RESUMEN
La inteligencia artificial (IA) está transformando la práctica de la medicina, con modelos destacados en funciones diagnósticas como la radiología, la cardiología y la dermatología. Su capacidad para analizar grandes volúmenes de datos y detectar patrones, ha permitido mejorar la precisión y especificidad en los diagnósticos médicos. En radiología, los algoritmos de IA pueden identificar patrones patológicos con una precisión comparable a la de los radiólogos. En cardiología, la IA ha demostrado utilidad en la interpretación de imágenes como el ecocardiograma y en la predicción de enfermedades, mientras que en la dermatología ha facilitado la identificación de lesiones cutáneas y el diagnóstico de enfermedades como el melanoma.
A pesar de sus beneficios, el uso de la IA en medicina enfrenta varios desafíos. Existen debates éticos relacionados con la protección de los datos de los pacientes, el reemplazo médico y la desigualdad en la atención universal. También, se reconoce la necesidad de la constante supervisión médica y ética, ya que la IA debe considerarse una herramienta complementaria, no sustitutiva, del juicio clínico humano. El equilibrio entre innovación y cumplimiento ético será clave para garantizar un impacto positivo y seguro en la práctica médica.
Palabras clave: Inteligencia artificial, medicina, aprendizaje automatizado, aprendizaje profundo, ética.













