Las hernias deslizantes son aquellas en las que una porción de víscera abdominal, como el colon, está adherida a la pared del saco herniario, y a menudo comparte su mesocolon con la pared posterior del peritoneo. Además del colon, otros órganos como la vejiga urinaria y los uréteres pueden estar involucrados1.
El concepto de hernia deslizante se reconoce desde tiempos precristianos. Galeno, en el siglo II a.C., documentó la hernia por deslizamiento (H.P.D.)2. A lo largo de la historia, varios médicos hicieron contribuciones importantes en la comprensión de este tipo de hernia. En 1732, Arnaud de Ronsil describió hernias deslizantes del ciego y consideró que estas no tenían saco peritoneal. Pott (1783) y Scarpa (1809) expandieron los conocimientos sobre la anatomía de las hernias deslizantes, y en 1887, Boiffin acuñó el término "hernia por deslizamiento"3.
Las hernias deslizantes representan entre el 0,2% y el 7% de las hernias inguinales, con una mayor prevalencia en varones4. La incidencia en niños es baja y tiene características distintas. En mujeres, especialmente en aquellas multíparas, las hernias deslizantes son raras5.
Se observa una frecuencia entre 0,2% y 7% en la presentación de hernia deslizante5.
Puede distinguirse en la patogenia las siguientes presentaciones:
Traslación: El colon aparece como una víscera que puede llegar al saco hemiario de forma espontánea o por adherencias con el intestino delgado o el epiplón.
Adhesión: Se refiere a la fijación del colon al saco hemiario por bridas firmes o adherencias inflamatorias.
Deslizamiento: Implica una afección colocoparietal, en la que el colon se desliza sobre la pared del saco hemiario5. Aunque el diagnóstico definitivo se realiza durante la cirugía, algunas herramientas diagnósticas preoperatorias pueden ser útiles5:
En Bolivia, aunque la prevalencia exacta de las hernias deslizantes aún no está completamente documentada, algunos estudios nacionales de hernias abdominales indican que el porcentaje de hernias indirectas podría estar dentro del rango del 65% con predominio del lado derecho de las hernias inguinales operadas6. La patogenia de estas hernias se distingue por la forma en que el contenido se desliza dentro del saco herniario, lo que difiere de otros tipos de hernias, como las hernias por traslación7.
Las hernias deslizantes según Bendavid pueden clasificarse:
Tipo I: Parte del saco peritoneal está formada por la pared de una víscera.
Tipo II: El mesenterio de la víscera retroperitoneal forma parte del saco peritoneal.
Tipo III: Según Bendavid, en las que la hernia deslizante consiste en una protrusion de una víscera en sí, y el saco peritoneal es muy pequeño o incluso ausente. Este tipo de hernia es extremadamente rara y representa solo el 0,01 % de todas las hernias. En nuestra serie no hemos visto esta variante de hernia deslizante8.
Los hallazgos clínicos de las hernias deslizantes pueden incluir dolor, dilatación, abultamiento, y en casos más complejos, hematuria o hidronefrosis. La sospecha de hernia deslizante aumenta con una evolución prolongada de los síntomas9.
El tratamiento para las hernias deslizantes es exclusivamente quirúrgico. El procedimiento más utilizado es la técnica de Lichtenstein, que consiste en el uso de mallas prostéticas para reparar la hernia sin alterar la anatomía normal del paciente. Este tipo de cirugía es eficaz para prevenir recurrencias, ya que las mallas proporcionan soporte adicional a la pared abdominal.

Figura 2: Colon sigmoides adherido a la túnica vaginal, obsérvese también los apéndices epiploicos y mesosigmoides
Presentación de caso
Durante el proceso de exploración externa de cadáver seleccionado para disección anatómica de sexo masculino de aproximadamente 40 años de edad, 1,65 cm de altura medido con cinta métrica y un peso aproximado de 75 Kg, en la sala de anfiteatro del departamento de morfologia de la Universidad Privada del Valle sede Cochabamba nos percatamos de un aumento de volumen a nivel inguino escrotal del lado izquierdo de 20 cm de longitud y 12 cm de ancho, de características hemiarias, por lo cual se procedió a realizar la disección bajo los siguientes detalles: (figura 1, 2)
1. Incisión longitudinal siguiendo el rafe escrotal y apertura mediante bisagra hacia el lado izquierdo.
2. Se separaron las capas del escroto: (obsérvese figura 3)
Terminado los cortes de disección descritos se observó: (figura 2, 3)
La presencia de una malla fibrosada a nivel del anillo inguinal profundo.
Anillo hemiario de 5cm de ancho.
Presencia de colon sigmoides (20 cm de longitud) con su mesocolon adherido al saco hemiario.
Testículo atrofiado de 2cm x 2cm.
Anatomía de los elementos de cordón espermático distorsionados (conducto deferente recorriendo fascia espermática interna).
la presencia de una parte del colon sigmoides firmemente adherido a la túnica vaginal
Discusión
La hernia deslizante, una entidad de baja prevalencia (0,2%-7%), es predominantemente observada en varones adultos mayores, tal como lo demuestra nuestra disección cadavérica, que coincide con los reportes previos que enfatizan una mayor incidencia en esta población5. Este fenómeno, prevalente en las zonas de transición entre el colon fijo y libre, particularmente en el colon sigmoides, respalda la clasificación morfológica de hernias deslizantes que caracteriza su contenido como predominantemente colónico, tal como se estipula en la obra de Valls (1963)3.
Pieza anatómica pintada con fines didácticos donde se observa:
1. Túnica dartos
2. Fascia espermática externa.
3. Fascia cremastérica
4. Fascia espermática interna
5. Túnica vaginal
6. Conducto deferente
7. Testículo
8. Meso sigmoides
9. Arterias sigmoideas
La hernia inguinal deslizante es un hallazgo poco frecuente. El riesgo de lesión del órgano deslizante es mínimo. Si se utiliza la técnica sin tensión, el riesgo de recurrencia es similar al de los pacientes con hernia inguinal no deslizante7. La rehabilitación posoperatoria es en dependencia de la magnitud de La intervención quirúrgica, en dependencia de la labor que desempeñe el operado10.
En conclusión, existe una baja prevalencia de las hernias deslizantes en la población boliviana, reafirmando la necesidad de un enfoque quirúrgico preciso y un diagnóstico temprano para evitar complicaciones. La literatura revisada refuerza la eficacia de las técnicas actuales y subraya la importancia de continuar con estudios que optimicen el diagnóstico preoperatorio y evalúen las innovaciones tecnológicas en el tratamiento quirúrgico de estas hernias complejas.

















