INTRODUCCIÓN
En la actualidad, se han desarrollado diferentes procedimientos quirúrgicos para la reconstrucción de dorso nasal; entre ellos, las técnicas pueden incluir injertos autólogos de tejidos blandos (fascia temporal) y cartílago autólogo. Asimismo, existen numerosos procedimientos reconstructivos para restaurar la anatomía nasal y pueden ser aplicados en pacientes con alteraciones estructurales y preservación funcional; encontrando una mayor facilidad de manipulación del tejido existiendo diferentes técnicas quirúrgicas enfocadas a la corrección estética. Además, las técnicas reconstructivas destinadas a restaurar la anatomía nasal con una función óptima representan un desafío significativo para el cirujano. En particular, el aumento del dorso nasal es una de las mayores dificultades, ya que se busca lograr un resultado estéticamente armonioso mientras se restablece la estructura de soporte nasal (1-3).
En ese sentido, los injertos pueden obtenerse a partir de diferentes tejidos autólogos, el cartílago autólogo presenta muchas ventajas en comparación con otros tipos de injertos, ya que no estimula la respuesta inmune, provocada como reacción a un cuerpo extraño, hay mejor integración y no hay costo adicional, puesto que el tejido proviene del propio paciente (4-6).
La desviación del dorso nasal y/o la formación de la depresión (silla de montar), en su porción cartilaginosa; es una zona compleja para reconstruir. Ya que se han utilizado injertos autólogos del tabique nasal, cartílago de concha auricular y cartílago costal, entre otros; que muchas veces da una rigidez visual y palpable al dorso nasal, por ello es que se busca una alternativa que provea de mayor naturalidad visual y táctil; además que han demostrado algunas de estas alternativas, disminuir su volumen por el proceso de cicatrización (encapsulamiento o retracción cicatrizal) (7,8).
Diversos antecedentes refieren el uso de la matriz dérmica humana acelular e injerto cartilaginoso triturado autólogo, para reconstrucción en diversas zonas anatómicas en pacientes en daños como desviación o necesidad de aumento en la altura del dorso nasal. En el estudio se utilizó la matriz dérmica humana e injerto cartilaginoso triturado autólogo ,que ofrece una matriz biocompatible semejante a una matriz nativa humana (Extracellular Matrix), que apoya la actividad de las células para una regeneración rápida del tejido, mantiene las propiedades biomecánicas inherentes, reduce la probabilidad de infección y minimiza el tiempo de preparación, teniendo el antecedente de ser usada en tratamientos reconstructivos de diferentes zonas anatómicas como por ejemplo reconstrucción mamaria; presentando buenos resultados (9-11).
Es por ello que el objetivo del estudio consiste en determinar una alternativa viable que preserve el aumento el dorso nasal utilizando un implante blando rellenado con cartílago troceado, en pacientes con hundimiento leve a moderado del dorso osteocartilaginoso de origen postraumático, se desea demostrar si el tejido es una excelente alternativa, fácil de obtener y completamente viable en la zona receptora, logrando un dorso nasal con un contorno más liso, uniforme y con suficiente volumen (12-14).
MATERIALES Y MÉTODOS
Diseño y población de estudio
El estudio es de tipo descriptivo, retrospectivo de intervención. El estudio se desarrolló en una clínica en Lima, Perú, durante enero de 2022 a julio de 2023. Participaron 20 pacientes de ambos sexos de 20 y 45 años, recibidos por consultorio con antecedente de rinoplastia previa con inestabilidad de punta y tabique nasal manipulado, sin comorbilidades. Se realizó un muestreo no probabilístico. No se trabajó con muestra, ya que se consideró el total de pacientes que cumplían con los criterios de inclusión de rinoplastia primaria y exclusión rinoplastia secundaria, fumadores, comorbilidades antecedentes de problemas respiratorios. (15,16)
Caso 1: preoperatorio Paciente mujer con rinodismorfialaterorríneagibanasal pronunciada y punta reprimida. Luego se desarrolló la rinoplastia estructural con modelamiento del dorso nasal, utilizando pericondrio costal más cartílago troceado, Figura 1, 2.
Postoperatorio Paciente mujer con postoperatorio inmediato con uso de pericondrio costal y cartílago troceado. Se aprecia en imágenes simetría bilateral y conservación de líneas estéticas dorsales.
Análisis estadístico: Uso de las dos técnicas:
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
La Tabla 3, presenta una comparación detallada de la variación de las mediciones en el grupo de dos técnicas. En este análisis, se destacan las diferencias y similitudes entre las técnicas utilizadas, permitiendo evaluar su desempeño relativo en función de los resultados obtenidos. Este enfoque facilita la comprensión de cómo cada técnica impacta en las mediciones, proporcionando una base sólida para futuras decisiones sobre su aplicación y posibles mejoras.
Al comparar los promedios en el grupo de las dos técnicas entre el intraoperatorio y seguimiento a los 3 meses, 6 meses y 12 meses, observamos que no hubo diferencias significativas (p>0.05), empleando la prueba de Wilcoxon. Esto indica que las variaciones fueron constantes a lo largo del seguimiento.
La Tabla 4, se examinan las fluctuaciones de los resultados obtenidos utilizando una sola técnica, permitiendo evaluar su precisión y consistencia en las mediciones realizadas.
Comparando los promedios en el grupo de una técnica entre intraoperatorio con el seguimiento a los 3 meses, 6 meses y 12 meses, observamos que hubo diferencias significativas (p<0.05), empleando la prueba de Wilcoxon. Esto indica que las variaciones no fueron constantes a lo largo del seguimiento.
La Tabla 5, muestra el análisis temporal que permite evaluar la evolución de los resultados a lo largo del tiempo, comparando cómo las mediciones se comportan en diferentes fases postoperatorias.
Tabla 5 Diferencias en las variaciones de las mediciones entre intraoperatorio hasta 12 meses por grupos
Apreciamos en la Tabla 5, la comparación entre las variaciones en el grupo de una técnica respecto al grupo de dos técnicas. Estas diferencias fueron significativas diferencias en las mediciones intraoperatorio con el seguimiento a los 12 meses, es mayor (p<0.05) empleando la prueba estadística Mann Whitney, donde el mejor resultado lo tiene el grupo de dos técnicas.
Discusion
En el estudio, el implante de cartílago troceado proporcionó un dorso nasal más estético y liso, teniendo resultados favorables coincidiendo con los resultados de los autores Vásquez-García (17). El injerto autólogo de tabla externa de costilla para aumento total de dorso nasal a lo largo del injerto favorece la adaptación del mismo y la formación de neovascularización. Los resultados postoperatorios demostraron reabsorción del injerto, visualización de los filos del injerto en sus bordes laterales a través de la piel del dorso nasal, y se planteó un cambio de injerto autólogo. Se utilizó el cartílago de concha auricular y el cartílago costal, colocados en un solo bloque tallado en forma de canoa, para el aumento del dorso nasal. Los resultados estéticos mejoraron notablemente y se puso en práctica la técnica del cartílago troceado envuelto, aunque la técnica mostró una reabsorción significativa.
Es importante resaltar que Hernández-Vidal (18), ofreció una técnica para la aplicación de injertos cartilaginosos en la nariz hipoproyectada, optimizando los resultados quirúrgicos y logrando mayor altura. Se incluyeron pacientes con hipoproyección del dorso y de la punta nasal, con seguimiento prequirúrgico y posquirúrgico a un año y un mes. Con la técnica de cupuloplastia se colocó en el dorso nasal una lámina de cartílago septal amortiguado con formación elíptica de cartílago, del borde cefálico de la crura lateral inferior y un injerto de cartílago septal en la parte anterior de las cruras medias, amortiguado igualmente. Los resultados mostraron una mejora promedio de 20 a 35º de apertura en el ángulo nasal a un mes posoperatorio y a un año. En los ángulos nasofacial y nasolabial se encontró una mejora considerable, con un incremente de 27º en el ángulo nasofacial a los 12 meses y 7. 9º en el ángulo nasofacial a los nueve meses. La técnica incrementa el ángulo nasal y, por consiguiente, la altura de la punta y el dorso nasal de forma muy satisfactoria.
Asimismo, Pedraza (19) y Gonzáles-Cueva (20), utilizaron en su estudio injertos autólogos de cartílago auricular, costilla y olécranon, siendo una alternativa favorable para la reconstrucción nasal en pacientes con múltiples rinoplastias o con grandes defectos. Nazareno (21) estudió la finalidad de ponderar el conocimiento anatómico indispensable de la pared torácica para la recolección segura de cartílago costal en rinoplastia. Se constató que la ubicación del paquete vasculonervioso dentro del surco costal fue constante interespecímenes e intraespécimen. La relación entre el pericondrio interno, la fascia endotorácica y la hoja parietal de la pleura resultó ser un sistema fibroadhesivo complejo y variable.
CONCLUSIONES
El uso de la técnica de injertos combinados troceados más pericondrio costal (MIXING GRAFT) brinda resultados más duraderos y constantes en los tres puntos evaluados de nasion, rinion, suprapunta, medidos desde el intraoperatorio, a los 3 y 6 meses, y al año postoperatorio. Esto se confirma al realizar el análisis estadístico correspondiente, encontrando diferencias no significativas en los promedios a los 3 meses, 6 meses y 12 meses, tomando como medición basal en el intraoperatorio (p>0.05).
En el caso del uso de una técnica, hubo mucha variación en las mediciones de los promedios a los 3 meses, 6 meses y 12 meses, teniendo como basal el intraoperatorio (p<0.05).
Comparando las diferencias en las variaciones hasta los 12 meses, mejores resultados se encontraron en el grupo de dos técnicas, dado que es bajo el promedio respectivo, en comparación con el grupo de una técnica.
Se destacan los beneficios MIXING GRAFT para cubrir y aumentar de forma natural las irregularidades del dorso nasal, eliminando fibrosis y cicatrización anómala. Es por ello que se recomienda su uso como alternativa para corregir hundimientos de dorso nasal de origen postraumático o falta de volumen del dorso nasal que no guardan relación entre la punta y el dorso.























