INTRODUCCIÓN
Las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) se han convertido en herramientas esenciales para el progreso humano, especialmente durante la pandemia de COVID-19, que afectó gravemente diversos ámbitos, entre ellos la educación. En Perú, la declaración del Estado de Emergencia Nacional interrumpió las actividades pedagógicas presenciales, obligando a transitar hacia un modelo de enseñanza virtual (MINEDU, 2020). En este contexto, los estudiantes enfrentaron el desafío de integrar las TIC en su aprendizaje, utilizando herramientas digitales para indagar, clasificar, organizar y analizar información, con el objetivo de fortalecer sus métodos de estudio y desarrollar habilidades investigativas (Castro, 2020).
No obstante, a pesar del potencial de las TIC, su manejo inadecuado dificulta el acceso a información confiable. Espinoza et al., (2016) señalan que las competencias investigativas, que comprenden conocimientos, procedimientos y actitudes, son indispensables para optimizar el uso de las TIC en la búsqueda, selección y análisis crítico de información. En este sentido, autores como Postman (1994) subrayan que las TIC ofrecen recursos y sistemas para generar, difundir y procesar información, facilitando el acceso inmediato a datos relevantes. Además, brindan herramientas que favorecen el aprendizaje colaborativo y crítico (Marquès, 1998; Candiotti y Palomino, 2023; Cárdenas et al., 2021).
Por su parte, Tello (2019) y García y Tejedor (2007) identifican varias dimensiones clave en el uso de las TIC: (a) posición personal, relacionada con la disposición individual para interpretar sistemas de ideas y generar alternativas de pensamiento; (b) uso educativo, que se enfoca en las actitudes y comportamientos en el proceso de enseñanza-aprendizaje; (c) repercusiones del uso, que reflejan el impacto de las TIC en la motivación, habilidades y manejo de información; y (d) percepción de la infraestructura tecnológica, que incluye hardware, software y telecomunicaciones para implementar modelos pedagógicos constructivistas. Estas dimensiones subrayan el potencial de las TIC para transformar la educación al mejorar la interacción didáctica y la gestión de información.
Correa y Patiño (2016) destacan que el uso efectivo de las TIC está directamente relacionado con el desempeño docente, factor clave en la mejora de los procesos de aprendizaje. Asimismo, Tuesta-Panduro (2021) enfatiza la necesidad de acompañar a los docentes en el manejo de recursos digitales, promoviendo estrategias que potencien las competencias investigativas y reduzcan las limitaciones en la producción científica de los estudiantes universitarios. Por otro lado, Antúnez y Veytia (2020) subrayan que las TIC, por su accesibilidad y versatilidad, son esenciales para responder a las demandas sociales actuales, facilitando la gestión de información y promoviendo prácticas innovadoras.
En cuanto a las competencias investigativas, Tobón (2004) las conceptualiza como un conjunto de conocimientos, habilidades y valores orientados a identificar, interpretar, argumentar y resolver problemas en distintos contextos. Desde una perspectiva más amplia, Parra-Castrillón (2018) destaca tres dimensiones clave de las competencias investigativas: el conocimiento del proceso de investigación científica, que implica la observación y análisis sistemático de hechos; las habilidades investigativas, que abarcan las destrezas prácticas e intelectuales necesarias para abordar problemas; y las actitudes y valores hacia la investigación, que reflejan predisposiciones positivas o negativas hacia los procesos científicos. Este enfoque permite a los estudiantes construir conocimientos, reflexionar críticamente y desarrollar soluciones innovadoras (Benavides, 2003; Muñoz et al., 2006; Estrada, 2014; Chacín, 2018).
Ante lo expuesto, el presente estudio tiene como objetivo determinar la correlación entre el uso de las TIC y las competencias investigativas en estudiantes de una universidad de Los Olivos, quienes participan en una modalidad de educación a distancia. Se busca analizar cómo el uso de herramientas digitales permite gestionar información, fomentar el pensamiento crítico e innovador y desarrollar habilidades necesarias para la clasificación y análisis efectivo del contenido digital. De este modo, la investigación contribuye a comprender la relación entre las TIC y el fortalecimiento de competencias investigativas, fundamentales en el contexto académico actual.
MÉTODO
El estudio se desarrolló bajo un enfoque cuantitativo, inscrito en el paradigma positivista, con el objetivo de recolectar y analizar datos medibles para obtener resultados desde una perspectiva numérica. Se adoptó un diseño no experimental, de tipo básico, de corte transversal y subtipo correlacional.
Para la recolección de datos, se utilizó la técnica de encuesta mediante dos cuestionarios estructurados: uno dirigido a medir la variable uso de las TIC y otro enfocado en evaluar las competencias investigativas. Estos instrumentos fueron aplicados a una muestra de 62 estudiantes de noveno y décimo ciclo de una universidad privada.
En cuanto al análisis estadístico, se empleó la prueba de chi cuadrado con el propósito de determinar la correlación entre el uso de las TIC y las competencias investigativas. Adicionalmente, se utilizó el coeficiente de correlación de Spearman (rho) para examinar el grado de relación entre ambas variables. El procesamiento y análisis de los datos se llevaron a cabo mediante el software SPSS versión 25.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
En la presente investigación, para determinar la distribución de los datos de las variables uso de las TIC y competencias investigativas, se aplicó la prueba de normalidad de Kolmogorov-Smirnov, dado que la muestra estuvo conformada por más de 50 unidades. Los resultados de esta prueba se detallan en la Tabla 1.
Los índices de significancia obtenidos fueron menores a 0.05, lo que indica que los datos no siguen una distribución normal. Por esta razón, se decidió utilizar métodos estadísticos no paramétricos para el análisis correlacional.
A continuación, se aplicó el coeficiente de correlación de Spearman (rho) para evaluar la relación entre las variables analizadas. Los resultados evidenciaron una correlación moderada y significativa entre el uso de las TIC y las competencias investigativas en los estudiantes de una universidad privada. Este hallazgo sugiere que un mayor uso de herramientas tecnológicas podría estar relacionado con un mejor desarrollo de habilidades investigativas.
Análisis descriptivo del uso de las TIC
El análisis descriptivo realizado sobre la variable uso de las TIC y sus dimensiones refleja una tendencia generalizada hacia niveles destacados en la mayoría de los casos evaluados, lo cual es indicativo de un desempeño favorable por parte de los estudiantes en relación con el uso de herramientas tecnológicas. Los resultados se resumen en la Tabla 2.
El análisis descriptivo de la variable uso de las TIC revela que un 52% de los estudiantes se encuentran en el nivel destacado, lo que indica una alta habilidad y frecuencia en el uso de las herramientas tecnológicas. Este resultado es positivo, ya que refleja un uso consolidado de las TIC en la vida académica de los estudiantes. Sin embargo, un 11% de los estudiantes se ubica en el nivel de inicio, lo que sugiere la necesidad de un refuerzo en su formación y motivación hacia el uso de estas herramientas. Un 34% de los estudiantes se encuentran en el nivel logrado, lo que implica que han alcanzado un buen dominio de las TIC, pero aún tienen espacio para mejorar, y un 3% está en proceso, lo que señala un nivel incipiente de competencia en el uso de las TIC.
En cuanto a las dimensiones evaluadas, la posición personal de los estudiantes respecto al uso de las TIC muestra que el 52% se encuentra en el nivel destacado, lo que refleja una disposición positiva y una actitud favorable hacia su integración en el ámbito académico. Un 24% alcanza el nivel logrado, lo que implica una postura también positiva, pero no tan avanzada, mientras que un 15% se encuentra en proceso y un 10% en el nivel de inicio, lo que sugiere que existe un grupo reducido de estudiantes que aún no han logrado desarrollar una postura consolidada frente a las TIC.
La posición frente al uso educativo muestra que un 63% de los estudiantes se encuentran en el nivel destacado, lo que denota un alto grado de valoración hacia las TIC como herramientas esenciales en el ámbito educativo. Este resultado refleja una actitud positiva y un alto grado de aceptación del uso de las TIC en los procesos de enseñanza y aprendizaje. Solo un 15% se encuentra en el nivel de inicio en esta dimensión, lo que resalta la generalidad de la percepción favorable hacia el uso educativo de las TIC.
Respecto a las valoraciones relativas a las repercusiones del uso, el 57% de los estudiantes se encuentran en el nivel destacado, lo que indica que perciben de manera positiva las repercusiones que tiene el uso de las TIC en su rendimiento académico y desarrollo personal. Un 32% se encuentra en el nivel logrado, lo que sugiere que, aunque hay una valoración positiva, esta podría ser más profunda. Por otro lado, un 11% de los estudiantes se ubica en el nivel de inicio, lo que apunta a que un grupo pequeño aún no ha comprendido completamente las repercusiones del uso de las TIC.
En cuanto a la dimensión percepción de la infraestructura en relación con las TIC, el 66% de los estudiantes se encuentra en el nivel destacado, lo que refleja un reconocimiento generalizado de la calidad y disponibilidad de las infraestructuras tecnológicas en su entorno académico. Un 23% alcanza el nivel logrado, lo que muestra que, aunque la infraestructura es valorada positivamente, algunos estudiantes podrían tener reservas o sugerir áreas de mejora. Solo un 8% se encuentra en el nivel de inicio, lo que indica que la percepción sobre la infraestructura tecnológica es mayormente favorable.
En la Tabla 3 se destaca el análisis descriptivo de la variable competencias investigativas muestra que el 60% de los estudiantes tienen un nivel totalmente adecuado en cuanto a sus competencias investigativas, lo que sugiere una preparación sólida y avanzada en este ámbito. Este resultado indica que una mayoría significativa de los estudiantes ha alcanzado una competencia investigativa alta, lo que es fundamental para su desempeño académico en actividades de investigación. Sin embargo, un 10% de los estudiantes se encuentra en el nivel no adecuado, lo que resalta la necesidad de intervenir en este grupo para mejorar sus habilidades investigativas.
En la dimensión Conocimiento del proceso de investigación científica, más de la mitad de los estudiantes (53%) tienen un nivel totalmente adecuado, lo que refleja un buen dominio del proceso investigativo en sus diversas etapas. El 26% tiene un nivel adecuado, lo que es positivo, pero indica que hay una brecha en la comprensión plena de los procesos científicos, mientras que el 11% de los estudiantes tiene un nivel poco adecuado y un 10% un nivel no adecuado, lo que sugiere que aún existen estudiantes que necesitan apoyo en el entendimiento del proceso de investigación.
En cuanto a las habilidades investigativas, un 65% de los estudiantes alcanzaron el nivel totalmente adecuado, lo que demuestra que la mayoría posee las habilidades necesarias para llevar a cabo investigaciones de calidad. Un 15% alcanzó un nivel adecuado, lo que indica que estos estudiantes aún pueden mejorar sus destrezas, mientras que el 11% tiene habilidades poco adecuadas y el 10% presenta un nivel no adecuado. Este dato resalta una ligera discrepancia en las habilidades investigativas que aún requieren atención, particularmente en los niveles más bajos.
Finalmente, en la dimensión Actitudes y valores de investigación, el 60% de los estudiantes muestran una actitud totalmente adecuada hacia la investigación, lo que refleja un fuerte compromiso con las prácticas investigativas y los valores asociados a la investigación académica. Un 19% tiene una actitud adecuada, un 11% presenta una actitud poco adecuada y un 10% tiene una actitud no adecuada, lo que indica que hay estudiantes que podrían beneficiarse de estrategias para fortalecer su motivación y valores en relación con la investigación.
Por lo tanto, los resultados evidencian que la mayoría de los estudiantes presenta un nivel alto de competencias investigativas, con áreas de mejora principalmente en los niveles bajos. Las dimensiones de conocimiento del proceso de investigación científica, habilidades investigativas, y actitudes y valores de investigación muestran resultados positivos, aunque también reflejan ciertos segmentos de estudiantes que requieren un mayor apoyo y desarrollo en estas competencias esenciales para su formación académica.
En el análisis inferencial, se contrastaron las siguientes hipótesis:
H0: El uso de las TIC no incide en las competencias investigativas en los estudiantes de una universidad privada.
H1: El uso de las TIC incide en las competencias investigativas en los estudiantes de una universidad privada.
En la Tabla 4 se destacan los resultados obtenidos en la correlación entre el uso de las TIC y las competencias investigativas donde se muestran que existe una relación significativa en todas las dimensiones evaluadas, con valores de p inferiores a 0.05, lo que indica que la relación entre el uso de las TIC y las competencias investigativas no es aleatoria, sino que es estadísticamente significativa.
En la dimensión de posición personal, la correlación obtenida fue de 0.376, con un valor de p de 0.003, lo que indica una relación baja pero significativa. Este resultado sugiere que, aunque la relación no es fuerte, el uso de las TIC influye de manera positiva en las competencias investigativas relacionadas con la postura personal de los estudiantes.
En la dimensión de posición frente al uso educativo, la correlación fue de 0.595, con un valor de p de 0.000, lo que indica una relación moderada y altamente significativa. Este hallazgo refleja que el uso de las TIC tiene una mayor influencia en las competencias investigativas en relación con la postura educativa de los estudiantes.
En las valoraciones relativas a las repercusiones del uso, la correlación fue de 0.521, con un valor de p de 0.000, lo que también refleja una relación moderada y significativa. Esto indica que los estudiantes que valoran positivamente las repercusiones del uso de las TIC tienen un nivel de competencias investigativas más alto.
En cuanto a las percepciones de la infraestructura en relación con las TIC, la correlación fue de 0.445, con un valor de p de 0.000, lo que también indica una relación moderada y significativa. Este resultado sugiere que las percepciones de los estudiantes sobre la infraestructura TIC impactan de manera moderada en sus competencias investigativas.
Por lo tanto, dado que los valores de p son menores a 0.05 en todas las dimensiones y las correlaciones son significativas, se rechaza la hipótesis nula (H0) y se acepta la hipótesis alternativa (H1), lo que implica que el uso de las TIC sí incide en las competencias investigativas de los estudiantes de una universidad privada.
Discusión
En esta investigación, se encontró que un 52% de los estudiantes se ubica en el nivel destacado en el uso de las TIC, lo que indica que poseen un manejo adecuado de las tecnologías informáticas. Este resultado es consistente con lo señalado por Postman (1994), quien destacó que las TIC son recursos y sistemas que facilitan el acceso inmediato a la información, influyendo en diversas actividades, como la interacción entre individuos y la adquisición de datos. En las dimensiones específicas del uso de las TIC, los resultados también reflejan un alto nivel de competencia, con el 52% de los estudiantes en la dimensión posición personal, el 63% en posición frente al uso educativo, el 57% en valoraciones relativas a las repercusiones del uso y el 60% en percepciones de la infraestructura en relación con las TIC. Estos datos se alinean con los estudios de Antúnez y Veytia (2020), quienes indicaron que las TIC destacan por su accesibilidad y son cruciales para el desarrollo de competencias investigativas, que responden a las demandas de la sociedad actual y generan procesos de gestión de información. Asimismo, los trabajos de Tello (2019) y Reyes Pérez et al., (2020) afirman que las TIC benefician a los estudiantes al permitirles recolectar, almacenar, indagar y transmitir información, lo que facilita el desarrollo del proceso investigativo. De manera similar, Sánchez (2019) observó que el uso de entornos virtuales influye positivamente en el proceso de investigación científica, especialmente en lo que respecta a las actitudes y valores.
En cuanto a las competencias investigativas, el 60% de los estudiantes se ubicaron en el nivel totalmente adecuado. Este resultado se corresponde con las afirmaciones de Veytia-Bucheli y García (2018), quienes señalaron que los estudiantes deben ser capaces de buscar, analizar, seleccionar e integrar conocimiento para difundir un estudio. Además, en las dimensiones de las competencias investigativas, se alcanzaron altos niveles, con el 53% de los estudiantes mostrando un conocimiento del proceso de investigación científica totalmente adecuado, el 65% en habilidades investigativas y el 60% en actitudes y valores de investigación. Estos resultados reflejan la importancia de fortalecer las competencias investigativas, tal como lo afirman George y Salado (2019), quienes subrayan que estas competencias son clave para los métodos de selección, organización y análisis de información en las investigaciones. Además, las herramientas virtuales son fundamentales para participar en el análisis de datos y determinar la veracidad de los resultados obtenidos.
En conjunto, estos hallazgos corroboran que el uso adecuado de las TIC tiene un impacto positivo en el desarrollo de competencias investigativas, facilitando tanto el acceso a la información como su organización y análisis, lo cual es crucial en el contexto educativo actual.
CONCLUSIONES
El estudio evidenció una correlación moderada entre la variable uso de las TIC y competencias investigativas en estudiantes de una universidad privada en Los Olivos, lo que permite concluir que las TIC son una herramienta clave para la adquisición de información relevante sobre un tema específico. Además, los estudiantes tienen la capacidad de aplicar estrategias que les permiten obtener información adecuada y eficaz para el desarrollo de trabajos investigativos.
En este contexto, es esencial promover el uso de las TIC, ya que estas favorecen un aprendizaje significativo, activando las habilidades de los estudiantes y potenciando su capacidad para generar conocimientos e ideas. Como resultado, los educandos desarrollan su parte intelectual y son capaces de ofrecer soluciones ante los desafíos que perciben desde diversos aspectos.
CONFLICTO DE INTERESES. Los autores declaran que no existe conflicto de intereses para la publicación del presente artículo científico.


















