales en el ecosistema.
Estos resultados destacan el valor de P. ulei como especie indicadora para reconstrucciones climáticas en bosques tropicales secos y refuerzan la necesidad urgente de integrar el monitoreo dendrocronológico en estrategias de conservación. Frente al escenario de cambio climático proyectado para el siglo XXI, es esencial promover políticas de manejo forestal adaptativas que consideren la vulnerabilidad climática de las especies nativas, especialmente en regiones ecológicamente frágiles como el Cerrado boliviano.











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