INTRODUCCIÓN
De acuerdo a los diferentes cambios de los eventos sociales, políticos, económicos y educativos, las personas han experimentado conflictos para gestionar sus emociones teniendo que buscar herramientas y estrategias que le permitan mantenerse estableces. En la educación básica los estudiantes han evidenciado situaciones de conductas y comportamientos en riesgo debido a que mantenían poca o ninguna interacción con sus pares generando en ellos ansiedad, estrés y autoconfianza (Soto et al., 2023). En tal medida, los maestros y directivos han buscado e implementado mecanismos que optimicen los conocimientos, capacidades, destrezas y actitudes en los estudiantes (Klimenko et al., 2021; Montes, 2023; Santelices, 2023).
A nivel mundial se han realizado diferentes investigaciones en el campo educativo y psicológico sobre las consecuencias que conlleva a los estudiantes el no desarrollar las habilidades socioemocionales. Entre los especialistas en psicología se tiene a Seligman, Fredrickson, Brackett quienes aseguraron del efecto que tienen en las personas debido es que no permite el éxito en el ámbito social y laboral (Bastos, 2023; Rollins y Rauh, 2022). Por otro lado, de acuerdo con Carrasco et al., (2024) las habilidades socioemocionales optimizan los mecanismos de comunicación efectivas donde se dan relaciones saludables permitiendo la resolución de conflictos y la empatía en el entorno escolar (Correa et al., 2024; Bowlby, 2015).
Asimismo, conforme se dieron los aportes de Lovaton (2022) y Pacheco et al., (2024) involucra el desarrollo de la autoestima y el autoconcepto fomentando la capacidad de enfrentar los desafíos para mejorar su bienestar emocional (Goleman, 2022; Suarez Castro, 2022); de esta manera se obtienen estudiantes autónomos y críticos (Montes, 2023). Por medio de un trabajo de programas de desarrollo social y emocional se identifican las necesidades socioemocionales de los estudiantes para promover su bienestar integral y maximizar su potencial académico y personal (Soria et al., 2023).
Vera et al., (2021) identificaron como principales hallazgos que el autoconcepto se asocia con la responsabilidad y el compromiso para mejorar los resultados académicos. Es así que dan mayor importancia a promover un trabajo en confianza y autorregulación estableciendo metas que puedan dar una relación positiva. Además, determinaron que la indisciplina en los estudiantes mostraba resultados bajo por lo que promover un ambiente escolar positivo y empático generada una mayor relación con sus compañeros teniendo un desenvolvimiento adecuado.
De igual manera, para Mella et al., (2022) en su estudio determinó que las habilidades emocionales promueven un bienestar que permite regular las emociones de los alumnos. Además, brinda una fortaleza en las competencias manteniendo las relaciones positivas y constructivas dentro del espacio educativo. De ello se tiene que los factores socioemocionales permiten mayor concentración en las metas mejorando la capacidad de los resultados académicos dentro del proceso enseñanza y aprendizaje.
En cuanto al estudio de Aranda y Luque (2024) enfatizaron la importancia de las habilidades socioemocionales debido a que garantiza un aprendizaje completo y efectivo que permite resolver los conflictos y tomar decisiones adecuadas. De ello la sugerencia de generar políticas educativas y se oriente al desarrollo de las habilidades socioemocionales promoviéndose en las prácticas educativas. Por su parte, Valero et al., (2022) exponen que por medio del desarrollo de las habilidades socioemocional se genera estudiantes con una adecuada integración permitiendo optimizar su bienestar.
En los resultados de Sánchez (2022) evidenció que el trabajo de las actividades para optimizar las habilidades socioemocionales permite un desenvolvimiento integral de los estudiantes mostrando una capacidad intelectual alta, así como una relación de bienestar con los integrantes del entorno educativo. Finalmente, Delgado y Álvarez (2021) también evidenció que las actividades trabajadas a través de las habilidades socioemocionales brindan un aprendizaje significativo en el alumno beneficiando su desenvolvimiento académico y mejorando el ambiente a través de una integración con sus compañeros.
Conforme a la realidad presentada el propósito el artículo fue analizar las habilidades socioemocionales en el desarrollo educativo para evidenciar el aporte que brinda en el aprendizaje, la socialización e integración de los estudiantes. Es por ello que se tiene como justificación teórica para el estudio sobre las habilidades socioemocionales el reconocer que son fundamentales en el desarrollo integral de los estudiantes debido a que se comprende que las emociones tienen un impacto en el aprendizaje permitiendo potenciar el rendimiento académico. En tal medida, de acuerdo a la teoría de las inteligencias múltiples es fundamental que los estudiantes tengan la capacidad de reconocer sus emociones y poder regularlas en los diferentes contextos que se desenvuelven.
METODOLOGÍA
La metodología empleada en este estudio respondió a una revisión sistemática basada en criterios de elegibilidad previamente establecidos para abordar la pregunta de investigación. Se utilizó un método sistemático, el cual proporcionó una visión global que permitió comprender la complejidad del estudio, identificar su relación con otras variables, fomentar la colaboración interdisciplinaria y ofrecer soluciones efectivas para el ámbito educativo.
Con un enfoque descriptivo, se buscó construir conocimiento que facilite el aprendizaje sobre las habilidades socioemocionales en el sector educativo. Para ello, la búsqueda y selección de literatura se realizó en revistas científicas indexadas en bases de datos como Google Scholar, ProQuest y EbscoHost, abarcando publicaciones de los años 2021 a 2023. Las palabras clave utilizadas incluyeron "habilidades socioemocionales", "competencias emocionales", "inteligencia emocional" y "educación secundaria".
Los criterios de inclusión contemplaron artículos relacionados con dimensiones como la cooperación, comunicación asertiva, adaptación, resolución de conflictos y educación básica. Además, se seleccionaron estudios con un enfoque cuantitativo orientados a la educación básica. En total, se analizaron 12 artículos, los cuales fueron consolidados en un diagrama de flujo basado en las directrices PRISMA, como se presenta en la Figura 1. Este proceso aseguró el cumplimiento del objetivo general de la investigación, manteniendo un enfoque descriptivo.
La recopilación de información se llevó a cabo entre los meses de abril y mayo de 2024. Se emplearon operadores booleanos AND para conectar las palabras clave durante la búsqueda en las bases de datos mencionadas, asegurando así el acceso a una amplia variedad de artículos de investigación con disponibilidad abierta.
En la primera búsqueda se tuvo 356 artículos científicos en los intervalos de 2021 - 2023. En ello se aplicó el siguiente procedimiento para la exclusión: primero se excluyeron las publicaciones del 2024, para trabajar con el intervalo de años descritos y no generar sesgo; también se excluyó artículos de conferencias, artículos de revisión, capítulos de libros, editoriales, artículos de periódicos, artículos que estén en inglés o portugués.
La ecuación que se utilizó fue de la siguiente manera: (factores AND socioemocionales) AND (educación AND secundaria); (habilidades AND socioemocionales) AND (educación AND secundaria); (competencias AND socioemocionales) AND (educación AND secundaria); (inteligencia AND socioemocionales) AND (educación AND secundaria).
Para la selección de los artículos se siguió el método PRISMA debido a que legitima la transparencia de los procesos de recopilación de la búsqueda, evaluación y selección de artículos. El procedimiento PRISMA describe paso a paso de cómo se realizó la búsqueda de información en los procesos de selección e identificación de los estudios con el fin de que los trabajos de investigación sean transparentes y valiosos para los usuarios.
DESARROLLO Y DISCUSIÓN
De los artículos seleccionados se procedió a analizarlos, y de ellos se obtuvo como principales el proceso de sistematización tal como se presenta en la Tabla 1.
Conforme a los resultados se considera que los factores socioemocionales muestran una gran significancia para los estudiantes de secundaria debido a que generan en ellos mayor autonomía, compromiso y seguimiento a sus quehaceres. Asimismo, se puede evidenciar que estas habilidades pueden ser desarrolladas con otras estrategias y enfoques pedagógicos.
Las habilidades socioemocionales logran un desarrollo integral en las personas permitiendo optimizar su relación social y educativa. Es así que, para Cedeño et al., (2022) la influencia de un sistema educativo que permita formular una organización y verificación estratégica con factores socioemocionales encaminará a obtener ciudadanos autónomos. En la misma línea Castillo y Álvarez (2021) sostienen que el monitoreo de las actividades optimiza los resultados de las actividades académicas debido a que brinda una dinámica efectiva. Por su parte, de acuerdo con Montes (2023) se necesita de actividades que puedan ser desarrolladas en la interacción con los demás. Es así que en épocas de pandemia se evidenció un preocupante aumento de estudiantes quienes tenían comportamientos inadecuados que no permitía la socialización con el entorno. Ello generó episodios de conductas antisociales como la agresión, la indiferencia, la falta de compromiso por lo que la prevención e intervención educativa debe ser uso porte constante en las aulas.
Conforme se tiene el análisis de los estudios, se determinó que las principales dimensiones son el trabajo en equipo y la autonomía tal como se evidencia en la Figura 2. Por medio del trabajo en equipo se materializan las habilidades socioemocionales permitiendo una convivencia escolar donde se alcancen los objetivos y metas planteadas. Es así que optimiza las relaciones interpersonales permitiendo que el estudiante desarrolle sus actividades productivas mente enfocándose en los resultados académicos (Castillo y Álvarez, 2021 y Montes, 2023). De igual manera, Cedeño et al. (2022), Soria et al. (2023) y Soto et al. (2023) consideraron que el trabajo en equipo dinamiza y fomenta mayor responsabilidad en los estudiantes. Por medio de esta dimensión, las capacidades de participación son enriquecedoras. En tal medida, las sugerencias radican en distribuir los roles de cada miembro fomentando la participación, así como implementar actividades y proyectos para el logro de un objetivo en común; y establecer las normas claras para la participación equitativa del trabajo (Lalomia y Cascales-Martínez, 2021, y Sánchez, 2022).
Respecto a la autonomía es comprendida por Rodríguez et al., (2022) y Sánchez (2022) como la habilidad que optimiza el aprendizaje autónomo el cual es reforzado por la autoconfianza y la autoestima. Estas habilidades permiten gestionar el tiempo, establecer las metas académicas y controlar el logro de aprendizaje para la toma de decisiones que tienen los estudiantes (Castillo y Álvarez, 2021; Montes, 2023). Además, permite que se desarrolle las responsabilidades por las propias acciones. Conforme exponen Cedeño et al., (2022), Suárez y Castro (2022) y Valero et al., (2022) la autonomía influye en las decisiones propias brindando oportunidades de interactuar con sus pares y docentes.
En cuanto a la habilidad de adaptación es la capacidad de poder ajustar las emociones y las relaciones con los demás permitiendo ser flexibles a las situaciones (Soria et al., 2023). Por medio de esta habilidad se autorregulan y se brindan soluciones a los problemas que puedan presentar los estudiantes; involucra cambios permanentes y duraderos (Cedeño et al., 2022; Sánchez, 2022). En tal medida, conforme exponen Suárez y Castro (2022) y Valero et al., (2022) la adaptación facilita el fortalecimiento de las habilidades socioemocionales contribuyendo a desarrollar mayor autocontrol, resiliencia y gestión de estrés.
Por otra parte, la habilidad de la comunicación es expuesta por Delgado y Álvarez (2021), Klimenko et al., (2021), Lalomia et al., (2021), Rodríguez et al., (2022) y Soto et al., (2023) como la capacidad de reconocer y expresarse de manera efectiva a las necesidades de las personas; permitiendo compartir las ideas, analizar los puntos de vista y tomar acuerdos ante los problemas. Por medio de esta habilidad se gestiona el crecimiento personal de manera asertiva y empática. Asimismo, involucra el desarrollo de las competencias en la información.
Respecto a la toma de decisiones es comprendida como un factor socio emocional que permite el autoconocimiento de las necesidades emociones contribuyendo a la aceptación irreflexión para regular y afrontar las emociones (Castillo y Álvarez, 2021). Por medio de esta habilidad se fomenta un el bienestar emocional, resiliencia y comunicación abierta (Lalomia et al., 2021).
CONCLUSIÓN
Existen diferentes influencias y circunstancias externas que permiten optimizar el desarrollo de los factores socioemocionales en los estudiantes. De ello se tiene que las habilidades socioemocionales permiten comprender, expresar y regular las emociones por lo que es un beneficio notable para la interacción de los estudiantes en el ámbito educativo.
A través de un trabajo en conjunto y de estrategias que deben fomentarse cotidianamente en las aulas académicas se tendrá alumnos capaces de desarrollar sus actividades de manera autónoma; mayor logro en el trabajo de trabajo de equipo teniendo la posibilidad de mejorar la resolución de conflictos y toma decisiones asertivas y la adaptación a las diversas circunstancias que se presenten.
CONFLICTO DE INTERESES. Los autores declaran que no existe conflicto de intereses para la publicación del presente artículo científico.

















