Introducción
La elevada responsabilidad asignada a los docentes, de contribuir a la formación integral de los futuros médicos, justifica que debamos satisfacer los requerimientos de orden ético en el mayor grado posible, amén de otras cualidades de tipo técnico. Todo ello, orientado al fin primordial de una buena educación médica y, consecuentemente, a conseguir médicos virtuosos que ejerzan con excelencia su profesionalidad en bien de los pacientes.
El ejercicio de la docencia médica, en todos sus niveles, requiere integridad, aptitud, conocimientos, experiencia, respeto, empatía, pasión, sinceridad, justicia, humildad, coherencia, prudencia y ejemplaridad. (1)
En la educación médica se aspira al logro de tres fines: a) cognitivos, mediante la transmisión de conocimientos, para enseñar al alumno cómo, cuándo y por qué realizar el acto y los procedimientos médicos; b) de destrezas y habilidades, para adiestrarlo en la forma adecuada de realizarlos, y c) de actitudes y conducta profesional, para que desarrolle el comportamiento que corresponde al trabajo médico (2).
Definiciones
Con el propósito de manejar conceptos uniformes, se propone las siguientes definiciones:
Ética: este término proviene del griego ethos, significa costumbre o hábito (3), y de eethos, guarida y, posteriormente, carácter (3). Carácter moral que orienta hacia el bien. La ética se concibe como el pensamiento filosófico crítico sobre lo moral, sobre la base a la libertad de elección de los seres humanos (4), dentro de la justicia; lo ético puede prevalecer sobre lo moral, por un bien superior (3). Para fines de esta revisión ubicaremos a la ética como “parte de la filosofía que trata de la moral y de las obligaciones del ser humano”
Bioética: es una “rama de la filosofía que determina la práctica adecuada de los actos relacionados con la vida de la persona en particular y de los seres vivos en general, orientados hacia la preservación de la vida, a la luz de los principios morales”. Es una nueva disciplina que combina el conocimiento biológico con el conocimiento de los sistemas de valores humanos (R. Potter).
Deontología médica: se refiere al tratado de los deberes de los médicos. es el conjunto de principios y reglas éticas que han de inspirar y guiar la conducta profesional del médico. Hace referencia a la rama de la ética cuyo objeto de estudio son aquellos fundamentos del deber y las normas morales. La deontología proviene del griego deonthos que significa “deber” y logos tratado, la ciencia que, aplicada a la salud, se ocupa de los deberes y obligaciones de sus profesionales. En otras palabras, se refiere a un conjunto ordenado de deberes y obligaciones morales que tienen los profesionales de la salud. La deontología médica establece que deben y que no deben hacer los médicos.
Valores morales: conjunto de cualidades del hombre como ser ético, estimadas y reconocidas universalmente como guías de la acción moral, y que son el fundamento de reglas, actitudes y principios. Son aquellos valores que perfeccionan al hombre, haciéndolo más humano y con virtudes para ser mejor persona.
Actitudes: son aquellas que se evidencian mediante el comportamiento de una persona y su forma de comunicarse. Consisten en disposiciones que manifiestan las personas al actuar de determinada manera, en la que confluyen aspectos de orden cognitivo, afectivo y conductual; las cuales permiten tomar decisiones y hacer juicios de valor sobre una situación determinada.
Los principios éticos y valores morales
En la ética deontológica, las acciones tienen valor intrínseco. Desde esta perspectiva podemos decir que se refiere a una declaración de principios, juicios, creencias y valores culturales, donde se determina si algunas acciones que un grupo de personas con intereses afines comparte son correctas o incorrectas. Sirve para regular el comportamiento de una comunidad, de tal forma que, si los miembros del grupo la asumen como propia, propiciará que su existencia sea duradera. Los valores en los educadores en medicina son: Libertad, Solidaridad, Honradez, Confianza, Igualdad, Responsabilidad, Respeto, Excelencia.(5)
Principios éticos
Los principios éticos son normas o ideas fundamentales que rigen el pensamiento o la conducta. Son aquellos que sirven de punto de partida para la reflexión y acción en función de un determinado valor moral que, como formulaciones generales válidas, son aplicables a conductas y situaciones concretas. Proposiciones con validez que por sus argumentos no requieren demostración. Habitualmente son abstracciones generales aplicables a una gran cantidad de casos, respetando la ética de principios donde el fin no justifica los medios, sino que éstos modelan los fines. (6)
Formación de la Ética
La ética médica se enseña y se aprende. Se enseña con el ejemplo y se aprende con el modelo. Quien enseñe medicina debe reunir las características del modelo ya formado en una adhesión personal e imperativa a los principios éticos fundamentales, los cuales son los de autonomía, justicia y el de beneficencia y no maleficencia. El objetivo de la enseñanza de la ética a los profesionales de la salud no es únicamente brindar información acerca de teorías morales, sino que es más bien, el cultivar una sensibilidad para situaciones de la práctica diaria.
Por las anotaciones anteriores podemos concluir que el acto docente es un acto moral y que por consiguiente tiene connotaciones éticas que se relacionan con las calidades del profesor o sus sinónimos maestro, docente o facilitador. Debe repetirse acá que educar es formar, y que formar consiste en fomentar el uso de la razón que argumenta, observa, abstrae y concluye en forma lógica. Las calidades del docente que mencionamos arriba pueden clasificarse como a) Relacionadas con la conducta intachable; b) Relacionadas con el profesionalismo; c) Relacionadas con el estudiante; d) Relacionadas con la comunidad. (7)
En 1999, la Asociación Médica Mundial, en su 51a Asamblea, recomendó que la ética médica y los derechos humanos sean incluidos como cursos obligatorios en los currículos de las facultades o escuelas de medicina. Un año antes, el Consejo Británico de Medicina General inició una radical reforma en la educación médica, introduciendo los temas éticos y legales como un componente nuclear de los currículos. (8)
Formación en Bioética
El objetivo central de la enseñanza de la Bioética ha sido preparar a los profesionales de la salud para que manejen adecuadamente los aspectos éticos de la práctica médica -ante la multitud de problemas nuevos y de difícil solución- planteando así la necesidad de dotar a los alumnos de competencias que le permitan identificar y manejar los conflictos de valores que surgen en la relación clínica.
En este proceso docente se busca que el alumno adquiera un compromiso con la excelencia, lo que involucra adquisición de conocimientos y el desarrollo de habilidades y se espera que durante su formación desarrolle también su forma de actuación profesional y le dé un sello propio al carácter moral con que ejercerá. (9)
La ética y la bioética se entrecruzan constantemente con el profesionalismo. Todo este proceso ha sufrido cambios dependiendo del devenir histórico de nuestra sociedad, es por ello que en los últimos años existe una gran preocupación por introducir la ética en el currículo de las escuelas de medicina, por la necesidad de impedir la inercia de nuestra sociedad, en donde los valores son relegados por una sociedad más agresiva e individualista. Por todo ello, el enseñar bioética en las Facultades o escuelas de medicina es una necesidad perentoria, en diversos niveles, ya que es en el inicio del desarrollo en cualquier proceso del ser humano; en este caso la enseñanza de la medicina, cuando existen mejores oportunidades para establecer una adecuada relación en los diversos procesos de la salud, para el estudiante de medicina.
En consecuencia, su enseñanza en las facultades de medicina debe insertarse en la misma lógica que la del resto de las materias, en el marco del currículo basado en competencias, y utilizando como metodología principal el aprendizaje basado en problemas, tal como fue sistematizado desde finales de la década de los años sesenta por la Facultad de Mc Master, en Hamilton, Ontario, Canadá, para formar el profesional que la sociedad necesita; preparar a sus alumnos con los conocimientos y características esenciales de la profesión; pero también conocer el entorno social y cultural en donde se va a desenvolver.
En medicina existen algunos principios básicos de Bioética Médica como los siguientes que deben ser inviolables e inalterables mientras existan médicos y pacientes; éstos, por ser universales, pueden adaptarse a cualquier caso en particular (Gispert Cruells Jorge, 2005):
Prioridad: El enfermo es la razón de ser del médico y, por tanto, debe darle trato preferente por encima de cualquier consideración de índole personal, administrativa, económica, política, cultural, racial o legal.
Beneficencia: El médico debe hacer el bien como cuestión inherente a su profesión. Proporcionará la óptima atención que requiera el paciente, la que ofrezca máximas garantías de curación y la que más pueda beneficiarlo en la recuperación de su salud, asignándole el mejor cuidado en oportunidad, calidad y calidez.
Humanitarismo: El trato debe ser fundamental para contrarrestar la tendencia de la actual sociedad de consumo caracterizada por el énfasis cada vez mayor hacia la tecnología, que desplaza al hombre y sus sentimientos, convirtiéndolo en datos de computadora, de laboratorio y gabinete; y este cambio, mientras más acelerado y patente se haga, deteriorará en razón directa la relación del médico con el paciente.
Autonomía: En su quehacer profesional, esto es, no aceptar presiones externas (posiblemente interesadas) en la toma de decisiones médicas, especialmente cuando considere que no proporcionarán beneficio para el paciente. Por su parte, el paciente debe conocer su enfermedad y conversar con el médico sobre su tratamiento y probable evolución. Con base en el consentimiento ampliamente informado, el paciente determinará con autonomía su proceder. Jamás inducir al paciente a actuar en forma que él considere anormal, respecto a sus convicciones, deseos y creencias, cualesquiera que éstas sean.
Solidaridad: Proporcionar asistencia y protección al sufrimiento humano por diferentes que sean sus ideologías, posición social, nacionalidad o raza; esto es equidad, con igualdad de trato, atención y prestaciones similares para cualquier ser humano.
Autodeterminación: El médico siempre debe respetar cualquier resolución o elección que tome el paciente, tratándose desde luego, de un individuo mentalmente competente y siempre que no afecte las normas de ética profesional.
Consentimiento informado: Con base en explicación amplia, comprensible y veraz, el paciente tiene el derecho de ejercer su autodeterminación. Para ello, el médico deberá informar ampliamente al paciente o sus representantes, la evolución del padecimiento de acuerdo con la historia natural de la enfermedad, los riesgos y posibles beneficios del tratamiento planteado, sea médico o quirúrgico, y el paciente podrá determinar en consecuencia.
Confidencialidad: Debe salvaguardarse el “secreto médico”. Puede compartirse con otros profesionales de la medicina, que a su vez tendrán también la obligación de no difundirlo. En ocasiones debe compartirse con otros médicos o instituciones, especialmente en caso de padecimientos infectocontagiosos. En estos casos no se pierde la confidencialidad, se comparte.
Veracidad: Información proporcionada directamente o requerida, que además debe ser amplia, auténtica y sustentada en bases científicas (medicina basada en evidencias y de predicción).
Justicia: Implica trato con equidad para toda persona, cualquiera que sea su condición social, raza, religión, sexo o ideas políticas.
Código deontológico médico
Cada país ha de establecer su propio Código Deontológico que sirva de marco para el ejercicio profesional, puesto que este Código ha de partir, necesariamente, de un marco conceptual que unifique y delimite los conceptos para que los profesionales tengan sobre: el ser humano, la sociedad, la salud, y el propio profesional. Como ya se ha observado, América Latina no ha sido ajena a la apropiación de la deontología ya que se han implementado muchos códigos deontológicos y éticos principalmente en el área de la salud, existen leyes apoyadas en la deontología como es el “Código de Ética y Deontología del Colegio Médico de Bolivia”, el último está vigente desde el año 2004.
El Código de Ética y Deontología, para el cumplimiento de sus fines, contiene un conjunto de preceptos que, por su aplicación, garantiza un ejercicio profesional competente, honesto y honorable de los miembros de la Orden médica. En principio, la Deontología puede abordar un campo amplísimo, en función de los aspectos que pretenden tratar. No es lo mismo en el campo de la abogacía, el periodismo o la medicina. Lo que hace el código deontológico médico es delimitar ese campo a tan sólo lo incluido en él y que en general tiene un carácter normativo. Rige para todos los colegiados y concierne al ámbito de la moral individual y ética”.
Los deberes generales de los Médicos
Mantener el más alto nivel de conducta profesional.
Evitar interferencias de carácter económico en el juicio profesional a favor de sus pacientes:
Los gerentes
La industria
El lucro personal
La sociedad de consumo
Mantener la independencia técnica y moral, con compasión y respeto por la dignidad del hombre.
Comportarse con el mismo grado de honradez con sus pacientes y sus colegas.
Evitar el corporativismo dañino.
No realizar publicidad de su labor, excepto en los casos y formas permitidas por la ley
El prestigio no lo otorgan los enfermos sino nuestros colegas.
No se podrá dar ni recibir comisión ni ventaja alguna por remitir a un paciente a otra consulta o entidad sanitaria.
Guardar el secreto profesional.
Respetar los derechos de sus pacientes, de los otros médicos y de los demás profesionales de la salud.
Deberá hacer compatible el beneficio de su paciente con el derecho de este a la autonomía.
Actuar con prudencia al divulgar por medios no profesionales (medios de comunicación), sus criterios, opiniones o hallazgos científicos.
El médico podrá certificar tan solo aquello que haya comprobado personalmente.
Deberes hacia los enfermos
Tener siempre presente el deber de preservar la vida humana.
El médico debe a su paciente toda su lealtad y todos los recursos de su ciencia.
El médico debe solicitar la ayuda de un colega siempre que lo considere oportuno en bien del enfermo.
La muerte del enfermo no libera al médico del secreto.
Está obligado, de manera especial, a prestar auxilio en situaciones de urgencia.
Deberá conocerse emocionalmente a sí mismo y saber cuáles son sus apetencias y limitaciones propias
Derechos de los Médicos
Desarrollar su ejercicio profesional en instalaciones adecuadas y seguras.
Tener acceso y disponibilidad a los recursos que su práctica profesional requiere:
- No podrá influir: Raza, color, religión, origen nacional, sexo, edad, o afiliación política (Declaración de la Asociación Médica Mundial, 1985).
Podrá asociarse para la defensa de sus intereses profesionales.
Salvaguardar su prestigio profesional.
Recibir remuneraciones por los servicios prestados.
Derecho a no verse obligado a practicar una “Medicina Defensiva”
Formación en valores, actitudes y habilidades
La formación de valores del profesionalismo ha de ser un proceso continuo y constante a lo largo de todo el continuo educativo, y se debe iniciar lo más pronto posible desde el primer momento en que los estudiantes ingresan en la Facultad de Medicina.
Se considera que el mejor sistema para que los estudiantes aprendan actitudes valores y comportamientos éticos del profesionalismo es el modelado que genera la conducta de otros miembros del contexto educativo y clínico. La presentación del modelo profesional a emular exige idealmente que el que actúa como modelo sea clínicamente competente -que tenga conocimientos, habilidades clínicas y comunicativas, buen juicio y capacidad para decidir- que sea un habilidoso educador -comunicador, proveedor de retroalimentación y creador de oportunidades para la reflexión- y esté dotado de cualidades personales - honestidad, compasión, integridad, entusiasmo y compromiso con la excelencia.
Un elemento clave en el aprendizaje y desarrollo de actitudes y valores es la cultura del contexto en el que se da: la altura del contexto educativo o clínico; en su vertiente socializadora, conduce a aprendizaje que los estudiantes adquieran o desarrollen a veces sin darse cuenta. De hecho, esta esfera que se está tratando esta típicamente más presente en el llamado currículo oculto. (10)
Formación en actitudes
En lo que respecta a las competencias del estudiante y profesional en salud, las actitudes o “Tiene que saber ser”, debe ser capaz de:
Ser flexible y permeable al cambio
Orientar su esfuerzo hacia el logro de resultados
Participar activamente de los equipos de trabajo
Obrar con honradez, justicia y responsabilidad
Ser consistente entre lo que piensa, dice y hace
Preocuparse por su desarrollo y progreso personal y ser sensible a los sentimientos ajenos
Ser entusiasta
Estar identificado con su realidad y por ende con sus usuarios.













