INTRODUCCIÓN
Los países en todo el mundo han realizado estudios sobre la comunicación de riesgos, liderando la lista se encuentran Estados Unidos, seguidos por Japón, Australia y China. No obstante, se observan dificultades en la suscripción de alianzas o convenios de colaboración enfocados en la puesta en marcha de investigaciones conjuntas, consolidando financiamiento o intercambiando experiencias de los investigadores (Ortiz y Estable, 2021).
En países de la región, persisten las limitaciones en el desarrollo de investigación sobre la comunicación de riesgos. Aún es limitado el enfoque prospectivo durante la prevención de emergencias. Generalmente se toma acción cuando la crisis se ha presentado. Se mantiene la brecha en el acceso a infraestructura tecnológica lo que impide la oportuna difusión de mensajes durante una emergencia (Del Paso y Vicent, 2024).
Dentro del marco teórico, podemos definir a la comunicación de riesgos en emergencias como aquella intervención integral antes, durante y posterior de una emergencia con el fin de asegurar que toda la población se sienta respaldada en la situación de riesgo a través de la difusión de información que le permita asumir decisiones basadas en fuentes oficiales que le permitan protegerse contra las situaciones de riesgo y emergencia para preservar su bienestar (OMS, 2018).
La tecnología viene generando cambios importantes en la forma de relacionarnos como comunidad. La comunicación de riesgos viene posicionándose como un proceso necesario, considerando que el cambio climático trae riesgos y emergencias, es necesario que las instituciones del gobierno estén preparadas para informar y empoderar a la ciudadanía para que puedan tomar una adecuada decisión sobre su salud y sus derechos. Los escenarios de comunicación de la salud incluyen asegurar la claridad y la transparencia, promover la difusión de información relevante en salud, incentivar el uso de tecnologías y facilitar el acceso a información oportuna y validada (OPS, 2021a).
Durante la pandemia de COVID-19, surgieron retos significativos en la comunicación pública con los ciudadanos, obligando a los gobiernos a abordar considerables limitaciones en la comunicación de riesgos, fue crucial para identificar soluciones, considerar factores socioeconómicos, políticos y culturales. Al analizar el riesgo como una posible amenaza, se pueden formular, evaluar y monitorear estrategias con el fin de seleccionar la respuesta más adecuada que brinde seguridad y confianza a la población ante un peligro inminente (Gutiérrez et al., 2022).
La comunicación de riesgos conforma una estrategia valiosa para salvar vidas, donde la eficiencia de la gestión de la comunicación de riesgos permitirá preservar vidas y detener la propagación de enfermedades, preservar la vida de la población y conservar la estabilidad socioeconómica y política ante emergencias. Los desastres pueden mitigarse si la población se encuentra informada, disminuyendo su vulnerabilidad y la motivación para accionar. Los gestores de la comunicación deben cuestionar constantemente la intencionalidad del mensaje que difunden y los medios empleados para contribuir al desarrollo social, enfocado en el escenario de la prevención de desastres (OPS, 2023).
Entre los antecedentes a la investigación se realizó un estudio sobre las dimensiones de la comunicación pública en el Perú durante el 2020, la metodología cualitativa, diseño no experimental e investigación básica, utilizó la técnica de observación y de análisis de información documental. Se analizaron las dimensiones y situaciones que determinan a una eficiente gestión de la comunicación de riesgos en el ámbito público, además de la necesidad de incidir en el papel de influencia de los medios de comunicación masiva (Abarca, 2022).
Otros investigaron a las estrategias de comunicación de riesgos en España frente al abordaje de la pandemia, elaborando una investigación con un análisis cualitativo contemplando 71 relatorías en ruedas de prensa del Gobierno español en la que la herramienta fue la observación y los análisis de contenidos, concluyendo que la comunicación desde el gobierno influye en dos elementos: transformarse en base de información para los medios de difusión amplia y la relevancia de la información difundida a la ciudadanía sobre los efectos de la Covid-19, sobre acciones de prevención e higiene. Contribuyendo en dar un marco para sustentar la relevancia de la comunicación de riesgos para llegar a la ciudadanía de forma eficiente, cumpliendo con el rol del gobierno de salvaguardar y promover la atención a las necesidades de la ciudadanía ante situaciones de riesgos y desastres, como una potencial crisis sanitaria, una crisis política o un desastre natural (Castillo-Esparcía et al., 2020).
Es importante fomentar la investigación sobre la gestión de la comunicación de riesgos. Por ello, planteamos como objetivo general hemos trazado el analizar la producción científica de las bases de datos Scielo, WoS y Scopus desde el 2020 hasta el 2024 respecto a la relevancia de la comunicación de riesgos en la salud pública ante las emergencias. Para lo cual, necesitamos analizar las mejores prácticas de comunicación de riesgos adoptadas por diferentes entidades de salud pública e identificar las principales limitaciones que se enfrentaron en el sector salud en la comunicación de riesgos.
METODOLOGÍA
Nuestra investigación está alineada a una tipología básica, orientada a un enfoque cualitativo de alcance descriptivo-explicativo (Hernández-Sampieri et al., 2018). Considerándose la metodología sistemática de estudios como una herramienta útil para identificar y evaluar la información concreta sobre el tema particular de estudio (Higgins y Green, 2019). Enfocándose en la identificación, evaluación y síntesis de toda la evidencia relevante sobre la pregunta de investigación. Se resumen las evidencias de carácter científico como resultado de un proceso riguroso de búsqueda, identificación, evaluación y síntesis de artículos (Tranfield et al., 2003; Petticrew y Roberts, 2006).
Para la estrategia de búsqueda se aplicó los procesos planteados en la declaración PRISMA 2020 orientada a las revisiones sistemáticas de investigaciones que evalúan los efectos de intervenciones de salud, considerando que su versatilidad también lo hace aplicable a estudios que evalúan intervenciones sociales o educativas, y por la respuesta a objetivos distintos de evaluación de intervenciones (Page et al., 2021). Se consideró Prisma 2020 por estar recomendado para revisiones sistemáticas que incluyen síntesis, como metanálisis por pares u otros métodos estadísticos, o que no incluyan síntesis (Tong et al., 2012). Estos pasos son orientados para abordar revisiones sistemáticas que incluyan estudios cuantitativos y cualitativos, teniendo variaciones al momento de la presentación de informes que abordan síntesis de datos cualitativos (France et al., 2019). Sirviendo también para revisiones originales, temáticas de coyuntura y temáticas en constante actualización, para estos tipos de revisiones sistemáticas se definen algunas consideraciones adicionales al momento de análisis (Page et al., 2021).
Para desarrollar este proceso se recopilo información científica accesibles en varias bases de datos y repositorio relevantes, como Scielo, Scopus y/o WoS. La selección de investigaciones consideró los estudios relacionados a la “comunicación de riesgos en la salud pública”, respondiendo a los estándares con rigurosidad científica, transparencia y legitimación. El cuerpo de investigadores determinó las palabras clave relevantes basándose en la revisión inicial del material científico, se usó el MeSH por parte de la base de datos del NCBI, para seleccionar las palabras clave de artículos seleccionados y relacionados (Fernández-Altuna et al., 2016).
El planteamiento de la estrategia de búsqueda incluyó los operadores “AND”, “OR” y 'NOT'. Posteriormente se ejecutó diseñó una estrategia de búsqueda exclusiva para cada base de datos principal. Posteriormente, mediante la prueba del índice de relevancia de los artículos en la página de búsqueda en la base de datos y en pasos separados, se utilizaron los filtros de título, resumen y su combinación Tabla 1.
Durante el proceso de selección de artículos científicos, se consideraron los criterios de inclusión de artículos, contemplando en la revisión sistemática a los estudios que aportan a la investigación de las comunicaciones de riesgo en la salud pública, investigaciones contempladas entre los años 2020 al 2024, con textos disponibles en forma completa, con similitud con el tema de revisión, artículos científicos en distintos idiomas y que se encuentren indexados a la WoS, Scopus o Scielo.
Los criterios de exclusión contemplaron a aquellos estudios que abordan aspectos que difieren temáticamente de la comunicación de riesgos. También excluyó los artículos que no contaban con el texto completo o no estaban disponibles en su totalidad, investigaciones publicadas con más de 5 años de antigüedad. artículos duplicados y también los títulos no relevantes o con estudios no relacionados.
En esta etapa, los miembros del cuerpo de investigadores, luego de revisar y analizar los textos de cada documento de forma objetiva y colegiada. Se logró seleccionar los artículos que se incluyeron en el estudio. La selección de estudios fue a través del diagrama de flujo PRISMA, de 622 artículos encontrados utilizando la estrategia de búsqueda en la base de datos, se eliminaron 20 artículos por duplicación, 549 artículos por falta de relevancia para el tema de investigación y 15 artículos por falta de acceso al texto completo. Finalmente, se incluyeron en el estudio 38 artículos Figura 1.

Figura 1 Diagrama de flujo de PRISMA 2020 para nuevas revisiones sistemáticas que incluyen búsquedas en bases de datos
Para la etapa de recopilación y organización de datos, los artículos seleccionados se ingresaron a la base de datos de investigación en un archivo de Microsoft Excel, a través de una matriz que incluía datos de la revista, título del artículo, año de publicación, autor, título del artículo, país, método y resultados
Para el análisis se consideró la revisión sistemática implementando métodos sistemáticos orientados a recopilar y sistematizar los hallazgos de investigaciones y fuentes de estudios que responden a criterios específicos (Higgins et al., 2019). Tres investigadores analizaron todos los componentes extraídos de los artículos. La lista restante de componentes principales se analizó múltiples veces. En la siguiente etapa, durante varios momentos de disertación, se clasificaron y luego se consolidaron las categorías principales.
Luego de la sistematización de la información se agruparon en categorías respondiendo al objetivo general de analizar la producción científica en bases de datos como Scielo, WoS y Scopus desde el 2020 hasta el 2024 respecto a la relevancia de la comunicación de riesgos en la salud pública. Además, se identificaron las principales temáticas de estudio relacionados a la comunicación de riesgos adoptadas por diferentes entidades de salud pública de países de Asía como Malasia, Corea, Irán, India, Filipinas. En Europa los países de España, Nueva Zelanda, Italia y Portugal. Países del norte como Estados Unidos y Canadá. En Latinoamérica se incluyó Brasil, Perú y Colombia. Además de países nórdicos como Dinamarca, Noruega y Suecia. Considerándose contextos internacionales en la evaluación de la gestión de comunicación de riesgos en salud pública.
DESARROLLO Y DISCUSIÓN
Dentro de los resultados se detallan las investigaciones que se han realizado sobre la temática de la comunicación de riesgos en el periodo 2020 al 2024 como producto de la revisión sistemática de literatura científica a través de las bases de datos Scielo, Scopus y WoS. De acuerdo a la metodología planteada, los resultados se presentaron en dos escenarios, primero se muestra una tabla sistematizada sobre las principales propuestas o aportes que se identificaron en los artículos, en el segundo escenario los resultados se presentarán en un gráfico de barras donde se muestra la categorización de los temas y la cantidad de artículos que lo investigaron Tabla 2.
Entre los principales temas de investigación sobre comunicación de riesgos en la salud pública, se agruparon en 7 categorías. Cada una de ellas contiene diferentes números de artículos, A: Acceso a la información; B: Plataformas digitales; C: Percepción pública; D: Estrategias de comunicación de riesgos; E: Gestión de la comunicación de riesgos; F: Comunicación gubernamental; G: Importancia de Redes sociales Figura 2.
Los resultados se analizaron partiendo desde las categorías con menor cantidad de artículos avanzando hacia las categorías con un mayor número. Cabe enfatizar que la investigación precisará el término “cantidad” y no “evaluación”, considerando que el objeto de estudio no pretendió evaluar la relevancia de los temas, lo que se buscó fue organizarlo a través de categorías temáticas para un mejor entendimiento.
Discusión
La primera categorización “Acceso a la información” que fue abordado en dos artículos. En el primer artículo se hace un énfasis sobre el acceso a la información que debe incluir planteamientos claros para la recordación de mensajes, adaptados al contexto y público objetivo. Considerando el modelo conceptual donde se considere la cantidad, la calidad, encuadre de los contenidos, validación de fuentes, estrategias tecnológicas usadas para la difusión de mensajes, considerar las necesidades del público objetivo y sus características como audiencia para alcanzar un impacto en la recordación del mensaje. (Coombs et al., 2024). Para un eficiente acceso de la información, el diseño de los mensajes es determinante por ello se debe considerar las necesidades específicas del público objetivo, que permitan ser entendidos y aplicados a un cambio de conducta y que no considere la adaptación a las características culturales de la comunidad a intervenir (Purohit y Mehta, 2020).
Continuando con la Figura 2, se tiene la segunda categoría “Plataformas digitales”, que fue planteado en dos artículos, en la primera se destacó el uso de herramientas digitales para la comunicación vía chat, como fue el caso del WeChat que mejoró el acceso a los servicios de salud, reafirmando que es una herramienta efectiva para facilitar el acceso a información sanitaria adecuada (Jiancheng, 2024). En el segundo se plantea que es importante garantizar la implementación de las plataformas digitales del sector salud es importante garantizar la infraestructura tecnológica y también fortalecimiento de los equipos que van a generar las estrategias de comunicación digital durante las crisis sanitarias (Matarín et al., 2022).
En la tercera categoría de estudio “Percepción pública”, esta fue estudiada en cuatro artículos, en el primero se enfatiza la existencia de factores que impactan en la percepción pública sobre la gestión comunicativa de riesgos. La exposición de los mensajes influye en la credibilidad y la confianza que se percibe sobre los actores del gobierno, como fue el caso de la indicación de quedarse en los domicilios Durante la emergencia sanitaria de la Covid - 19 (Bickham y Francis, 2021). En el siguiente artículo sobre la percepción pública se evidenció un manejo ineficaz de información por parte de fuentes oficiales, identificándose diversos desafíos de comunicación, que incluyeron la precisión y la credibilidad de la información en un contexto de incertidumbres y conocimientos en rápida evolución. Otros desafíos al momento de comunicar fue el enfoque de comunicación paternalista, una estigmatización grupos y las limitaciones de promover la acción y la movilización de algunas comunidades con características particulares (Dubé et al., 2022).
En el tercer artículo se desarrolló una evaluación del contenido de las comunicaciones oficiales emitidas durante la Covid-19, se enfatizó que las autoridades no estuvieron preparadas y fue limitado el uso de fuentes oficiales de información para fortalecer la percepción pública, se observó limitaciones en la gestión de riesgos, la transparencia y el contenido centrado en las partes interesadas que son fundamentales para generar confianza (Fields y Spence, 2024). En el cuarto artículo se resaltó sobre la identificación de factores que influyen en la recepción de mensajes de salud pública, para que los mensajes sean efectivos se deben considerar la selección de fuentes fiables, contextualización con participación del público objetivo, sensibilización, seguimiento de cada etapa de la emergencia, epidemia o crisis, para que los mensajes de salud pública puedan responder a las necesidades, uso de lenguaje claro, exponer la amenaza o riesgo de una forma que sea susceptible de ser internalizada por la población objetivo (Ghio et al., 2021).
En la cuarta categoría de estudio las “Estrategias de comunicación de riesgos”, esta fue estudiada en cinco artículos. En el primero se enfatiza que para garantizar el éxito de las estrategias de comunicación se debe de contemplar el uso de plataformas de redes sociales, como Facebook, considerar el idioma local de la zona de intervención para que la comunicación sea eficaz en la comunicación de riesgos, esto permite fomentar la creación de confianza entre el sector salud y el público (Flores y Asunción, 2020). En el siguiente se estudió el uso de estrategias de comunicación de crisis en la práctica de la gestión de emergencias concluyendo que se debe contemplar una adaptación de los mensajes orientado al público objetivo (Haupt, 2021).
En la siguiente investigación se planteó la importancia de las estrategias de comunicación de crisis y la necesidad de que se transmita mensajes de mayor prioridad o amenaza durante la fase inicial, durante la etapa de crisis, donde se desea que las personas se involucren en las respuestas a la crisis, los mensajes de eficacia son fundamentales, alternando junto con los mensajes de amenaza (Islam et al., 2023). En otro estudio se planteó la validación de una lista de verificación para evaluar la efectividad de la comunicación en crisis, concluyendo que la evaluación sistemática mejora la respuesta a emergencias sanitarias mediante una comunicación efectiva (Jong, 2020). En el último artículo, se destaca la relevancia del uso de modelo de interpretación de la Comunicación de Riesgos en Crisis y Emergencias (CERC) como estrategia de comunicación de riesgos confirmando que la implementación, cuantificación y sistematización de CERC aumentaron considerablemente la efectividad durante el inicio de la COVID-19 (Zurro-Antón et al., 2023).
En la quinta categoría denominada “Gestión de la comunicación de riesgos”, donde fueron siete los artículos que abordaron esta temática. En el primer estudio, se hace referencia sobre la importancia de la inclusión de los principios del comportamiento humano en los mensajes de salud pública, siendo este un factor determinante en la comunicación de riesgos durante las crisis, emergencias sanitarias, epidemias o pandemias (Álvarez-Gálvez et al., 2021). En el segundo, refiere que la planificación estratégica es un determinante en la comunicación de riesgos, estableciendo los procesos para implementar una comunicación efectiva en una situación de emergencia sanitaria.
Se resalta la necesidad de prospectar escenarios y desarrollar una planificación estratégica para enfrentar una situación de emergencia y/o crisis. Conformando equipos de expertos para validar la planificación y establecer la hoja de ruta programática para desarrollar la comunicación de riesgos (Dehghani et al., 2022). En el tercer estudio se enfatiza en el monitoreo y evaluación como un determinante para verificar la efectividad de la comunicación de riesgos es evaluar a través de métodos cuantitativos y cualitativos los indicadores de eficiencia comunicativa, analizar el contenido de los mensajes, medir la recordación de los mensajes y la participación del público objetivo (Chamba-Maza et al., 2021).
En el cuarto estudio se realizó el análisis de la importancia del liderazgo que influye en la comunicación durante la crisis en diferentes países, evidenciando que el éxito de una comunicación ante una emergencia sanitaria está relacionada a las competencias de los lideres para comunicar efectivamente los mensajes claros, oportunos y con evidencia (Donadelli et al., 2023). En el quinto estudio se presentó un modelo teórico para mejorar la comunicación durante emergencias sanitarias, infiriendo que un modelo discursivo adecuado puede aumentar la efectividad comunicativa en situaciones críticas (Gallardo-Pauls, 2021).
Otro estudio enfatiza en los determinantes que garantizan el éxito de la comunicación de riesgos, donde un factor de éxito es la elaboración de mensajes, en conjunto con el público objetivo, minimizando la incertidumbre de forma oportuna y transparente, centrándose en consolidar los mensajes y verificar las fuentes, desarrollar mensajes que promuevan el conocimiento, la sensibilización, la llamada a la acción, la responsabilidad de cada persona en el cuidado de su salud (MacKay et al., 2022). El sétimo estudio temático, aborda los avances en el conocimiento sobre gestión de comunicación de crisis en la última década. Enfatizando que la comunicación de crisis es un área clave que requiere atención y desarrollo continuo. Durante la gestión de la comunicación e debe promover la integración entre teorías y prácticas en el campo de la comunicación para afrontar las crisis (Zurro-Antón et al., 2021).
En la sexta categoría denominada “Comunicación gubernamental”, donde fueron siete los artículos que abordaron esta temática. En el primer estudio, se hace referencia sobre los portavoces son relevantes para garantizar la efectividad de la comunicación durante las crisis. Señalando que el estilo más eficiente de los voceros es el de tipo compasivo-informativo siendo percibidos como personas que entablan más confianza al brindar respuestas puntuales y oportunas, demostrando experiencia, empatía y propiedad en la gestión de riesgo (Capurro et al., 2022). En el segundo estudio, se aborda la comunicación gubernamental en la primera etapa de una emergencia sanitaria la que demanda una intervención inmediata por parte del gobierno para garantizar que la ciudadanía pueda estar informada y garantizar la promoción de su salud. Por ello, el compromiso del gobierno debe ser muy alto desde principio a fin, garantizando una difusión oportuna de los mensajes en cada etapa de la emergencia y pueda cubrir las necesidades de comunicación de la población (Fissi et al., 2022).
En el tercer estudio, se destaca que hay una diferencia en la comunicación gubernamental, entre los gobiernos con experiencia frecuente en atender desastres naturales y emergencias sanitarias quienes se encuentran más preparados para implementar planes de respuesta inmediata ante las emergencias. Siendo el papel de lo decisores y líderes un factor determinante para mantener comunicados a la población afectada además se resalta que tienen mayores niveles de credibilidad y reputación (Geurts et al., 2023). En el cuarto estudio, refiere que durante las emergencias sanitarias la población considera como responsable directo al Estado para que efectúe una comunicación oportuna y oficial para preservar la vida de la ciudadanía. Considerando que es básico compartir información dando instrucciones claras, precisa, puntuales y transparentes sobre la situación de emergencia (Kim, 2023).
En el quinto estudio se evalúa la intervención del gobierno en la comunicación gubernamental para informar sobre la organización del cambio de comportamiento de las personas, control de la transmisión de la enfermedad, aseguramiento en el servicio de los sistemas de salud y contener los impactos. Considerando que una limitada coordinación entre diferentes niveles de gobierno puede reducir la efectividad de la comunicación (Schnaider et al., 2021). En el sexto estudio, se verifica que durante la comunicación gubernamental es importante mejorar la coordinación interinstitucional, validando la información con fuentes científicas y elaborar los mensajes de comunicación con validación multidisciplinaria (Tagliacozzo et al., 2021). En el sétimo estudio, señala que la comunicación oficial es primordial para responder a las emergencias sanitarias, teniendo como principales actores a las autoridades y decisores de salud pública siendo el Estado la fuente más confiable de información durante una emergencia (Taylor et al., 2020).
En la siguiente categoría tenemos a la sétima denominada “Importancia de las redes sociales”, donde presentó la mayor cantidad de artículos, siendo once estudios que fueron revisados. En el primer estudio, se hace referencia sobre la importancia de las redes sociales dentro de los planes de comunicación. Las competencias organizacionales son esenciales para una comunicación efectiva en la gestión de la comunicación de riesgos. Remarcando la importancia de usar las redes sociales, la necesidad de fortalecer los equipos de trabajo a cargo de la implementación, esto permitirá que las campañas alcancen los objetivos trazados (Ayub et al., 2024). En el segundo estudio se ha identificado que en las instituciones públicas del sector salud se presenta insuficientes lineamientos y políticas sobre el manejo de las redes sociales lo que limita su incorporación como una estrategia de comunicación. Se resalta que las redes sociales son herramientas efectivas para comunicarse durante las emergencias sanitarias. Es necesario el fortalecimiento de los equipos técnicos del área de comunicaciones durante las pandemias. estrategias de comunicación, así como promover la interacción con la ciudadanía (Balogun et al., 2023).
En el tercer estudio, se analizaron las percepciones del público sobre las comunicaciones gubernamentales durante COVID-19. Resaltando que la participación de la población y las interacciones en las redes sociales generando una retroalimentación al reaccionar, comentar y compartir las publicaciones (Bajouk y Ferré-Pavia, 2023). En el cuarto estudio se compararon las actividades en redes sociales entre hospitales en Colombia y España. Identificando que los hospitales con mejor desempeño tuvieron mayor presencia y actividad en redes sociales Gestión de la comunicación de riesgos (Busto- Salinas, 2021).
En el quinto estudio, sobre la evaluación del uso y calidad de las comunicaciones en redes sociales durante COVID-19. Es importante mejorar el contenido y la conexión con la comunidad que conforma las redes sociales, siendo determinantes en la gestión de la comunicación. En un contexto de crisis, es más complejo la generación de confianza con el público objetivo. Es ahí donde la transparencia, la coherencia, la empatía y la claridad de mensajes se vuelve determinantes (MacKay et al., 2021). En el sexto estudio, se realiza un análisis del uso de redes sociales por hospitales para comunicarse con el público durante emergencias. Las redes sociales son herramientas importantes para llevar información sanitaria de forma oportuna (Fiammenghi et al., 2024).
En el sétimo estudio, se demuestra que la desinformación puede socavar la confianza del público y dificultar una respuesta efectiva a emergencias. Por ello, es determinante que la información pública no vulnere el estado de derecho, para ello los propios líderes deben ser transparentes para incrementar la confianza pública hacia las fuentes oficiales durante las emergencias (Fernández-Alcaide, 2023). En el octavo estudio, señala que a través de las redes sociales se difunde abundante información que no es precisamente información oficial o validada por expertos, generando una desinformación. El auge de las redes sociales demanda estar atentos a filtrar noticias falsas sobre la situación de crisis. Por ello es necesaria la intervención de las autoridades para aclarar y contrarrestar la desinformación con fuentes oficiales (Gisondi et al., 2022).
En el noveno estudio se evalúa sobre el papel del sector salud para optimizar el uso de redes sociales para informar sobre temas sanitarios. Teniendo el desafío de fortalecer los equipos de comunicación de tal forma que se implementen estrategias de comunicación que difunda información oficial que responda a las necesidades de la población para la promoción de una vida saludable y atención en emergencias (Martínez et al., 2022). Durante el décimo estudio, se analizó la utilización y percepción de las redes sociales en la comunicación durante las emergencias sanitarias.
Evidenciando que las redes sociales fueron herramientas efectivas para mejorar el acceso a la información y fomentar el compromiso público, se requiere fortalecer la gestión de la comunicación implementando nuevas plataformas de redes sociales para diversas audiencias (Ravenda et al., 2024). En el último estudio, se evaluó el alcance y prevalencia de desinformación en redes sociales durante COVID-19. Evidenciando que la desinformación afectó las decisiones de la población, exponiéndose a riesgos sanitarios. Dentro de la implementación de redes sociales es importante prevenir la desinformación sobre salud, siendo una amenaza durante las crisis sanitarias ya que influye en las decisiones del público y los expone a mayores riesgos (Suárez-Lledo y Álvarez-Gálvez, 2021).
Entre los principales aportes sobre la comunicación de riesgos, en los artículos revisados, se verificó los hallazgos, resultados, conclusiones y aportes respectos a la temática. Identificándose propuestas relevantes, las mismas que seleccionadas y organizadas teniendo en cuenta la frecuencia que se precisaban en cada estudio. Por cada una de las siete categorías, se ha especificado la cantidad de artículos que se repiten. En la Tabla 1, se presentan los diferentes aportes prácticos, metodológicos y teóricos que se plantean en los estudios revisados sobre comunicación de riesgos en la salud pública.
En la primera categorización sobre el acceso a la información, se indagó de manera frecuente sobre la recordación de mensajes, diseño de los mensajes, desinformación, información importante, selección de fuentes y noticias falsas. En la segunda categoría de Plataformas digitales, se resaltó la problemática de la brecha tecnológica, infraestructura tecnológica, implementación y fortalecimiento de los equipos. En la tercera categoría Percepción pública se resaltó en los estudios la necesidad de fortalecer la transparencia, la participación ciudadana, la exposición de los mensajes y la confianza pública. En la cuarta categoría Estrategias de comunicación de riesgos se coincidió en la importancia del diseño de campañas, lineamientos y políticas, fortalecimiento de los equipos técnicos, incorporación de herramientas digitales, uso de plataformas de redes sociales, respuesta temprana, adaptación de los mensajes y lecciones aprendidas.
En la quinta categoría Gestión de la comunicación de riesgos, se repitieron los hallazgos sobre la comunicación de riesgos, planificación estratégica, fortalecimiento de capacidades, elaboración de mensajes, principios del comportamiento, planteamiento de modelos conceptuales y evaluación). En la sexta categoría Comunicación gubernamental se resalta la importancia del posicionamiento, papel de los portavoces, intervención inmediata de los decisores y líderes, comunicación oficial y coordinación interinstitucional. Finalmente, en la sétima categoría sobre la importancia de Redes sociales los estudios coincidieron en la necesidad de fortalecer la implementación de herramientas digitales, difusión de mensajes, reducir la desinformación y promover mensajes validados).
CONCLUSIONES
Durante el análisis se han identificado factores determinantes de la comunicación de riesgos, destacando que la implementación de las redes sociales puede garantizar la eficiencia en la transmisión de mensajes de salud. También se destaca la categoría sobre la gestión de la comunicación de riesgos, donde es vital la capacidad para transmitir mensajes oportunos para que la ciudadanía pueda comprender los riesgos y tomar acciones de manera informada.
Entre las mejores prácticas identificadas se considera la promoción de la transparencia en la información y el compromiso activo de las autoridades, siendo cruciales para construir confianza y asegurar que el público reciba mensajes precisos y útiles durante situaciones críticas. También se destaca el papel de los voceros, siendo trascendental para la difusión de información oficial que tiene que ser respaldada por la comunidad científica, esto permite reducir la incertidumbre y fortalecer la confianza en el sector salud. Por ello, se requiere fortalecer las competencias de los voceros, autoridades y decisores para que puedan comunicar sus mensajes de manera oportuna y coherente.
Las entidades públicas, requieren fortalecer a sus equipos de comunicación en la gestión campañas de comunicación, orientadas al cambio de conducta, esto puede hacer la diferencia entre la recordación de mensajes y la ineficacia de las estrategias. Incluyendo la participación del público objetivo para la validación de los mensajes, piezas gráficas, medios y canales de comunicación.
Finalmente, los limitados recursos económicos impiden el posicionamiento de las tecnologías de la información, se requiere incrementar la asignación presupuestal para la ejecución de campañas de comunicación de riesgos en medios tradicionales de televisión y radios y también a través de las plataformas digitales para garantizar la cobertura y difusión de las campañas de comunicación para asegurar que sean vistos por el público seleccionado.

















