Las revistas médicas en el área de la salud, difunden el conocimiento científico y de acuerdo con el origen de donde surge la información, el mensaje se trasmite y la estructura del documento.
Las fuentes bibliográficas de forma básica, pueden clasificarse en en tres tipos: fuentes primarias, secundarias y terciarias.
FUENTES PRIMARIAS
Se denominan así por que presentan resultados de investigación o hallazgos de observación sistemática, no reportados previamente. Presentan una investigación novedosa. Contienen información original que ha sido publicada por primera vez y que no ha sido filtrada, interpretada o evaluada por nadie más. Son producto de una investigación o de una actividad eminentemente creativa. Componen la colección básica de una biblioteca y pueden encontrarse en soporte impreso o digital.
Dentro de esta categoría, se incluyen las siguientes:
Artículo original o artículo de investigación (original article). Es el formato más común de las fuentes primarias El ensayo clínico es el prototipo de este tipo de artículos. Aunque puede haber diferencias entre las revistas, normalmente contiene un resumen, introducción, métodos, resultados con figuras y discusión.
Reporte breve o comunicación corta (brief report). Es un formato similar al artículo original, pero con menos extensión.
Caso clínico o reporte de casos (case report, clinical cases). Presenta el caso clínico de un solo paciente o varios pacientes, con una patología poco común o interesante por algún otro motivo. Por su baja frecuencia no podemos usarlo como referencia general, pero si nos encontramos con un paciente en las mismas condiciones podemos basarnos en él.
FUENTES SECUNDARIAS
Son aquellas en que se analizan explícitamente publicaciones primarias. Resumen los artículos de investigación primaria. Contienen información primaria, sintetizada y reorganizada. Están diseñadas para facilitar y maximizar el acceso a las fuentes primarias o a sus contenidos. Componen la colección de referencia de una biblioteca. Se utilizan cuando no se tiene acceso a la fuente primaria por una razón específica, cuando los recursos son limitados y cuando la fuente no es confiable. Permiten confirmar los hallazgos en una investigación y ampliar el contenido de la información de una fuente primaria.
Entre estas tenemos los siguientes:
Revisión sistemática (systematic review). Resume los artículos de investigación primaria mediante una búsqueda sistemática de todas las investigaciones relevantes relacionadas con el tema. Aquí puedes encontrar un ejemplo.
Metanálisis (metaanalysis). Primero se realiza una revisión sistemática y después se aplica una herramienta de síntesis cuantitativa que permite comparar los resultados de los estudios primarios incluidos en la revisión sistemática. Aquí puedes encontrar un ejemplo.
Guías clínicas (guidelines). Se basan en la evidencia científica para establecer directrices que ayuden a la toma de decisiones clínicas. Aquí puedes encontrar un ejemplo.
Carta al editor (letter to the Editor). Expresa la opinión del autor de la carta acerca de algún artículo de la revista y contrasta los resultados con otras publicaciones. Aquí puedes encontrar un ejemplo.
FUENTES TERCIARIAS O ARTÍCULOS DE OPINIÓN CIENTIFICA
Citan publicaciones previas primarias, secundarias o terciarias para externar una opinión experta acerca de un tema. Son guías físicas o virtuales que contienen información sobre las fuentes secundarias. Forman parte de la colección de referencia de una biblioteca. Facilitan el control y acceso a toda la gama de repertorios de referencia, como las guías de obras de referencia, o a un solo tipo, como las bibliografías
Revisión narrativa (review) de un área terapéutica específica, pero sin efectuar una búsqueda sistemática; por tanto, no incluye toda la evidencia existente
Carta científica, artículo de opinión, editorial (ideas, opinions, perspectives, editorial). Con un formato libre, expresa la opinión de un investigador sobre un tema en concreto.
¿QUÉ NIVEL DE EVIDENCIA APORTAN LAS DIVERSAS FUENTES?
Podemos organizar las fuentes bibliográficas según el nivel de evidencia científica que aportan.
Cuando iniciamos una búsqueda bibliográfica, debemos empezar por las fuentes con mayor nivel de evidencia e ir bajando de nivel si no encontramos ningún documento disponible.
En general, podemos organizar el grado de evidencia de mayor a menor como sigue:
Metaanálisis.
Revisiones sistemáticas y guías clínicas.
Artículos originales: de ellos, aportan más calidad de evidencia los ensayos clínicos aleatorizados, multicéntricos, con comparador y con enmascaramiento.
Casos clínicos.
Revisiones, opiniones de expertos, cartas al director.
CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES
Aunque cada tipo de publicación aporta un valor dentro del proceso de investigación, los metaanálisis aportan el mayor nivel de evidencia, seguidos por las revisiones sistemáticas y los artículos originales.













