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Revista de la Sociedad Boliviana de Pediatría

versión On-line ISSN 1024-0675

Rev. bol. ped. v.41 n.3 La Paz ago. 2002

 

ARTICULO ORIGINAL

Niveles de hemoglobina en niños internados en el Hospital del Niño "Dr. Ovidio Aliaga Uría"

Hemoglobin levels in children admitthed to the Hospital del Niño "Dr. Ovidio Aliaga Uría"

Sres.: Nelson Alberto Vega Amozabel*, Carlos Moisés Velasco Cereceda*, David Enrique Velásquez Tintaya* Nelson Villca Ala* Ac. Dr. Eduardo Mazzi Gonzales de Prada**

* Estudiante de quinto año. Facultad de medicina. U.M.S.A.
** Jefe. Cátedra de Pediatría. Facultad de Medicina. U.M.S.A.
Casilla de correo # 4076 · La Paz- Bolivia · Teléfono: 2430350
E-Mail: emgp766@hotmail.com


Resumen

Objetivo: Determinar la incidencia y severidad de la deficiencia de hierro en diferentes grupos etáreos, mediante la determinación de los niveles de hemoglobina, además de observar su correlación clínica con la palidez palmar, de niños internados en un hospital pediátrico.

Diseño: Estudio descriptivo prospectivo

Lugar: Hospital de Niños Ovidio Aliaga Uría de la ciudad de La Paz

Pacientes: 247 niños internados en diferentes servicios pediátricos.

Métodos: Se registraron los valores de hemoglobina cuantificados al ingreso del paciente, la edad, sexo y correlación clínica con la palidez palmar.

Resultados: Se encontró niveles de hemoglobina inferiores a 12 g/dL en más del 50% de los niños menores de cinco años, sobre todo en los lactantes y niveles mayores a 10 g/dL en la mayoría de ellos. La correlación con la palidez palmar fue adecuada, requiriendo mayor investigación

Palabras Claves:

Rev. Soc. Bol. Ped. 2002; 41 (3): 125-128: Hemoglobina, anemia, deficiencia de hierro.


Abstract

Objectives: To determine the incidence and severity of iron deficiency in children of different age groups by identifying hemoglobin levels, and also to observe clinical co- relation to pale palms; patients were children admitted to a pediatric hospital.

Pattern: Prospective descriptive study.

Location: Ovidio Aliaga Uría Children's Hospital, La Paz, Bolivia.

Patients: 247 children admitted to the hospital's different wards.

Method: Hemoglobin levels were measured and registered upon admission of children to the hospital as well as age, sex and clinical co-relation to palm paleness.

Results: Hemoglobin levels lower than 12g/dl were found in more than 50% of children under 5 years of age, particularly in nursing babies; levels higher than 10g/dl in the majority of them. The co- relation to palm paleness was adequate, requiring more investigation.

Keywords:

Rev. Soc. Bol. Ped. 2002; 41 (3): 125-128: Hemoglobin, Anemia, iron deficiency.



Introducción

La deficiencia de hierro, es la deficiencia nutricional más común en el mundo entero y de mayor prevalencia e importancia en los países en desarrollos como Bolivia. La anemia ferropénica tiene efectos negativos en la capacidad de trabajo y en el desarrollo mental y motor de los lactantes, niños y adolescentes, además que la deficiencia de hierro en el embarazo es causa de parto pretérmino y bajo peso al nacer. Por estas razones la estrategia de Atención Integrada de las Enfermedades Prevalentes de la Infancia (AIEPI) la incluye en sus metas para facilitar su diagnóstico y tratamiento(1-5).

La deficiencia de hierro se encuentra íntimamente relacionada con factores socio-económicos y educacionales y es de esperarse que sea más frecuente en niños por su rápido crecimiento y por sus demandas metabólicas mayores, sobre todo en los primeros años de vida(4-5).

El primer paso para prevenir la anemia en los niños es evitar la deficiencia de hierro durante el embarazo, puesto que los niños de éstas gestantes, tienen el triple de riesgo de desarrollarla en el primer año de vida. El segundo paso es asegurar una lactancia materna exclusiva los primeros seis meses de vida y mantenerla por dos años, ya que la calidad y absorción del hierro contenido en la leche materna es superior a la de la leche de vaca. El tercer paso es que a partir del destete se debe iniciar una alimentación complementaria rica en hierro (carnes, vísceras, vegetales verdes, etc). Con fines de prevención se recomienda la administración de compuestos ferrosos en determinadas situaciones: niño prematuro (con o sin lactancia materna) a partir de la 2° semana de vida, niño a término sin lactancia materna, a partir del 3° mes de vida y con lactancia materna y deficiente alimentación, a partir del 6° mes de vida(1-4).

El objetivo principal del presente trabajo fue para determinar la incidencia y magnitud de la deficiencia de hierro en diferentes grupos etáreos, internados en un hospital pediátrico, mediante la cuantificación de los niveles de hemoglobina y evaluar su correlación clínica con la palidez palmar, de niños internados en el Hospital del Niño "Ovidio Aliaga Uría" de la ciudad de La Paz.


Material y Métodos

El presente estudio es de tipo descriptivo prospectivo de serie de casos, realizado entre el primero de junio al 30 de julio del 2002, tiempo en el que se estudiaron 247 pacientes que se internaron en los diferentes Servicios del Hospital del Niño " Ovidio Aliaga Uría" de la ciudad La Paz, excluyendo los servicios de Oncohematologia y Neonatología, en el primer caso por tener una etiopatogenia distinta a la investigada y en el segundo caso por los cambios fisiológicos y hematológicos al que están expuestos los neonatos. Se revisaron los hemogramas realizados dentro de las 24 horas de internación y se evaluó la palidez palmar.

Se incluyeron a los pacientes internados mayores de 2 meses y menores de 17 años, en los siguientes servicios: Tisiología, Neurocirugía, Cirugía general, Traumatología, Neumología, Infectología, Gastroenterología y Cirugía plástica y Quemados.

Se excluyeron a los pacientes internados en el servicio de Oncohematología y de Neonatología, pacientes transferidos de otro servicio dentro del hospital, pacientes con hemorragias recientes o que fue el motivo de internación y pacientes sin hemograma de ingreso.

Se revisaron las historias clínicas, analizando los hemogramas en los periodos mencionados. Se utilizó una computadora y una planilla diseñada para la recolección de datos. Se realizó la evaluación clínica de las palmas, comparando la palidez de la palma del paciente con la de la madre o del examinador.

En forma arbitraria y para fines prácticos del estudio, clasificamos la deficiencia de hierro de la siguiente manera:

Hemoglobina

- >10 - <12g/dL: deficiencia leve

- >8 - <10g/dL: deficiencia moderada

- <8g/dL: deficiencia severa

Igualmente clasificamos la relación clínica palmar en:

- Grado I: palidez central de la palma de la mano

- Grado II: palidez generalizada de la palma de la mano

Además dividimos a los pacientes en tres grupos:

- Menores de un año

- Mayores de uno y menores de cinco años

- Mayores de cinco años


Resultados

Los resultados del presente estudio demuestran los siguientes resultados:

1. En el grupo etáreo de niños >2meses a <12meses de un total de 64 niños, 49 niños (76.56%) presentaron hemoglobina menor 12g/dL . Ver cuadro # 1.

2. En el grupo etáreo comprendido entre niños >12 meses a <5 anos de un total de 88 niños, 50 niños (56.82%) presentaron anemia hemoglobina menor a 12 g/dL. Ver cuadro # 2.

3. En el grupo etáreo de niños mayores a 5 años, de un total de 95 niños; 26 niños (27.08%) presentaron hemoglobina menor a 12g/dL. Ver cuadro # 3.

Los niveles de hemoglobina encontrados, se describen en los cuadros # 4 # 5 y # 6.

La correlación clínica entre valores de hemoglobina y palidez palmar, se describen en los cuadros #7, #8 y #9.


Discusión

El principal objetivo del presente trabajo fue demostrar la incidencia de la deficiencia de hierro, mediante la determinación de los niveles de hemoglobina, los grupos etáreos más afectados y la correlación con la palidez palmar de niños internados en el Hospital de Niños Ovidio Aliaga Uría. Los resultados demuestran una alta incidencia de deficiencia de hierro (125 de 247), que sobrepasa el 50% de los niños incluidos en el presente estudio. La incidencia fue ligeramente superior en varones, sin mayor importancia estadística.

Por los resultados obtenidos llegamos a determinar que los grupos etáreos más afectados son los menores de 12 meses, seguido de los menores de 5 años. Además se demuestra una relación importante entre el grado de anemia y la palidez palmar; la mayoría de los pacientes con deficiencia de hierro presentaron palidez palmar, aunque, por el número pequeño de niños estudiados, es difícil su interpretación. Esta correlación clínica ha sido estudiada en otros países y a demostrado ser un signo muy importante, para el diagnóstico adecuado, precoz y fácil por el trabajador de salud(1-3).

Las causas determinantes para la deficiencia nutricional de hierro son el bajo nivel socioeconómico y de educación de los padres, que condicionan una mala nutrición en el niño. La elevada incidencia de deficiencia de hierro en el grupo menor de cinco años se debe a la terminación precoz de la lactancia materna, implicando un cambio de hábitos alimentarios que no suplirían en forma adecuada las necesidades nutricionales del niño. La pobre ingesta de carnes que son la mejor fuente de hierro y de fácil absorción, puesto que el hierro contenido en los vegetales es de difícil liberación y absorción, mejorando ésta solamente con la ingesta simultánea de bebidas que contienen vitamina C.(2-5)

La elevada incidencia de deficiencia de hierro encontrada en nuestro estudio, podemos atribuirla a la pobreza y desnutrición reinante en nuestro medio, la inadecuada distribución de los alimentos entre los miembros de la familia, favoreciendo al jefe de familia no así a los niños, el descuido de las madres o responsables del niño, por ocupar gran parte de su tiempo al trabajo necesario para solventar la economía familiar, el cambio nutricional de lactancia materna a otros alimentos sobre todo leche de vaca, la prolongación de la lactancia materna exclusiva más allá de los seis meses de vida, la nutrición incorrecta con exceso de productos lácteos y cereales contrastada con una pobre ingesta de carne y otros alimentos ricos en hierro o fortificados, que aportan mayor cantidad de hierro en la dieta, además que el crecimiento rápido de los niños se asocia a un desequilibrio entre las demandas fisiológicas y nutricionales, bajo peso al nacer y anemia durante la gestación y la intercurrencia de cuadros infecciosos que agravan un estado previo de desnutrición condicionando mayor preponderancia para desarrollar cuadros de deficiencia de hierro.(1,4-5)

Nuestro estudio demuestra una incidencia mayor de deficiencia de hierro en los lactantes, importante hallazgo puesto que la anemia ferropénica, a esta edad tiene consecuencias devastadores en el desarrollo motor e intelectual del niño, por lo que debemos evitarla, diagnosticarla y tratarla forma oportuna y apropiada. Consideramos una prioridad nacional apoyar los programas destinados a prevenir y tratar la deficiencia de hierro nutricional, mediante la información masiva de la sociedad y la oferta de suplementos de hierro. Actualmente la estrategia AIEPI cumple con esta meta, integrando en su accionar, el diagnóstico oportuno de la anemia, su clasificación y tratamiento, mediante la evaluación de la palidez palmar, además de implementar programas para prevenirla(1-5).

Estudios mundiales han demostrado fehacientemente que los lactantes con anemia ferropénica no corregida, presentan coeficientes intelectuales más bajos que los niños sin anemia o con anemia corregida oportunamente. Igualmente la corrección de la anemia en adultos, mejora su capacidad física y de trabajo. Por lo expuesto es de suma importancia seguir implementando programas nacionales dirigidos a esta meta(1,4-5).

Sugerimos que el presente estudio sea corroborado por otros similares y mejor aún realizarlo a nivel nacional, para demostrar claramente la incidencia global de deficiencia de hierro en los niños de Bolivia y sobre todo proponer un cribado universal en cada visita médica evaluando la palidez palmar.

El cribado ideal debería identificar deficiencia de hierro en ausencia de anemia, ya que permitiría el tratamiento en la etapa pre-anémica, previniendo la anemia ferropénica y sus consecuencias; actualmente no contamos con una prueba de este tipo. La prueba estándar recomendada, es la determinación de los niveles de hemoglobina, que orientan al diagnóstico, aunque solo en los casos de deficiencia de hierro severa, que conlleva a la anemia; aún así, esta prueba se convierte en la actualidad en el mejor método de cribado universal, para la detección de la deficiencia de hierro, puesto que es mejor detectar la anemia que pasarla por alto(6).

También se pueden utilizar las determinaciones de los niveles de ferritina sérica, saturación de transferrina y la protoporfirina eritropoyética para diagnosticar la deficiencia de hierro, de éstas, la última tiene un bajo costo y fácil determinación, por lo que muchos autores sugieren practicar la determinación simultánea de ésta y de la hemoglobina, como un cribado de mayor efectividad(7).

Luego de un prueba de cribado positiva para deficiencia de hierro, se recomienda una prueba terapéutica de un mes, para confirmar la anemia ferropénica, puesto que es muy confiable y de bajo costo, comparada con el protocolo de estudio completo, que tiene un costo elevado. Una vez confirmado el diagnóstico se completan tres meses de tratamiento. Se recomienda administrar hierro elemental por vía oral, a razón de 4 mg/kg/día antes del desayuno y mejor aún tomarlo con cítricos, que mejoran su absorción(8).

La prevención de la anemia ferropénica consiste en la enseñanza de hábitos alimenticios saludables, siendo lo más aconsejable e indispensable la lactancia materna y evitar la introducción de leche de vaca el primer año de vida, además de agregar 1 mg de hierro elemental por kilogramo de peso al día al inicio del destete (6 meses de vida). Muchos autores sugieren que la cantidad de leche de vaca ingerida en el segundo año de vida no debe sobrepasar los 500-700 mL diarios(9).

Estudios recientes demuestran que los suplementos de hierro, no incrementan las posibilidades de infección y sólo se ha demostrado una ligera incidencia de diarrea, por lo que su utilización es recomendada para prevenir su deficiencia, ya que ésta, se constituye en un problema de salud de suma importancia en los países en desarrollo. La fortificación de los alimentos, es probablemente, la manera más segura, beneficiosa de suplementar hierro(10-11).

Los resultados del presente estudio demuestran niveles anormales de hemoglobina en más del 50% de niños menores de 5 años, sobretodo en lactantes, quienes presentaron, en general niveles inferiores a 12 g/dL, pero mayores a 10 g/dL. La correlación de la anemia con la palidez palmar fue adecuada, aunque se necesitan mayor número de niños para sacar conclusiones finales.


Referencias

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2. Boungermino de Souza S, Cornblath S, Pacheco de Souza JM. Anemia in the first year of life and its relation to the breast-feeding. Rev Saúde Pública 1997;31(1):15-20.         [ Links ]

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