INTRODUCCIÓN
En la actualidad, la violencia contra las personas mayores (PM) ha adquirido proporciones epidémicas a nivel mundial, convirtiéndose en una causa significativa de morbilidad y mortalidad, lo que conlleva altos costos, ya sea individual, o colectivos1. El maltrato hacia la PM, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), “se define como una acción única, repetida o la falta de una respuesta apropiada, que ocurre en cualquier relación donde exista una expectativa de confianza y que cause daño o angustia a la PM” (2. Este maltrato puede manifestarse de diversas formas, ya sea violencia física, psicológica, emocional, sexual, financiera o simplemente reflejar un acto de negligencia intencional o por omisión3. Existe una variedad de consecuencias negativas cuando se hace presente el maltrato en la vida de la PM, tales como el desgaste personal, la vulnerabilidad, la disminución del autoestima, sentimientos de inseguridad y la difusión familiar, que con normalidad suelen ser socialmente dañinas4; pero, sin duda, las dos que más llaman la atención en la sociedad médica y la OMS, es la reducción de la calidad de vida y el aumento de la tasa de mortalidad; dos factores claves que entorpecen el cumplimiento terapéutico del cuidado hacia la PM5.
Es así como el envejecimiento de la población plantea un desafío en términos de satisfacer las necesidades de atención de forma integral en las PM6. Según la OMS, se estima que para el año 2050 la población ya mencionada aumentará en un 22 %. En Chile, es importante destacar que la esperanza de vida ha experimentado un aumento significativo en los últimos años, considerando que según el INE (Instituto nacional de estadística), para el periodo 2015 al 2020 es de ±82 años mujeres y ±77 años para los hombres7. Según un estudio realizado en Estados Unidos, esta tendencia indica que la PM utiliza más servicios sanitarios que otros grupos etarios, lo que requiere contar con enfermeras capacitadas en brindar cuidados de calidad según las necesidades requeridas8; al mismo tiempo existe un gran déficit de enfermeras tanto en Chile como en el mundo entero; según informa un estudio de la revista Lancet “En Chile hay 2,9 enfermeras por cada mil habitantes, casi seis puntos por debajo del promedio de la OCDE (Organización para la cooperación y el desarrollo económico), que alcanza a 8,8” (9.
A pesar de la alta demanda de servicios de enfermería para la PM; según un estudio de enfermería, el número de enfermeras graduadas que opta por especializarse en esta área es relativamente bajo en comparación con otras especializaciones; la percepción del cuidado hacia la persona mayor por parte de los estudiantes es considerada poco desafiante, lo que limita su desarrollo de habilidades blandas y apartándose de la visión especialidad de geriatría10. De acuerdo a este contexto, el presente estudio tuvo como propósito describir las actitudes en los estudiantes de enfermería de la Universidad Adventista de Chile (UnACh) al interactuar con una persona mayor.
MATERIAL Y MÉTODOS
Estudio cuantitativo, descriptivo, transversal. Los participantes fueron estudiantes de pregrado de la facultad de salud de la carrera de enfermería de la Universidad adventista de Chile (UnACh). La muestra fue no probabilística por conveniencia. Los criterios de inclusión, tomaron en cuenta jóvenes que habían realizado sus prácticas intrahospitalarias y extrahospitalarias con adultos mayores, estar al día con las asignaturas de tercer y cuarto año de la carrera, y que firmaron el consentimiento informado. Los criterios de exclusión fueron, el rechazo en participar del estudio, no contar con un equipo electrónico para realizar los cuestionarios y estar en duelo por la pérdida de un abuelo o abuela. Para la recolección de la información se realizaron dos visitas a las salas de clase y mediante una entrevista se les invito a participar del estudio complementando un formulario Google forms donde se aplicaron dos instrumentos. Uno fue un cuestionario sociodemográfico de 5 de respuesta breve, las variables evaluadas fueron edad, año de estudio, nacionalidad, sexo y fecha de participación. El otro instrumento “Actitudes del estudiante del internado de enfermería hacia brindar cuidado al adulto mayor; en una universidad pública, 2019”, creado por Ascencio Elme R. et al11, que consta de 4 preguntas cerradas aplicando la técnica del diferencial semántico; orientado en las dimensiones e indicadores correspondientes de las variables: presentación (donde se da a conocer la finalidad del estudio), datos generales, las instrucciones y finalmente el contenido del cual se representa con cuatro reactivos, cada uno de ellos está constituido por 4 factores: familiaridad, potencia, evaluación, acción y por 3 escalas bipolares. Para la ubicación de las escalas, según su dirección positiva o negativa, se hizo aleatoriamente, la categorización fue la siguiente: a) aceptación Leve (0 a 1), b) aceptación moderada (1,1 a 2), c) aceptación fuerte (2,1 a 3), d) rechazo leve (-0,1 a -1), e) rechazo moderado (-1,1 a -2), f) rechazo fuerte (-2,1 a -3).
Se evaluó mediante el programa Jamovi y se determinó promedios, medias, frecuencias relativas y absoluto, promedio de distribución de frecuencias, que se obtuvo del promedio de cada reactivo, al igual que las escalas bipolares al multiplicar la frecuencia relativa por el puntaje asignado en cada espacio semántico, teniendo los valores +3+2, +1,0,- 1,-2,-3 de acuerdo al polo positivo o negativo, después se sumó todos los valores individuales que se obtuvo de cada sujeto de estudio y se divide entre el número total de la población. El trabajo fue validado por una comisión de 7 expertos en salud, según lineamientos de la Dirección de Investigación de la UnACh; además fue respaldado por el comité ético bajo la resolución N° 2323-54 de la universidad. En cuanto al formulario entregado a cada estudiante, contenía en la primera plana un consentimiento informado, protegido por la Ley N° 19.628 de “Protección de la vida privada o de datos de carácter personal”.
RESULTADOS
La población participante mayoritariamente pertenecía al tercer año de enfermería, con un 60,6% y un 39,4 % de cuarto año. Con respecto a la nacionalidad, el 97,2 % de los participantes son chilenos, 1,4 % colombiano y un 1,4 % argentino. La mayoría de los participantes pertenecían al sexo femenino (81,7 %) y 18,3 % al sexo masculino. La edad promedio fue de ± 25 años, donde se reportó una edad mínima de 20 años (4,2 %) y un máximo de 33 años (1,4 %).
Con respecto a la escala bipolaridad de actitud de los estudiantes de enfermería hacia la persona mayor, se observa que respecto a brindar cuidado al adulto mayor existe un promedio de (+0,87), de acuerdo a la clasificación esta sería una aceptación leve (Figura 1). Al evaluar cada uno de los factores se determinó, que familiaridad (+0,46), aceptación leve; muy similar con la actitud desconocido- conocido (+1,46) y lento-rápido (0,02), contrastando con el factor complejo-simple con un promedio (-0,09), demostrando una actitud de rechazo leve. Es así como la actitud que presentan los estudiantes es conocida y rápida, pero no es simple. Al analizar el factor evaluativo se evidenció que existe un promedio de (+2,03) aceptación moderada; resultados similares se evidencian en la aptitud no gratificante-gratificante, no agradable-agradable e insoportable-soportable; es decir que en general la actitud evaluativa es de aceptación moderada por parte de los estudiantes de enfermería en el ámbito de que es gratificante, agradable y soportable. El factor potencialidad (0,98), y de cada ítem se evidencia que es similar (difícil-fácil (+0,02), aburrido-divertido (+1,45), estresante-no estresante (+1,5) determinando una actitud de aceptación leve. Con este factor se observa que es la actitud de brindar cuidado, es divertida, no estresante y fácil para la mayoría de los participantes en el estudio. Con respecto al factor acción, el promedio fue 0, señalando una actitud de aceptación leve; sin embargo, al observar cada uno de los reactivos, cansado-no cansado (+0,26) y pesado-no pesado (+0,14) presenta una aceptación leve, contrario al reactivo trabajoso-no trabajoso (-0,14) actitudes de rechazo leve. Por lo tanto, para la mayoría no es pesado, ni cansado brindar el cuidado, pero sí es de trabajo la labor.
De acuerdo al apartado de brindar cuidado de enfermería a la persona mayor implica interactuar, comunicarse con él (Figura 2), a nivel general se evidenció un promedio de (+1,31) dando una actitud de aceptación moderada. Con respecto al factor familiaridad con un promedio de (+0,86) se observa una actitud de aceptación leve. Esto se refleja con el promedio obtenido en los factores complejo-simple (+0,78) y lento-rápido (+0,126) con una actitud de aceptación leve. Sin embargo, el factor desconocido- conocido es de (+1,69) de aceptación moderada. En el factor evaluativo se analizó que existe un promedio (+2,18) aceptación moderada, resultados similares se evidencian en la actitud insoportable- soportable (+2,4), no gratificante-gratificante (+2,19), no agradable-agradable (+1,95); lo que quiere decir que en general la actitud evaluativa es de aceptación fuerte por parte de los estudiantes de enfermería en el ámbito que es gratificante, agradable y soportable. En el factor potencial (+1,29), y de cada ítem se evidencia una tendencia a la Aceptación, en el ítem aburrido-divertido (+1,81) junto con estresante-no estresante (+1,71) presentan similitud respecto al resultado obtenido con una aceptación moderada, en cuanto al ítem de difícil- fácil (+0,35) existe una aceptación leve. En el factor acción con un promedio de (+0,94), señalando una actitud aceptación leve; sin embargo, el ítem cansado-no cansado (+1,42) presentó una actitud de aceptación moderada, pesado-no pesado (+1,01) y trabajoso-no trabajoso (+0,4) demostró una actitud de aceptación leve. Por lo tanto, los estudiantes de enfermería presentan una aceptación moderada ante la interacción con la persona mayor.

Figura 2 Dirección de la aceptación con respecto a brindar cuidado de enfermería a la persona mayor implica interactuar, comunicarse con él.
Según el apartado de brindar cuidados de enfermería a la persona mayor en el área comunitaria, satisfaciendo sus necesidades básicas, a nivel general se constata un promedio de (+1,18) (Figura 3), dando una actitud de aceptación moderada. Con respecto al factor familiaridad con un promedio de (+0,79) dando una actitud de aceptación leve. En cuanto a los ítems destaca desconocido-conocido (+1,42), otorgando aceptación moderada, por otro lado, el ítem complejo-simple (+0,53) y lento-rápido (0,43) demuestran una similitud de aceptación leve. En el factor evaluativo se interpreta que existe una aceptación moderada de (+2,01), en donde el ítem soportable-insoportable (+2,25) entrega aceptación fuerte, en cuanto a no gratificante-gratificante (+2,07) y desagradable-agradable (+1,73) se observa aceptación moderada. En el factor potencial con un promedio de (+1,32) de aceptación moderada, se observó una similitud en el ítem aburrido-divertido (+1,66) y estresante-no estresante (+1,5), dando como resultado una aceptación moderada, por otra parte, el ítem difícil-fácil (+0,8) refleja una aceptación leve. En el factor acción se observa una aceptación leve dando como promedio (+0,606), en el ítem cansado-no cansado (+1,43) se evidencia una aceptación moderada, por otra parte, en el ítem pesado-no pesado (+0,69) se refleja una aceptación leve, por último, en el ítem trabajoso-no trabajoso (-0,3) sorprendentemente mostró un rechazo leve.

Figura 3 Dirección de la aceptación con respecto a brindar cuidado de enfermería a la persona mayor, en el área comunitaria, identificando y satisfaciendo sus necesidades básicas.
Al evaluar la pregunta con respecto brindar cuidado de enfermería a la persona mayor, en el área hospitalaria, identificando y satisfaciendo sus necesidades básicas (Figura 4); se evidencia que la actitud de los estudiantes a nivel general es de aceptación leve (+1,00), afirmándose con los promedios obtenidos en familiaridad (+0,73), potencia (+0,98) y acción (0,48). Sin embargo, el factor evaluativo fue moderado (+1,83). Al analizar cada uno de los reactivos se evidencia que en familiaridad la mayoría de las escalas son actitudes leves, pero desconocido-conocido (+1,43) presenta una aceptación moderada. Con respecto al evaluativo, todos los ítems fueron de una actitud moderada, con un puntaje (+2,02) en insoportable- soportable. En el factor potencial, los resultados arrojaron que las escalas difícil-fácil, estresante- no estresante presentan una actitud leve (+0,57) y (+0,77) respectivamente, aunque aburrido-divertido fue una actitud moderada (+1,6). Con respecto al último factor acción, todas las escalas fueron de una actitud leve (cansado-no cansado) (+0,46); pesado- no pesado (+0,52) y trabajoso-no trabajoso (+0,46), es así como la mayoría de los jóvenes brinda un cuidado al adulto mayor en el área hospitalaria satisfaciendo las necesidades básicas con una actitud positiva pero leve.
DISCUSIÓN
La actitud de los estudiantes de enfermería hacia la PM está predominada por valores, creencias, conocimiento, cultura, normas y sociedad12. Estas actitudes, sean de aceptación o rechazo, causan efecto en la PM, lo que trae problemas, tanto a su salud física como psicológica; la actitud del profesional de salud tiene un rol muy importante, por lo que es fundamental analizar las actitudes de los futuros profesionales de enfermería, dado que esto implica en las futuras prácticas de cuidado de la persona mayor13. La Universidad Adventista de Chile promueve un sello especial a sus estudiantes en el área espiritual y social, por lo que los resultados son gracias a los valores entregados a partir de la formación profesional, generando un aporte positivo para la comunidad mayor, es así, y de acuerdo a lo expresado por Toledo y su grupo, que fue citado por Hernández-Vicente IA et al, una buena enfermera o enfermero es que brinda un cuidado con amor, generando lazos de amistad con el adulto mayor, por lo tanto, su función no solo es médica, sino que también brinda un apoyo biopsicosocial14.
Los resultados con respecto a brindar cuidado al adulto mayor reflejo una aceptación leve por parte de los estudiantes de enfermería, sin embargo, al brindar cuidado se evidenció que es una labor que genera trabajo, esto se apoya con lo dicho por Segovia Díaz de León MG et al y su grupo el 2011, debido a que el adulto mayor pierde la capacidad de independencia o capacidad de valerse por sí mismo, por lo cual, no logra realizar las actividades cotidianas de la vida, todo esto, por que pierden la habilidad psicomotora y cognitiva; específicamente la actividad muscular coordinada; en suma, para los estudiantes de enfermería, es más agotador brindar cuidado a la persona mayor15. Con relación a la pregunta de interactuar o comunicarse con la PM, se obtuvieron resultados en donde los estudiantes de enfermería tienen una actitud de aceptación moderada; esto concuerda con los estudios realizados por Ascencio Elme R et al el 2020, en el cual destaca que los estudiantes de enfermería hacen uso de la escucha activa, siendo empáticos, con actitudes positivas a la hora de interactuar con el adulto mayor11. En contraste a estos resultados, el ítem dificultoso y lento se destaca con aceptación leve; esto coincide con el estudio realizado por Tejada Delgado M et al, que habla sobre el deterioro que ocurre en el cuerpo humano afectando al habla, audición y voz, que provoca el deterioro de la comunicación a nivel psico- emocional16. Además, afecta al procesamiento a reacciones comunicativas, llegando a ser más lento, causando defectos en la información, lo que hace dificultosa la comunicación entre el enfermero y el paciente17.
Con respecto a la atención primaria se obtuvo un resultado de aceptación moderada por parte de los estudiantes de enfermería, destacando en menor porcentaje trabajoso y lento, lo que coincide con una investigación que valoró el impacto físico y psicológico que produce el cuidado de las personas por ancianidad, referente a la enfermedades crónicas e invalidez18. El envejecimiento se caracteriza por la disminución del procesamiento de la información y la concentración19; siendo posibles diagnósticos potenciales, la disminución de la función cognitiva asociado a enfermedades demenciales20. Existe un cambio de masa del cerebro y relación del 5 % de su peso cada 10 años desde los 40 años en adelante21; por otro lado, el déficit cognitivo se evidencia en la memoria, aprendizaje, retención de información y la relación de problema solución22; existe un artículo en donde se presentan estas áreas y fueron evaluadas según las necesidades presentadas de estos centros de atención primaria estudiados: 42,3 % presentó disminución visual, 27,7 % auditiva, 68,3 % incontinencia urinaria, 37 % desnutrición, 54,7 % polifarmacia y dimensión mental; 4,0 % deterioro cognitivo grave y 11 % depresión; dimensión funcional 2,0 %, dependencia total de actividades básicas de la vida diaria 14,3 %, deterioro en actividades instrumentales 29 % cambios en la marcha 48 %.
Su estado de salud en la atención primaria de la PM se caracteriza por paciente con variedad de patologías y deficiencias, es por esto, que los niveles de alteración mental, física y recursos sociales son primordiales, haciendo trabajoso, lento, pero soportable en la atención primaria23. Acerca de la atención intrahospitalaria, se ve reflejado en los resultados una aceptación leve por parte de los estudiantes de enfermería, siendo lento el factor con mayor incidencia junto con el de soportable, lo que concuerda con un estudio realizado por la Universidad técnica de Ambato, donde refiere que el trabajo asistencial hacia la persona mayor es complejo, siendo demandante y requiere una formación especializada24.
Los factores que afectan en la asistencia hacia la persona mayor dentro de un recinto hospitalario según un estudio realizado por la revista médica clínica las condes, se encuentran la musculatura y capacidad aeróbica (reducción de masa muscular, lo que lleva a la reducción de fuerza y movilidad propiamente por la edad del paciente), inestabilidad vasomotora (disminución sensorial), función respiratoria (reducción del movimiento de la caja torácica debido a disminución de musculatura respiratoria), desmineralización (aumento de la pérdida en los componentes óseo debido a la dificultad en la absorción metabólica del calcio), incontinencia urinaria (atrofiamiento de la vejiga), integridad de la piel (disminución de la grasa subcutánea, lo que conlleva un enflaquecimiento de la epidermis y la dermis), deterioro sensorial (problemas visuales y auditivos), estado nutricional (disminución de la dentadura y de las papilas gustativas)25.
Es por estos criterios que la atención hacia el PM es más compleja, más detallada y lenta como la perciben los estudiantes de enfermería de la Universidad Adventista de Chile; es así que debemos poner mayor cuidado en estas atenciones, ya que son personas más débiles en cuanto a los sistemas mencionados previamente. De acuerdo a lo anterior, se evidenciaron actitudes de aceptación leve por parte de los estudiantes de enfermería de la Universidad adventista de Chile a nivel general, en donde los resultados arrojaron aceptación positiva en la gestión del cuidado, comunicación, cuidado en atención primaria e intrahospitalaria esto se debe en parte a la formación valórica de la institución y la vocación profesional que presenta cada uno de los participantes acompañados de las vivencias personales y la cultura latinoamericana que influyen en la preocupación y cuidado hacia la persona mayor; sin embargo, a nivel general se observa que es una labor que requiere trabajo y no fácil para los estudiantes, en parte, esto se debe al deterioro cognitivo y la poca movilidad que presentan los adultos mayores, lo que hacen que la labor sea un poco complicada para los estudiantes.
Es así, que en el futuro se debería complementar la formación profesional del enfermero (a) con talleres de cuidado mental para el enfermero y crear líneas de investigación en geriatría que permitan abordar a mayor profundidad esta temática.
















