SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.13 número20Marcos García Tornel CalderónDiego Andrés Chávez Rodríguez índice de autoresíndice de materiabúsqueda de artículos
Home Pagelista alfabética de revistas  

Servicios Personalizados

Revista

Articulo

Indicadores

Links relacionados

  • No hay articulos similaresSimilares en SciELO

Compartir


Revista Jurídica Derecho

versión impresa ISSN 2413-2810

Rev. Jur. Der. vol.13 no.20 La Paz jun. 2024

 

RESEÑAS

 

Julio Velásquez Mallea1

 

 


 

 

Rodríguez Dos Santos, El Secreto de Spinoza, Madrid: Espasa, 2023

La vida y el pensamiento de Baruch Spinoza, hoy por hoy en el terreno de la práctica filosófica, así como de los que hacen ciencia política resulta muy atractiva, por muchas razones. Este pensador vivió permanentemente amenazado, por quienes dirigían su propia Comunidad judía, la Sinagoga del s. XVII, donde el poder religioso era al mismo tiempo un desmedido poder político, era el tiempo donde había varias organizaciones religiosas, entre estas se encontraban la de los calvinistas, los orleanistas, cuyas practicas persecutorias eran constantes con aquellos que pensaban no solo diferente, sino sobre todo con los que cuestionaban las interpretaciones oficiales que se hacían de la biblia, eran excesivamente fuera de todo control destinadas a acabar con la vida misma de algunos disidentes.

¿Qué es lo que ocurrió con Baruch, conocido también como Bento Spinoza? ¿Cómo era la vida, y por qué esa su manera de filosofar hizo que fuera expulsado y excomulgado de su Comunidad, y no solo ello, sino que su vida misma hasta su muerte fuera perseguida y amenazada constantemente por ese poder religioso, que impedía que se piense fuera de las coordenadas trazadas por quienes conducían esa comunidad?, y podríamos formular muchas preguntas orientadas a esclarecer la vida y el pensamiento del autor que nos ocupa.

En gran medida el libro: El secreto de Spinoza, de José Rodríguez Dos Santos, nos brinda, de manera literaria, una nueva y hermosa manera de acercarnos a tal pensador, y por cierto nos proporciona valiosas respuestas a algunas interrogantes que planteamos. Se trata de una novela, muy bien documentada, de una calidad fuera de lo común, y por ellos mismo de una belleza en su narración, así como en la realización de algunos diálogos a profundidad, como con el gran pensador alemán Leibniz.

En dicha obra literaria nos presenta a un adolescente, a Bento Spinoza haciendo preguntas fuera de lo común que expresaba un interés por conocer cada vez más el Talmud Tora, la sabiduría de la Comunidad; los jerarcas de la Sinagoga tenían puestas sus esperanzas en que transcurrido el tiempo iba a convertirse en otro dirigente de la misma comunidad judía; sin embargo, dejaba sin respuestas a sus maestros.

La confesión de que había caído en pecado Uriel da Costa, y el verlo sufrir por el castigo que se le aplico: un conjunto de latigazos, y el posterior suicidio de Uriel tuvo su impacto en el joven Bento. No dejo de estudiar en ningún momento, y muy particularmente la biblia en hebreo. Pronto se percató que debía estudiar latín, para conocer otras obras, y lo hizo en la Escuela de Francis Van En Enden con quien estudio y discutió las obras de Maimonides, de Descartes y de Hobbes, como también de algunos científicos de la época, como Galileo. Con el tiempo se hizo mucho más crítico de la sabiduría que se practicaba en la Sinagoga, sus cuestionamientos se hicieron mucho más radicales, que le ocasionarían drásticas sanciones, como el que se le impuso; pese a algunas abstenciones de sus amistades, como también de sus maestros, a los 24 años fue expulsado y excomulgado de la propia Comunidad de la manera más extrema que se podía otorgar, el texto de la excomunión es muy conocido, un texto que maldecía en su integridad a Bento Spinoza.

A partir de esta situación trabajo en sus investigaciones con mayor independencia, sin dejar de ser vigilado, amenazado y perseguido; los jerarcas a la espera de que cometiera un paso en falso para caerle con todo el peso de su ley, porque por entonces el poder religioso tenía sus propias normas jurídicas y morales. Era un contexto, como diría Foucault, de prácticas de vigilancia y castigo. De ahí que su obra: Tratado teológico político fuese publicado sin el nombre del autor, y mucho más tarde ocurrió lo mismo con su otra obra: Etica Demostrada según el orden geométrico, de publicación póstuma, el mismo año de su muerte, por sus amigos.

¿Por qué Bento Spinoza fue expulsado de la Sinagoga?, ¿qué es lo que pensó sobre la religión, y sobre las interpretaciones distorsionadas de la biblia?, ¿por qué tanta reacción desmedida de los directivos de la Sinagoga respecto a Spinoza?, ¿practico Spinoza el ateísmo, bajo el concepto de panteísmo ¿cuál era el secreto de Bento Spinoza? Recorriendo las páginas del libro que comentamos, dicho secreto se encuentra en lo siguiente: Deus Sive Natura.

El autor: José Rodríguez Dos Santos, al final de su obra, como una especie de balance nos presenta nos presenta las razones de esa excomunión y persecución a que fue sometido Bento Spinoza; nada mejor que transcribir algunas líneas:

“Es cierto que el impacto que Spinoza tuvo en el pensamiento, en la epistemología, en la exegesis bíblica y en el surgimiento de las modernas religiones políticas llevo tiempo en ser reconocido. Eso sucedió, sobre todo, porque lo que él dijo y escribió era tan revolucionario, chocaba de forma tan directa y brutal con las ideas de su tiempo, que el rechazo era inevitable. ¿Cómo podía decir que la biblia no tiene inspiración divina? ¿Los milagros sobre los que se asienta la popularidad de la religión cristiana no existen? Si la mente nace del cuerpo, ¿eso significa que muere con él? ¿Eso quiere decir que Jesús no resucito? ¿Y nosotros tampoco volveremos a vivir?  ¿La Iglesia no tiene nada que decir sobre los asuntos del Estado y de la ciencia? ¿El Estado no puede prohibir religiones heréticas ni decir cuál es la verdadera y cuales son falsas y tiene que tolerarlas a todas? ¿Qué decir de la idea de que Dios no desempeña ningún papel en el funcionamiento del mundo natural? ¿Dios es de verdad la naturaleza? ¿Es necesario sustituir la religión tradicional por una religión de la razón? Todas estas ideas suscitaron enorme perplejidad y gran escándalo en la época” (610-611).

 

Nota

1 Julio Velásquez Mallea es Director del Instituto de Investigaciones, Seminarios y Tesis, de la Carrera de Derecho de la UMSA.