Las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) continúan siendo un desafío para la salud pública a nivel global1, dado que a diario más de un millón de individuos contraen una ITS y gran parte de estas no causan síntomas2. Las ITS no distinguen raza, clase social, edad, incluso un recién nacido puede infectarse en el útero o durante el parto3,4, generan consecuencias negativas que van desde afecciones agudas hasta complicaciones graves, más allá de la morbilidad y mortalidad significativas, constituyen una enorme carga económica para el sistema sanitario5.
Las ITS son causadas por más de 30 bacterias, virus y parásitos que se transmiten por contacto sexual, incluido el contacto vaginal, anal y oral6. Ocho patógenos son responsables de la mayor incidencia de ITS, de estas: la sífilis, la gonorrea, la clamidiosis y la tricomoniasis se pueden tratar si son detectadas a tiempo, mientras que, la hepatitis B, el herpes genital, la inmunodeficiencia por VIH y el papilomavirus humano, son incurables pese a los tratamientos disponibles para mitigar o modificar sus síntomas7. Por otro lado, su propagación en una población puede ser influenciada por factores sociales, económicos, nivel educativo, inicio temprano de actividad sexual, el número de parejas sexuales, la orientación sexual, el uso irregular del preservativo8,9.
La detección de patógenos responsables de ITS puede realizarse mediante cultivos, tinción de Gram, pruebas serológicas, entre otras; sin embargo, estas técnicas detectan un solo patógeno y su sensibilidad y especificidad son variable10. En cambio, las pruebas moleculares como la Reacción en Cadena de la Polimerasa (PCR), es una herramienta de diagnóstico que, facilita la detección de múltiples patógenos en una sola muestra11.
En Bolivia según datos de la Organización Panamericana de la Salud12, los casos de ITS son preocupante y con tendencia ascendente, la sífilis congénita en 2023 reportó un total de 317 casos con distribución heterogénea a nivel departamental; entre 10% y 40% de las personas con gonorrea también presentan una infección por clamidia. Por ese motivo, el propósito del estudio fue detectar patógenos responsables de ITS en mujeres del Centro de Investigación, Educación y Servicios, mediante PCR múltiple en tiempo real e identificar posibles factores de riesgo sociodemográficos, conductuales y por desconocimiento del paciente.
Material y métodos
Se efectuó un estudio observacional, descriptivo, transversal, con enfoque de análisis cuantitativo, de julio a diciembre de 2023. La población estuvo constituida por 130 mujeres atendidas en el Centro de Investigación, Educación y Servicios (CIES) de Cochabamba, de las cuales 100 (76,9%) fue la muestra analizada, con nivel de confianza del 95% y un 4,73% de error máximo aceptable.
El protocolo de investigación fue revisado y aprobado por el Comité Científico de la Facultad de Ciencias Farmacéuticas y Bioquímicas (FCByF) y el Comité de Ética de la Facultad de Medicina, Universidad Mayor de San Simón. Las participantes fueron invitadas para formar parte del estudio, las interesadas recibieron una hoja informativa y se les explicó que la información obtenida solo se utilizaría con fines de investigación. Se incluyeron mujeres con cuadro clínico de ITS, mayores de 18 años y con consentimiento informado firmado, mediante un muestreo por conveniencia.
Para identificar los posibles factores de riesgo asociados a contraer una ITS, cada participante fue entrevistada y en un cuestionario anónimo se registraron datos sociodemográficos, conocimiento y antecedentes de ITS, inicio de vida sexual, relaciones sexuales sin protección y número de parejas sexuales.
La muestra fue tomada por el personal médico del CIES con un hisopo genital (Qiagen Corporation)13, conforme a protocolos establecidos y estandarizados. El hisopo fue depositado en su medio de transporte, después la muestra se cerró, codificó y transportó en un contenedor estéril entre 2-8 °C, hasta el laboratorio de Biología Molecular, de la FCByF.
Los ácidos nucleicos del hisopo genital fueron extraídos sin tratamiento previo con el kit comercial GeneAll RibospinTM vRD14, se transfirió 300 μl de muestra a un tubo de microcentrífuga + 500 μl de tampón VL para la lisis celular, el lisado fue incubado por 10 minutos a temperatura ambiente, luego se agregó 700 μl de tampón RB1 al lisado, se mezcló en un vórtex y transfirió toda la mezcla a una mini columna tipo V con su colector, se centrifugó a ≥ 10 000 rpm por 30 segundos, después se desechó el precipitado del tubo para volverlo a insertar a la mini columna, se agregó 500 μl de tampón RBW a la mini columna y se centrifugó a ≥ 10 000 rpm por 30 segundos a temperatura ambiente, se desechó el precipitado del tubo para volverlo a insertar a la mini columna, se agregó 500 μl de tampón RNW a la mini columna y se centrifugó a ≥ 10 000 rpm durante 30 segundos a temperatura ambiente, se desechó el precipitado del tubo para volverlo a insertar a la mini columna y se centrifugó a ≥ 10 000 rpm por un minuto a temperatura ambiente para eliminar el tampón de lavado residual; por último, se transfirió la mini columna a un eppendorf de 1,5 ml, se agregó 50 μl de agua libre de nucleasas al centro de la membrana en la mini columna para la elución, se dejó reposar por un minuto y se centrifugó a ≥ 10 000 rpm durante un minuto.
En un eppendorf limpio, se preparó la PCR Mastermix con 5 μl de 4X GU MOM + 5 μl de EM1 + 5 μl de agua libre de ARNasa para un volumen total de 15 μl, luego la Mastermix fue mezclada por inversión cinco veces y centrifugada, después en tubos de PCR, se añadió 15 μl de Mastermix + 5 μl de ácido nucleico de la muestra. Para el control negativo, se utilizó 5 μl de agua libre de ARNasa y para el control positivo 5 μl de mezcla de patógenos y clones.
La alta sensibilidad, especificidad, rapidez y la detección simultanea de patógenos bacterianos y virales por PCR múltiple en tiempo real; con respecto al alto costo de los métodos convencionales combinados (antígeno, serología, cultivo) fueron las razones para que los patógenos de ITS sean detectados mediante esta técnica molecular, con el kit Allplex™ Genital ulcer Assay15, prueba de amplificación y detección simultánea del virus herpes simple tipo 1 y 2 (VHS-1, VHS-2), virus varicela zoster (VVZ), citomegalovirus (CMV), Haemophilus ducreyi, Chlamydia trachomatis y Treponema pallidum. La curva de amplificación se analizó en el programa Seegene Viewer.
Los datos se tabularon y codificaron en Microsoft Excel 2016, luego se importaron al programa estadístico SPSS versión 25.
Para el análisis descriptivo de las variables se calcularon frecuencias absolutas y relativas. La asociación entre los factores de riesgo y las ITS se determinó con la prueba de Chi2 con una significancia de p<0,05 para un nivel de confianza del 95%.
Resultados
Durante el periodo de estudio fueron incluidas 100 mujeres con cuadro clínico compatible con ITS. La edad media fue de 36,47 ± 9,84 años de desviación estándar, los grupos etarios más frecuente fueron con 33% las que tenían entre 29 a 38 años y con 29% las que tenían entre 39 a 48 años. En relación con, el estado civil 35% estaban solteras, 32% casadas y el 29% se encontraban en unión libre. El 67% provenían de zona urbana. El 38% tenían estudios hasta secundaria y el 42% tenían educación superior (Tabla 1).
De las 100 muestras analizadas mediante PCR multiplex en tiempo real, en el 48% se detectó uno, dos o más patógenos responsables de ITS (Figura 1). La prevalencia de infección por Treponema pallidum fue 25%, infección por VHS-2 fue 24%, infección por VHS-1 fue 23%, infección por citomegalovirus fue 14% e infección por Chlamydia trachomatis fue 2%; por otro lado, no se identificaron infecciones por virus varicela zoster y ni por Haemophilus ducreyi (Figura 2).

Figura 2. Prevalencia de infecciones por patógenos responsables de ITS. Fuente: Elaboración propia. Nota: VHS-1: Virus del herpes simple 1. HD: Haemophilus ducreyi. C. trachomatis: Chlamydia trachomatis. VVZ: Virus varicela zoster. VHS-2: Virus del herpes simple 2, CMV: Citomegalovirus. T. pallidum: Treponema pallidum.
La prevalencia de ITS fue mayor en el grupo etario entre 29 a 38 años con 19%, en las solteras con 20%, en las con educación superior con 21% y en las de procedencia urbana con 34% (Tabla 2).
El número de infecciones causadas por los virus del herpes simple (VHS) fue de 33%; de las cuales, 9% fueron causadas por el VHS-1, 10% por el VHS-2 y 14% por ambos virus.
Los posibles factores de riesgo asociados a contraer una ITS fueron: el desconocimiento sobre ITS con 37%, los antecedentes de ITS con 20%, inicio de su actividad sexual antes de los 17 años con 31%, tener entre 4 a 6 parejas sexuales hasta el momento con 52%, tener más de una pareja sexual el último año con 44% y mantener relaciones sexuales sin preservativos con 71% (Tabla 3).
El factor de riesgo asociado a contraer infección por VHS-1 fue el número de parejas sexuales hasta el momento con un p=0,023, los factores de riesgo asociados a infección por C. trachomatis fueron el número de parejas sexuales hasta el momento con p=0,007 y los antecedentes de ITS con un p=0,005, el factor de riesgo asociado a contraer infección por VHS-2 fue la edad de inicio de la actividad sexual con un p=0,016 CHI2, el factor de riesgo asociado a contraer infección por CMV fue la edad de inicio de su actividad sexual con un p=0,026 y los factores de riesgo asociados a contraer infección por T. pallidum fueron el estado civil con un p=0,037 y la edad de inicio de su actividad sexual con un p=0,028 (Tabla 4).
Discusión
La detección de los agentes causales de las ITS es fundamental por la magnitud, el efecto negativo y complicaciones que pueden surgir en ausencia del diagnóstico y tratamiento oportuno16. Por ello, detectar patógenos responsables de ITS mediante la técnica de PCR multiplex en tiempo real e identificar los posibles factores de riesgo asociados fue importante; debido a que, los resultados proporcionan información sobre prevalencia de distintas ITS en mujeres con diagnóstico clínico.
Los hallazgos de este estudio respecto a las características sociodemográficas de las participantes refieren que el grupo etario entre 29 a 38 años, las que estaban solteras, las con educación superior y las de procedencia urbana fueron las que predominaron, datos similares a los obtenido por Benítez y Rios17 en Paraguay en relación con el grupo etario y el estado civil; sin embargo, contrario a la escolaridad en el que las con estudios secundarios alcanzaron mayor proporción.
La frecuencia de infecciones por T. pallidum en mujeres fue semejante al 22,3% reportado por Cáceres18 en Chile. Las infecciones por los virus del herpes simple (VHS) fue aproximada al 32,5% obtenida por el estudio17, aunque no menciona el número de infección por VHS-1 y VHS-2; ya que, fueron identificadas mediante pruebas serológicas.
En la investigación de Sánchez et al.19, la prevalencia de VHS-2 fue 29,9%, de T. pallidum fue 1,9% y el debut sexual antes de los 17 años fue 56,3%, porcentajes distintos porque fue realizado en migrantes de México. Por otro lado, las infecciones por VHS-2 fue semejante al 24,7% descrito por Alcívar et al.20, en mujeres de Ecuador. Asimismo, identificaron como posibles factores de riesgo tener múltiples parejas sexuales y tener relaciones sexuales sin preservativos.
En el estudio de Villarroel et al.21, la prevalencia de T. pallidum y HSV-2 fue de 12,8% y 62,6% respectivamente, estas infecciones se asociaron con un bajo nivel educativo y tener parejas sexuales ocasionales, lo que contrasta, ya que se desarrolló en mujeres de la prisión de San Sebastián en Cochabamba (Bolivia).
Martín22 en su estudio realizado en el Centro de ITS de Sevilla, indica que el 43,3% fueron positivas para VHS-1 y 56,7% fueron positivas para VHS-2, porcentajes mayores a los obtenidos porque se realizó en un centro de infecciones de transmisión sexual.
En el presente estudio la mayoría de las participantes tenían relaciones sexuales sin preservativo, resultado idéntico al 73% mencionado por Jiménez y Sanhueza23 en su trabajo realizado en una comunidad shuar de Taisha, Ecuador. No obstante, diferentes fueron sus resultados de estado civil y escolaridad predominando los casados y los con estudios básicos, discrepancia que puede deberse a su mayor número de participantes y porque se realizó en ambos sexos.
Menos del 57% de las participantes habían tenido una sola pareja sexual el último año y menos del 66% inició su actividad sexual antes de los 19 años, porcentaje menor al 66,9% obtenido en el estudio23 en el que las mujeres mantuvieron relaciones sexuales en los últimos 12 meses con más de una persona y menor al 70,1% que inicio su vida sexual activa antes de sus 19 años.
En el estudio realizado por Delgado et al.4, el 67,9% de los participantes inició sus actividades sexuales antes de 21 años, el 65,5% no usaban algún método anticonceptivo durante las relaciones sexuales y el 37% habían tenido 3 o más parejas sexuales, proporciones diferentes a las del presente trabajo; ya que, trabajaron con adolescentes. Cruz et al.9, en su estudio realizado en el Estado de México indica que el inicio de actividad sexual temprana y el número de parejas sexuales fueron factores de riesgo asociados a contraer una ITS considerando como significativa una p<0,05.
Estudios futuros deberían ampliar el panel etiológico para incluir la vigilancia (cultivo/MIC y redes GASP/EGASP) de la resistencia a Mycoplasma genitalium y Neisseria gonorrhoeae, dada la creciente carga de ITS y el avance de la RAM2. De manera similar, se recomienda realizar pruebas en extragenitales (vaginales, rectales y faríngeas) para aumentar la cobertura diagnóstica, como lo han confirmado estudios realizados por Smith et al.24, y Jaya et al.25,
Conclusiones:
Se detectó al menos un patógeno responsable de ITS en 48% de la población de estudio, con una mayor prevalencia de infección por Treponema pallidum, VHS-2 y VHS-1.
Los factores de riesgo asociados a contraer una ITS fueron el inicio temprano de la actividad sexual, antecedentes de ITS, el número de parejas sexuales y y relaciones sexuales sin protección.
La PCR multiplex en tiempo real fue una herramienta útil para la detección simultánea de múltiples patógenos, permitiendo un diagnóstico más preciso.


















