INTRODUCCIÓN
La gestión educativa enfrenta constantes desafíos que exigen una actuación justa y precisa, especialmente para los líderes directivos, quienes frecuentemente se ven bajo presión al tener que administrar instituciones educativas de manera efectiva (Bohordez et al., 2019). Los directores no solo deben cumplir funciones administrativas, sino que también son responsables del crecimiento académico de los estudiantes, la promoción de la colaboración con otras instituciones y la organización de competencias, actividades extracurriculares y eventos deportivos, contribuyendo significativamente al desarrollo integral de los estudiantes (Fuentes y Pérez, 2019).
Diversos estudios destacan la necesidad de contar con directivos que cumplan con sus responsabilidades y generen confianza en las comunidades educativas, transformando las deficiencias en oportunidades de mejora (Estrada, 2018). Estos líderes deben poseer la capacidad de intervenir creativamente para resolver los problemas que surgen en el ámbito educativo (Unicef, 2019). Sin embargo, un liderazgo deficiente en la gestión sigue siendo un problema recurrente, especialmente en instituciones gubernamentales y en sectores más vulnerables o alejados (Kochen, 2020).
En América Latina, se han identificado desigualdades en la distribución de la fuerza laboral, diferencias de género en la profesión docente y disparidades en las oportunidades de ascenso a puestos de liderazgo (OECD, 2019). En respuesta a estos desafíos, algunos sistemas educativos han implementado acciones para fortalecer el rol de los directivos y líderes escolares, promoviendo una mayor participación de todos los docentes (Orellana, 2019). Sin embargo, persisten limitaciones, como la falta de apoyo adecuado del propio sistema educativo.
En Perú, el 72% de las 38.340 instituciones educativas de nivel básico y medio no cuenta con un equipo directivo dedicado exclusivamente a satisfacer las necesidades de gestión escolar, ya que los directores deben asumir múltiples tareas que les dificultan ejercer un liderazgo educativo efectivo. La carga administrativa es pesada debido a la insuficiencia de personal de apoyo, lo que complica la creación de un ambiente positivo y de apoyo para los estudiantes. Además, en muchos entornos educativos y laborales predomina una jerarquía vertical que restringe la expresión de habilidades sociales e inteligencia emocional entre los docentes (Barrientos et al., 2021; Vela et al., 2020).
El objetivo de estudio es analizar la influencia de la gestión del liderazgo directivo en instituciones educativas a través de una revisión sistemática de investigaciones realizadas en los últimos cinco años. Por lo tanto, la investigación resalta la importancia del liderazgo directivo en la gestión efectiva de las instituciones educativas, tanto en el contexto nacional como internacional. Además, su justificación social radica en el bienestar de la comunidad educativa y de los propios directivos, subrayando cómo una gestión directiva adecuada puede servir de referente para mejorar las estrategias de liderazgo y el desarrollo profesional de docentes y estudiantes.
METODOLOGÍA
Se realizó un estudio apoyado en el diseño revisión sistemática, donde las fuentes de búsqueda fueron Scopus, Redalyc, Dialnet, Scielo y JournalAcademic, empleando las palabras de búsquedas en español “liderazgo directivo” “Líder directivo” “gestión directiva”, en inglés “directive leadership” “directive leader” “directive management”. De igual manera, se aplicaron operadores lógicos AND, OR, NOT, juntos al criterio de inclusión donde se consideraron los periodos de 2018 a 2023; el criterio de exclusión como descarte de duplicados y temas no relacionados al tema de estudio. El proceso de la selección tuvo una inicial de 139 artículos, simplificado con los criterios inclusión y exclusión, obtuvo un resultado de 49 artículos (Figura 1).
Para simplificar la búsqueda los artículos se empleó el criterio de inclusión donde se consideraron los periodos de los años 2018 al 2023; el criterio de exclusión como descarte de duplicados y temas no relacionados al tema de estudio. En el proceso inicial se tuvo 139 artículos, después de los criterios inclusión y exclusión, obtuvo un resultado de 49 artículos como lo evidencia la Figura 1.
DESARROLLO Y DISCUSIÓN
De acuerdo a la Figura 2, se presenta la clasificación de los artículos seleccionados, donde se consideraron las características títulos, resumen y conclusiones, dando como resultados las siguientes categorías como liderazgo directivo en el proceso educativo (17), liderazgo directivo en el clima escolar (15), dificultades en el liderazgo directivo (16).
Figura 2. Clasificación de artículos.
A continuación se presenta la Tabla 2, la cual clasifica los estudios revisados sobre el "liderazgo directivo en el proceso educativo" según el autor, año de publicación y país de origen. Esta clasificación permite observar la distribución geográfica y temporal de las investigaciones, destacando la diversidad de contextos en los que se ha abordado este tema crucial para la gestión educativa.
En la categoría “liderazgo directivo en el proceso educativo” desde este punto de vista, se puede destacar que el desarrollo de la educación presencial se caracteriza por la mayor competencia de los profesionales involucrados en su desarrollo (Yangali y Torres, 2020; Peña y Semblet, 2019). Un director es un guiador que toma decisiones para incrementar la efectividad de la educación, promover el trabajo de los docentes, asegurar el funcionamiento eficiente de la organización y respetar el medio ambiente (Hallinger, 2019; Rosita et al., 2020; Vito, 2017).
Para lograr una educación de calidad es necesaria una gestión administrativa eficaz, dinámica, participativa y democrática, donde la presencia de este liderazgo debe contribuir al progreso institucional en la mejora de la calidad de la educación (Maya et al., 2019). De hecho, el éxito de una organización está muy influenciado por su equipo directivo y la capacidad de liderar eficazmente la organización e implementar, apoyar, motivar y transformar procesos y estrategias organizacionales (Cuesta, 2021; Álvarez y Torrens, 2018). Además, implica impulsar la dinamización de los procesos de cambio en las interacciones entre la escuela, la familia y el estudiante, con el objetivo de fortalecer los aprendizajes de las próximas generaciones (Franco, 2019).
Los profesores representan la responsabilidad, la disciplina y los valores por los que se esfuerzan los estudiantes; por lo tanto, existe la necesidad de demostrar cualidades de liderazgo para producir líderes que contribuyan al desarrollo y mejora de la comunidad (Chuquihuanca et al., 2021; Oficina y Hoek, 2022). De este modo, los directivos se convierten en mentores profesionales emocionalmente valiosos que se esfuerzan por lograr un mayor desarrollo de sus subordinados, generando la mejora de la calidad y eficiencia del aprendizaje asistido por docentes (Córdova et al., 2021; Meza y Ramos, 2021).
En tanto, la gestión y el liderazgo educativo han experimentado transformaciones de acuerdo con las políticas nacionales implementadas en varios países. Además, se destaca la importancia del liderazgo educativo y se identifican tendencias con el objetivo de identificar los impulsores clave del desarrollo (Alonzo et al., 2023; Cancino y Monrroy, 2017). En el contexto educativo, el concepto se convierte en el principal componente de la calidad relacionado con el uso adecuado de los recursos educativos (Escanio, 2023; Cueva et al., 2021).
La siguiente tabla (Tabla 3) presenta una clasificación de los estudios sobre "liderazgo directivo en el clima escolar," organizados según el autor, año de publicación y país de origen. Esta clasificación resalta la variedad de enfoques y contextos internacionales en los que se ha explorado cómo el liderazgo directivo influye en el ambiente escolar, un factor clave para el éxito educativo.
En la categoría de “liderazgo directivo en el clima escolar”, distintos autores refieren que es necesario repensar los programas de liderazgo escolar tradicionales y crear una perspectiva educativa que permita a las personas experimentar la excelencia en su trabajo (García y Caballero, 2019; Ibarra, 2022). Por esta razón, los líderes escolares necesitan desarrollar habilidades destinadas a crear un ambiente que fomente el liderazgo efectivo y la convivencia dentro de su comunidad educativa (Rossi y Rossi, 2021; Rosales et al., 2022; Capurro y Olivera, 2019).
Las instituciones educativas públicas o privadas deben emplear unas políticas que asegure que no pierdan el rumbo y funcionen de acuerdo con el propósito para el que fueron creadas, que es producir individuos integrales y capaces de vivir de acuerdo con las reglas de la sociedad (Barba y Delgado, 2021). En relación con posibles mejoras en las escuelas, los directivos deben proponer la implementación de un proyecto de acción colectiva en cada centro educativo, con el fin de promover la educación para todos (Rodríguez et al., 2019; Cárdenas, 2021).
Como han señalado diversos autores de nuevos modelos de gestión, el enfoque del sistema educativo es alcanzar un nivel óptimo en el proceso de aprendizaje y gestión escolar (Padilla y Vargas, 2023; Aburizaizah et al., 2019). Además, las bases de confianza y respeto es la motivación necesaria para que los miembros de la escuela puedan lograr las metas a través del trabajo en equipo (Gomero y Sánchez, 2023). Por ello, el liderazgo es un elemento importante en las escuelas porque puede influir y promover el aprendizaje en muchos niveles (Peniche et al., 2018).
Si el liderazgo no tiene la capacidad de adaptarse al cambio y elaborar estrategias educativas ajustadas al entorno escolar, su efectividad se ve comprometida (Mey et al., 2020). Cabe decir que el director debe ser un líder claro de la educación que comprenda su clima institucional y mejore estas condiciones para que los participantes de la educación se desarrollen efectivamente para alcanzar sus objetivos educativos (Incio y Capuñay, 2020; Arbañil, 2019; Peláez y Merino, 2020).
Seguidamente, la Tabla 4 ofrece una clasificación de estudios que abordan las "dificultades en el liderazgo directivo," organizados por autor, año de publicación y país de origen. Esta clasificación permite identificar los desafíos más comunes que enfrentan los líderes educativos en diferentes contextos y cómo estas dificultades varían según la región y el marco temporal.
En tanto, “dificultades en el liderazgo directivo”, la tarea del gestor directivo consiste en enfrentar los obstáculos y retos que el grupo debe superar, como resultado de los planes diseñados y llevados a cabo de acuerdo con la situación de crecimiento y los objetivos de la organización (Aparicio et al., 2020; Atif et al., 2021). Sin embargo, existen déficits de liderazgo pueden ocurrir en cualquier ambiente educativo y afectar significativamente la efectividad del aprendizaje (Arana y Coronado, 2017).
Si bien, la gestión del liderazgo en las escuelas de este siglo ha cobrado relevancia e interés como tema básico de la investigación educativa, incluyendo todos los aspectos de su funcionamiento y relación con la política educativa de cada país (Maita et al., 2022; Córdova et al., 2021). A pesar de que la dirección de la escuela recae en un director, el objetivo principal es proporcionar una educación de calidad a los estudiantes, mediante una estrecha colaboración con los profesores (Vicente y Lévano, 2020; Aravena y Hallinger, 2018).
Por ende, la formación de los directivos requiere principalmente el desarrollo de una evaluación sistemática que muestre el nivel de gestión y el impacto de la formación institucional en la práctica (Romero et al., 2020). Debido que se encuentran que los directores de las instituciones educativas no se involucran plenamente en el trabajo de los pedagogos, comunicándose poco con el profesorado, lo que no contribuyó al desarrollo de la gestión profesional (Segil, 2020; Morales et al., 2018; Quiroga y Aravena, 2018).
Cuando esto sucede se lleva a la afirmación que la persona a cargo no tiene la competencia necesaria para ejercer el liderazgo directivo (Castro et al., 2019). Por tanto, el Perú prioriza la reforma educativa para garantizar la igualdad de oportunidades educativas y servicios educativos de alta calidad para todos, para lograr esto, debe haber directores bien capacitados, cuidadosamente seleccionados y efectivamente organizados con el liderazgo necesario para enfrentar los desafíos de esta reforma (Oscco et al., 2019).
Por lo tanto, en el campo de la educación existe la necesidad de transformar las estructuras organizativas para adoptar un enfoque de gestión sostenible basado en modelos de acción compartidos, descentralizados, sistémicos e interculturales (Maquera et al., 2023). Los temas relacionados con la gestión de las instituciones educativas son complejos y requieren atención y comprensión del proceso de aprendizaje, el clima de la institución, mantener un ambiente de trabajo equilibrado, atención a los comentarios controvertidos actuales, gestión oportuna, apertura y participación pública (Caballero, 2022; Romero, 2021).
Discusión
Si bien, el papel de los líderes en colaboración con su equipo de trabajo, es diagnosticar el aprendizaje, las relaciones estudiantiles y los procesos educativos escolares, recomendar estrategias de mejora e identificar oportunidades para que los estudiantes permanezcan en la escuela. En estos contextos, el surgimiento de un liderazgo consciente reducirá las barreras, las desigualdades y las asimetrías y traerá nuevas perspectivas teóricas a la sociedad, donde los roles y responsabilidades de los líderes educativos cambian y se actualizan constantemente para satisfacer diferentes necesidades y desafíos, el conocimiento práctico de los líderes y equipos educativos es un recurso importante.
Incluso si los profesores carecen de experiencia, el liderazgo directo es el comportamiento de liderazgo más eficaz y eficiente para resolver problemas complejos, por ende, los programas de formación para líderes escolares con amplia experiencia en liderazgo inclusivo pueden resultar eficaces para motivar a los docentes a largo plazo. En diferentes estudios evidencian que algunos profesores de secundaria siguen teniendo un desempeño deficiente debido a un liderazgo inadecuado, afectando el rendimiento administrativo y limitando su progreso educacional de su comandad educativa.
Para facilitar la transformación escolar debe existir un grupo de colaboradores, un grupo de estudiantes a quienes enseñar, liderazgo relacionado con la profesión docente, una comunidad de padres o representantes y un espacio de expresión física creado por la escuela. En efecto, se emplea un marco o protocolo de políticas para comprender el papel del liderazgo en la solución de los problemas actuales de la sociedad, la cultura y la educación.
CONCLUSIÓN
En la educación, un líder tiene contar con ciertas cualidades para funcionar bien, debe ser motivador, líder y mediador en la resolución de situaciones como conflictos en el colegio y debe tratar de velar por la satisfacción y el bienestar de sus empleados. Del mismo modo, el liderazgo pedagógico es otro factor importante para lograr dicho objetivo a través de actividades de aprendizaje, por ello el directivo influye en el desarrollo y el bienestar de su equipo docente, a su vez, en los resultados de los estudiantes.
En tanto, el objetivo de la gestión educativa es empoderar a todos los participantes en la educación, utilizando el liderazgo decisivo y las habilidades interpersonales, según lo determinen las directrices gubernamentales y las necesidades de la sociedad, para garantizar que los estudiantes adquieran conocimientos adecuados al nivel. Sin embargo, esto no puede determinarse únicamente por los resultados del trabajo de cada docente en el aula, independientemente de sus resultados, es importante enfatizar que el líder directivo debe apoyar y no limitar la administración educativa.
Si bien la realidad peruana existe factores que intervienen en eficiente liderazgo debido por la falta de recursos, prácticas, formación docente y habilidades, el sistema educativo genera gestiones y estrategias para minimizar dichos indicadores. En efecto, las actividades de la educación deben tener como parte un guía responsable que tenga cualidades y capacidades complejas para que pueda tener mayores resultados junto a su equipo humano.
CONFLICTO DE INTERESES. Los autores declaran que no existe conflicto de intereses para la publicación del presente artículo científico.




















