El cáncer de mama representa uno de los principales motivos de enfermedad y fallecimiento en mujeres a nivel mundial, siendo un desafío consideraba para la salud comunitaria. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud1.
El cáncer de mama es el tipo más frecuente en la población femenina y una de las mayores razones de fallecimiento. La incidencia y la mortalidad fluctúan considerablemente de acuerdo con la región, siendo más elevadas en naciones avanzadas y más reducidas en áreas menos avanzadas2. Los elementos de riesgo comprenden factores demográficos, reproductivos, hormonales, hereditarios y vinculados con el modo de vida3. El incremento en la incidencia del cáncer de mama resalta la importancia de implementar programas de identificación y control de factores de riesgo4.
De acuerdo con investigaciones de Bonilla et al5, los marcadores tumorales en la sangre CEA, CA15-3 tienen la capacidad de identificar eficazmente el cáncer de mama metastásico, y diferentes combinaciones de estos marcadores tienen un valor de diagnóstico variable.
Se emplean los marcadores tumorales CEA (antígeno carcinoembrionario) y CA15-3 para monitorear a los enfermos de cáncer de mama6. Un estudio realizado por Naranjo et al7 Definieron el marcador tumoral CEA y CA 15-3 como estrategia de prevención para detectar el cáncer de mama en mujeres. Los niveles pronosticados o de factores de riesgo se están transformando cada vez más en un campo de crecimiento, debido a su baja especificidad y sensibilidad8.
Los niveles de CA 15-3 pueden estar relacionados antes y después del tratamiento puede ayudar a detectar la recurrencia temprana del cáncer de mama, ya que un nivel más alto puede indicar un peor pronóstico y viceversa9. Desde hace 30 años, se conocen marcadores tumorales y los más utilizados en el cáncer de mama son el antígeno CA 15-3 y el antígeno carcinoembrionario (CEA), que está elevado en pacientes con enfermedades metastásicas10.
Según estudios recientes, la detección en serie de CEA y CA 15-3 durante el monitoreo posterior a la operación en pacientes con cáncer de mama puede servir para identificar la enfermedad metastásica antes de que suceda. En contraposición, los niveles de CEA y CA 15-3 en el suero pueden emplearse para anticipar cómo reaccionarán los pacientes con cáncer de mama metastásico a la quimioterapia12.
El objetivo de la investigación de determinar los marcadores tumorales CA 15-3 - CEA en pacientes con cáncer de mama en el instituto oncológico nacional de Cochabamba Bolivia durante el período el período de febrero a junio 2024.
Material y métodos
Es un estudio de un enfoque cuantitativo de tipo descriptivo y correlacional y de diseño no experimental de corte transversal
El universo estuvo constituido por todos los pacientes diagnosticados con cáncer de mama que acudieron al Instituto Oncológico Nacional de Cochabamba durante el período comprendido entre febrero y junio 2024.
La población de estudio abarcaba a los pacientes con diagnóstico certero de cáncer de mama que tenía resultados documentados de marcadores tumorales en los registros del laboratorio clínico, con un rango de confianza del 95% para la medición de los valores del marcador tumoral de cáncer de mama, se llevó a cabo con 89 pacientes que visitaron el Instituto Oncológico Nacional en Cochabamba, Bolivia, con el propósito de detectar los marcadores tumorales CAE y CA 15-3 entre febrero y junio del año 2024.
Se incluyeron ambos sexos de pacientes con diagnóstico cáncer de mama y a pacientes que se realizaron los marcadores CA 15-3 - CEA. Se excluyeron a pacientes con otras neoplasias malignas y a los que no se realizaron indicadores tumorales CA 15-3 CEA y el tipo de muestreo fue no probabilístico por conveniencia.
Se recolectaron muestras de sangre en ayunas durante el tiempo de 7:30 am a 9:00 am por punción venosa la cantidad de 8 ml y se obtuvo sueros por medio de centrifugación a 3500 r.p.m. por 5 minutos.
Todos los sueros se analizaron por método de ELISA sándwich 13. para la detección de marcadores tumorales (CA 15-3 y CEA).
El método de ELISA utiliza anticuerpos específicos para detectar y medir antígenos en una muestra, en este caso, se utilizan los marcadores tumorales CA 15-3 y CEA, estos anticuerpos de captura están unidos de manera covalente al fondo de los pocillos.
El procedimiento se realizó según las indicaciones del fabricante14,15.
Todos los datos obtenidos se anotaron en el cuaderno de registros. Se creó una base de datos en Microsoft Excel V.16 y se utilizó el programa estadístico SPSS V.27, se calcularon frecuencias, porcentajes para la descripción y comparación de variables y realizar tablas cruzadas para obtener el valor de P (Chi-cuadrado de Pearson) en el cual es valor menor de P <0,05 demuestra correlación significativo, si no es significativo su valor de P> 0,05.
Esta investigación acató la Declaración de Helsinki y las directrices de buenas prácticas clínicas, además de otros estándares fijados por autoridades de ética en investigación, si se dio a conocer a conocimiento al comité de ética. De igual forma, se llevó a cabo la carta de aprobación al encargado de laboratorio16.
Resultados
Se examinaron 89 muestras en total, utilizando las pruebas de marcadores de tumores CA15-3 y CEA, en las que participaron 86 mujeres y 3 hombres. En el marcador CEA, se observó que el 27,0% (24) de los pacientes presentaron resultados positivos y el 73,0% (65) mostraron resultados negativos. En el CA15-3, un marcador tumoral específico para la detección de cáncer de mama, dieron positivos, lo que señala una frecuencia del 20,2% (18) y 79,8% (71) de pacientes que resultaron negativos (Tabla 1).
Tabla 2 el marcador tumoral CEA indica que el 25,8 % (23) de las mujeres son positivas y el 70,8 % (63) son negativas en total de 86 pacientes femeninos. Por otro lado, el 1,1 % (1) de los hombres son positivos y el 2,2% (2) son negativos en total de 3 masculino. Los valores de Chi-cuadrado de Pearson mostraron un valor de P superior a > 0,800, lo que indica que no hay una correlación significativa entre el sexo y los marcadores tumorales. El sexo femenino presenta un 19,2 % (17) positivos, así también un 76,4% (86) negativos mientras tantos por parte del sexo masculino el 1,0% (1) dio positivo al marcador tumoral CA15-3 y el 3,4% (2) son negativos dando un total de 89 pacientes que se realizó el estudio. Según los valores de chi-cuadrado de Pearson se obtuvieron los valores de P > 0,375, la falta de correlación significativa entre CA 15-3 y el sexo se debe a que su expresión está más vinculada al comportamiento del tumor que a las características biológicas del paciente, como el sexo (con un intervalo de confianza al 95%).
Tabla 2. Correlación los valores de marcadores tumorales con el sexo de los pacientes

Fuente. Elaboración propia con datos del Instituto Oncológico Nacional de Cochabamba
En el grupo etario de 41 a 50 años se observó la mayor proporción de casos de cáncer de mama (7,9 %), seguido por los grupos de 51-60 y 61-70 años, con un 3,4 %. Sin embargo, la prueba de chi-cuadrado de Pearson arrojó un valor de p > 0,467 con un intervalo de confianza del 95 %, lo que indica que no existe una correlación significativa entre el grupo etario y los niveles de CA 15-3. Esto sugiere que este marcador refleja más bien la actividad tumoral y su progresión, más que características demográficas como la edad del paciente. (Tabla 3).
En la tabla 4 se demuestra que la edad 41-50 años (7,9%) presentan más lo que es el crecimiento tumoral, seguida de la edad de 51-60 años (7,9%) y 61-70 años (6,7%) presentan más lo que es el crecimiento tumoral. Se determinaron los valores de Chi- cuadrado de Pearson los valores de P > 0,383 la falta de correlación entre el CEA y el grupo etario se debe a que este marcador refleja más la actividad tumoral (con un intervalo de confianza de 95%)
Discusión
Las investigaciones de Arana et al.17 evidencian que los marcadores tumorales se utilizan comúnmente en los estudios de análisis poblacionales de propensión al cáncer. En el ámbito clínico y de investigación, el método ELISA es un instrumento frecuentemente empleado en el campo clínico y de investigación para identificar y cuantificar marcadores tumorales en muestras biológicas como sangre o suero.
En la investigación realizada por Ryu et al18 Se observó una relación similar entre los niveles de los marcadores tumorales, detectándose valores elevados de CA 15-3 en 194 de 349 pacientes (55,6 %) y de CEA en 111 de 308 pacientes (36,0 %).
La investigación llevada a cabo por Kawsar et al19 en Bangladesh muestra una discrepancia, evidenciando que la investigación es relevante según el valor de (P = 0,015). La mayor parte (64%) de los pacientes eran de origen posmenopáusico (edad media: 49,8 ± 12,1), presentando un incremento en CA15-3 (32%) y CEA (18%).
En un estudio de Fakhari et al20 Se halló una correlación entre metástasis óseas y un punto de corte bajo de CA15-3 (21,76) en pacientes con cáncer mamario. Esto señala que los enfermos con CA15-3 (21,76) tienen más posibilidades de padecer metástasis en los huesos.
En el análisis clínico, los niveles de CA15-3 y CEA presentan similitudes en la investigación llevada a cabo por Fu et al21 en la sangre, siendo biomarcadores potenciales para el seguimiento del cáncer de mama; los niveles de CA15-3 se elevan a medida que el estadio del tumor se deteriora.
Según los estudios de Molina et al22 se detectaron niveles irregulares de crecimiento (>15 ng/mL) en el 9,5%, del antígeno carcinoembrionario (CEA) en el 15,9% y del antígeno cancerígeno (CA) 15,3 en el 19,7% de los pacientes. En 305 (34,5%) de los 883 pacientes analizados, uno o más marcadores tumorales resultaron ser anormales.
Una de las limitaciones de este estudio fue la participación parcial de los pacientes con cáncer de mama, así como la dependencia de datos provenientes de un único centro. Aunque los marcadores CA 15-3 y CEA resultan útiles, no son indicadores infalibles.
Se recomienda continuar con el seguimiento a largo plazo de los pacientes con cáncer de mama, así como estudiar la relación de los marcadores tumorales con factores demográficos y genéticos. Esto permitiría optimizar la calidad de la atención y el uso de biomarcadores en el monitoreo de la enfermedad, contribuyendo a reducir su impacto en la salud de la población de Cochabamba, Bolivia.
Conclusión
Se determina que los marcadores tumorales CA 15-3 y CEA son recursos valiosos para el monitoreo clínico del carcinoma mamario. Pese a que no se identificó una relación significativa con la edad o el género de los pacientes, niveles altos de estos indicadores podrían señalar avance tumoral. Asimismo, se notó que un porcentaje considerable de los pacientes diagnosticados con cáncer de mama en el Instituto Oncológico de Cochabamba, Bolivia, mostro valores elevados de estos indicadores, lo que resalta su importancia en el ámbito clínico.

















