La anemia ferropénica es una enfermedad que surge como consecuencia de una deficiencia de hierro en el cuerpo, lo que se traduce como una baja concentración de hemoglobina en la sangre1. Se trata del tipo de anemia que se presenta con mayor frecuencia en una gran parte de la población, principalmente en las economías emergentes2. Las estimaciones indican que esta condición tiene una incidencia mundial de más de 200 millones de casos. Los grupos más vulnerables son: los niños (más del 40%), las mujeres embarazadas (41%) y las mujeres en edad fértil (30%)2,3. Son muchas las causas que la originan; sin embargo, aún no se han identificado con exactitud las variables que predisponen al desarrollo de la anemia ferropénica.
Múltiples estudios relacionan la ausencia de hierro en la sangre con la presencia de Helicobacter pylori (H. pylori) debido a que induce alteraciones en la mucosa gástrica al disminuir las concentraciones de ácido ascórbico, un ácido esencial que promueve la absorción de hierro a nivel gastrointestinal4-6.
Gavilanes y Quimís llevaron a cabo una investigación observacional y retrospectiva para analizar la posible relación entre la infección por H. pylori y la anemia en adultos de 18 a 50 años. Tras analizar 300 historiales clínicos, los hallazgos revelaron una asociación estadísticamente significativa y una alta prevalencia de la bacteria, sugiriendo que la infección por Helicobacter pylori podría actuar como un agente causal para el desarrollo de anemia en la población adulta, independientemente de la edad de la población estudiada7.
Boyánova en su estudio realizado en Bulgaria, analizó la tasa de positividad de H. pylori en niños con y sin anemia, entre otras variables. La investigación encontró que el 76,6 % de los pacientes con anemia presentaron infección por H. pylori con un riesgo relativo de anemia de 3,6 (IC 95%, 2,0 - 6,4) lo que evidenció un vínculo significativo entre la presencia de Helicobacter pylori y el desarrollo de anemia ferropénica en pacientes pediátricos8.
Resultados similares fueron reportados por Lupu9 y Walle4, en sus respectivas investigaciones, cuando analizaron la asociación entre la anemia ferropénica e infección por H. pylori en diferentes poblaciones. Ambos análisis confirmaron una incidencia significativa de infección por H. pylori con la anemia ferropénica, coincidiendo mencionados trabajos que la H. pylori se considere como un factor que predispone a la anemia. Con el afán de contribuir aún más con las investigaciones del caso, surge el presente estudio cuyo objetivo principal es evaluar la asociación existente entre la infección por Helicobacter pylori y la anemia ferropénica en pacientes de alto riesgo mediante una revisión sistemática con el fin de cooperar y facilitar un mejor diagnóstico en la detección temprana de la anemia.
Material y Métodos
Tipo y diseño de estudio
Se desarrolló un enfoque sistemático no experimental. Para la presentación de los resultados, se aplicó la declaración PRISMA para informar las revisiones sistemáticas y metaanálisis de estudios observacionales.
Búsqueda de información
La población seleccionada fueron estudios observacionales que midieron las variables en cuestión. De las 3,153 publicaciones identificadas en la fase inicial, se removieron 2,182 duplicados. Los 971 registros restantes fueron sometidos a un análisis de títulos y resúmenes, lo que condujo a la exclusión de 895 estudios. Finalmente, 76 artículos fueron seleccionados para su revisión completa, ver figura 1.
La muestra del análisis quedó constituida por los artículos que satisfacieron los requisitos de inclusión y exclusión definidos en el protocolo.
Criterios de inclusión
Estudios realizados en población con diagnóstico concurrente de anemia e infección por H. pylori.
Estudios que consideren la anemia como variable, utilizando la hemoglobina para su cuantificación.
Investigaciones de tipo observacional, como estudios transversales, de casos y controles y cohortes
Investigaciones que incluyan participantes de cualquier grupo etario, sin distinción de género y de cualquier región geográfica a nivel mundial.
Estudios en español, inglés y portugués.
Criterios de exclusión
No se incluyeron diversos formatos como cartas editoriales, reportes de casos individuales, resúmenes de congreso, ensayos, libros, revisiones narrativas.
Se excluyeron publicaciones que necesitaran autorización de acceso, implicaran costo económico o cuya versión completa no estuviera disponible para su análisis
Finalmente, siete estudios seleccionados fueron calificados mediante la escala Newcastle-Ottawa, obteniéndose, un rigor metodológico elevado y un riesgo de sesgo mínimo.
Técnicas e instrumentos de recolección de datos
Se empleó estrategias de búsqueda en tres bases de datos: PubMed, SCOPUS y EMBASE. En la etapa de selección se utilizó la plataforma Rayyan para examinar los artículos identificados en cada base de datos durante la búsqueda bibliográfica.
La elegibilidad de los estudios se determinó mediante un proceso de extracción de datos ejecutado por dos revisores de manera independiente. Acto seguido, dichos revisores llevaron a cabo un análisis exhaustivo del texto completo de las publicaciones elegibles. Se recopilaron parámetros como: edad y número de participantes, prevalencia de infección por H. pylori y técnica de detección de H. pylori.
Además, se recolectaron datos sobre el estado de infección por H. pylori de los participantes en función de los niveles de anticuerpos de inmunoglobulina G (IgG), prueba de aliento, prueba de antígeno en heces, endoscopía, prevalencia de infección por H. pylori.
La recopilación de datos para los ensayos clínicos incluyó el registro del número de participantes en los grupos de intervención y control, el tratamiento recibido en cada grupo y los valores de hemoglobina al inicio del estudio.
Análisis estadístico
El análisis estadístico se analizó por medio de dos variables. La variable independiente “infección por Helicobacter pylori”, establecida como una variable categórica de dos niveles (presente/ausente) y la variable dependiente “Anemia”, que se estableció en dos categorías (normal/anormal). Todo ello medido en términos de Odds Ratios (OR). Así mismo, La heterogeneidad entre los estudios se cuantificó mediante el índice I2. Su interpretación siguió los lineamientos de Cochrane, considerando: 0-40% como heterogeneidad no importante; 30-60% como moderada; 50-90% como sustancial; y 75-100% como considerable.
Resultados
En la tabla 1, los estudios incluidos proporcionaron muestras que oscilaban entre 236 y 1 200 sujetos mayores de 16 años. La determinación de la presencia de H. pylori se basó en el uso de la prueba del aliento con 13C, la detección de antígenos en heces y prueba de anticuerpos en sangre. Con respecto a la anemia, se midió a través del nivel de hemoglobina en sangre, considerando los valores reportados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) (Hb < 11 g/dL en mujeres embarazadas, <12 g/dL en mujeres no embarazadas y < 13 g/dL en hombres).
Respecto al análisis entre la infección por Helicobacter pylori y la anemia ferropénica, únicamente los estudios que, de manera individual, mostraron una correlación significativa fueron los estudios de Abdelazis et al 11 con un OR = 6,9; IC 95 % de 0,56 a 84,75 y Abdella et al.13 con un OR = 2,83; IC 95 % de 0,43 a 18,50, mostrados en la Tabla 2, lo que evidenció que la H. pylori fue un factor importante en la etiología de la anemia. Sin embargo, en términos generales, no se evidenció una asociación estadísticamente significativa entre las variables estudiadas. Todos los estudios incluidos en el análisis presentaron una baja heterogeneidad, Chi2 4,44, p=0,62, ver figura 2.
Tabla 2. Análisis estadístico de Odds Ratio entre la variable H. pylori y anemia ferropénica con respecto a diferentes estudios.
Discusión
En síntesis, el análisis general no encontró evidencia de una relación causal significativa entre la infección por Helicobacter pylori y la aparición de anemia ferropénica., no obstante, es importante resaltar que las publicaciones clasificadas reportaron resultados por diferentes técnicas de análisis. Por ejemplo, La prueba rápida de antígenos en heces fue el método de diagnóstico empleado para la detección de Helicobacter pylori en una serie de estudios transversales, como lo demuestran las investigaciones de Asiimwe et al.10 en 2023, Abdelaziz et al.11 en 2017, Kibru et al.15 en 2014 y Haile et al.12 en 2019. Abdella et al.13 utilizó una prueba de anticuerpos en plasma, mientras que Hou et al.14 y Santos et al.16 utilizaron la prueba de aliento con 13C, por lo que se puede confirmar que existe una asociación inversa entre la infección por H. pylori y la anemia utilizando este tipo de prueba. En cuanto a las demás pruebas, aún no se puede confirmar. Todas las investigaciones utilizaron como criterio la escala de clasificación de la anemia establecida por la OMS, adecuándola a la población y rango etario particulares de cada análisis.
Fortaleciendo los análisis obtenidos por Abdelazis et al.11 quien demostraron una muy fuerte asociación entre H. Pylori y anemia ferropénica en menores, Walle et al.4, en su estudio, obtuvieron un OR = 2,68 significativamente superior demostrando ambas investigaciones que la infección de H. pylori es un agente etiológico significativo para el desarrollo de la anemia ferropénica.
A diferencia de los anteriores hallazgos, Noh et al.17, no observaron mejoras significativas en los niveles de ferritina sérica, proteína almacenadora de hierro, tras la erradicación de H. pylori, por lo que se concluyó que no existe una relación entre la H. pylori y la ferropenia.
Respecto a la gestación, el estudio no evidenció una relación directa con la anemia, aun considerando las necesidades nutricionales elevadas y la mayor susceptibilidad a anemia por deficiencia que caracterizan este período. Muñoz et al.18 atribuyen este hallazgo principalmente al consumo inadecuado de suplementos y a hábitos alimenticios pobres, concluyendo que la falta de asesoramiento nutricional es un factor significativamente asociado a la anemia ferropénica en gestantes.
En cuanto a sus limitaciones, en primer lugar, las revisiones sistemáticas carecen de capacidad para determinar causalidad, principalmente por la duda persistente sobre la direccionalidad real de la asociación. Una segunda limitación radica en la variabilidad de los métodos diagnósticos para H. pylori, lo cual podría explicar la heterogeneidad del metaanálisis. No obstante, se consideró válido incluir el análisis estadístico por ofrecer una aproximación inicial a dicha asociación. Como tercer punto, pese a la utilidad de los valores de hemoglobina para análisis numéricos, la falta de acceso a los datos primarios dificultó la gestión adecuada de este parámetro.
Dada la ausencia de una asociación significativa entre Helicobacter pylori y la anemia por deficiencia de hierro, se sugiere la realización de estudios complementarios en distintos grupos poblacionales que permitan validar o descartar esta relación, especialmente en grupos pediátricos y en gestantes debido a la existencia de una cierta asociación entre la H. pylori y la anemia en mencionados grupos. Se recomiendan más estudios de viabilidad en diferentes grupos de edad para proporcionar información más valiosa para la toma de decisiones en el ámbito de la salud. En caso de que más estudios, de cohorte y metaanálisis, relacionen la infección entre H. pylori y la anemia ferropénica en poblaciones de riesgo, se propone la adopción de estrategias de intervención como medida para prevención y control de la infección por Helicobacter pylori.

















