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Revista Jurídica Derecho

versión impresa ISSN 2413-2810

Rev. Jur. Der. vol.14 no.22 La Paz jun. 2025  Epub 10-Oct-2025

 

RESEÑAS

Marcello Musto, Karl Marx 1881 - 1883. El último viaje del Moro, México, Siglo XXI, 2020.

Julio Velásquez Mallea


Intercambiar reflexiones críticas es una de las tantas maneras de cualificar el espíritu; para ello nada mejor que exponer las ideas y conceptos que uno sustenta, tarea ciertamente muy delicada, porque además ello implica, algunas veces, arriesgarse a las críticas, no siempre bien fundadas, que se puede producir.

El libro que merece nuestra atención, y del que haremos un comentario breve es de Marcello Musto, titulado Karl Marx 1881 - 1883. El último viaje del Moro. Se trata de una obra que contribuye decisivamente al conocimiento de la vida y pensamiento de los últimos anos del autor de El Capital; ambos aspectos prácticamente ausentes en las grandes biografías que circulan, con muy pocas excepciones, como la de Mary Gabriel, cuya obra: Amor y Capital, es de una enorme contribución.

Ya desde las primeras páginas, Musto se refiere a la impresión que le causó al periodista norteamericano John Swinton, quien se trasladó para entrevistar al autor de El Capital, y no pudo guardar su impresión, pues llegó a constatar la dedicación de Marx a sus estudios e investigaciones, al punto que manifestó lo siguiente: “...no tiene prisa y no conoce reposo. Es un hombre de una mente poderosa, amplia y elevada; siempre luchando con proyectos ambiciosos, métodos lógicos y objetivos prácticos…”. Entre otras cosas cabe rescatar eso de “no conoce reposo”; pero y algo más, este periodista se animó a preguntar a ese hombre con “mente poderosa”: ¿Cuál es la ley última del ser ?; ¿cuál es?, “por un instante tuvo la sensación de que la mente de Marx se estuviese revolviendo en si misma…mientras escuchaba el rugido del mar y observaba la inquieta multitud sobre la playa. ¿Cuál es la ley? - Le había preguntado-. Con tono profundo y solemne [Marx] respondió: ¡La Lucha! Ella misma…la lucha”.

En la obra de Musto hay una serie de detalles, por ejemplo acerca de cómo estudiaba Marx, los cuadernos de apuntes que realizaba, como resultado de sus lecturas, incansable y de una disciplina consecuente, porque había adquirido una enorme responsabilidad moral y política con las clases sociales muy humildes y explotadas, de sus estudios e investigaciones; de ello da cuenta Musto al presentarnos una larga lista de los libros y autores leídos, no solo cuando se sentía algo mejorado en su salud, sino también cuando sufría por las enfermedades que padecían su esposa y su hija mayor Jennychen.

Musto nos presenta una excelente y detallada interpretación de la respuesta que Marx elaboró acerca de la pregunta que Vera Zasulich le planteó en una carta acerca de la comunidad rural Rusa, de si es inexorable su tránsito al capitalismo, o si había otra alternativa; la respuesta de Marx consistió en que la Comunidad rural Rusa puede ser el punto de partida para la construcción de la nueva sociedad, como la comunista; hay valiosos detalles al respecto en la obra que comentamos.

Otro tema no menos importante se desarrollo acerca de los análisis de Marx sobre la India, que expresan, entre otras cosas, la evolución intelectual de esa “mente poderosa”, pues en sus primeros análisis se refería a que Inglaterra, al intervenir en la India, debía servir para dejar en el pasado las relaciones feudales de producción, y construir las nuevas relaciones sociales capitalistas de producción, este análisis quedó ahí; cuando Marx posteriormente critico fuertemente el colonialismo inglés en la India, que sirvió entre otras cosas para destruir las relaciones comunitarias, esta crítica al colonialismo fue acompañada de ideas sobre procesos de liberación nacional.

Marcelo Musto a estos análisis que realizó en su obra, acompañó de referencias biográficas importantes, como el de que por razones de salud, Marx dejó por primera vez Europa para desplazarse por más de dos meses a Argel, viaje que ciertamente constituyo una nueva novedad, por tratarse de otra realidad histórico social, que le permitió constatar que no siempre se pueden utilizar ciertos conceptos producidos en un determinado contexto para entender otras realidades, muy diferentes de la Europa central.

Hay un dato que podría ser considerado por algunos como algo secundario, el que Marx se dejó cortar completamente la barba y su cabello muy abundante: “Antes de partir compartió con Engels (su retorno a Francia) una última sorpresa”; Marx le escribía a su gran amigo: “debido al sol, he eliminado la barba de profeta y la peluca que tenía en la cabeza, pero -ya que para mis hijas estoy mejor así- me han hecho fotografiar antes de sacrificar mis cabellos sobre el altar de un barbero argelino”. Musto comenta: “Fue en esa circunstancia entonces cuando fue sacada la última foto”. No podemos dejar de hacer algunas preguntas: ¿Dónde está esa foto?, ¿quién o quiénes lo tienen?, ¿por qué esa foto no se hizo pública? Musto comenta: “La imagen es completamente distinta del perfil de piedra de tantas estatuas…”.

Los últimos años de vida de Marx fueron de intensos estudios, de constantes construcciones, de una serie muy grande de transcripciones de muchos párrafos de cuanto leía, de infaltables comentarios críticos al respecto, pero también de permanentes sufrimientos, no solo por los problemas económicos que padecía Marx y su familia, sino por los problemas de salud: sufrimiento y muerte de su esposa Jenny (2 de diciembre de 1881), muerte de su primera hija, la más querida de sus padres (11 de enero de 1883). La declaración de su hija menor, Eleanor Marx es realmente conmovedora, cuando dice: “Recibimos cartas de Mohr… en las que decía que la salud de Jenny iba mejorando y que nosotras (helene Demuth y yo) no nos preocupáramos. El telegrama que nos anunció el falta desenlace llego una hora después de la carta en que Mohr nos escribía lo arriba dicho. Sali de inmediato hacia Ventnor. Durante mi vida he tenido muchas horas tristes, pero ninguna tan triste como aquella. Sentí que llevaba a mi padre su sentencia de muerte. Durante el largo y desasosegado viaje me torture pensando en cómo le podía comunicar la noticia. No tuve necesidad de decir nada; mi rostro me traicionó. Mohr dijo en seguida: ‘Nuestra pequeña Jenny ha muerto’. Y de inmediato me pidió que me trasladara a Paris y ayudara con los niños. Yo quise permanecer a su lado, pero él no permitió ninguna replica”. Las tres muertes, con la de Marx mismo fueron debidas a lo que conocemos como enfermedades terminales, Musto nos da algunos datos: 2 de diciembre de 1818 muere Jenny Von Westfalen de cáncer de hígado; 11 de enero de 1883 muere Jenny, la primogénita de Marx, de cáncer de vesícula; 14 de marzo 1883 muere Marx, a horas 14: 45, de cáncer hepático.

La obra de Musto nos refiere al contexto histórico político, los estudios intensos de Marx después de publicado El Capital en septiembre de 1867, así como de los análisis del proceso de colonización francesa en Argelia, de británicos en la India, de españoles en Latinoamérica, junto a procesos de liberación nacional, y lo que es, también muy importante: rasgos biográficos de Marx y la familia, elementos que hacen del libro de Musto una obra que vale la pena de ser estudiada.

1

Docente titular de las Carreras de Derecho y Ciencias Políticas. ORCID: https://orcid.org/0000-0001-8343-1348

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