INTRODUCCIÓN
La educación virtual es un escenario que permite a los estudiantes optimizar sus conocimientos y continuar con las metas trazadas. Sin embargo, debido a la poca interacción que se da con los compañeros y maestros es necesario incluir una serie de elementos que motiven a los estudiantes para continuar con sus actividades académicas. Es así que, con el objetivo de mejorar la enseñanza, los docentes necesitan implementar diferentes estrategias para lograrlo. De esta manera, se tiene que la motivación es un factor importante que debe ser considerado en la educación virtual debido a que genera un impacto favorable en los estudiantes (Moreno et al., 2021).
En España Domínguez (2019) determinó que el uso de las tecnologías es una herramienta potente que fomenta una mayor motivación a los conocimientos de los estudiantes. De igual manera, Gómez et al., (2021) consideraron que los programas desarrollados por medio de la tecnología presentan mejores resultados en los estudiantes manteniendo una satisfacción en las disciplinas académicas a pesar de las dificultades que se han dado.
Por otra parte, en Colombia Vela y Galindo (2021) señalaron que la motivación genera una autodeterminación en el estudiante, incentivando a optimizar las estrategias de aprendizaje para su formación integral. Por ello, los docentes deben construir e impulsar contextos educativos donde la interacción facilite el desarrollo del ambiente educativo. En cuanto a los aportes de Albarracín et al., (2020) sostuvieron que las interacciones educativas pueden ser más beneficiosas en la medida de que haya una consideración de los recursos tecnológicos como motivadores por excelencia en el proceso educativo. La elaboración y construcción de objetos virtuales facilitan las habilidades en los estudiantes, mejorando la comunicación de la información y los procesos cognitivos por medio de los trabajos colaborativos.
En Perú Herrera (2022) consideró que la motivación es una de las mejores habilidades que optimiza los procedimientos por medio del interés de las personas. En el ámbito pedagógico, se tiene la necesidad de insertar programas que optimicen las competencias educativas; es así que los recursos tecnológicos son una de las principales estrategias que generan mayor estimulación en los estudiantes. De acuerdo con Barreno (2022) las estrategias didácticas necesitan transformar el proceso de aprendizaje brindando mejores oportunidades de reflexión, conocimiento y motivación en los estudiantes. Es por ello que la conducción de la formación escolar debe estar enfocada en implementar el trabajo pedagógico con herramientas que impacten y generen una mayor orientación en los alumnos.
Para Salinas et al., (2022) en del proceso de aprendizaje la motivación es esencial para brindar mejor entusiasmo, confianza, seguridad y satisfacción a las actividades generando un ambiente de confianza que pueda regular la responsabilidad y la autonomía de los alumnos. En la educación virtual la regulación de las emociones y sentimientos tuvo un impacto en las actividades académicas permitiendo generar condiciones necesarias para el óptimo desempeño como la concentración y el esfuerzo que facilita los procesos mentales y conceptuales.
De acuerdo con Moreno y Zabala (2022) la motivación permite mejorar el proceso de enseñanza y aprendizaje generando un mayor interés y participación de las competencias. Asimismo, para Ospina (2006) la motivación es un factor determinante en el aprendizaje el cual dirige la conducta de los estudiantes formando un accionar que permita descubrir su interés. Por otra parte, Calle et al., (2020) la considera como un impulso que está presente en todas las actividades de las personas. En el proceso de aprendizaje se necesita implementar diversos mecanismos que optimicen la participación de los estudiantes. Tanto las actividades como el ambiente deben ser armónico e innovador despertando el interés en los educandos.
Por lo tanto, la motivación es una habilidad que genera mayor participación debido al compromiso asumido en las actividades. En este sentido beneficia los resultados esperados en la educación. Conforme exponen López et al., (2021) una buena motivación genera el desarrollo autónomo del aprendizaje por medio del pensamiento crítico y selectivo. De ello se tiene la importancia de que cada docente conozca la incidencia que presenta la motivación en las sesiones de aprendizaje. Por lo que, en términos de Mercado et al., (2020), las estrategias de acompañamiento pedagógico son compromisos que mejoran los resultados de aprendizaje de los estudiantes a través de la motivación y el esfuerzo constante por utilizar de forma idónea los recursos pedagógicos y tecnológicos. Conforme se dé un buen uso a las TIC se tendrá mejora de las prácticas de enseñanza y aprendizaje promoviendo un refuerzo a los conocimientos y las competencias adquiridas del área en estudio.
En cuanto a los tipos de motivación: intrínseca y extrínseca, se tiene que la motivación intrínseca es la que brinda una motivación real generando en el mismo individuo un interés o reto personal (Ryan y Deci, 2000). Mientras que la motivación extrínseca se da por medio de los incentivos, desafíos y compromisos personales por lograr y dominar los desafíos máximos (Orbegoso, 2016). Para Caicedo et al., (2020) los juegos son actividades motivadoras que facilitan el proceso de aprendizaje contribuyendo aprendizajes significativos. Asimismo, genera en los estudiantes las habilidades creativas por medio de una participación colectiva. La pedagogía lúdica contribuye a la responsabilidad e integración de los estudiantes.
METODOLOGÍA
Este trabajo se desarrolló mediante una revisión sistemática de la literatura sobre las variables motivación, estrategia pedagógica y educación virtual. Se analizó el desarrollo, la importancia y el impacto de estas variables en el ámbito educativo. Para ello, se utilizaron los siguientes criterios de inclusión: se seleccionaron y revisaron artículos publicados entre 2020 y 2022, hasta julio, en las bases de datos Scielo, ProQuest y Scopus. Además, se consideraron publicaciones relacionadas con la educación preescolar e inicial.
En cuanto a los términos de búsqueda, se utilizaron las siguientes palabras clave en español: pedagogía, educación inicial, motivación, estrategia pedagógica y entorno virtual. Estas palabras clave fueron buscadas en los títulos y resúmenes de los artículos. Se construyó la siguiente ecuación de búsqueda para delimitar los resultados:
(motivación OR estrategia pedagógica OR educación virtual) AND (educación inicial OR pedagogía) AND (2020 TO 2022).
Esta ecuación permitió depurar los resultados obtenidos en las bases de datos, enfocándose en artículos relevantes publicados en el período especificado. Como resultado de la búsqueda, se encontraron un total de 16 artículos en las bases de datos seleccionadas.
Los criterios de exclusión incluyeron artículos de revisión, documentos duplicados, estudios en otros idiomas y aquellos que no se centraron en la educación básica. Conforme a este procedimiento, se presenta en la Figura 1 el método Prisma utilizado en la obtención de la información.
DESARROLLO Y DISCUSIÓN
A continuación, se destaca el proceso de sistematización de los 16 estudios seleccionados, los cuales fueron analizados resultando una coincidencia respecto a que la motivación brinda un mejor resultado académico en los estudiantes por lo que es importante considerarla dentro del proceso de enseñanza en la educación. En la Tabla 1, se consignan los estudios conforme presentan sus aportes de estudio.
A partir del análisis y estudio sobre la motivación en la educación virtual, se tiene que genera un impacto positivo en los resultados académicos (Campos et al., 2021 y Salinas et al., 2022). Es así que las diferentes áreas de la educación básica pueden ser trabajadas con herramientas tecnológicas las cuales tienen un mayor impacto pues motivan al estudiante al avance académico a través de los procesos colaborativos y autónomos que deben enfocarse (Moreno y Zabala, 2022). Tanto los talleres virtuales como las guías académicas pueden incorporar herramientas tecnológicas generando un ambiente positivo y garantizando un mejor desempeño en el proceso de aprendizaje. La función de las estrategias pedagógicas brinda una comunicación para fomentar el aprendizaje autónomo y responsable que permite integrarse en el proceso formativo y garantice el éxito estudiantil (Moreno et al., 2021).
De acuerdo a ello, es necesario contar con una adecuada atención pedagógica virtual la cual motive y brinde las mejoras en la calidad del proceso educativo transformando las estrategias didácticas y evaluativas a través de la capacidad autónoma y resolutiva (Barreno, 2022 y Mercado et al., 2020). De esta manera, se beneficia y motiva al estudiante a integrarse más en su propio aprendizaje (Moreno y Zabala, 2022). Conforme exponen los autores, se tiene que las habilidades de los maestros estarán en función a poder brindar mecanismos motivacionales para lograr las competencias de las áreas académicas. Es así que, como mencionan Ayala y Arcos (2021) el rol del docente es tener una motivación constante en los estudiantes en los diferentes procesos. Tal es el caso que, por ejemplo, en cuanto a la motivación hacia la lectura pueden aplicarse estrategias como lectura dialógica, prácticas con herramientas tecnológicas, visitas a las bibliotecas, escucha de cuentos, interpretación de los contenidos o actividades de pre-lectura.
Por otra parte, se tiene que por medio de los recursos tecnológicos se contribuye para que los estudiantes sientan mayor motivación y fortalecimiento de la lectura. A través de esta estrategia didáctica se consolidan los resultados positivamente construyendo y analizando los textos a través de las estrategias en línea como la plataforma Edmodo el cual permite identificar las dificultades (Bonilla et al., 2021 y Calle et al., 2020). En este caso, de acuerdo a los aportes, se tiene que la estimulación de las lecturas por medio de diferentes recursos tecnológicos motiva a una mayor interacción optimizando el proceso de aprendizaje y otorgando un aprendizaje significativo.
En cuanto a otras áreas, se tiene como recurso motivacional la aplicación de videos, que, de acuerdo con Ortega et al., (2020) dinamiza el proceso de aprendizaje en los estudiantes produciendo un mejoramiento en las competencias escriturales respecto a las características de la composición escrita de un contenido. Su uso permite captar mejor a los contenidos, por lo que es considerado un mecanismo que aumenta la tensión del estudiante promoviendo un aprovechamiento de la información y facilitando el recuerdo y la comprensión de los contenidos.
La aplicación de diversas estrategias se da en la medida de que los docentes tengan una motivación constante y pertinente en los educandos logrando generar entusiasmo en la participación (Saras, 2020). Es así que, como precisan Hernández y Cordero (2021) y Caicedo et al., (2020) para generar interés en los estudiantes se debe de aplicar, en primera instancia, la motivación intrínseca, la cual hace referencia a los impulsos personales para desarrollar diversas actividades. Las emociones conllevan a que el estudiante sienta un mejor estímulo por conocer un aprendizaje nuevo.
Entre las estrategias pedagógicas que motivan el desarrollo de la educación virtual se tiene la aplicación de los avatares los cuales ayudan a las lecciones que sean agradables por medio de un ambiente virtual optimizando la competencia del diálogo. Por ejemplo, VOKI resulta ser un recurso lúdico que estimula la creatividad, la imaginación y la incorporación de las TIC. Otra estrategia que puede ser motivante en la educación virtual es el aula invertida la cual fortalece el aprendizaje autónomo en los estudiantes, buscando adaptarse a las nuevas características de aprender teniendo en cuenta sus intereses y necesidades. Asimismo, motiva a los estudiantes a un desarrollo de trabajo colaborativo propiciando en él las capacidades y habilidades sociales. En sí, se considera que el aula invertida motiva a los estudiantes a explorar el contenido por sí mismos, motivados por la experimentación distinta a las aulas tradicionales (Cedeño y Vigueras, 2020). Para Benoit (2020) la aplicación de preguntas abiertas o cerradas involucra una estrategia planificada donde se implementen con los contenidos de las áreas de estudio. De esta manera, se motiva desarrollar el pensamiento crítico y analítico pudiendo adaptarse y comprender a profundidad el conocimiento de su capacidad reflexiva. En tal sentido, se mantiene una actitud crítica fomentando el autoaprendizaje.
De todo ello, se tiene que la importancia que tiene la motivación en el proceso pedagógico brinda un impacto tanto en el cambio de actitud como a la posibilidad de crear nuevos roles permitiendo innovar y ser autónomo de su aprendizaje. En tal sentido, se debe impulsar mejores actividades que le permitan asociar el aprendizaje con el disfrute de las tareas, la iniciativa y recompensas. El desarrollo de las estrategias pedagógicas tiene mejores resultados si se desarrolla la motivación en los estudiantes como una actividad que le permita tener mayor acercamiento para la participación y disposición de las actividades.
CONCLUSIÓN
En el desarrollo de la educación, la motivación es un factor clave para fomentar en los estudiantes el interés por adquirir conocimiento y desarrollar habilidades. El éxito académico depende de la capacidad de generar en los estudiantes el deseo de aprender, motivándolos a esforzarse por comprender la información y superar los obstáculos que enfrenten mediante la autonomía y la autorregulación. De este modo, se potenciarán las capacidades de los estudiantes, lo que se traducirá en un rendimiento y aprendizaje favorables.
En el proceso de enseñanza y aprendizaje, los docentes juegan un papel fundamental como motivadores, siendo responsables de implementar estrategias pedagógicas que promuevan entusiasmo y una actitud positiva en los estudiantes. A través de herramientas como los juegos, la ramificación y los recursos tecnológicos, es posible construir una motivación integral que permita al estudiante asumir la responsabilidad de su propio aprendizaje y alcanzar sus metas académicas.
CONFLICTO DE INTERESES. Los autores declaran que no existe conflicto de intereses para la publicación del presente artículo científico.
















