INTRODUCCIÓN
El cáncer cérvico uterino (CACU) es una modificación de las células, que se origina en el tejido del cuello uterino como resultado presencia y persistencia del virus del papiloma humano (VPH), particularmente los serotipos oncogénicos que comienzan a presentarse mediante lesiones precancerosas que evolucionan lentamente y de forma progresiva1.
El CACU constituye un importante problema de salud en los países en desarrollo, porque representa una de las causas más frecuentes de defunciones en mujeres, siendo a la vez una patología prevenible sí es diagnosticada de manera precoz. Además, en la región de América Latina y el Caribe, muestra las tasas de incidencia más elevadas del planeta2.
Esta enfermedad es relevante a nivel socioeconómico, médico y humano; además de ser la más curable, siendo fácil de detectar y la que más se puede prevenir entre todos los cánceres3.
Las adolescentes son más propensas a contraer la infección por el VPH, debido a varias razones: poseen ectropión cervical, inmadurez del eje hipotalámico hipofisario-gonadal (HHG) lo cual influye en la baja producción de moco cervical, inmunodeficiencia innata o adquirida como la provocada por el Virus de inmunodeficiencia Humana (VIH) o fármacos inmunosupresores o citotóxicos en receptores de trasplantes y entre aspectos conductuales: conducta sexual insegura con inicio temprano de la actividad sexual3.
La infección por VPH tiene su mayor pico de prevalencia en las mujeres de menos de 25 años, lo que coincide con la edad en la que comienzan a tener relaciones sexuales; luego se observa una importante reducción en personas de edad media y avanzada. En ese sentido, los serotipos virales de VPH 16 y 18, son el factor de riesgo más significativo para la génesis del CACU, son causa necesaria pero no suficiente para su desarrollo1.
El diagnóstico certero del CACU es una necesidad importante para los países en vías desarrollo, el uso de la citología como método de tamizaje ha reducido significativamente la incidencia del CACU, aunque su poca sensibilidad limita su eficacia; la combinación de métodos moleculares y el Papanicolaou (PAP) para identificar el VPH puede ser suficiente; además es importante elegir apropiadamente la técnica de genotipificación que se utilizará, con el objetivo de garantizar un método diagnóstico sensible, específico y accesible a la población en riesgo para una identificación adecuada4.
La prueba de Papanicolaou, o citología cervical, es un método de detección que evalúa células del cuello uterino para identificar infecciones, así como cambios precancerosos o cancerosos5.El procedimiento consiste en la toma de una muestra celular del cuello uterino, su fijación en una lámina y el posterior análisis microscópico por un patólogo, con el objetivo de determinar la presencia y el grado de lesión celular6.
En términos generales, los resultados de la prueba de Papanicolaou se clasifican según Bethesda por su extensión7como en lesiones intraepiteliales como: células escamosas atípicas de significado indeterminado (ASC-US), células escamosas atípicas que no pueden excluir una lesión de alto grado (ASCH-H), lesión escamosa intraepitelial de bajo grado que incluye una infección por HPV o displasia leve (NIC 1), lesión escamosa de alto grado que incluye una displasia moderada (NIC 2) o grave (NIC 3) y en lesiones de alto grado, cuando comprometen una mayor proporción del epitelio y representan un mayor riesgo de progresión8.
Este examen de Papanicolau está indicado para toda mujer que ya inició vida sexual normalmente comienza a partir de los 18 años, según las pautas de detección y se realiza la prueba hasta aproximadamente los 65 años aunque eso depende de las políticas de salud de cada país9.
A lo largo de los años, diferentes estudios y reportes de la Organización Mundial de la Salud (OMS), así como investigaciones en el campo de la ginecología y obstetricia, han identificado una serie de factores e indicadores que influyen en la decisión de las mujeres de someterse a un Papanicolaou, entre estos se encuentran la escasez de información acerca de la toma del PAP, así como el temor a hacerse la prueba sin embargo se ve muy relacionado con las diferentes costumbres que pueden tener en cada población9. La religión también es un tema muy importante ya que se sienten expuestas por tener que mostrar sus partes íntimas y muchas veces no saben cómo actuar frente a este examen ginecológico10. La realización de la Prueba de Papanicolaou se ve influida por factores sociales y culturales, como el estado civil y la reacción de la pareja, especialmente cuando la atención es brindada por un profesional de sexo masculino, lo que puede generar barreras en el acceso a la detección temprana del cáncer cervical.10
Por ello, el presente estudio tiene como objetivo identificar y analizar los factores que influyen en la decisión de las mujeres de realizarse la prueba de Papanicolaou, teniendo en los objetivos específicos evaluar el nivel de conocimiento de las mujeres sobre la Prueba de Papanicolaou y sus beneficios como método preventivo, identificar las barreras percibidas que dificultan su realización, como miedo, incomodidad o falta de información, y proponer recomendaciones basadas en los resultados para diseñar estrategias que aumenten la conciencia y la participación en la detección temprana del cáncer cervical; con el fin de aportar evidencia que permita diseñar intervenciones más eficaces y contribuir así a reducir la carga global de esta enfermedad.
MATERIALES Y MÉTODOS
El presente estudio es de tipo descriptivo, transversal y cuantitativo, realizado en el Centro de Salud San Juan de Dios del Municipio de Sacaba en octubre, noviembre y diciembre 2023, cuyo universo está conformado por todas las mujeres en edad fértil (1280 mujeres) que acudieron al Centro de Salud durante los meses de octubre, noviembre y diciembre; tomando como muestra de manera aleatoria un total de 61 mujeres.
Criterios de inclusión: Toda mujer que acudió al Centro de Salud San Juan de Dios y mujeres jóvenes, adultas en edad fértil entre un rango de edad de 18 a 45 años, vida sexual activa.
Criterios de exclusión: Mujeres con el antecedente de una histerectomía total y las que denegaron su participación en el estudio.
Para la recolección de información se emplearon encuestas por medio de la plataforma Google Forms planteando una serie de preguntas específicas que determinaron los conocimientos sobre la prueba de PAP, así mismo los factores que influyen en la decisión de realizarse la prueba, la confianza que le tienen a la misma y al personal de salud.
Para el análisis de la información recolectada se empleó el programa Microsoft Excel; las variables evaluadas tomaron en cuenta factores socioeconómicos: edad fértil; factores culturales: conocimientos sobre la prueba de PAP, percepciones sobre la eficacia del examen, experiencias anteriores con el Papanicolaou.
Consideraciones Éticas: En el presente estudio los participantes no fueron sujetos a ningún experimento y se tomó en cuenta el principio de autonomía sobre la decisión de aceptar o negarse a participar en el estudio.
El presente estudio fue realizado como parte de una campaña dirigida a la prevención del cáncer cervicouterino y el cáncer de mama con apoyo del nivel municipal.
RESULTADOS
En la encuesta realizada se evidencio que de las 61 mujeres encuestadas solo 52 de ellas si se realizaron la prueba de PAP representando el 85,2%, mientras que el restante 14,8% de ellas no se realizaron la prueba de PAP durante el último año.
Se evidencio que la mayoría de las mujeres (68.8%) si tienen conocimiento sobre la utilidad de la prueba de PAP. Sin embargo, el resto (31,2%) desconoce la utilidad de la prueba, pero la familiariza con un examen tipo ginecológico, siendo que algunas mujeres lo confunden con un examen de control de quistes de ovario o detección temprana de cáncer de mama.
Tabla 1 ¿Cuál de las siguientes afirmaciones describe mejor lo que previene la Prueba de Papanicolaou?

Nota: Datos de elaboración propia.
Entre los posibles factores de barrera se evidencia que la mayoría de las mujeres tienen preferencia para que la prueba de PAP se la realice el personal de salud del género femenino, siendo que un grupo menor descartó alguna preferencia en relación al género.
Tabla 2 ¿Cree usted que el género del médico que realiza la Prueba de Papanicolaou podría influir en su decisión de realizarse la prueba?

Nota: Datos de elaboración propia.
Entre los diversos factores se identifica que la principal razón por la cual la mayoría de las mujeres encuestadas no se realizan la prueba es por el miedo o ansiedad que sienten ante el procedimiento. Asimismo, también se identifican otros factores como la falta de información sobre la importancia de la prueba, el tiempo prolongado para el resultado y la falta de tiempo para realizarse la prueba.
Tabla 3 ¿Por qué cree que hay mujeres que no se la realizan la Prueba de Papanicolaou?

Nota: Datos de elaboración propia.
Se evidencio que un alto porcentaje (55,8%.) confía en la prueba de Papanicolau, siendo que solo un grupo reducido de mujeres confían plenamente en la prueba (9,80%), un dato satisfactorio es que no se evidencio que alguna no tenga nada de confianza al estudio
DISCUSIÓN
El hecho de que las mujeres decidan acudir a tomarse una prueba PAP en países en vías de desarrollo ha sido un tema muy relevante para la prevención del CACU, en donde debe ser analizado a profundidad factores como: el tipo de sistema de salud, la ausencia de fondos, el género del profesional, las experiencias negativas previas, la falta de información y el sistema de programación de citas11.
En un estudio realizado en Perú por Guido Bendezu et al, un 52% de su población de estudio se realizó la prueba PAP en los últimos 2 años, siendo aun así un bajo porcentaje, el cual refirió que se realizaron la prueba porque habían escuchado del Cáncer Cervicouterino y del VPH11 ;sin embargo en un estudio realizado en hospital Ricardo Cruzado Rivarola en Perú por Ashli Rosa Coraima Parra Zambrano et al concluyo que las mujeres que tuvieron un nivel alto de conocimientos fueron las que tuvieron mayor frecuencia de haberse realizado la prueba de PAP12, estos hallazgos se relacionan con los resultados de nuestra investigación, donde un mayor porcentaje de participantes reconoció que las pruebas periódicas de Papanicolaou contribuyen a la prevención del cáncer cervicouterino, lo que sugiere que el nivel de conocimiento influye positivamente en la decisión de realizarse el examen.
El estudio de Rojas Gonzales sobre representaciones sociales de las mujeres sobre la prueba de Papanicolaou demostró que muchas mujeres se hacen la prueba del PAP sin tener un conocimiento certero y completo sobre lo que previene realizarse la prueba, refiriendo que la información que proporciona el sector salud es limitada y algunas veces incomprensible, señalando que muchas solo obedecen las indicaciones del médico (sobre cómo realizarse la prueba) y que no indican el para qué, sólo que para que no tengan cáncer12. En nuestra investigación, el 68,9% de las participantes manifestó conocer que el PAP previene el cáncer de cuello uterino; sin embargo, las demás mujeres pese a seguir las indicaciones médicas, carecen de comprensión plena sobre la importancia preventiva de la prueba. Lo que coincide con lo reportado por Rojas González y evidencia que, aunque en nuestro contexto existe un mayor nivel de conocimiento, aún persiste un grupo significativo de mujeres que se somete a la prueba sin una comprensión plena de su importancia preventiva. En su estudio Maleki, destaca que las investigaciones recientes coinciden en que la falta de conocimiento sobre el cáncer cervicouterino y la utilidad del Papanicolaou sigue siendo una de las principales barreras para que las mujeres accedan al tamizaje. En varios entornos se ha observado hasta un 54% de las mujeres desconoce la prueba, por lo que este conocimiento limitado se convierte en un impedimento importante para acudir al examen13.
A pesar de que los sistemas de salud implementen y realicen diversas campañas existen distintas limitaciones para la detección temprana del cáncer cervicouterino; Guartambel Cajamarca et al, en su estudio refieren que una estabilidad económica y un nivel socioeducativo superior se asocia con un mayor conocimiento y probabilidad de realizarse la prueba PAP14, pero a pesar de esos determinantes positivos, un factor muy importante visto en las últimas décadas es la preferencia del sexo del médico para la realización de la prueba; en el cual Gerstl et al, demostraron que gran parte de su población de estudio aceptaría ser examinada por un personal de salud del sexo masculino15, un hallazgo que contrasta con el nuestro, donde la mayoría de nuestra población del estudio (67,2%) manifestó preferir el personal de sexo femenino mientras que el 21.3% no expresó alguna preferencia.
Un aspecto relevante que considerar en relación con la no realización de la prueba de Papanicolaou son las creencias y percepciones de las mujeres. En el estudio realizado en Sudáfrica por Chisale Mabotja et al., se evidenció que factores como el miedo al cáncer y los conceptos erróneos, entre ellos la creencia de que el Papanicolaou está asociado con la “limpieza del útero”16, influyen negativamente en la aceptación y realización de la prueba, vergüenza, comparado con nuestro estudio el principal factor para que no se realicen es que el 39.3% tiene miedo o ansiedad relacionados con el procedimiento, siendo que la falta de información, la falta de tiempo y el tiempo de espera para los resultados son aspectos que influyen pero no constituyen las razones determinantes para evitar que se realicen esta prueba de PAP. De igual manera Hussein menciona además del limitado acceso a información, factores emocionales como miedo, vergüenza y ansiedad, junto con creencias culturales; representando barreras importantes para el tamizaje cervical, donde entre un 30% y 50% de las mujeres refieren miedo o incomodidad como motivo para evitar la prueba, lo cual coincide con lo encontrado en nuestro estudio17. Estos hallazgos evidencian que la adherencia a la realización del PAP está influida por múltiples factores, incluyendo las barreras culturales pueden generar reticencia a acudir a los servicios de salud, mientras que la preferencia por el género del profesional puede afectar la comodidad y disposición de las mujeres a realizarse la prueba. Aunque la relevancia de cada factor varía según el contexto, estos elementos resultan determinantes para comprender las decisiones de las mujeres respecto al cribado cervical y orientar estrategias de promoción más efectivas.
Es importante considerar la confianza que las pacientes presentan ante este estudio, en concordancia con el estudio realizado en Johor por Chin et al., en el cual se reportó una proporción estimada de captación del 39,9 % para la prueba de Papanicolaou, calculada con un intervalo de confianza del 95%, el presente estudio muestra resultados similares18. En nuestra población, la confianza en los profesionales de salud no se identifica como una barrera, ya que el 55,8 % de las pacientes manifestó estar confiada y el 9,8 % muy confiada para realizarse el examen, lo que evidencia que la relación paciente-personal de salud favorece la aceptación de la prueba en nuestro centro de salud. Según Basagoitia, la confianza que las mujeres depositan tanto en los profesionales como en los resultados del Papanicolaou es un factor clave para que mantengan la adherencia al tamizaje, su estudio mostró que varias participantes reportaron experiencias previas desfavorables incluyendo demoras en la entrega de resultados y mala calidad de atención lo que generaba desconfianza y actuaba como barrera para continuar con el cribado; más del 40% de las mujeres entrevistadas manifestó poca seguridad en la calidad del servicio recibido, un hallazgo consistente con nuestros resultados19.
A lo largo de los años se sabe que muchas mujeres han tenido diferentes experiencias con este estudio, ya que experimentan múltiples emociones (como nerviosismo, miedo, vergüenza) antes, durante y después de realizar la prueba de PAP en la revisión sistemática de Maleki et al., se identificaron diversas barreras psicológicas que limitan la realización de la prueba de Papanicolaou en mujeres asiáticas. El miedo al dolor, la ansiedad por un diagnóstico positivo, la vergüenza y la percepción de vulnerabilidad frente a los profesionales de salud son factores importantes que disminuyen la participación. Experiencias previas negativas con el sistema de salud y preocupaciones sobre la privacidad, el impacto en la vida sexual o la fertilidad también contribuyen a la resistencia al cribado20 en nuestro estudio se identifica que si bien hay un 27,9% que tuvieron malas experiencias previas la mayoría el (72,1%) no presenta ninguna mala experiencia que influya en su opinión, lo que podría relacionarse con que la mayoría del personal en el centro de salud es femenino, siendo percibido como más cuidadoso que en otros centros. No obstante, es importante considerar que los resultados pueden estar condicionados por el hecho de haberse desarrollado en un único centro con predominio de personal femenino, lo que podría influir en la percepción positiva de las participantes, así como por el uso de información autoinformada, que puede conllevar sesgos de memoria o interpretación.
En conjunto, estos hallazgos resaltan la necesidad de fortalecer la calidad de la atención y la comunicación con las pacientes, así como de ampliar investigaciones en diversos contextos para comprender mejor los factores que influyen en la realización del Papanicolaou.
CONCLUSIÓN
En el estudio se confirmó que el 39,3% de mujeres reporto que el miedo, la ansiedad, la falta de información y el tiempo de espera de los resultados son barreras que influyen en la decisión para realizarse la prueba de Papanicolau mientras que el estudio reportado por Quimi Alvarado et al. reportaron hallazgos similares. También se identificó que la mayoría siendo el 68,8% de las mujeres conoce la importancia preventiva del examen, como se evidencio en el estudio por Rojas González. Se pudo evidenciar que el 6 7,2% prefieren ser atendidas por personal femenino mientras que en el estudio de Gerstl et al. se demostró los mismos hallazgos, lo que influye en su confianza y adherencia. Los hallazgos mencionados anteriormente demuestran gran relevancia a la hora de realizarse la prueba de papanicolaou, reforzando la necesidad de implementar estrategias de comunicación más claras y sensibles, que disminuyan estas barreras y así disminuir estos perjuicios para promover que más mujeres se realicen pruebas de Papanicolaou. Los hallazgos presentan validez, ya que se basan en información obtenida directamente de las mujeres mediante un cuestionario diseñado para identificar los factores que influyen en su decisión de realizarse el examen de Papanicolaou














