Una de las temáticas de importancia sustancial para el desarrollo de la ciencia ecológica en Bolivia es la divulgación de las contribuciones y del conocimiento adquiridos en distintos procesos de investigación. Toda actividad científica es evaluada principalmente en función a la generación de publicaciones, por lo que los investigadores que participaron en determinado proyecto, trabajo o beca también son competencias directas de evaluación en reconocimiento a sus trayectorias profesionales y esfuerzos individuales o colectivos en el logro de los objetivos, planteados previamente a la realización de la investigación científica. No es novedad - por ejemplo - que la mayor parte de las fuentes de financiamiento vigentes en nuestro país solo requieren de la entrega de informes de seguimiento (preliminares y finales) como el instrumento más indicativo de los avances logrados y del cumplimiento de la planificación entregada.
Pese a que la institucionalización de centros de investigación biológica y ecológica en Bolivia es más bien corta y de reciente consolidación, la etapa de definición en las áreas de especialización y de campos de acción profesional todavía se diversifican. Esta diversificación exige cada vez más la participación de biólogos en diferentes especialidades, de alguna forma en procura de establecer individuos o grupos de individuos que sean referencia a nivel nacional e internacional, por lo que circunstancialmente se establecen figuras potenciales para el establecimiento de contrapartes en proyectos de investigación científica, con alcances nacionales, regionales e internacionales. Esta demanda es un espacio de desafío para el trabajo futuro de nuestros biólogos y ecólogos, quienes asumen compromisos de alto impacto y participación activa en los procesos de investigación, pues nuestro país tiene cada vez mayores opciones para aportar en ciencia, no solo a nivel regional sino internacional.
En la formación académica de las carreras de biología y en el ejercicio de la propia investigación científica en nuestro país todavía es incipiente el marco de regulación, administración y seguimiento de la divulgación científica, que culminen en la generación planificada de publicaciones o presentación de ponencias en eventos científicos nacionales e internacionales. Esto disminuye en cierto grado el compromiso por difundir el estado de avance en determinada investigación, por lo que virtualmente se proyectan los esfuerzos a largo plazo, creando expectativas de posterguismo y débil argumentación para la toma de decisiones, así como de extemporáneas referencias para las recomendaciones frente a determinados problemas ambientales. Este proceso ha sido un fuerte carácter de la mayoría de las instituciones de investigación biológica de Bolivia, pero también es cierto que el escenario está abierto y receptivo a que reaccionemos favorablemente para incorporar ese instrumento de verificación, como el más importante y que expresa el adelanto del trabajo de investigación invertido, tanto por los individuos profesionales como por las instituciones.
Si bien una de las mayores barreras para el progreso científico es la diseminación de los resultados, existen varias opciones bajo las cuales éstos pueden ser divulgados a cargo de los investigadores principales y colaboradores. Las publicaciones en revistas especializadas y de informes internos, discusiones informales y presentación en conferencias son algunos ejemplos en los cuales pueden ser expuestos públicamente los resultados obtenidos, donde se tiene un espectro de receptores con distintas condiciones técnicas y de acceso. Por lo tanto, la divulgación de los resultados o de la información lograda depende del objetivo que se busca al ser expuesta a esos diferentes niveles receptores.
La continuidad en la divulgación de la investigación también es un aspecto crítico y que es parte del proceso mismo de los estudios científicos sucesivos que se realizan. Precisamente, el propio proceso de investigación científica imprime este carácter estructurado en secuencias, cuando difícilmente se tiene la última palabra para resolver un determinado planteamiento (problema, marco metodológico, entre otros). Además, en la medida en que los investigadores procuran cierto grado de independencia para profundizar y diversificar sus áreas de especialidad, mayor es la expectativa en identificar su aporte persistente y sucesivo.
Seguramente hay mayores argumentos para garantizar que todo proceso científico (estudio prospectivo, analítico, deductivo y otros) culmine con la producción de publicaciones especializadas, pero los más relevantes son:
- Evitar la duplicidad de estudios similares, tanto en inversión humana y financiera, cuando es más eficiente y lógico establecer una red de investigación que aplica el mismo marco metodológico (tendiente a la estandarización)
- Actualizar y complementar la información previamente lograda (por el mismo investigador o por otros colegas) con el fin de procurar la evaluación de escenarios que integran diferentes capacidades profesionales, consideran la mayor sumatoria de condiciones ambientales e incorporar un mejor conocimiento sobre procesos naturales y manipulados.
- Constituirse en datos interpretados que facilitan y viabilizan la toma de decisiones para la conservación de la biodiversidad, los ecosistemas, los procesos ecológicos y la interacción con el hombre.
Al final de cuentas, la divulgación de los resultados obtenidos en el marco de la investigación científica tiene mucho que ver con la actitud individual y colectiva de los investigadores, pero también con el compromiso hacia los distintos niveles de la comunidad a la cual se deben como profesionales y científicos, mucho más si los estudios derivan de instituciones académicas y de investigación. En principio, estos centros son parte de un proceso a largo plazo e incorporan el trabajo a mediano y largo plazo. Por lo que dicho de otra forma, estos centros expresan su desarrollo institucional y científico a través de la divulgación de la información lograda, a cargo de los investigadores que los constituyen.
La ciencia en Bolivia está basada en las capacidades de investigación, por lo que es necesario verificar el avance logrado y divulgarlo públicamente.











uBio 

