INTRODUCCIÓN
En la actualidad el estrés forma parte de la vida y suele repercutir en el quehacer profesional y personal; considerado como el malestar de la civilización. Afecta tanto a la salud y al bienestar personal como a la satisfacción laboral y colectiva. El síndrome de burnout, asociado a condiciones de estrés, se desarrolla por situaciones laborales de alta implicación, por ello, para la Organización Internacional del Trabajo, el personal que brinda servicio en el sector de la salud, son los más propensos a padecerlo, debido a las condiciones de trabajo (Lauracio y Ticona, 2020).
Las investigaciones confirman que este síndrome afecta más a aquellas profesiones que requieren un contacto directo con las personas y una filosofía humanística en el trabajo, pues necesitan altas dosis de entrega e implicación. Los profesionales de la salud enfrentan a diario extensas jornadas laborales, que traen consigo enfermedades de tipo físico e incluso mental (Yaya et al., 2018). La Red Mundial de Salud Ocupacional de la Organización Mundial de la Salud, describe al síndrome de burnout como un desgaste laboral progresivo que comienza con niveles excesivos y prolongados de estrés laboral, evidenciado por la irritabilidad, el cansancio y la tensión; por lo que puede considerarse un problema de salud pública por sus implicaciones negativas (Ochante et al., 2018).
Este término aparece por vez primera en la literatura científica en el año 1974, cuando Freudenberger (1974), lo introdujo en un estudio exploratorio. Describe el concepto de burnout como un conjunto de síntomas físicos e indicadores conductuales que él y sus colegas experimentaron durante su exhaustivo trabajo en las clínicas sociales gratuitas en Estados Unidos. En la historia del término, la protagonista principal es, sin duda alguna, la psicóloga social Christina Maslach quien en 1976 comenzó a estudiar las emociones de los profesionales que trabajaban brindando ayuda, tales como médicos, enfermeras, trabajadores sociales, profesores, policías, entre otros, observando en ellos la pérdida de responsabilidad y un notorio desinterés. Fue también quien formalizó y presentó el término al Congreso Anual de la Asociación Americana de Psicología en 1976, provocando que otros campos académicos se interesaran por el síndrome (Maslach, 2009).
El inventario del síndrome de burnout fue elaborado por Maslach y Jackson (1981), quienes definen este término como un síndrome de agotamiento emocional, cinismo (despersonalización) e insatisfacción personal, que se presenta con frecuencia entre las personas que trabajan con personas. Señalan que el agotamiento emocional es parte integral del síndrome, y que aumenta cuando la persona consume sus recursos emocionales y siente que ya no puede ayudar psicológicamente al cliente.
En el sector de la salud, la atención de calidad es relevante en los diferentes niveles de servicios y está íntimamente relacionada a las altas expectativas de los pacientes, que cuando no son satisfechas se canalizan a través de reclamos o quejas hacia el trato del personal y al servicio recibido. Existen una serie de factores laborales que causan problemas de estrés laboral, cuando se olvida el papel preponderante del recurso humano como eje del Sistema de Salud (Muñoz et al., 2019). Este descuido repercute en el ámbito personal y también, en gran medida, en el desempeño laboral.
La calidad de la atención en salud representa un derecho fundamental, razón por la cual los prestadores de este servicio mantienen un alto nivel de exigencia personal y profesional. En el año 2019 el término agotamiento se incluye en la Clasificación Internacional de Enfermedades (2020), con carácter ocupacional, definiéndolo de esta manera como un síndrome que resulta del estrés crónico en el centro laboral, no habiendo podido ser manejado de manera exitosa. La sobrecarga laboral en los colaboradores y la baja capacidad para lidiar con sus actividades pone en riesgo la salud física y mental de los profesionales de salud. Muñoz et al. (2019) y Torrecillas et al. (2020), manifiestan que los profesionales de atención directa a los pacientes son más propensos a padecer de esta sintomatología, por lo que, el personal asistencial conforma un grupo altamente vulnerable.
Un elemento a tener en cuenta, es el efecto a nivel global que ha tenido la pandemia por COVID-19, que comprometió el estado mental de la población en general y, sobre todo, del personal sanitario, debido a la exposición directa a diversos factores estresantes, incluida la carga laboral, que contribuyeron y aún contribuyen a una forma de estrés crónico y a padecer el síndrome de burnout (Dias et al., 2022).
En este contexto, se plantean las siguientes interrogantes, ¿el síndrome de burnout está condicionando el rendimiento laboral de personal de salud?, ¿en qué medida se determina esta relación? Teniendo en cuenta lo antes expuesto, el propósito del presente artículo de revisión sistémica es describir el estado de las investigaciones sobre el síndrome de burnout y su impacto en el rendimiento laboral del personal de salud.
MÉTODO
La metodología utilizada fue una revisión sistemática cualitativa. Se realizó una búsqueda exhaustiva en bases de datos académicas relevantes para identificar investigaciones originales, que examinaron la relación entre el síndrome de burnout y el rendimiento laboral del personal de salud. Los artículos seleccionados fueron analizados en profundidad para extraer información clave, como instrumentos utilizados, hallazgos principales y conclusiones. Los datos recopilados fueron sintetizados y organizados de manera sistemática para facilitar la interpretación y discusión de los resultados.
Para sistematizar la información se seleccionaron artículos publicados entre 2020 y 2024, en español e inglés, en las bases de datos Scopus, SciELO, Dialnet y Redalyc. En total, se encontraron 294 artículos de investigación relevantes para el estudio.
Estas bases de datos son fundamentales para la visibilidad y el impacto de la investigación científica en América Latina y el Caribe, Scopus es una de las más importantes a nivel internacional, junto a Web of Science, permite analizar indicadores bibliométricos clave como el índice h, SJR y SNIP, que evalúan el desempeño de revistas, autores, instituciones y países; SciELO es una biblioteca digital que reúne y visibiliza revistas científicas de acceso abierto, principalmente de América Latina y el Caribe, lo que aumenta significativamente la visibilidad y el impacto de las publicaciones científicas de la región; Dialnet y Redalyc son bases de datos y repositorios de acceso abierto que también juegan un papel importante en la visibilidad de la producción científica latinoamericana, complementan a Scopus y SciELO, ya que tienen un enfoque más regional y permiten acceder a publicaciones que no están cubiertas en otras fuentes.
La estrategia de búsqueda se basó en definir los descriptores adecuados en español e inglés, combinado con operadores lógicos “Y”, “AND”, “O” y “OR” y “NOT” y las palabras claves que definen las variables estudiadas. Se usaron filtros para analizar solamente los artículos de acceso abierto y para restringir la búsqueda a los años comprendidos entre 2020 y 2024.
("síndrome burnout ") Y (“rendimiento laboral”) Y (“personal de salud”) NO revisión
("síndrome burnout ") Y (“rendimiento laboral”) Y (“médicos”) Y (“residentes”) NO revisión
("síndrome burnout ") Y (“rendimiento laboral”) Y (“enfermeros”) NO revisión
("burnout syndrome") AND ("work performance") AND ("health personnel") NOT review
(“burnout syndrome”) AND (“work performance”) AND (“doctors”) AND (“residents”) NOT review
(“burnout syndrome”) AND (“work performance”) AND (“nurses”) NOT review
La inclusión se basó en criterios claros y específicos relacionados con el contenido, que fueran artículos científicos originales publicados en revistas arbitradas entre 2020 y 2024, escritos en español o inglés, de acceso abierto. Por otro lado, se excluyeron aquellos que no cumplían con los criterios de inclusión establecidos, así como los de revisión sistemática y los duplicados. Se utilizó el modelo PRISMA para guiar la evaluación y selección. Utilizando los criterios de elegibilidad, se incluyeron 20 artículos, como se muestra en la Figura 1.
Una vez seleccionados los artículos, se procedió a examinar cuidadosamente sus resúmenes y contenido. Para facilitar el análisis, se elaboraron matrices que incluyeron los siguientes indicadores, año de publicación, país de origen, autores, instrumentos utilizados en la investigación, resultados principales y conclusiones de cada estudio. Posteriormente, se realizó una lectura detallada de cada artículo, construyéndose nuevas matrices a partir de la identificación de conceptos clave, aportes relevantes y nivel de significación en la relación entre síndrome de burnout y rendimiento laboral.
RESULTADOS
La revisión sistemática de los artículos de investigación, permitió identificar y analizar las los hallazgos más significativos y recientes sobre la relación del síndrome de burnout y el rendimiento laboral en los últimos cinco años.
En la tabla 1 se muestra la distribución de la producción académica por autores, región y país. La contribución sobre este tema se concentra principalmente en América Latina, con 16 de los 20 artículos revisados provenientes de países como Perú, Argentina, Ecuador, Costa Rica, México, Colombia y Ecuador. Por otro lado, Europa contribuye con 4 artículos, todos ellos de España. Esto indica que la investigación en este campo está liderada por académicos latinoamericanos, reflejando el interés y la relevancia que tiene el tema en la región.
Para facilitar la comprensión y el análisis de los datos, la tabla 2 presenta una visión general y una comparación directa entre los estudios, lo que ayuda a identificar similitudes, diferencias y tendencias en los resultados. De manera significativa, se comprueba que la mayoría de los artículos científicos seleccionados, 14, que representa el 70.0% pertenecen a revistas indexadas en Scopus; cuatro para un 20.0%, en la base de datos ScIELO, seguidos por Dialnet y Redalyc, ambas con uno, para un para un 5.0% cada una.
Esto muestra, en este estudio, la predominancia de publicaciones en revistas indexadas en Scopus, como una de las bases de datos más prestigiosa y de mayor alcance internacional, mientras que la presencia significativa de SciELO refleja la importancia de la investigación en español y portugués en esta área. Aunque en menor representación, Dialnet y Redalyc enriquecen los resultados, ya que la primera es un portal bibliográfico que contiene principalmente revistas españolas y latinoamericanas, mientras que la segunda es una hemeroteca científica de acceso abierto que reúne revistas de Iberoamérica.
Tabla 2. Investigaciones incluidas en la revisión sistemática sobre síndrome de Burnout y rendimiento laboral en el personal de salud.




Según el análisis de los instrumentos utilizados en las investigaciones sobre el síndrome de burnout, se destacan los siguientes hallazgos a) El cuestionario Maslach Burnout Inventory es el instrumento más ampliamente utilizado, presente en 12 de los 20 estudios revisados, para un 60.0%. Versiones específicas del cuestionario han sido aplicadas a diferentes poblaciones como enfermeros, médicos, residentes, fisioterapeutas y personal de la salud en general. Evalúa las tres dimensiones clave del burnout: agotamiento emocional, despersonalización y realización personal.
Algunos estudios complementan el cuestionario Maslach Burnout Inventory con otros cuestionarios para evaluar variables relacionadas como inteligencia emocional, desempeño laboral, funcionalidad familiar, fatiga laboral, entre otros. Instrumentos como el Maslach Burnout Inventory-Human Services Survey, Escala de Desgaste Ocupacional, Trait Meta-Mood Scale, Cuestionario de Contenido Trabajo y Cuestionario de Desempeño Laboral Individual, también han sido utilizados en menor medida. Otros estudios se enfocan en adaptar y validar el cuestionario Maslach Burnout Inventory y otros instrumentos al contexto latinoamericano y a diferentes profesiones del sector.
En la revisión realizada, por tanto, se comprueba que el Maslach Burnout Inventory se posiciona como el instrumento de referencia para medir el síndrome de burnout a nivel internacional, aunque se requiere de una mayor adaptación y validación de este y otros cuestionarios al contexto latinoamericano. El uso complementario de otros instrumentos permite evaluar variables relacionadas que enriquecen el análisis del burnout.
Según el análisis de los años de publicación de los artículos, se observa que cuatro estudios fueron publicados en el año 2020, Landa et al., Sánchez et al., Lauracio y Ticona; ocho en el año 2022, Ochoa et al., Vera y Pérez, Anzules et al., Soto et al., Dias et al., Castillo et al., Rengifo, y Bautista et al.; siete en el año 2023, Pico y Zamora, Cuevas et al., Oprisan et al., Ancco et al., Estupiñán y Gallego y cinco en el año 2024, Gayoso et al., Rodriguez et al., Arias y Brenes, Rodríguez y Alvear.
La mayoría de los estudios analizados, 15 de 20, para un 75.0% fueron publicados en los últimos tres años, 2022-2024, solo dos, en este período, corresponde a autores europeos, lo que refleja el creciente interés y la actualidad del tema del síndrome de burnout en el personal de salud en Latinoamérica.
En la figura 2 se aprecia que en Scopus, ocho investigaciones encuentran una relación alta entre las variables estudiadas, 72.7% del total de relaciones altas; cinco, presentan una relación moderada, 71.4% del total de relaciones moderadas; uno, no encuentra relación, 50% del total de relaciones sin relación, lo que permite concluir que Scopus concentra la mayor cantidad de publicaciones con resultados significativos, lo que refleja su prestigio y rigurosidad editorial.
En SciELO, se comportan de la siguiente manera, un artículo muestra relación alta, 9.1% del total de relaciones altas; dos, relación moderada, 28.6% del total de relaciones moderadas y un artículo no encuentra relación, 50% del total de relaciones sin relación. En esta revisión sistemática, SciELO tiene una presencia importante, especialmente en estudios con resultados moderados, lo que es esperable dado su enfoque regional. En Dialnet y Redalyc, cada una cuenta con un artículo que encuentra relación alta, 9.1% cada una del total de relaciones altas. No tienen artículos con relaciones moderadas o sin relación. Su presencia es menor pero significativa, reflejando su importancia en la publicación de estudios relevantes en español.

Figura 2. Nivel de relación entre síndrome de burnout y rendimiento laboral, según indexación en bases de datos.
Los hallazgos demostraron que existen, además de las dimensiones del síndrome de burnout, otras variables que tienen determinada incidencia en el desempeño laboral de médicos, residentes, enfermeros y personal del sector de la salud en general (Figura 3).
Estas se pueden agrupar en a) Variables sociodemográficas: sexo, algunos estudios han encontrado diferencias en los niveles de burnout entre hombres y mujeres; edad, puede influir en la vulnerabilidad al burnout, especialmente en los primeros años de carrera de medicina; antigüedad profesional, la experiencia acumulada puede moderar o exacerbar los efectos del burnout; b) Condiciones laborales: carga horaria, el exceso de horas de trabajo y turnos prolongados se asocian a mayores niveles de burnout; falta de personal, la escasez de recursos humanos genera sobrecarga laboral y deteriora el desempeño; bienestar y calidad de vida, burnout impacta negativamente en el bienestar físico y mental de los trabajadores; c) Aspectos psicoemocionales y psicosociales: desgaste emocional, el agotamiento emocional afecta la capacidad de brindar una atención empática y de calidad a los pacientes; despersonalización, la actitud de distanciamiento e indiferencia hacia los pacientes deteriora la calidad de la atención; dificultades psicoemocionales, problemas como ansiedad, depresión y trastornos del sueño se asocian al Burnout y disminuyen el desempeño.
Estos factores, en conjunto con las dimensiones del burnout, conforman un complejo entramado que impacta de manera integral en el desempeño laboral del personal de salud. Es importante que las organizaciones aborden estos aspectos de manera holística para prevenir y mitigar los efectos negativos del burnout y promover un mejor desempeño y calidad de atención.
DISCUSIÓN
Los impactos negativos del síndrome de burnout en el personal de salud se extienden a múltiples niveles de la atención médica, poniendo al sistema hospitalario, a los propios médicos y a sus pacientes en riesgo de sufrir eventos inseguros. Se coincide con Koutsimani y Montgomery (2022), cuando plantea que el deterioro cognitivo, incluida la función ejecutiva reducida, parece ser una consecuencia del burnout que podría tener efectos perjudiciales sobre la seguridad del paciente (Koutsimani & Montgomery, 2022).
En la presente revisión se encuentran resultados que afectan a los residentes que experimentan síntomas de burnout, lo que concuerda con Zhang et al. (2021), quienes consideran que tienen un mayor riesgo de brindar una atención deficiente al paciente y contribuir a un aumento de los errores médicos.
Varios estudios comprueban la incidencia de las condiciones laborales con el estrés y diferentes manifestaciones de burnout, lo que está presente en los resultados Willard-Grace et al. (2019), quien considera que este síndrome en el personal médico, se asocia con una mayor rotación, horas extras de trabajo, lo que puede influir en el aumento de errores médicos, la reducción de la satisfacción del usuario y una recuperación más prolongada de los pacientes. En esta línea, Montgomery et al. (2011), proponen que el síndrome de burnout podría ser una variable crítica para explicar la calidad de la atención, argumentando que los profesionales de salud agotados poseen más posibilidades de incurrir en equivocaciones y brindar un servicio médico no óptimo.
Se concuerda con Aranda (2014), cuando menciona que existen diferentes factores de riesgo procedentes de los medios de producción y los métodos organizacionales que pueden afectar la salud o incluso la muerte de los profesionales de la salud. Una de las manifestaciones es el síndrome de burnout, por considerarse una etapa progresiva de estrés laboral después de una exposición prolongada a estos factores de riesgo. Su identificación, evaluación y control son fundamentales para lograr un adecuado rendimiento laboral.
Por su parte, Castro et al. (2006), expresa que el síndrome de burnout se trata de una forma de estrés laboral que puede tener consecuencias psicosomáticas, conductuales, emocionales, familiares y sociales y es la causa de una menor rendimiento laboral, lo que concuerda con varias de las fuentes analizadas en la presente investigación.
Algunas de las variables detectadas en los estudios coinciden con las planteadas por Gil y Moreno (2005), quienes plantean que en el ámbito laboral, el síndrome de Burnout genera insatisfacción y deterioro del ambiente laboral, disminución de la calidad del trabajo, ausentismo, abandono laboral y posturas pasivo agresivas con los pacientes.
La fatiga por compasión y la despersonalización derivada del burnout, según Hilty et al. (2023), pueden ser insuficientes para desencadenar los procedimientos institucionales actuales o causar un daño inmediato, pero pueden llevar a los pacientes y las familias a preguntarse sobre la negligencia en la atención o creer que el personal de salud no se preocupa por su bienestar físico y emocional.
Se coincide con Rojas et al. (2021), que señala que la gestión del agotamiento debe ser una herramienta para el compromiso, ya que los empleados sin objetivos claros serán reacios a completar las tareas, lo que se traducirá en un menor esfuerzo y un peor desempeño para los profesionales de la salud.
CONCLUSION
En el análisis de los artículos de investigación seleccionados se comprueba que existen resultados mixtos, el 55.0% de los estudios reportan una alta relación entre el síndrome de burnout y el rendimiento laboral del personal de salud, lo que indica que tiene un impacto significativo y negativo en el rendimiento y la productividad de los trabajadores del sector; el 35.0% encontraron una relación moderada, lo que sugiere que, si bien afecta el desempeño, existen otros factores que también influyen en esta dinámica y solo el 10.0% no hallaron relación. Estos resultados destacan la importancia de abordar y prevenir el síndrome de burnout en este sector, dada su incidencia y su efecto perjudicial en la calidad de los servicios prestados.
El síndrome de burnout no solo tiene implicaciones en el desempeño laboral, sino que también puede tener un impacto significativo en la salud física y mental de los profesionales de la salud. El estrés crónico, la fatiga y la frustración asociados con este síndrome pueden llevar a problemas como ansiedad, depresión, problemas de sueño, cardiovasculares y otros trastornos. Por lo tanto, el interés de los investigadores en este tema va más allá de la mejora del rendimiento laboral y se centra en la promoción del bienestar y la calidad de vida de estos trabajadores, lo que a su vez puede tener un efecto positivo en la atención y el cuidado que brindan a sus pacientes.
Es crucial que las instituciones de salud implementen programas de prevención y manejo del síndrome de burnout que incluyan estrategias de apoyo psicosocial, capacitación en el manejo del estrés y mejora de las condiciones laborales. Estas iniciativas deben ser integrales y considerar factores como la carga horaria, la falta de personal y el bienestar emocional de los trabajadores, con el objetivo de mejorar tanto la salud de los empleados como la calidad de atención brindada a los pacientes.

















