INTRODUCCIÓN
La comprensión lectora es una habilidad fundamental en el desarrollo académico y personal de los estudiantes, ya que permite la interpretación, análisis y uso del conocimiento transmitido a través del texto escrito (Perfetti y Stafura, 2020). En la última década, los investigadores han puesto un creciente interés en cómo las creencias y mentalidades de los estudiantes sobre su capacidad de aprender influyen en su desempeño lector. En este contexto, las teorías implícitas del aprendizaje han emergido como un enfoque clave para entender cómo los estudiantes abordan los desafíos de la lectura y cómo sus creencias sobre la inteligencia y el esfuerzo pueden impactar su rendimiento (Sun et al., 2021).
En cuanto a la medición de los niveles de comprensión lectora de los estudiantes a nivel mundial, el Estudio Regional Comparativo y Explicativo (ERCE) de 2019 reveló que apenas el 24% de los estudiantes de primaria alcanza una comprensión literal e inferencial de los textos (UNESCO, 2019). De manera similar, el Programa Internacional de Evaluación de Estudiantes (PISA) encontró resultados equivalentes en su evaluación de estudiantes de 15 años en varios países.
En 2013, Perú ocupó el último lugar en comprensión lectora con un promedio de 384 puntos, significativamente por debajo del promedio de referencia de 496 (Minedu, 2013). En la evaluación PISA de 2018, los estudiantes peruanos se posicionaron en el puesto 65 de 79 países evaluados (Minedu, 2019). Aunque el país ha mostrado cierto avance en esta área, el progreso sigue siendo insuficiente.
A nivel nacional, el Ministerio de Educación realizó la Evaluación Censal de Estudiantes (ECE) en 2019, y solo el 22.5% de los estudiantes de segundo grado de secundaria alcanzó el nivel Satisfactorio. En Lima Metropolitana, la Evaluación Muestral (EM 2019) mostró resultados igualmente preocupantes, con solo el 44.4% de los estudiantes de cuarto grado de primaria y el 44.9% de segundo grado de primaria alcanzando el nivel Satisfactorio (Minedu, 2019).
Por lo que es necesario analizar que la comprensión lectora es un proceso fundamental en el desarrollo académico y cognitivo, y uno de los enfoques teóricos que ha cobrado relevancia en la última década es la teoría implícita para el desarrollo de la comprensión lectora. Esta teoría sugiere que los individuos poseen creencias y teorías implícitas sobre su habilidad de lectura y comprensión, las cuales impactan de manera significativa en su desempeño y en el modo en que afrontan tareas relacionadas con el aprendizaje a través de textos (Cambria y Guthrie, 2020). En este sentido, las creencias que los estudiantes tienen sobre su capacidad de comprender textos pueden influir en su motivación, en las estrategias que emplean para abordar la lectura y en su persistencia frente a desafíos (Oakhill, Cain y Elbro, 2019).
El desarrollo de la comprensión lectora, permite conocer las diferentes maneras de vivir, ya que por medio de la lectura logramos comprender las diferentes situaciones problemáticas que se evidencian en la vida, permitiéndonos comparar los textos con la realidad de nuestro contexto social. (Ruíz, 2020)
Por lo tanto, con la investigación se tiene como objetivo general realizar un análisis de las teorías que favorezcan el proceso de comprensión lectora.
METODOLOGÍA
Este artículo se desarrolla bajo un enfoque teórico, cuyo objetivo principal es integrar y analizar conceptos clave sobre comprensión lectora desde las perspectivas de las teorías implícitas. Para la selección de literatura, se realizaron búsquedas exhaustivas en bases de datos como Google Scholar, Scopus Y Scielo usando descriptores como (comprensión AND lectora OR teorías). La revisión abarcó estudios desde 2019 a 2024, buscando abarcar tanto el desarrollo inicial como las interpretaciones contemporáneas del tema. Se utilizaron métodos de análisis comparativo y de síntesis temática para estructurar y proponer un marco conceptual que contribuya a la comprensión teórica de la teoría implícita para el desarrollo de la comprensión lectora.
La revisión bibliográfica tiene el objetivo de identificar las investigaciones más significativas y actuales que ofrecen un sustento teórico robusto. Se realizó la búsqueda de los artículos a través de los repositorios de: Scopus, Scielo, Google Académico, precisando los términos de: comprensión lectora, teorías implícitas, lectura, teorías, en las palabras claves o los títulos de los artículos indagados. En la primera búsqueda con el operador boleano se obtuvo una totalidad de1040 artículos. Luego se procedió a limitar según los criterios de exclusión Se ha considerado, artículos de antigüedad mayor de seis años; artículos no relacionados a educación y ciencias sociales; en otros idiomas e investigaciones incompletas, de acceso cerrado, quedándonos un total de 462 artículos para revisar.
En consecuencia, como criterios de inclusión se tuvo en cuenta artículos únicos de educación y ciencias sociales; informados entre los años 2019 al 2024; idioma español e inglés; y artículos completos y de acceso abierto. Para la búsqueda en la base de datos de Scopus, Web Of Science y scielo se empleó los operadores boleanos como: (comprensión AND lectora OR teorías) y entre las combinaciones en español 1) Comprensión lectora 2) Comprensión de textos 3) teorías.
Se procede a utilizar los criterios de inclusión y exclusión a partir de la base de datos como se muestra en el flujograma PRISMA utilizado para la búsqueda, evaluación y selección de artículos. Según estos criterios, y sólo con la lectura del título, se eliminaron 338 artículos que no guardaban relación con el tema además se encontró 78 artículos duplicados que también fueron eliminados. Quedándonos con un registro de cribado de 46 artículos, para revisar, tras leer el resumen, se descartaron 22, por no tratarse sobre el desarrollo de la comprensión lectora, para el análisis teórico final se tuvo 24 artículos de los cuales se tuvo que excluir 4 principalmente por referirse a estrategias (n = 8), por referirse a la comprensión de la matemática y no a la lectura (n = 6) lo que obstaculizaría el análisis de los resultados. Finalmente, se eligieron 10 artículos que cumplían con los criterios de inclusión para realizar la revisión de la teoría.
De los 1040 artículos identificados, se escogieron 10 para este estudio, cuyas características se aprecian en la Tabla 1, como: autor(es), año de publicación, base de datos donde se extrajo, país, título de la publicación y conclusión o aporte. Se analizaron 5 artículos de la base de datos Scielo, 1 artículos de Web of Science, 4 artículos en Scopus,
DESARROLLO Y DISCUSIÓN
Para realizar la descripción, análisis e interpretación los 10 estudios seleccionados fueron analizados las conclusiones y aportes de cada investigación
Para ser un buen lector, se considera tener la capacidad de comprender lo leído, pero además se debe ser capaz de realizar una lectura en voz alta siendo precisos, además de poseer una adecuada velocidad y sin errores que impidan continuar con el flujo de lo leído. (Gutiérrez et al., 2022).
Discusión
En un análisis sobre las teorías que favorecen la comprensión lectora se han identificado diversas de las cuales se mencionan las siguientes: Teoría de la mente, esta teoría desempeña un papel clave en su vínculo con la comprensión lectora, según investigaciones que han evidenciado una conexión mediada por diversas variables. La Teoría de la Mente (ToM, por sus siglas en inglés) se refiere a la habilidad de anticipar y comprender el comportamiento ajeno con base en sus estados mentales, como creencias, intenciones y deseos. Resulta fundamental diseñar propuestas didácticas que favorezcan el desarrollo de esta capacidad sociocognitiva, así como indagar en los mecanismos mediante los cuales puede potenciarse el beneficio que ofrece una ventaja en ToM.(Barber et al., 2021)
La Teoría de la Mente (ToM) se refiere a la habilidad para entender y atribuir estados mentales -como creencias, deseos, intenciones y emociones- tanto a uno mismo como a los demás, utilizando esta información para anticipar y explicar conductas. Desde los primeros estudios de Premack y Woodruff en 1978, que sugirieron que los chimpancés podían inferir estados mentales, la ToM se ha convertido en un tema fundamental en el campo de la psicología cognitiva y en el estudio del desarrollo infantil. En la actualidad, la ToM se considera un aspecto esencial para el desarrollo social y emocional, especialmente en las primeras etapas de la infancia.
Frith y Happé (2020) sostienen que la teoría de la mente es fundamental para las interacciones humanas, ya que permite comprender y predecir los comportamientos de los demás. A través de la ToM, los individuos pueden anticipar reacciones, interpretar emociones y adaptar sus propias acciones en función de sus interpretaciones sobre las creencias o intenciones de los otros. Esta capacidad se desarrolla gradualmente en la infancia y se ve reflejada en hitos como el reconocimiento de emociones y la habilidad de participar en juegos de simulación.
Las teorías implícitas, popularizadas por Carol Dweck en sus investigaciones sobre la mentalidad de crecimiento y mentalidad fija, se refieren a las creencias implícitas que tienen los individuos sobre la naturaleza de su inteligencia y habilidades. Los estudiantes con una mentalidad de crecimiento creen que sus habilidades pueden desarrollarse a través del esfuerzo y la estrategia, mientras que aquellos con una mentalidad fija perciben sus capacidades como inmutables (Dweck y Yeager, 2020). Estas creencias tienen implicaciones directas en cómo los estudiantes enfrentan los retos académicos, incluida la comprensión lectora, una habilidad compleja que requiere la aplicación de estrategias cognitivas y metacognitivas (Zhao et al., 2021).
Esta teoría tiene la función de intervenir en la socialización que tienen los lectores con los textos logrando difundir o limitar los niveles de competencia lectora que son alcanzados en escenarios concretos. Considerando el análisis realizado y observando al lector podemos decir que sus ideas logran ser generadas como teorías implícitas, a través de las construcciones del movimiento social que se encarga de estar presente en la relación conocimiento acción del lector. Aquellas teorías que tratan de la comprensión de textos han sido ordenadas de acuerdo a tres elementos centrales: noción de comprensión, de texto y de lector.
En el campo de la comprensión lectora, las teorías implícitas definen las creencias y modelos subyacentes que explican cómo ocurre el proceso de lectura. Estas teorías incluyen la teoría lineal, la teoría interactiva, la teoría transaccional y la teoría literaria. Cada una ofrece una perspectiva diferente sobre el rol del lector, el texto y el contexto en la construcción del significado durante la lectura.
La teoría lineal propone que la comprensión lectora es un proceso secuencial en el cual el lector interpreta el texto de manera ordenada, desde el comienzo hasta el final, sin modificar el significado predeterminado que el texto contiene. Según Kintsch (2018), esta teoría plantea que la comprensión es principalmente un proceso de decodificación en el cual el lector sigue una ruta lineal, enfocándose en la traducción directa del texto a significados literales. En este enfoque, el lector desempeña un papel pasivo, ya que se percibe que el significado reside únicamente en el texto. La teoría lineal suele ser limitada en su capacidad de explicar cómo los lectores construyen significados profundos o realizan inferencias al leer, y es particularmente relevante en los niveles iniciales de la alfabetización.
La teoría interactiva sugiere que la comprensión lectora es el resultado de la interacción entre el lector y el texto, en la cual el conocimiento previo del lector, sus experiencias y expectativas juegan un papel fundamental en la interpretación del contenido. Autores como Rumelhart (2020) plantean que en este modelo el lector usa tanto la información que obtiene del texto como su propio conocimiento para crear un significado coherente. Este enfoque reconoce la importancia de la inferencia y la predicción, ya que los lectores pueden anticipar el contenido basado en pistas del texto y de su propio bagaje cultural.
En la teoría interactiva, la comprensión es un proceso activo donde el lector construye el significado al combinar el texto con su conocimiento previo, y se adapta a las diferentes interpretaciones según las necesidades y el contexto de lectura. Teoría interactiva, menciona que el proceso cognitivo del lector es de carácter ascendente y descendente, donde cada proceso se ejecutaría a partir de las sapiencias que el lector impulsa a través de lo que lee. Por ello, es entendido como un lector activo, ya que, procesa lo expresado en el texto haciendo uso de sus conformes esquemas o marcos conceptuales.
La teoría transaccional, propuesta por Louise Rosenblatt (1938; 2018), plantea que el significado no reside únicamente en el texto ni en el lector, sino en la transacción entre ambos durante el acto de leer. Esta teoría subraya la naturaleza dinámica y cambiante de la lectura, donde cada lector puede interpretar el texto de manera diferente, dependiendo de su contexto personal y emocional. Según Rosenblatt, la lectura es una experiencia única e irrepetible que varía con cada interacción entre lector y texto, lo cual significa que el mismo texto puede producir diferentes significados en distintas ocasiones. La teoría transaccional destaca la importancia de la respuesta estética y emocional del lector, sugiriendo que la interpretación se ve afectada por factores como las emociones, las motivaciones y el contexto en el que se realiza la lectura.
Esto convierte al lector en un participante activo y esencial en la creación del significado. Teoría transaccional, busca que la suposición juegue un rol importante, ya que, el texto tendrá diferentes significados para cada uno de los lectores, asimismo, los propósitos del autor o el contenido textual. Teniendo en cuenta este modelo, los lectores comprenderán lo leído desde una perspectiva propia, donde sus metas y objetivos se alinearán, logrando construir un significado relacionado con el tema anterior. (Makuc Sierralta y Larrañaga Rubio, 2015)
La teoría literaria de la comprensión lectora se centra en el análisis profundo y el estudio crítico de textos literarios, y se enfoca en la relación entre el texto y las múltiples interpretaciones posibles, tomando en cuenta factores como el estilo, el contexto histórico y las intenciones del autor. Este enfoque valora la interpretación estética y promueve una lectura analítica y crítica, donde el lector es consciente de las estructuras narrativas, los símbolos y los temas presentes en el texto. Autores como Eagleton (2021) argumentan que, desde esta perspectiva, la lectura es un proceso interpretativo complejo que exige la comprensión de los elementos culturales y sociales que influyen en el texto. La teoría literaria, por lo tanto, busca promover una comprensión más profunda y crítica, enfatizando la importancia del contexto y del análisis literario para la interpretación de textos.
La Teoría Literaria, se encuentra vinculada con el género literario implicando a la imaginación, identificación de los personajes y la conexión existente con el mundo. De esta manera, se traza a que comprender es imaginar, creando imágenes y dándose una comprensión a través de los estados afectivo-actitudinales agregando la comparación de textos. Ubicándonos en la lectura que busca promover la creación de análisis literario, de manera minuciosa, desde identificar a los personajes hasta el desenlace.
En el ámbito educativo, el conocimiento de estas teorías puede ayudar a los docentes a seleccionar y adaptar estrategias de enseñanza que faciliten la comprensión en diferentes niveles y contextos de lectura. Según Keene y Zimmermann (2020), al integrar enfoques que promuevan la interacción y la transacción con el texto, los estudiantes pueden desarrollar habilidades de pensamiento crítico y una mayor apreciación de la literatura.
Además, estudios recientes destacan que el desarrollo de una teoría implícita positiva, donde los estudiantes creen en su capacidad de mejorar sus habilidades de comprensión, fomenta la adopción de estrategias de lectura más efectivas y una disposición más abierta hacia el aprendizaje continuo (Fryer y Elliot, 2021). Este enfoque plantea que, además de factores como la decodificación y el vocabulario, el factor motivacional juega un papel crucial en la comprensión lectora y, por ende, en el desarrollo de habilidades lectoras en todos los niveles educativos.
Las teorías implícitas afectan las estrategias específicas que los estudiantes utilizan para comprender un texto. Por ejemplo, los estudiantes con una mentalidad de crecimiento son más propensos a utilizar estrategias metacognitivas, tales como la autoevaluación y el ajuste de sus estrategias de lectura según las necesidades del texto (Schroeder et al., 2020). Estas estrategias son esenciales para superar las dificultades de comprensión y mejorar el rendimiento a largo plazo.
De acuerdo con Haimovitz y Dweck (2019), las teorías implícitas no solo afectan las estrategias que los estudiantes aplican durante la lectura, sino también cómo reaccionan ante errores o incomprensiones. Aquellos con una mentalidad de crecimiento suelen ver los errores como oportunidades para aprender y ajustar su enfoque, mientras que quienes poseen una mentalidad fija tienden a evitar los textos desafiantes para evitar posibles fracasos.
Las teorías implícitas tienen importantes implicaciones educativas, ya que afectan cómo los estudiantes abordan y se comprometen con la comprensión lectora. Según Yeager y Walton (2019), los programas de instrucción que promueven una mentalidad de crecimiento pueden fomentar en los estudiantes una mayor perseverancia y un uso más efectivo de estrategias de comprensión. En el aula, los docentes pueden aplicar esta comprensión de las teorías implícitas para diseñar intervenciones que promuevan una actitud positiva hacia los desafíos de lectura y alentar a los estudiantes a adoptar estrategias de aprendizaje que favorezcan su desarrollo lector.
En el ámbito educativo, la promoción de una mentalidad de crecimiento hacia la lectura puede incluir actividades como la discusión de la importancia del esfuerzo en la lectura, la reflexión sobre las estrategias de comprensión utilizadas y el establecimiento de metas de lectura alcanzables. Estas prácticas ayudan a que los estudiantes desarrollen una autopercepción positiva de sus habilidades de comprensión lectora y persistan en el desarrollo de habilidades críticas y de pensamiento profundo.
CONCLUSION
El proceso de comprensión lectora en la persona conlleva a una serie de procesos cognitivos que se apoyan en teorías que permiten construir el significado de la lectura desde un rol como lector.
Las teorías que se relacionan con las teorías implícitas están enmarcadas con la teoría lineal, interactiva, transaccional y literaria, distinguiéndose en cada una de ellas la noción de comprensión, lector y texto.
La teoría implícita aborda la comprensión desde una perspectiva que considera cómo los lectores construyen su entendimiento textual a partir de su experiencia formativa y sus propias concepciones. Estos lectores, situados en contextos específicos, enfrentan desafíos y responden a demandas concretas de comprensión mediante la activación de procesos cognitivos y metacognitivos, guiados por teorías implícitas adquiridas a lo largo de su formación. En este sentido, dichas teorías actúan como mediadoras en la relación que los lectores establecen con los textos, influyendo en los niveles de comprensión que logran alcanzar en contextos reales, ya sea potenciándolos o restringiéndolos.
Estas teorías implícitas ofrecen un marco conceptual para entender la comprensión lectora como un proceso multidimensional. Mientras que la teoría lineal es útil en los primeros niveles de lectura, las teorías interactiva y transaccional promueven una visión de la lectura como un proceso activo y de construcción de significados. La teoría literaria, por su parte, permite al lector realizar un análisis más profundo y consciente del texto, especialmente en contextos académicos y críticos
















