Introducción
La adolescencia constituye una de las etapas cruciales en la vida de los individuos, puesto que se encuentra marcada por una serie de modificaciones y adaptaciones corporales, que pueden concomitar con la ocurrencia de eventos patológicos, entre ellos la parasitosis intestinal, muy frecuente en este grupo etario, sobre todo en países en vías de desarrollo, donde las condiciones de acceso a agua y saneamiento básico son precarias y su presentación puede ocurrir hasta en las dos terceras partes de éstos, lo que denota una necesidad de atención preventiva y promocional más enfocada hacia este grupo poblacional 1,2.
Esta etapa también se caracteriza por un aumento en los requerimientos nutricionales, que, si no son suficientes y adecuados, puede dar lugar a anemia, en especial a anemia ferropénica y provocar alteraciones a nivel neurológico, gastrointestinal, en la piel, uñas y cabello, de los adolescentes, por lo que la valoración de las necesidades energéticas al iniciar esta etapa, es de suma importancia, así mismo, requieren de una monitorización continua y oportuna y el acompañamiento de los profesionales de la salud para transitar esta etapa en las mejores condiciones posibles 3.
Las infecciones respiratorias agudas (IRAS), son, asimismo un problema recurrente entre los adolescentes, con mayor predisposición a sus formas complicadas o graves, causadas principalmente por la influenza, bronquitis y neumonía, siendo más común esta última, tendencia que se incrementa en función de las variaciones estacionales y los cambios característicos de esta etapa, por lo que, implementar mecanismos que permitan una prevención eficiente de estas entidades patológicas y el reforzamiento del sistema inmunológico para contrarrestarlas, sería de gran ayuda 4.
En este sentido, la adolescencia se considera una etapa de especial cuidado, puesto que las prácticas alimenticias no son del todo saludables, es común el consumo de agua directamente del grifo o sin hervir y alimentos sin una adecuada higiene, convirtiéndose en factores de riesgo esenciales para el ingreso de parásitos al organismo en sus diferentes formas, lo que da lugar a la parasitosis intestinal. Así mismo, el consumo frecuente de alimentos carentes de aportes nutricionales, como las golosinas, comida rápida o aquellos insuficientes para cubrir las demandas fisiológicas de los adolescentes, puede conllevar a problemas como la anemia ferropénica, aspecto que advierte la necesidad de una mayor difusión de la educación en salud 5,6.
De otro lado, los cambios hormonales y físicos propios de esta etapa, acarrean problemas de salud en los adolescentes, como el acné, que afecta diferentes áreas corporales, con mayor predilección en el rostro, pecho o espalda y puede llegar a alterar la imagen que el adolescente tiene de su cuerpo, extendiéndose a un problema de malestar emocional o psicológico, por tanto, requiere de intervención profesional para sobrellevar este proceso de forma adecuada 7. Otros problemas que se presentan, relacionados a la alteración del esqueleto axial, son la cifosis y escoliosis, ambos por el mismo proceso de crecimiento, calidad del colágeno, propiocepción inmadura, también pueden atribuirse a los malos hábitos de postura corporal que adoptan los adolescentes en su cotidianidad y en menor medida pueden estar asociados a factores genéticos o tener otra etiología 8,9.
El ciclo de la adolescencia es un trayecto de desarrollo muy sensible, acompañado de cambios en las diferentes esferas psicoemocionales, físicas y sociales, así mismo, en esta etapa se desarrollan comportamientos cotidianos por imitación o presión social y aparecen enfermedades como las descritas anteriormente, que pueden alterar su desarrollo actual y marcar el futuro de los adolescentes, al respecto, las estrategias de prevención de la enfermedad y promoción de la salud deben ser adaptadas al contexto actual de los adolescentes, para ser efectivas 10. Por ello, la concomitancia de las políticas de salud y las intervenciones profesionales serán de gran ayuda para facilitar el tránsito exitoso de los adolescentes por esta etapa.
En aras de contribuir en esta misma línea, el desarrollo de la ciencia e investigación suma para lograr resultados favorables en las diversas facetas de los adolescentes, pues brinda las bases científicas en las que se sustentarán las intervenciones profesionales, así como las de acompañamiento familiar y de soporte personal, esta investigación tuvo en cuenta estos aspectos y se propuso como objetivo determinar la prevalencia de enfermedades según sexo en adolescentes peruanos.
Material y métodos
La investigación fue observacional, analítica, retrospectiva. La población estuvo constituida por 37398 adolescentes, que fueron atendidos y reportados en establecimientos de salud de los 24 departamentos del Perú y Lima Metropolitana entre enero y setiembre del 2017, se incluyeron a los adolescentes de ambos sexos con diagnóstico definitivo de alteraciones físicas o fisiológicas. Aquellos que no tenían información en alguna de las variables fueron excluidos del estudio.
El análisis documental fue útil para la recolección de datos, los cuales están agrupados en una base de datos en formato Excel, publicados en el portal web del Ministerio de Salud del Perú 11. La base de datos tiene los siguientes elementos: año y mes de atención, ubigeo, departamento, provincia, distrito, sexo, enfermedad diagnosticada [parasitosis intestinal, anemia ferropénica, IRAS complicadas, acné, disminución de la agudeza visual, cifosis, escolisosis, IRAS no complicadas, pie plano y lordosis] y número de casos de 10 a 14 años (adolescencia temprana) y de 15 a 19 años (adolescencia tardía).
La recolección de datos se realizó a partir de fuentes secundarias, que para el estudio se encontraron en un archivo en formato Excel en el portal web del Ministerio de Salud 11. Una vez descargado el archivo, se organizó y editó sus elementos con la finalidad de exportarlos a un paquete estadístico.
Los datos se analizaron en el paquete estadístico SPSS v. 26. Para la presentación consolidada de la información se utilizó las frecuencias absolutas y relativas, la comparación de frecuencias según sexo se estableció mediante el chi cuadrado de homogeneidad con p-valor significativo de p < 0,05 y un nivel de confianza del 95,0 %.
El cumplimiento estricto de los principios éticos fue la consigna de la investigación, la reserva de la información personal de los adolescentes estuvo garantizada, puesto que la base de datos no presentó dicha información.
Resultados
El 55,9 % [n=20890] de adolescentes peruanos fueron mujeres y el 44,1% [n=16508] varones. La prevalencia de enfermedades en adolescentes peruanos, fueron: parasitosis intestinal 57,4%, anemia ferropénica 26,0%, IRAS complicadas 11,0%, acné 2,8%, disminución de la agudeza visual 1,0%, cifosis 0,9%, escoliosis 0,3%, IRAS no complicadas 0,3%, pie plano 0,2% y lordosis 0,1%.
Las enfermedades infecciosas y no infecciosas más prevalentes según sexo de los adolescentes fueron, la parasitosis intestinal en varones (60,2%), anemia ferropénica en mujeres (30,6%) e IRAS complicadas en varones (13,0%). Así mismo, las diferencias entre estas enfermedades fueron estadísticamente significativas entre ambos grupos (p<0,05), de forma detallada se presentan en la Tabla 1.
Tabla 1 Enfermedades infecciosas y no infecciosas en adolescentes peruanos
| Enfermedad | Sexo | Valor de p | |
|---|---|---|---|
| Femenino n (%) | Masculino n (%) | ||
| Parasitosis intestinal | |||
| Si | 11511 (55,1) | 9939 (60,2) | 0,000* |
| No | 9379 (44,9) | 6569 (39,8) | |
| Anemia ferropénica | |||
| Si | 6399 (30,6) | 3330 (20,2) | 0,000* |
| No | 14491 (69,4) | 13178 (79,8) | |
| IRAS complicadas | |||
| Si | 1956 (9,4) | 2151 (13,0) | 0,000* |
| No | 18934 (90,6) | 14357 (87,0) | |
| Agudeza visual disminuida | |||
| Si | 227 (1,1) | 157 (1,0) | 0,197 |
| No | 20663 (98,9) | 16351 (99,0) | |
| IRAS no complicadas | |||
| Si | 58 (0,3) | 45 (0,3) | 0,926 |
| No | 20832 (99,7) | 16463 (99,7) | |
* Chi cuadrado de homogeneidad: p < 0,05. IRAS: infecciones respiratorias agudas.
Las enfermedades de la piel y óseas más prevalentes según sexo de los adolescentes fueron, el acné en varones (3,5%), cifosis en varones (1,1%) y escoliosis en varones (0,4%). Así mismo, las diferencias entre estas enfermedades fueron estadísticamente significativas entre ambos grupos (p<0,05), para mayores detalles se presenta la Tabla 2.
Tabla 2 Enfermedades de la piel y óseas en adolescentes peruanos
| Enfermedad | Sexo | Valor de p | |
|---|---|---|---|
| Femenino n (%) | Masculino n (%) | ||
| Acné | |||
| Si | 469 (2,2) | 581 (3,5) | 0,000* |
| No | 20421 (97,8) | 15927 (96,5) | |
| Cifosis | |||
| Si | 159 (0,8) | 185 (1,1) | 0,000* |
| No | 20731 (99,2) | 16323 (98,9) | |
| Escoliosis | |||
| Si | 44 (0,2) | 61 (0,4) | 0,004* |
| No | 20846 (99,8) | 16447 (99,6) | |
| Pie plano | |||
| Si | 45 (0,2) | 40 (0,2) | 0,588 |
| No | 20845 (99,8) | 16468 (99,8) | |
| Lordosis | |||
| Si | 22 (0,1) | 19 (0,1) | 0,777 |
| No | 20868 (99,9) | 16489 (99,9) | |
* Chi cuadrado de homogeneidad: p < 0,05.
Discusión
Las prevalencias de las distintas patologías son variadas según el contexto estudiado, así se tiene que la prevalencia de parasitosis intestinal difiere a las encontradas en otros países, con porcentajes menores en un país africano (46,0%) 12 y en países asiáticos, Líbano (85,1%) y Tayikistán (83,6 %) 13. En anemia, los resultados son disímiles a los reportados en Sudán (61,2 % deficiencia de hierro y 17,8% anemia ferropénica) 14, probablemente estas diferencias se deban a los rangos etarios desiguales trabajados por países y a las condiciones particulares de cada cual. Los resultados en IRAS también son distintos a los presentados en Shanghái (30,6%) 15, esto puede justificarse porque han incluido a un rango etario más amplio y parcialmente distinto a los considerados en el estudio.
Respecto a las enfermedades de la piel y óseas, los resultados son muy inferiores a los encontrados en una población saudí (70,2%, en el rostro 92%) 16, la salvedad es que abarca a mayores de 19 años, en comparación al estudio. La cifosis y escoliosis fueron más prevalentes en adolescentes italianos (11,6% y 20,9%, respectivamente) 17, la edad mínima incluida fue menor a la del estudio y tuvieron otras patologías asociadas. Los estudios en contraste no discriminan por sexo los resultados que reportan, lo cual dificulta el análisis diferenciado de lo encontrado en el estudio.
La parasitosis intestinal fue más prevalente en varones, esto se explica por las diferencias en la respuesta fisiológica, intestinal e inmunológica con su contraparte femenina, para favorecer o impedir el crecimiento parasitario, así mismo, intervienen factores medioambientales que condicionan la entrada de parásitos al organismo en sus formas diversas (quiste, huevo o larva), entre ellos los deficientes hábitos de higiene personal y de los alimentos de consumo, por ello la incidencia en las prácticas cotidianas saludables en el hogar y en la escuela, son de mucha importancia para la prevención y disminución de la prevalencia de esta enfermedad 5,18.
Para las mujeres, la mayor prevalencia significativa de patologías se da en anemia ferropénica, debido a las pérdidas de hierro durante la menstruación en el inicio de esta etapa reproductiva, a la par que se incrementan las demandas nutricionales por el crecimiento y desarrollo característicos, están en mayor riesgo aquellas adolescentes que provienen de hogares con bajos recursos socioeconómicos y de la zona rural, lo que les limita acceder a una dieta balanceada y de calidad 19. Ante este panorama, se requiere de intervenciones preventivas y promocionales desde la niñez, para afrontar con éxito la etapa de la adolescencia y los problemas que puedan suscitarse.
Las IRAS complicadas tienden a ser más frecuentes en varones por una explicación hormonal, pues mientras más bajos sean los niveles sanguíneos de andrógenos y de la relación testosterona total: estradiol, existe una mayor predisposición a desarrollar formas graves de IRAS y es que en esta etapa, los adolescentes recién están consolidando sus niveles hormonales 20. Al respecto, la educación en salud y las medidas preparatorias con la participación plena de los adolescentes desde las primeras fases pueden contribuir a una mejor gestión de la salud 21.
Otra entidad patológica de mayor frecuencia en los varones es el acné, que puede ser multifactorial, a nivel fisiológico existe un aumento en las funciones de las glándulas sebáceas, pueden presentarse lesiones ulcerativas, supurativas y hemorrágicas, a nivel alimenticio, el elevado consumo de azúcar e hidratos de carbono, alteran la insulina sanguínea y otros componentes similares a esta, que incitan la producción elevada de andrógenos y por ende del acné. Además, el estrés y el tabaquismo, pueden favorecer la ocurrencia del acné 22,23. Un adecuado control alimenticio y gestión de las emociones, aporta beneficios para mitigar el desborde de la enfermedad y sus secuelas futuras en los adolescentes, por lo que deben promoverse de manera continua desde la atención primaria de salud 24.
Dentro de los problemas posturales están la cifosis y escoliosis, con mayor prevalencia en varones, si bien la diferencia es significativa, esta podría deberse a la distribución probabilística de los datos o a la evaluación incipiente de los adolescentes en el primer nivel de atención, pues ambos sexos tendrían la misma probabilidad de desarrollar algún tipo de estas enfermedades, entre los factores intervinientes para su ocurrencia se presentan las deformaciones por formación anormal de las vértebras, trastornos esqueléticos, neuromusculares o del tejido conectivo o puede que su causa sea no identificada, de otro lado, pueden atribuirse a factores de higiene postural inadecuados 9,25,26. Los controles sanitarios en el adolescente de forma periódica, completa, integral y contextualizada, además, el uso de las herramientas tecnológicas en salud, son de gran ayuda para identificar estos y otros problemas en sus estadios tempranos, para una actuación oportuna y eficiente 27,28.
Los adolescentes atraviesan por una etapa en la que no solo deben enfrentar los cambios inherentes a este periodo de sus vidas, sino también problemas de salud que se presentan por exposición a ciertos factores de riesgo, por tanto, es necesario que las políticas de salud y las intervenciones profesionales actúen en consonancia para dotarles de una mejor calidad de vida y garantizarles un presente y un futuro saludable, que repercutirá también en una menor carga de enfermedades a largo plazo 29,30.
La data utilizada no reporta los tipos de parásitos causantes de la parasitosis intestinal, así como varias patologías frecuentes en los adolescentes no presentan una causa directa, lo que debería ser un tópico primordial para el estudio específico de estas patologías en investigaciones subsecuentes. Otra limitación del estudio, lo constituye el tiempo transcurrido desde la publicación de los datos utilizados a la actualidad, aspecto que puede haber influido en los patrones de morbilidad en los adolescentes, por factores sociosanitarios y epidemiológicos diversos, incluida la pandemia de COVID-19, cambios en los estilos de vida y patrones alimentarios, acceso a los servicios de salud y por la dinámica de los determinantes sociales de la salud. Por lo que, se sugiere efectuar investigaciones con datos más recientes que actualicen el panorama epidemiológico de los adolescentes, que permita la toma de decisiones en salud pública y la planificación de intervenciones en salud idóneas. A pesar de las limitaciones, el estudio proporciona información valiosa del perfil de morbilidad nacional de los adolescentes peruanos, que puede servir de insumo para establecer una línea de base, para una actuación concertada en salud en los principales puntos de inflexión patológica, así como, un referente comparativo de la tendencia epidemiológica en este grupo etario.
La enfermedad infecciosa con mayor prevalencia en adolescentes peruanos fue la parasitosis intestinal y la no infecciosa, la anemia ferropénica, así mismo, existen diferencias estadísticas significativas según sexo en la prevalencia de parasitosis intestinal, anemia ferropénica, infecciones respiratorias agudas complicadas, acné, cifosis y escoliosis. La actuación profesional y acertada en cada caso favorecerá el desarrollo adecuado de los adolescentes.














